El Criterio
الفرقان Al-FurqanVersículo (Español)
[25:77] Diles [¡oh, Mujámmad!]: "¿Por qué iba a prestarles atención mi Señor si no Le ruegan? Pero ustedes [que se han negado a creer] han desmentido Su Mensaje, y por eso merecen que los azote el castigo".
Tafsir de At-Tabari
{Di: «Mi Señor no os tendría en consideración de no ser por vuestra súplica. Pero ciertamente habéis desmentido, y pronto será algo ineludible»} (77)
Y Su dicho:
Di: «Mi Señor no se preocupa por vosotros». Dice —glorificado sea— a Su Profeta: Di, oh Muhammad, a aquellos a quienes has sido enviado: ¿qué cosa os cuenta, y qué cosa haría con vosotros mi Señor?
Se dice de ello: ‘abá’tu bihi a‘ba’u ‘ab’an; y: ‘abá’tu al-ṭīb a‘ba’uhu: cuando lo preparo, como dijo el poeta:
«Como si en su garganta y en sus hombros *** hubiera perfume que una novia pasó la noche preparando»
Dice: lo dispone y lo elabora; lo prepara (ya‘ba’uhu) como ‘ab’an y ‘abū’an. Y de ello es su dicho: ‘abbá’tu al-ŷayš —con intensificación y sin ella—, y yo lo preparo (a‘ba’uhu): lo dispongo.
Y al-‘ib’ es: la carga. Y en el sentido de lo que hemos dicho acerca de ello hablaron los intérpretes.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Yūnus,
dijo: nos informó Ibn Wahb,
dijo: dijo Ibn Zayd acerca de Su dicho: «Di: mi Señor no se preocupa por vosotros»: (es decir) no haría (nada) de no ser por vuestra súplica.
Me narró Muḥammad b. ‘Amr,
dijo: nos narró Abū ‘Āṣim,
dijo: nos narró ‘Īsā; y me narró al-Ḥārith,
dijo: nos narró al-Ḥasan,
dijo: nos narró Waraqā’, todos ellos, de Ibn Abī Naŷīḥ, de Muŷāhid,
acerca de Su dicho: «Di: mi Señor no se preocupa por vosotros», dijo:
«ya‘ba’u»: hace.
Y Su dicho:
«de no ser por vuestra súplica», dice: de no ser por la adoración de quien Le adora de entre vosotros, y la obediencia de quien Le obedece de entre vosotros. Y en el sentido de lo que hemos dicho acerca de ello hablaron los intérpretes.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró ‘Alī,
dijo: nos narró Abū Ṣāliḥ,
dijo: me narró Mu‘āwiya, de ‘Alī, de Ibn ‘Abbās,
acerca de Su dicho:
«Mi Señor no se preocupa por vosotros de no ser por vuestra súplica», dijo: de no ser por vuestra fe. Y Dios informó a los incrédulos que no tiene necesidad de ellos, puesto que no los creó creyentes; y si hubiera tenido necesidad de ellos, les habría hecho amar la fe como se la hizo amar a los creyentes.
Me narró Muḥammad b. ‘Amr,
dijo: nos narró Abū ‘Āṣim,
dijo: nos narró ‘Īsā; y me narró al-Ḥārith,
dijo: nos narró al-Ḥasan,
dijo: nos narró Waraqā’, todos ellos, de Ibn Abī Naŷīḥ, de Muŷāhid,
acerca de Su dicho: «de no ser por vuestra súplica», dijo:
de no ser por vuestra invocación a Él para que Le adoréis y Le obedezcáis.
Y Su dicho: «Pero ciertamente habéis desmentido», dice —exaltado sea Su recuerdo— a los asociadores de Qurayš, el pueblo del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—:
Ciertamente habéis desmentido, oh gente, a vuestro Mensajero que os fue enviado, y habéis contravenido la orden de vuestro Señor que ordenó aferrarse a ella. Si os hubierais aferrado a ella, mi Señor os habría tenido en consideración. Así pues, vuestro desmentido del Mensajero de vuestro Señor y vuestra contravención de la orden de vuestro Creador será para vosotros un castigo adherente, una muerte por las espadas y una destrucción aniquiladora que os alcanzará a unos tras otros,
como dijo Abū Ḏu’ayb al-Huḏalī:
«Y lo sorprendió con una acometida, un lizam adherente *** como se desborda la alberca derruida»
Con lizam quiere decir: lo grande que sigue a lo grande, unos tras otros; y con al-laqīf: lo que se desmorona, de piedras caídas, derruido. Así hizo Dios con ellos, y les cumplió Su promesa: los mató el día de Badr por manos de Sus aliados, y enlazó a unos con otros; y ese fue el castigo adherente (al-‘aḏāb al-lizām). Y en el sentido de lo que hemos dicho acerca de ello hablaron los intérpretes.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Muḥammad b. al-Muṯannā,
dijo: nos narró Muḥammad b. Ŷa‘far,
dijo: nos narró Šu‘ba,
dijo: me informó un liberto de Šaqīq b. Ṯawr que oyó a Salmān Abā ‘Abd Allāh,
dijo: recé con Ibn al-Zubayr y le oí recitar: «pues ciertamente desmintieron los incrédulos».
