2

La Vaca

البقرة Al-Baqarah
Aya 3

Versículo (Español)

[2:3] los que creen en lo oculto, practican la oración, dan caridad de lo que les he proveído,

Tafsir de At-Tabari

{ٱلَّذِينَ يُؤۡمِنُونَ بِٱلۡغَيۡبِ وَيُقِيمُونَ ٱلصَّلَوٰةَ وَمِمَّا رَزَقۡنَٰهُمۡ يُنفِقُونَ} (3) القول في تأويل قوله تعالى :

{ الّذِينَ يُؤْمِنُونَ بِالْغَيْبِ وَيُقِيمُونَ الصّلاةَ وَممّا رَزَقْنَاهُمْ يُنْفِقُونَ }

Nos transmitió Muhammad b. Humayd al-Rāzī, dijo: nos transmitió Salama b. al-Faḍl, de Muhammad b. Isḥāq, de Muhammad b. Abī Muhammad, liberto de Zayd b. Thābit, de ʿIkrima, o de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās: ( الّذينَ يُؤْمنُونَ ) dijo: creen verazmente.

Me transmitió Yaḥyā b. ʿUthmān b. Ṣāliḥ al-Sahmī, dijo: nos transmitió Abū Ṣāliḥ, dijo: me transmitió Muʿāwiya b. Ṣāliḥ, de ʿAlī b. Abī Ṭalḥa, de Ibn ʿAbbās: «yūʾminūna» significa: creen verazmente.

Me transmitió al-Muthannā b. Ibrāhīm, dijo: nos transmitió Isḥāq b. al-Ḥajjāj, dijo: nos transmitió ʿAbd Allāh b. Abī Jaʿfar, de su padre, de al-Rabīʿ: «yūʾminūna» significa: temen.

Nos transmitió Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā al-Ṣanʿānī, dijo: nos transmitió Muḥammad b. Thawr, de Maʿmar, dijo: dijo al-Zuhrī: la fe (al-īmān) es la obra.

Y se me transmitió de ʿAmmār b. al-Ḥasan, dijo: nos transmitió Ibn Abī Jaʿfar, de su padre, de al-ʿAlāʾ b. al-Musayyib b. Rāfiʿ, de Abī Isḥāq, de Abī al-Aḥwaṣ, de ʿAbd Allāh, dijo: la fe (al-īmān) es la verificación veraz (al-taṣdīq).

Y el sentido de la fe (al-īmān) entre los árabes es: la verificación veraz (al-taṣdīq). Así, al que cree verazmente algo con la palabra se le llama «creyente en ello» (muʾminan bihi), y al que cree verazmente su dicho con su acto se le llama «creyente». Y de ello es la palabra de Dios —glorificado sea—: ( وَما أنْتَ بِمُؤْمِنٍ لَنا ولَوْ كُنّا صَادِقِينَ ) esto es: no eres quien nos cree verazmente en lo que decimos. Y puede entrar el temor reverente a Dios en el sentido de la fe que es la verificación veraz del dicho mediante la obra. Y la fe es un término abarcador: la confesión de Dios, de Sus Libros y de Sus Mensajeros, y la verificación veraz de esa confesión mediante la acción. Siendo ello así, lo más digno de ser la interpretación de la aleya, y lo más semejante a la descripción de esa gente, es que se les describa como quienes creen verazmente en lo oculto: en palabra, en convicción y en obra; pues —glorificado sea— no los restringió, en el sentido de la fe, a un significado en detrimento de otro, sino que resumió su descripción con ella sin particularizar nada de sus significados, de modo que lo sacara de su atributo por transmisión ni por razón.

القول في تأويل قوله تعالى : بالغَيْبِ .

Nos transmitió Muhammad b. Humayd al-Rāzī, dijo: nos transmitió Salama b. al-Faḍl, de Muhammad b. Isḥāq, de Muhammad b. Abī Muhammad, liberto de Zayd b. Thābit, de ʿIkrima, o de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās: «bil-ghayb» —dijo—: en lo que ha venido de Él, es decir, de Dios —glorificado sea—.

