21

Los Profetas

الأنبياء Al-Anbiya
Aya 88

Versículo (Español)

[21:88] Respondí su súplica y lo libré de su angustia. Así salvo a los creyentes.

Tafsir de At-Tabari

{Y le respondimos, y lo salvamos de la congoja; y así salvamos a los creyentes} (88) La exposición acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—: {Y le respondimos, y lo salvamos de la congoja; y así salvamos a los creyentes}.

Dice —Exaltado sea Su recuerdo—: Respondimos a Jonás su súplica dirigida a Nosotros, cuando Nos invocó en el vientre del pez, y lo salvamos de la congoja en la que se hallaba por haberlo retenido en el vientre del pez, y de su aflicción a causa de su falta y su pecado. Y así salvamos a los creyentes: dice —Glorificado sea—: Y del mismo modo que salvamos a Jonás de la angustia del encierro en el vientre del pez en el mar cuando Nos invocó, así salvamos a los creyentes de su angustia cuando buscan socorro en Nosotros y Nos invocan.

Y en un sentido semejante a lo que hemos dicho al respecto ha venido la tradición. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró ʿImrān b. Bakkār al-Kulāʿī, dijo: nos narró Yaḥyà b. ʿAbd al-Raḥmān, dijo: nos narró Abū Yaḥyà b. ʿAbd al-Raḥmān, dijo: me transmitió Bishr b. Manṣūr, de ʿAlī b. Zayd, de Saʿīd b. al-Musayyib, dijo: Oí a Saʿd b. Mālik decir: oí al Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— decir: «El Nombre de Dios por el cual, cuando se Le invoca, responde, y cuando se Le pide, concede: la súplica de Jonás hijo de Mattà». Dijo: Entonces dije: “¡Oh Mensajero de Dios! ¿Es exclusiva de Jonás hijo de Mattà o es para el conjunto de los musulmanes?”. Dijo: «Es exclusiva de Jonás hijo de Mattà, y para los creyentes es general cuando la invocan. ¿Acaso no has oído la palabra de Dios —Bendito y Exaltado sea—: {Y llamó en las tinieblas: “No hay divinidad sino Tú; gloria a Ti; ciertamente yo era de los injustos”. Y le respondimos, y lo salvamos de la congoja; y así salvamos a los creyentes}? Pues es la condición de Dios para quien Le invoca con ella».

Y discreparon los recitadores respecto de la lectura de Su dicho: “salvamos a los creyentes”. Los recitadores de las ciudades, salvo ʿĀṣim, lo leyeron con dos nūn, estando la segunda de ellas en sukūn, a partir de “lo salvamos”, de modo que: “nosotros lo salvamos”. Y no lo leyeron así sino porque su escritura en los códices es con una sola nūn: pues si se leyera con una sola nūn y con geminación de la ǧīm, con el sentido de lo que no nombra a su agente, entonces “los creyentes” estaría en nominativo, mientras que en los códices está en acusativo; y si se leyera con una sola nūn y con ǧīm sin geminación, el verbo sería de los creyentes y ellos estarían en nominativo; y, además, sería obligatorio que la palabra “naǧā” estuviera escrita con alif, porque es de las que tienen wāw, mientras que en los códices está con yāʾ.

Y si alguien dijera: “¿Cómo se escribió eso con una sola nūn, cuando ya sabes que la norma de ello, si se lee: ‘nunǧī’, es que se escriba con dos nūn?”. Se dirá: Porque la segunda nūn, cuando quedó en sukūn y el consonante en sukūn no es manifiesto en la lengua, fue suprimida, como hicieron con “illā”: es decir, suprimieron la nūn de “in” por su ocultamiento, al estar asimilada en la lām de “lā”. Y ʿĀṣim lo leyó: “nuǧǧī al-muʾminīn”, con una sola nūn, con geminación de la ǧīm y con la yāʾ en sukūn. Si ʿĀṣim orientó su lectura hacia el dicho de los árabes: “ḍuriba al-ḍarb Zaydan”, entonces aludió al maṣdar —que es el “salvamento”— y convirtió en predicado, es decir, en predicado de lo que no nombra a su agente, a “los creyentes”; como si hubiera querido decir: “y así, el salvamento salva a los creyentes”; y aludió al “salvamento”: es una posibilidad, aunque la de otros es más correcta. De lo contrario, quien lo leyó de ese modo incurre en solecismo, porque “los creyentes”, en la lectura que él leyó, es el nombre de lo que no nombra a su agente, y los árabes ponen en nominativo lo que de los nombres es así. Y lo que llevó a ʿĀṣim a esta lectura fue que halló los códices con una sola nūn, y que en su lectura conforme a la lectura de los recitadores habría que añadir otra nūn que no está en el códice; pensó entonces que eso era una adición de lo que no está en el códice, y no conoció un fundamento para su supresión que lo condujera a ello.

Dijo Abū Ǧaʿfar: La lectura correcta —de la que no considero lícito apartarse en esto, según nosotros— es la que siguen los recitadores de las ciudades: leerlo con dos nūn y sin geminación de la ǧīm, por el consenso de la autoridad probatoria de los recitadores sobre ella y por considerar erróneo lo que la contradice.

Notas y Referencias

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