Nos narró Ibn al-Muṯannā,
dijo: nos narró ‘Abd al-Raḥmān b. Mahdī,
dijo: nos narró Sa‘īd b. Adham al-Sadūsī,
dijo: nos narró Muḥammad b. Ŷa‘far,
dijo: nos narró Šu‘ba, de ‘Abd al-Maŷīd,
dijo: oí a Muslim b. ‘Ammār,
dijo: oí a Ibn ‘Abbās recitar esta letra: «pues ciertamente desmintieron los incrédulos, y pronto será algo ineludible».
Nos narró Muḥammad b. Sa‘d,
dijo: me narró mi padre,
dijo: me narró mi tío,
dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ‘Abbās:
«Di: mi Señor no se preocupa por vosotros de no ser por vuestra súplica. Pero ciertamente habéis desmentido, y pronto será algo ineludible», dijo:
Desmintieron los incrédulos, enemigos de Dios.
Nos narró Ibn al-Muṯannā,
dijo: nos narró ‘Abd al-A‘lā,
dijo: nos narró Dāwūd, de ‘Āmir, de Ibn Mas‘ūd,
dijo:
Y pronto encontrarán un lizam el día de Badr.
Me narró Abū al-Sā’ib,
dijo: nos narró Abū Mu‘āwiya, de al-A‘maš, de Muslim, de Masrūq,
dijo:
Dijo ‘Abd al-Raḥmān: cinco ya han pasado: el humo, el lizam, el golpe, la luna y los romanos.
Nos narró al-Ḥasan,
dijo: nos informó ‘Abd al-Razzāq,
dijo: nos informó Ma‘mar, de Qatāda,
acerca de Su dicho: «y pronto será algo ineludible», dijo Ubayy b. Ka‘b:
es la muerte (el matar) el día de Badr.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo: nos narró Salama, de ‘Amr, de Muġīra, de Ibrāhīm,
dijo:
Al-lizām: el día de Badr.
Me narró Ya‘qūb b. Ibrāhīm,
dijo: nos narró Ibn ‘Ulayya, de Layṯ,
de Muŷāhid, acerca de: «y pronto será algo ineludible», dijo:
es el día de Badr.
Me narró Muḥammad b. ‘Amr,
dijo: nos narró Abū ‘Āṣim,
dijo: nos narró ‘Īsā; y me narró al-Ḥārith,
dijo: nos narró al-Ḥasan,
dijo: nos narró Waraqā’, todos ellos, de Ibn Abī Naŷīḥ,
de Muŷāhid, acerca de: «y pronto será algo ineludible», dijo:
el día de Badr.
Nos narró al-Qāsim,
dijo: nos narró al-Ḥusayn,
dijo: me narró Ḥaŷŷāŷ, de Ibn Ŷurayŷ, de Muŷāhid, lo mismo.
Dijo:
Nos narró al-Ḥusayn,
dijo: nos narró Abū Sufyān, de Ma‘mar, de Manṣūr, de Sufyān, de Ibn Mas‘ūd,
dijo:
Al-lizām: la muerte (el matar) el día de Badr.
Se me narró de al-Ḥusayn,
dijo: oí a Abū Mu‘āḏ decir: nos informó ‘Ubayd,
dijo: oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho: «Pero ciertamente habéis desmentido, y pronto será algo ineludible»: los incrédulos desmintieron al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— y lo que trajo de parte de Dios; y pronto será algo ineludible, y es el día de Badr.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo: nos narró Ŷarīr, de Muġīra, de Ibrāhīm, de ‘Abd Allāh,
dijo:
Ya pasó el lizam: el lizam fue el día de Badr; capturaron a setenta y mataron a setenta.
Y otros dijeron:
el sentido de al-lizām es: el combate.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Yūnus,
dijo: nos informó Ibn Wahb,
dijo: dijo Ibn Zayd,
acerca de Su dicho: «y pronto será algo ineludible», dijo:
Y pronto será un combate; al-lizām: el combate.
Y otros dijeron:
al-lizām: la muerte.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró ‘Alī,
dijo: nos narró Abū Ṣāliḥ,
dijo: me narró Mu‘āwiya, de ‘Alī,
de Ibn ‘Abbās, acerca de: «y pronto será algo ineludible», dijo:
una muerte.
Y algunos de los sabios en el habla de los árabes dijeron:
el sentido de ello es: y pronto será una retribución que se adhiera a todo obrero por lo que obró, sea bien o mal. Y ya hemos aclarado cuál es la opinión correcta al respecto. Y para el acusativo en al-lizām hay otra posibilidad distinta de la que hemos dicho: que en Su dicho «será» (yakūnu) sea impersonal, y entonces se ponga al-lizām en acusativo como predicado, como se dijo:
«*** cuando hay entre ellos estocadas y combate ***»
Y algunos de quienes no tienen conocimiento de los dichos de los sabios solían decir en la interpretación de ello:
«Mi Señor no se preocupa por vosotros de no ser por vuestra súplica», (es decir) lo que invocáis, en lugar de Él, de divinidades y pares; y esta es una opinión con la que no tiene sentido ocuparse, por apartarse de los dichos de los sabios de la interpretación.
Fin
( Tafsir )
Sura al-Furqān, y la alabanza pertenece a Dios, el Único.
Notas y Referencias
(No se generaron)