Me transmitió Mūsā b. Hārūn, dijo: nos transmitió ʿAmr b. Ḥammād, dijo: nos transmitió Asbāṭ, de al-Suddī, en un relato que mencionó de Abī Mālik, y de Abī Ṣāliḥ, de Ibn ʿAbbās, y de Murra al-Hamdānī, de Ibn Masʿūd, y de gente entre los compañeros del Profeta: «bil-ghayb»: en cuanto a lo oculto (al-ghayb), es lo que está oculto a los siervos respecto del asunto del Paraíso y del asunto del Fuego, y lo que Dios —bendito y exaltado— mencionó en el Corán. Su verificación veraz de ello —esto es, la de los creyentes entre los árabes— no provenía de un fundamento de Escritura ni de un conocimiento que tuvieran.

Nos transmitió Aḥmad b. Isḥāq al-Ahwāzī, dijo: nos transmitió Abū Aḥmad al-Zubayrī, dijo: nos transmitió Sufyān, de ʿĀṣim, de Zirr, dijo: lo oculto (al-ghayb) es el Corán.

Nos transmitió Bishr b. Muʿādh al-ʿAqdī, dijo: nos transmitió Yazīd b. Zurayʿ, de Saʿīd b. Abī ʿArūba, de Qatāda, acerca de Su dicho: ( الّذِينَ يُؤْمِنُونَ بالغَيْب ) dijo: creyeron en el Paraíso, en el Fuego, en la resurrección tras la muerte y en el Día de la Resurrección; y todo ello es oculto.

Se me transmitió de ʿAmmār b. al-Ḥasan, dijo: nos transmitió ʿAbd Allāh b. Abī Jaʿfar, de su padre, de al-Rabīʿ b. Anas: ( الّذِينَ يُؤْمِنُونَ بالغَيْبِ ): creyeron en Dios, en Sus ángeles, en Sus mensajeros, en el Último Día, en Su Paraíso, en Su Fuego y en Su encuentro; y creyeron en la vida después de la muerte: todo ello es oculto. Y el origen de «lo oculto» (al-ghayb) es: todo aquello que se te oculta de cualquier cosa; y procede de tu dicho: «fulano se ausentó» (ghāba fulān) «se ausenta» (yaghību) «ausencia» (ghayban).

Los exégetas han discrepado acerca de la identidad de la gente respecto de la cual Dios —glorificado sea— hizo descender estas dos aleyas al comienzo de esta sura, y acerca de su cualidad y descripción con la que los describió: su fe en lo oculto y los demás significados que abarcan las dos aleyas, aparte de ello, de sus atributos. Unos dijeron: son los creyentes de entre los árabes en particular, y no otros de entre los creyentes de la Gente de la Escritura. Y adujeron como prueba de la corrección de su dicho y de la realidad de su interpretación la aleya que sigue a estas dos aleyas, que es la palabra de Dios —poderoso y majestuoso—: { وَالّذِينَ يُؤْمِنُونَ بِمَا أُنْزِلَ إِلَيْكَ وَمَا أُنْزِلَ مِنْ قَبْلِكَ } Dijeron: los árabes no tenían una Escritura antes de la Escritura que Dios —poderoso y majestuoso— hizo descender sobre Muhammad —Dios le bendiga y le conceda paz—, por la cual profesaran religión mediante su verificación veraz, confesión y práctica; la Escritura era, más bien, para las dos gentes de la Escritura, no para ellos. Dijeron: cuando Dios —poderoso y majestuoso— relató la noticia de quienes creen en lo que fue hecho descender a Muhammad y en lo que fue hecho descender antes de él, después de haber relatado la noticia de los creyentes en lo oculto, supimos que cada grupo de ellos es distinto del otro, y que los creyentes en lo oculto son una clase distinta de la clase que cree verazmente en las dos Escrituras: una de ellas hecha descender sobre Muhammad —Dios le bendiga y le conceda paz—, y la otra hecha descender sobre quienes le precedieron de entre los mensajeros de Dios —exaltado sea Su recuerdo—. Dijeron: siendo ello así, es válido lo que dijimos: que la interpretación de la palabra de Dios —exaltado sea—: { الّذِينَ يُؤْمِنُونَ بالغَيْبِ } son únicamente quienes creen en lo que se les oculta del Paraíso, del Fuego, de la recompensa, del castigo y de la resurrección; y la verificación veraz de Dios, de Sus ángeles, de Sus Libros, de Sus mensajeros y de todo aquello por lo que los árabes no profesaban religión en su ignorancia preislámica, de lo que Dios —glorificado sea— impuso a Sus siervos como obligación religiosa, y no a otros. Mención de quienes dijeron eso:

Me transmitió Mūsā b. Hārūn, dijo: nos transmitió ʿAmr b. Ḥammād, dijo: nos transmitió Asbāṭ, de al-Suddī, en un relato que mencionó de Abī Mālik, y de Abī Ṣāliḥ, de Ibn ʿAbbās y de Murra al-Hamdānī, de Ibn Masʿūd, y de gente entre los compañeros del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—: En cuanto a quienes creen en lo oculto, son los creyentes de entre los árabes. { وَيقِيمُونَ الصلاةَ وَمِمّا رَزَقْناهُمْ يُنْفِقُونَ } En cuanto a lo oculto: es lo que está oculto a los siervos respecto del asunto del Paraíso y del Fuego, y lo que Dios mencionó en el Corán. Su verificación veraz de ello no provenía de un fundamento de Escritura ni de un conocimiento que tuvieran. { وَالّذِينَ يُؤْمِنُونَ بِمَا أُنْزِلَ إلَيْكَ وَمَا أُنْزِلَ مِنْ قَبْلِكَ وَبِالاَخِرَةِ هُمْ يُوقِنُونَ } Estos son los creyentes de entre la Gente de la Escritura.

Y otros dijeron: antes bien, estas cuatro aleyas descendieron acerca de los creyentes de la Gente de la Escritura en particular, por su fe en el Corán cuando Dios —glorificado sea— les informó en él de los ocultamientos que ellos escondían entre sí y mantenían en secreto; y supieron, cuando Dios —glorificado sea— hizo que Su Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— tuviera conocimiento de ello por parte de ellos en Su revelación, que procede de Dios —glorioso y poderoso—; así creyeron en el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— y creyeron verazmente en el Corán y en lo que contiene de información sobre lo oculto de lo que no tenían conocimiento, cuando se asentó en ellos, por la prueba con la que Dios —bendito y exaltado— argumentó contra ellos en Su Libro —a saber, la información en él acerca de lo que ocultaban de sus interioridades—, que todo ello procede de Dios.

Y otros dijeron: antes bien, las cuatro aleyas del comienzo de esta sura fueron hechas descender sobre Muhammad —Dios le bendiga y le conceda paz— describiendo a todos los creyentes cuya cualidad es esa, de entre árabes, no árabes, las dos gentes de la Escritura y otros; y esto no es sino la descripción de una clase de personas; y quien cree en lo que Dios hizo descender sobre Muhammad —Dios le bendiga y le conceda paz— y en lo que hizo descender antes de él es quien cree en lo oculto. Dijeron: Dios los describió con la fe en lo que fue hecho descender a Muhammad y en lo que fue hecho descender a quienes le precedieron, después de haber concluido Su descripción de ellos con la fe en lo oculto, porque Su descripción de ellos con la fe en lo oculto pretendía que creían en el Paraíso, el Fuego, la resurrección y los demás asuntos que Dios —glorificado sea— les impuso creer, de lo que no vieron y de lo que aún no ha llegado, de lo que ha de venir; no pretendía informar de ellos que creían en lo que trajo Muhammad —Dios le bendiga y le conceda paz— y quienes le precedieron de entre los mensajeros y las Escrituras. Dijeron: cuando el sentido de Su dicho: { وَالّذِينَ يُؤْمِنُونَ بِمَا أُنْزِلَ إِلَيْكَ وَمَا أُنْزِلَ مِنْ قَبْلِكَ } no está presente en Su dicho: ( الّذِينَ يُؤْمِنُونَ بِالغَيْبِ ) los siervos necesitaban conocer su cualidad en ello, del mismo modo que necesitaban conocerlos por la cualidad con la que fueron descritos: su fe en lo oculto, para saber qué complace a Dios de los actos de Sus siervos y qué ama de sus atributos, y así ser —si su Señor los favorece con ello— creyentes. Mención de quienes dijeron eso:

Me transmitió Muḥammad b. ʿAmr b. al-ʿAbbās al-Bāhilī, dijo: nos transmitió Abū ʿĀṣim al-Ḍaḥḥāk b. Makhlad, dijo: nos transmitió ʿĪsā b. Maymūn al-Makkī, dijo: nos transmitió ʿAbd Allāh b. Abī Najīḥ, de Mujāhid, dijo: cuatro aleyas de la sura al-Baqara acerca de la cualidad de los creyentes, dos acerca de la cualidad de los incrédulos y trece acerca de los hipócritas.

