20

Ta-Ha

طه Ta-Ha
Aya 22

Versículo (Español)

[20:22] Introduce tu mano en tu costado y saldrá blanca, resplandeciente, sin defecto alguno. Ese será otro milagro.

Tafsir de At-Tabari

{وَٱضۡمُمۡ يَدَكَ إِلَىٰ جَنَاحِكَ تَخۡرُجۡ بَيۡضَآءَ مِنۡ غَيۡرِ سُوٓءٍ ءَايَةً أُخۡرَىٰ} (22) La disertación sobre la interpretación de Su dicho, Altísimo sea: { وَاضْمُمْ يَدَكَ إِلَىَ جَنَاحِكَ تَخْرُجْ بَيْضَآءَ مِنْ غَيْرِ سُوَءٍ آيَةً أُخْرَىَ * لِنُرِيَكَ مِنْ آيَاتِنَا الْكُبْرَىَ }

Dice —glorificado sea Su recuerdo—: Y junta, ¡oh Moisés!, tu mano: ponla bajo tu axila; y los dos “alas” son las dos manos. Así se transmitió el relato de Abū Hurayra y Kaʿb al-Aḥbār. En cuanto a los arabistas, dicen: son los dos costados. Y algunos de ellos aducían como prueba de lo que decían el verso del rajaz:

*** Lo junto al pecho y al ala ***

Y en un sentido semejante a lo que hemos dicho respecto a su interpretación, hablaron los exégetas. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró ʿĪsā; y me narró al-Ḥārith, dijo: nos narró al-Ḥasan, dijo: nos narró Warqāʾ, todos ellos de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, a propósito de Su dicho: «a tu ala», dijo: su palma bajo su axila.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid, algo semejante.

Y Su dicho: «sale blanca, sin mal». Se mencionó que Moisés —la paz sea con él— era un hombre moreno; introdujo su mano en la abertura de su túnica y luego la sacó blanca, sin mal: sin lepra, como la nieve; después la devolvió, y salió como estaba, con su mismo color.

Nos lo narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Salama, de Ibn Isḥāq, de Wahb b. Munabbih.

Nos narró Ismāʿīl b. Mūsā al-Fazārī, dijo: nos narró Sharīk, de Yazīd b. Abī Ziyād, de Miqsim, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: «sale blanca, sin mal», dijo: sin lepra.

Nos narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró ʿĪsā; y me narró al-Ḥārith, dijo: nos narró al-Ḥasan, dijo: nos narró Warqāʾ, todos ellos de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid: «sin mal», dijo: sin lepra.

Nos narró al-Ḥasan, dijo: nos informó ʿAbd al-Razzāq, de Maʿmar, de Qatāda, acerca de Su dicho: «blanca, sin mal», dijo: sin lepra.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid, algo semejante.

Nos narró Bishr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda: «sin mal», dijo: sin lepra.

Nos narró Mūsā, dijo: nos narró ʿAmr, dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī: «sale blanca, sin mal», dijo: sin lepra.

Se me narró de al-Ḥusayn b. al-Faraj, dijo: oí a Abū Muʿādh decir: nos informó ʿUbayd, dijo: oí a al-Ḍaḥḥāk decir, acerca de Su dicho: «sin mal», dijo: sin lepra.

Nos narró Ibn Bashshār, dijo: nos narró Ḥammād b. Masʿada, dijo: nos narró Qurra, de al-Ḥasan, acerca de la palabra de Dios: «blanca, sin mal», dijo: Dios la hizo salir sin mal, sin lepra; y Moisés supo que se había encontrado con su Señor.

Y Su dicho: «otra señal». Dice: y ésta es otra marca y prueba distinta de la señal que te mostramos antes, al transformar el bastón en una serpiente que se desliza, como confirmación de la realidad de aquello con lo que te hemos enviado como Mensaje para aquel a quien te hemos enviado. Y «señal» está en acusativo por su vinculación con el verbo, puesto que no aparece para ella aquello que la eleve en «ésta», ni en «ella».

Notas y Referencias

(No se generaron)