Ta-Ha
طه Ta-HaVersículo (Español)
[20:87] Dijeron: "No quebrantamos la promesa que te hicimos intencionalmente, sino que cuando arrojamos al fuego las joyas del pueblo [del Faraón] que teníamos en nuestro poder, el samaritano también las arrojó,
Tafsir de At-Tabari
{Dijeron: No hemos faltado a tu cita por propia voluntad; sino que se nos hicieron cargar cargas de los adornos del pueblo, y las arrojamos; y así arrojó el samaritano} (87)
La exposición acerca de la interpretación de la palabra del Altísimo:
{Dijeron: No hemos faltado a tu cita por propia voluntad; sino que se nos hicieron cargar cargas de los adornos del pueblo, y las arrojamos; y así arrojó el samaritano * y les sacó un becerro, un cuerpo, que tenía mugido; y dijeron: Este es vuestro dios y el dios de Moisés; y él olvidó}.
Dice —glorificado sea Su recuerdo—:
Dijo el pueblo de Moisés a Moisés: No hemos faltado a tu cita;
con “su cita” se refieren a:
su pacto, el que él había pactado con ellos, tal como:
Me contó Muhammad ibn ‘Amr,
dijo:
nos transmitió Abū ‘Āṣim,
dijo:
nos transmitió ‘Īsā
«ḥ»
y nos transmitió al-Ḥārith,
dijo:
nos transmitió al-Ḥasan,
dijo:
nos transmitió Warqā’, todos ellos de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
sobre Su dicho:
mi cita, dijo: mi pacto; y ese pacto y esa cita es lo que ya hemos explicado antes.
Y Su dicho:
por nuestra propia voluntad: informa —majestuoso es Su recuerdo— acerca de ellos que reconocieron contra sí mismos el error,
y dijeron:
no fuimos capaces de forzar nuestras almas a lo correcto, ni tuvimos dominio sobre nuestro asunto hasta caer en aquello en lo que caímos de la tentación.
Los recitadores discreparon en la lectura de ello:
la mayoría de los recitadores de Medina lo leyeron:
«bi-malkinā»
con apertura de la mīm;
y la mayoría de los recitadores de Kufa lo leyeron:
«bi-mulkinā»
con ḍamma de la mīm; y algunos de la gente de Basora lo leyeron «bi-milkinā» con kasra. En cuanto a la apertura y la ḍamma, ambas tienen un solo significado: “por nuestra capacidad y nuestra fuerza”, salvo que una es un maṣdar y la otra un nombre. En cuanto a la kasra, su sentido es el de la posesión de la cosa y su pertenencia al poseedor.
También discreparon los exégetas acerca de su interpretación.
Unos dijeron:
su sentido es: no hemos faltado a tu cita por decisión nuestra.
Mención de quienes dijeron eso:
Me contó ‘Alī,
dijo:
nos transmitió ‘Abd Allāh,
dijo:
me transmitió Mu‘āwiya, de ‘Alī, de Ibn ‘Abbās,
sobre Su dicho:
«No hemos faltado a tu cita por nuestra propia voluntad»,
dijo: por decisión nuestra.
Me contó Muhammad ibn ‘Amr,
dijo:
nos transmitió Abū ‘Āṣim,
dijo:
nos transmitió ‘Īsā; y me contó al-Ḥārith,
dijo:
nos transmitió al-Ḥasan,
dijo:
nos transmitió Warqā’, todos ellos de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
sobre Su dicho:
por nuestra propia voluntad, dijo: por decisión nuestra.
Nos transmitió al-Qāsim,
dijo:
nos transmitió al-Ḥusayn,
dijo:
me transmitió Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid, lo mismo.
Otros dijeron:
su sentido es: por nuestra capacidad.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos transmitió Bishr,
dijo:
nos transmitió Yazīd,
dijo:
nos transmitió Sa‘īd, de Qatāda. Dijeron:
«No hemos faltado a tu cita por nuestra propia voluntad»:
es decir, por nuestra capacidad.