Nos transmitió Sufyān b. Wakīʿ, dijo: nos transmitió mi padre, de Sufyān, de un hombre, de Mujāhid, con el mismo sentido.

Y me transmitió al-Muthannā b. Ibrāhīm —dijo: nos transmitió Mūsā b. Masʿūd—, dijo: nos transmitió Shibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, con el mismo sentido.

Y se me transmitió de ʿAmmār b. al-Ḥasan, dijo: nos transmitió ʿAbd Allāh b. Abī Jaʿfar, de su padre, de al-Rabīʿ b. Anas, dijo: cuatro aleyas del inicio de esta sura —es decir, la sura al-Baqara— acerca de quienes creyeron, y dos aleyas acerca de los cabecillas de las facciones.

Y la más correcta de las dos opiniones a mi juicio, y la más acorde con la interpretación del Libro, es la primera opinión, a saber: que quienes Dios —exaltado sea Su recuerdo— describió con la fe en lo oculto, y con lo que —glorificado sea— los describió en las dos primeras aleyas, no son los mismos que aquellos a quienes describió con la fe en lo que fue hecho descender sobre Muhammad y en lo que fue hecho descender a quienes le precedieron de entre los mensajeros, por las razones que mencioné antes en favor de quienes sostuvieron eso. Y lo que también indica, junto con ello, la corrección de esta opinión es que, tras describir a los creyentes con las dos cualidades con las que los describió, y tras clasificar a cada grupo de ellos como lo clasificó, clasificó a los incrédulos en dos clases: hizo que una de ellas tuviera el corazón sellado e impreso, desesperada de su fe; y la otra, hipócrita, que ostenta la fe en lo exterior y oculta la hipocresía en lo interior. Así convirtió a los incrédulos en dos clases, como convirtió a los creyentes al comienzo de la sura en dos clases. Luego dio a conocer a Sus siervos la cualidad de cada grupo de ellos, su descripción, y lo que ha preparado para cada facción de recompensa o castigo; censuró a los merecedores de censura entre ellos y agradeció el esfuerzo de los obedientes entre ellos. القول في تأويل قوله تعالى : { ويُقِيمُونَ }

Su «establecimiento» (iqāmatuhā) es: realizarla conforme a sus límites, sus prescripciones obligatorias y lo debido en ella, según fue prescrita; como se dice: «la gente estableció su mercado», cuando no lo dejan inactivo respecto de la compraventa en él; y como dijo el poeta:

أقَمْنا لأِهْلِ العِرَاقَيْنِ سُوقَ الضِْ *** رابِ فخَاموا ووَلّوْا جَمِيعَا

Y como nos transmitió Muḥammad b. Ḥumayd, dijo: nos transmitió Salama b. al-Faḍl, de Muḥammad b. Isḥāq, de Muḥammad b. Abī Muḥammad, liberto de Zayd b. Thābit, de ʿIkrima, o de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās: ( وَيُقِيمُونَ الصّلاةَ ) dijo: quienes establecen la oración conforme a sus prescripciones obligatorias.

Nos transmitió Abū Kurayb, dijo: nos transmitió ʿUthmān b. Saʿīd, de Bishr b. ʿAmmār, de Abī Rūq, de al-Ḍaḥḥāk, de Ibn ʿAbbās: ( وَيُقِيمُونَ الصّلاةَ ) dijo: el establecimiento de la oración es la perfección de la inclinación (rukūʿ), la postración (sujūd), la recitación, la humildad reverente (khushūʿ) y la entrega a ella en su realización.

