Las Hormigas
النمل An-NamlVersículo (Español)
[27:14] Rechazaron los Signos, a pesar de estar convencidos [de que provenían de Dios], por perversidad y arrogancia. ¡Observa cuál fue el destino de los corruptores!
Tafsir de At-Tabari
{وَجَحَدُواْ بِهَا وَٱسۡتَيۡقَنَتۡهَآ أَنفُسُهُمۡ ظُلۡمٗا وَعُلُوّٗاۚ فَٱنظُرۡ كَيۡفَ كَانَ عَٰقِبَةُ ٱلۡمُفۡسِدِينَ} (14)
Y Su dicho:
{وَجَحَدُوا بِها} dice: y desmintieron que las nueve señales fueran de parte de Dios,
como:
Nos transmitió al-Qāsim,
dijo:
nos transmitió al-Ḥusayn,
dijo:
me transmitió Ḥajjāj,
de Ibn Jurayj, acerca de {وَجَحَدُوا بِها}, dijo:
el juhūd: es desmentirlas.
Y Su dicho:
{وَاسْتَيْقَنَتْها أنْفُسُهُمْ} dice: y sus corazones tuvieron certeza de ello, y supieron con certeza que era de parte de Dios; y, tras habérseles evidenciado la verdad y haberla conocido, se obstinaron,
como:
Nos transmitió al-Qāsim,
dijo:
nos transmitió al-Ḥusayn,
dijo:
me transmitió Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de ʿAṭāʾ al-Jurāsānī,
de Ibn ʿAbbās, acerca de {وَاسْتَيْقَنَتْها أنْفُسُهُمْ}, dijo:
su certeza está en sus corazones.
Me transmitió Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
Ibn Zayd dijo acerca de la palabra de Dios: {وَاسْتَيْقَنَتْها أنْفُسُهُمْ ظُلْما وَعُلُوّا}: dijeron con certeza que las señales son de Dios, verdaderas; entonces, ¿por qué las negaron?
dijo:
por injusticia y altivez.
Y Su dicho:
{ظُلْما وَعُلُوّا} —por “injusticia” entiende: la agresión;
y la “altivez”:
la soberbia;
como si se dijera:
agresión y soberbia. Y en el sentido que hemos dicho se expresaron los intérpretes.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos transmitió al-Qāsim,
dijo:
nos transmitió al-Ḥusayn,
dijo:
me transmitió Ḥajjāj, de Ibn Jurayj,
acerca de Su dicho {ظُلْما وَعُلُوّا}, dijo:
engrandeciéndose y ensoberbeciéndose.
Y el sentido de ello es:
que desmintieron las nueve señales por injusticia y altivez, mientras sus almas tenían certeza de que eran de parte de Dios; así, se obstinaron en la verdad después de habérseles hecho clara. Esto pertenece a lo pospuesto cuyo sentido es lo antepuesto.
Y Su dicho:
{فانْظُرْ كَيْف كانَ عاقِبَةُ المُفْسِدِينَ}.
Dice —exaltada sea Su mención— a Su Profeta Muḥammad, que Dios le bendiga y le conceda paz:
Mira, oh Muḥammad, con el ojo de tu corazón, cómo fue el desenlace de la desmentida de aquellos que negaron Nuestras señales cuando les llegaron como evidentes, y qué les sobrevino por su corrupción en la tierra y su desobediencia en ella a su Señor, y lo que les acarrearon sus actos: pues eso los sacó de jardines y manantiales, y de sembrados y de una morada noble, hacia una destrucción inmediata por el ahogamiento, y, en el término, hacia un castigo permanente que no se les alivia, mientras en él quedan desesperados.
Dice:
Y así, oh Muḥammad, es Mi norma con quienes desmintieron lo que les trajiste de las señales, conforme a la realidad de aquello a lo que los llamas de la verdad, de entre tu pueblo.
Notas y Referencias
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