Nos transmitió Mūsā,
dijo:
nos transmitió ‘Amr,
dijo:
nos transmitió Asbāṭ,
de al-Suddī:
Dijeron:
«No hemos faltado a tu cita por nuestra propia voluntad»,
dijo: por nuestra capacidad.
Otros dijeron:
su sentido es: no hemos faltado a tu cita por capricho; pero no dominamos nuestras almas.
Mención de quienes dijeron eso:
Me contó Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd,
acerca de Su dicho:
«No hemos faltado a tu cita por nuestra propia voluntad»,
dijo: es decir, por capricho;
dijo:
pero vinieron tres —dijo— y con ellos joyas que habían tomado prestadas de la familia de Faraón, y ropas.
Dijo Abū Ja‘far:
las tres opiniones en esto son cercanas en significado, porque quien no destruye su alma por el predominio de su pasión sobre lo que se le ordenó,
no es impropio en la lengua que se diga:
fulano hizo este asunto sin dominarse a sí mismo; y lo hizo sin controlarse; y lo hizo sin poder dejarlo. Siendo así,
es igual con cuál de las tres lecturas recite el recitador. Pues quien quiebra la mīm, desde “propiedad”, orienta el sentido de la expresión a: no hemos faltado a tu cita mientras poseíamos la capacidad de cumplirla, por el predominio de nuestras almas sobre nosotros hacia lo contrario;
y lo hace del dicho del que dice:
esto es propiedad de fulano, respecto de lo que posee de bienes poseídos. Y quien la abre orienta el sentido hacia algo semejante,
solo que lo toma como maṣdar del dicho:
“poseí la cosa, la poseo: malk(an) y malaka”,
como se dice:
“vencí a fulano, lo venzo: ghalb(an) y ghalaba”. Y quien la pone con ḍamma orienta su sentido a: no hemos faltado a tu cita por nuestro poder y capacidad, es decir, siendo capaces de abstenernos de ello; porque todo el que somete algo adquiere autoridad sobre ello. Algunos reprobaron la lectura de quien lo leyó con ḍamma,
y dijeron:
¿qué poder tenían entonces los Hijos de Israel, si estaban en Egipto oprimidos?
Pero pasó por alto el sentido de la gente y se apartó de su intención con un alejamiento grande; y quienes lo leyeron con ḍamma no pretendieron el sentido que este reprochador imaginó contra ellos,
sino que pretendieron que su sentido es:
no hemos faltado a tu cita por una autoridad que tuviéramos sobre nuestras almas con la que pudiéramos devolverlas de lo que hicieron, pues su pasión nos venció para faltar a tu cita.
Y Su dicho:
«pero se nos hicieron cargar cargas de los adornos del pueblo»
quiere decir: pero se nos cargaron pesos y fardos de los adornos del pueblo; se refieren a las joyas de la familia de Faraón. Y ello es que los Hijos de Israel, cuando Moisés quiso marchar con ellos de noche desde Egipto por orden de Dios —exaltado sea—, les ordenó que tomaran prestados de los enseres de la familia de Faraón y de sus joyas,
y dijo:
Dios os lo concede como botín; y lo hicieron, y tomaron prestadas las joyas de sus mujeres y sus enseres. Ese es su dicho a Moisés cuando él les dijo:
«¿Se os ha prolongado el plazo, o quisisteis que os alcanzara una ira de vuestro Señor, y por eso faltasteis a mi cita? Dijeron: No hemos faltado a tu cita por propia voluntad; sino que se nos hicieron cargar cargas de los adornos del pueblo».
Y en el sentido que hemos dicho, hablaron los exégetas.
