El Criterio
الفرقان Al-FurqanVersículo (Español)
[25:8] ¿Por qué no le es enviado un tesoro o le es concedido un huerto del que pueda comer?" Los opresores dicen: "Solo siguen a un hombre hechizado".
Tafsir de At-Tabari
{¿O se le arrojará un tesoro, o tendrá un jardín del que coma? Y dijeron los injustos: «No seguís sino a un hombre hechizado»} (8)
La disertación sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{Y dijeron: «¿Qué tiene este Mensajero, que come alimento y camina por los mercados? ¿Por qué no se le hace descender un ángel, para que sea con él un amonestador? * ¿O se le arrojará un tesoro, o tendrá un jardín del que coma? Y dijeron los injustos: “No seguís sino a un hombre hechizado”»}.
Se mencionó que estas dos aleyas descendieron sobre el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— acerca de lo que los idólatras de su pueblo le dijeron la noche en que se reunieron sus notables detrás de la Ka‘ba, y le propusieron ciertas cosas y le pidieron señales.
Y entre lo que entonces le dijeron, fue lo que sigue:
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Salama, de Ibn Isḥāq,
dijo:
me transmitió Muḥammad ibn Abī Muḥammad, liberto de Zayd ibn Thābit, de Sa‘īd ibn Jubayr, o ‘Ikrima, liberto de Ibn ‘Abbās,
de Ibn ‘Abbās:
que dijeron: «Si no haces para nosotros esto —es decir, lo que le pidieron: apartar de ellos sus montañas, resucitar a sus padres, y traer a Dios y a los ángeles en tropel, y lo que Dios mencionó en la sura de los Hijos de Israel—, entonces toma para ti mismo: pide a tu Señor que envíe contigo un ángel que te confirme en lo que dices y nos aparte de ti; y pídele que te haga palacios, jardines y tesoros de oro y plata, que te basten frente a lo que vemos que buscas; pues tú te pones en los mercados y procuras el sustento como lo procuramos nosotros, para que conozcamos tu mérito y tu rango ante tu Señor, si eres Mensajero como pretendes». Entonces el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «No lo haré».
Así, Dios hizo descender, acerca de lo que dijeron —que tomara para sí lo que le pedían que tomase para sí: que se le hicieran jardines, palacios y tesoros, o que se enviara con él un ángel que confirmase lo que decía y lo defendiese de quien lo disputara—: {Y dijeron: «¿Qué tiene este Mensajero, que come alimento y camina por los mercados? ¿Por qué no se le hace descender un ángel, para que sea con él un amonestador? ¿O se le arrojará un tesoro, o tendrá un jardín del que coma? Y dijeron los injustos: “No seguís sino a un hombre hechizado”»}.
La interpretación del discurso es:
Y dijeron los asociadores: «¿Qué tiene este Mensajero?» —queriendo decir Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—, quien pretende que Dios lo ha enviado a nosotros—: «come alimento como comemos nosotros, y camina por nuestros mercados como caminamos nosotros.
¿Por qué no se le hace descender —es decir—: por qué no se le hace descender un ángel, si es veraz, desde el cielo, para que sea con él un amonestador para la gente, confirmándolo en lo que dice; o se le arroja un tesoro de plata o de oro, de modo que no necesite ocuparse en buscar el sustento; o tendrá un jardín —es decir—: o tendrá un huerto del que coma».
Los recitadores discreparon en la lectura de ello: la mayoría de los recitadores de Medina y de Basora, y algunos de los kufíes, lo recitaron: «يَأْكُلُ» con yā’, con el sentido de: el Mensajero come de él. Y la mayoría de los recitadores de Kufa lo recitaron: «نَأْكُلُ مِنْها» con nūn, con el sentido de: comemos del jardín.
Y la más correcta de las dos lecturas, a mi juicio, es la lectura de quien lo recitó con yā’, y ello por la noticia que mencionamos antes: que la petición de quienes, de entre los asociadores, pidieron al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— que solicitara a su Señor estas cosas, era para sí mismo, no para ellos. Y siendo su petición así, no es admisible que le digan: «Pide eso para ti, para que comamos nosotros».
Además, en Su dicho —Exaltado sea—: {Bendito sea Aquel que, si quiere, te hará algo mejor que eso: jardines por debajo de los cuales corren los ríos}, hay una prueba clara de que, en verdad, le dijeron: «Pide eso para ti mismo, para que comas tú de ello, no nosotros».
Y Su dicho: «Y dijeron los injustos», significa: y dijeron los asociadores a los creyentes en Dios y en Su Mensajero: «No seguís, oh gente, al seguir a Muḥammad, sino a un hombre afectado por hechicería».
Notas y Referencias
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