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La Familia de Imran

آل عمران Ali 'Imran
Aya 116

Versículo (Español)

[3:116] En cambio, a los que rechacen la verdad, ni sus riquezas ni sus hijos les servirán de nada ante Dios. Serán condenados al Infierno, donde morarán eternamente.

Tafsir de At-Tabari

{إِنَّ ٱلَّذِينَ كَفَرُواْ لَن تُغۡنِيَ عَنۡهُمۡ أَمۡوَٰلُهُمۡ وَلَآ أَوۡلَٰدُهُم مِّنَ ٱللَّهِ شَيۡـٔٗاۖ وَأُوْلَـٰٓئِكَ أَصۡحَٰبُ ٱلنَّارِۖ هُمۡ فِيهَا خَٰلِدُونَ} (116) القول في تأويل قوله تعالى :

{ إِنّ الّذِينَ كَفَرُواْ لَنْ تُغْنِيَ عَنْهُمْ أَمْوَالُهُمْ وَلاَ أَوْلاَدُهُمْ مّنَ اللّهِ شَيْئاً وَأُوْلََئِكَ أَصْحَابُ النّارِ هُمْ فِيهَا خَالِدُونَ }

Esto es una amenaza de parte de Dios —poderoso y majestuoso— para la otra comunidad perversa de la Gente del Libro, acerca de la cual informó que eran perversos y que habían incurrido en Su ira; y asimismo para quienes, entre sus semejantes, fueran de la gente de la incredulidad en Dios y en Su Enviado, y en lo que Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz— trajo de parte de Dios. Dice —exaltado sea Su recuerdo—: { إنّ الّذِينَ كَفَرُوا } esto es: quienes negaron la profecía de Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—, lo desmintieron, y desmintieron lo que les trajo de parte de Dios¹. { لَنْ تُغْنِى عَنْهُمْ أمْوَالُهُمْ وَلا أوْلادُهُمْ مِنَ اللّهِ شَيْئا } esto es: sus riquezas, que acumularon en la vida mundanal, y sus hijos, a quienes criaron en ella, no les apartarán en nada del castigo de Dios el Día de la Resurrección, si Él se lo difiere hasta el Día de la Resurrección; ni en esta vida, si se lo adelanta en ella. Y mencionó en particular a sus hijos y sus riquezas porque los hijos del hombre son sus parientes más cercanos, y él está más próximo a su propia riqueza que a la riqueza ajena, y su disposición sobre ella es más válida que su disposición sobre la riqueza de otro. Así pues, si no le aprovechan el hijo salido de sus lomos y la riqueza sobre la que su mandato es eficaz, entonces otras cosas —de entre sus parientes más cercanos, el resto de sus consanguíneos y sus riquezas— están aún más lejos de poderle aprovechar ante Dios en nada. Luego —glorificado sea— informó que ellos son la gente del Fuego, que son sus moradores, con Su dicho: { وأُولَئِكَ أصحَابُ النّارِ } ¹ Y los hizo “compañeros” de él porque son sus moradores, quienes no salen de él ni se separan de él, como el compañero del hombre que no lo abandona y su par que no se aparta de él. Luego reforzó esto informando acerca de ellos que en él serán eternos: su compañía con él es una compañía sin interrupción, pues hay cosas que se separan de su compañero en algunas circunstancias y se apartan de él en algunos momentos; pero no es así la compañía de quienes descreyeron con el Fuego en el que entrarán, sino que es una compañía permanente, sin término ni interrupción. Nos refugiamos en Dios de él y de aquello —dicho u obra— que acerque a él.

Notas y Referencias

[1]