Los Profetas
الأنبياء Al-AnbiyaVersículo (Español)
[21:15] Y no cesaron de lamentarse hasta que los aniquilé, dejándolos inertes como paja segada.
Tafsir de At-Tabari
{فَمَا زَالَت تِّلۡكَ دَعۡوَىٰهُمۡ حَتَّىٰ جَعَلۡنَٰهُمۡ حَصِيدًا خَٰمِدِينَ} (15)
La disertación sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ قَالُواْ يَوَيْلَنَآ إِنّا كُنّا ظَالِمِينَ * فَمَا زَالَت تِلْكَ دَعْوَاهُمْ حَتّىَ جَعَلْنَاهُمْ حَصِيداً خَامِدِينَ }
Dice —glorificado sea Su recuerdo—:
Dijeron estos a quienes Dios hizo caer Su castigo por su injusticia, cuando les sobrevino el castigo de Dios: «¡Ay de nosotros! En verdad, éramos injustos por nuestra incredulidad respecto de nuestro Señor». Y no cesó aquella su invocación —dice—: no dejó de ser su invocación, cuando les llegó el castigo de Dios, por haber sido injustos consigo mismos: «¡Ay de nosotros! En verdad, éramos injustos», hasta que Dios los mató; y los segó con la espada como se siega el sembrado, y los extirpó por completo, cortándolos con las hoces.
Y Su dicho:
«خامِدِينَ» —dice—: perecidos; se extinguió su chispa y se aquietó su movimiento, quedando en apagamiento, como se apaga el fuego cuando se extingue.
Y en el sentido de lo que hemos dicho acerca de ello hablaron los intérpretes.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd, de Qatāda,
acerca de Su dicho:
{فَمَا زَالَتْ تِلْكَ دَعْوَاهُمْ . . . الاَية}.
Cuando vieron el castigo y lo presenciaron, no tuvieron otra letanía sino decir: «¡Ay de nosotros! En verdad, éramos injustos», hasta que Dios los arrasó y los hizo perecer.
Nos narró Muḥammad ibn ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos narró Muḥammad ibn Thawr, de Maʿmar,
de Qatāda:
Dijeron: «¡Ay de nosotros! En verdad, éramos injustos». Y no cesó aquella su invocación hasta que los hicimos segados, apagados —dice—: hasta que perecieron.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj,
dijo Ibn ʿAbbās:
«حَصِيدا»: la siega. «خامدين»: el apagarse del fuego cuando se extingue.
Nos narró Saʿīd ibn al-Rabīʿ,
dijo:
nos narró Sufyān, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
dijo:
Eran gente de fortalezas, y Dios envió contra ellos a Bukhtanaṣṣar; envió contra ellos un ejército y los mató con la espada. Y mataron a un profeta suyo, y fueron segados por la espada; y eso es Su dicho:
{فَمَا زَالَتْ تِلْكَ دَعْوَاهُمْ حتى جَعَلْناهُمْ حَصِيدا خامِدِينَ} con la espada.
Notas y Referencias
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