القول في تأويل قوله تعالى : { الصّلاةَ }

Me transmitió Yaḥyā b. Abī Ṭālib, dijo: nos transmitió Yazīd, dijo: nos transmitió Juwaybir, de al-Ḍaḥḥāk, acerca de Su dicho: ( الّذِينَ يُقِيمُونَ الصّلاةَ ) esto es: la oración prescrita.

En cuanto a «la oración» (al-ṣalāh) en el habla de los árabes, es la súplica, como dijo al-Aʿshā:

لَهَا حَارِسٌ لا يَبْرَحُ الدّهْرَ بَيْتَهَا *** وَإنْ ذُبِحَتْ صَلّى عَلَيْهَا وَزَمْزَما

con lo cual quiere decir: suplicó por ella; y como dijo también el otro:

وَقابَلَها الرّيحَ في دَنّها *** وَصَلّى على دَنّها وَارْتَسَمَ

Y considero que la oración prescrita fue llamada «oración» porque quien ora se expone a lograr el éxito de su petición de la recompensa de Dios mediante su obra, junto con lo que pide a su Señor en ella de sus necesidades, del mismo modo que quien suplica, con su súplica a su Señor, se expone a lograr el éxito de sus necesidades y su petición.

القول في تأويل قوله تعالى : { ومِمّا رَزَقْناهُمْ يُنْفِقُونَ }

Los exégetas discreparon acerca de la interpretación de ello. Unos dijeron:

Nos lo transmitió Ibn Ḥumayd, dijo: nos transmitió Salama, de Muḥammad b. Isḥāq, de Muḥammad b. Abī Muḥammad, liberto de Zayd b. Thābit, de ʿIkrima, o de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās: ( ومِمّا رَزَقْنَاهُمْ يُنْفِقُونَ ) dijo: entregan el zakāt contando con su recompensa.

Me transmitió al-Muthannā, dijo: nos transmitió ʿAbd Allāh b. Ṣāliḥ, de Muʿāwiya, de ʿAlī b. Abī Ṭalḥa, de Ibn ʿAbbās: ( وممّا رَزَقْنَاهُمْ يُنْفِقوُنَ ) dijo: el zakāt de sus bienes.

Me transmitió Yaḥyā b. Abī Ṭālib, dijo: nos transmitió Yazīd, dijo: nos informó Juwaybir, de al-Ḍaḥḥāk: ( وَمِمّا رَزَقْنَاهُمْ يُنْفِقُونَ ) dijo: los gastos eran actos de acercamiento con los que se acercaban a Dios según su holgura y su esfuerzo, hasta que descendieron las prescripciones obligatorias de las limosnas: siete aleyas en la sura Barāʾa, en las que se mencionan las limosnas; ellas son las establecidas, abrogantes.

Y otros dijeron:

Me transmitió Mūsā b. Hārūn, dijo: nos transmitió ʿAmr b. Ḥammād, dijo: nos transmitió Asbāṭ, de al-Suddī, en un relato que mencionó de Abī Mālik, y de Abī Ṣāliḥ, de Ibn ʿAbbās, y de Murra al-Hamdānī, de Ibn Masʿūd, y de gente entre los compañeros del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—: ( وممّا رَزَقْنَاهُمْ يُنْفِقُونَ ) es el gasto del hombre en su familia; y esto fue antes de que descendiera el zakāt.

Y la interpretación más adecuada a la aleya, y la que con más derecho corresponde a la cualidad de esa gente, es que fueran cumplidores de todo lo que les era obligatorio en sus bienes: ya fuera zakāt o gasto debido para quien está obligado a mantener, de entre familia, dependientes y otros, de aquellos cuya manutención les es obligatoria por parentesco, posesión y otras causas. Pues Dios —glorificado sea— generalizó su descripción cuando los describió como quienes gastan de lo que Él les proveyó, y los alabó por ello como parte de su cualidad. Así se supo que, al no particularizar su alabanza y su descripción en un tipo de gastos por el que se alaba a su autor en detrimento de otro, ni por transmisión ni por otra cosa, están descritos por todos los sentidos de los gastos por los que se alaba a su autor: de lo bueno que su Señor les proveyó de sus bienes y posesiones; y ello es lo lícito de ello, aquello que no se mezcla con lo ilícito.

Notas y Referencias

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