Mención de quienes dijeron eso:
Me contó Muhammad ibn Sa‘d,
dijo:
me transmitió mi padre,
dijo:
me transmitió mi tío,
dijo:
me transmitió mi padre, de su padre, de Ibn ‘Abbās,
sobre Su dicho:
«pero se nos hicieron cargar cargas de los adornos del pueblo»:
es lo que los Hijos de Israel llevaban consigo de las joyas de la familia de Faraón;
dijo:
nos culparon por lo que obtuvimos de las joyas de nuestro enemigo.
Me contó Muhammad ibn ‘Amr,
dijo:
nos transmitió Abū ‘Āṣim,
dijo:
nos transmitió ‘Īsā; y me contó al-Ḥārith,
dijo:
nos transmitió al-Ḥasan,
dijo:
nos transmitió Warqā’, todos ellos de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
sobre Su dicho:
cargas, dijo: pesos.
Y Su dicho:
«de los adornos del pueblo», dijo: son las joyas que tomaron prestadas de la familia de Faraón; y son los pesos.
Nos transmitió al-Qāsim,
dijo:
nos transmitió al-Ḥusayn,
dijo:
me transmitió Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid:
«pero se nos hicieron cargar cargas»,
dijo: pesos;
«de los adornos del pueblo», dijo: sus joyas.
Nos transmitió Mūsā,
dijo:
nos transmitió ‘Amr,
dijo:
nos transmitió Asbāṭ, de al-Suddī:
«pero se nos hicieron cargar cargas de los adornos del pueblo»,
dijo: de las joyas de los coptos.
Me contó Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd,
acerca de Su dicho:
«pero se nos hicieron cargar cargas de los adornos del pueblo»,
dijo: las joyas que tomaron prestadas. Y las ropas no tienen nada que ver con los pecados: si fueran pecados, las habríamos cargado llevándolas; así que no tienen nada que ver con los pecados.
Los recitadores discreparon en la lectura de ello:
la mayoría de los recitadores de Medina y algunos mequíes leyeron:
ḥummilnā,
con ḍamma en la ḥā’ y con geminación de la mīm, con el sentido de que Moisés les hizo cargar eso.
Y la mayoría de los recitadores de Kufa y Basora y algunos mequíes lo leyeron:
ḥamalnā,
con aligeramiento de la ḥā’ y la mīm y con apertura de ambas, con el sentido de que ellos cargaron eso sin que nadie les impusiera cargarlo.
Dijo Abū Ja‘far:
la opinión correcta para mí en la interpretación de ello es que son dos lecturas conocidas, cercanas en significado, porque la gente cargó, y Moisés ciertamente les ordenó cargarlo; así, con cualquiera de las dos que recite el recitador, acierta con lo correcto.
Y Su dicho:
«y las arrojamos» quiere decir: arrojamos esas cargas de los adornos del pueblo en el hoyo.
«y así arrojó el samaritano» quiere decir: así como nosotros arrojamos esos pesos, así arrojó el samaritano lo que tenía consigo de la tierra de la huella del casco del caballo de Gabriel. Y en el sentido que hemos dicho, hablaron los exégetas.
Mención de quienes dijeron eso:
Me contó Muhammad ibn ‘Amr,
dijo:
nos transmitió Abū ‘Āṣim,
dijo:
nos transmitió ‘Īsā; y me contó al-Ḥārith,
dijo:
nos transmitió al-Ḥasan,
dijo:
nos transmitió Warqā’, todos ellos de Ibn Abī Najīḥ,
de Mujāhid, acerca de Su dicho:
«y las arrojamos», dijo: las arrojamos.
«y así arrojó el samaritano»: así hizo.
Nos transmitió al-Qāsim,
dijo:
nos transmitió al-Ḥusayn,
dijo:
me transmitió Ḥajjāj, de Ibn Jurayj,
de Mujāhid:
«y las arrojamos», dijo: las arrojamos.
«y así arrojó el samaritano»: así hizo.
Nos transmitió Bishr,
dijo:
nos transmitió Yazīd,
dijo:
nos transmitió Sa‘īd,
de Qatāda:
«y las arrojamos»:
es decir, las arrojamos.
Notas y Referencias
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