La Vaca
البقرة Al-BaqarahVersículo (Español)
[2:230] Si el marido se divorcia de ella [por tercera vez], no podrá tomarla como esposa de nuevo hasta que ella se case con otro hombre y este último la divorcie también. Entonces, no incurrirán en falta si vuelven a casarse, si creen que podrán cumplir con lo que Dios ha establecido [sobre el buen trato]. Éstas son las leyes de Dios, las cuales aclara a gente que razona.
Tafsir de At-Tabari
{فَإِن طَلَّقَهَا فَلَا تَحِلُّ لَهُۥ مِنۢ بَعۡدُ حَتَّىٰ تَنكِحَ زَوۡجًا غَيۡرَهُۥۗ فَإِن طَلَّقَهَا فَلَا جُنَاحَ عَلَيۡهِمَآ أَن يَتَرَاجَعَآ إِن ظَنَّآ أَن يُقِيمَا حُدُودَ ٱللَّهِۗ وَتِلۡكَ حُدُودُ ٱللَّهِ يُبَيِّنُهَا لِقَوۡمٖ يَعۡلَمُونَ} (230)
القول في تأويل قوله تعالى :
{ فَإِنْ طَلّقَهَا فَلاَ تَحِلّ لَهُ مِن بَعْدُ حَتّىَ تَنْكِحَ زَوْجاً غَيْرَهُ فَإِن طَلّقَهَا فَلاَ جُنَاحَ عَلَيْهِمَآ أَن يَتَرَاجَعَآ إِن ظَنّآ أَن يُقِيمَا حُدُودَ اللّهِ وَتِلْكَ حُدُودُ اللّهِ يُبَيّنُهَا لِقَوْمٍ يَعْلَمُونَ }
Los exégetas discreparon acerca de lo que indica esta palabra de Dios —Exaltado sea Su recuerdo—. Unos dijeron:
Indica que, si el hombre divorcia de su mujer con el tercer repudio, después de los dos repudios acerca de los cuales Dios —Exaltado sea Su recuerdo— dijo: {El divorcio es dos veces}, entonces esa mujer no le será lícita tras el tercer repudio hasta que contraiga matrimonio con un esposo distinto; es decir, distinto del que la divorció.
Se menciona a quienes dijeron esto:
Nos narró Bishr ibn Muʿādh,
dijo:
nos narró Yazīd ibn Zurayʿ,
dijo:
nos narró Saʿīd, de Qatāda,
dijo:
Dios estableció el divorcio en tres. Si la divorcia una vez, él tiene más derecho sobre ella mientras no concluya la ʿidda; y su ʿidda es de tres menstruaciones. Si la ʿidda concluye antes de que él la haya retomado, ella queda separada de él, pasa a tener más derecho sobre sí misma y él pasa a ser un pretendiente entre los pretendientes. El hombre, cuando quería divorciar de su esposa, observaba su menstruación; y cuando ella se purificaba, la divorciaba con un repudio al inicio de su ʿidda, ante dos testigos justos. Si luego deseaba retomarla, la retomaba mientras ella estuviera en su ʿidda; y si la dejaba hasta que concluyera su ʿidda, ella quedaba separada de él con un solo repudio. Si después del primero deseaba divorciarla de nuevo mientras ella estaba en su ʿidda, observaba su menstruación; y cuando ella se purificaba, la divorciaba con otro repudio al inicio de su ʿidda. Si deseaba retomarla, la retomaba, y ella quedaba con él contando como un repudio. Y si deseaba divorciarla, la divorciaba con el tercero cuando ella se purificaba.
Este es el tercero del que Dios —Exaltado sea Su recuerdo— dijo:
{No le será lícita después hasta que contraiga matrimonio con un esposo distinto}.
Me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró ʿAbd Allāh ibn Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Muʿāwiya ibn Ṣāliḥ, de ʿAlī ibn Abī Ṭalḥa,
de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho:
{Y si la divorcia, no le será lícita después hasta que contraiga matrimonio con un esposo distinto}, dijo: si la divorcia tres veces, no le será lícita hasta que contraiga matrimonio con un esposo distinto.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró Hushaym,
dijo:
nos informó Juwaybir, de al-Ḍaḥḥāk,
dijo:
Si la divorcia una o dos veces, tiene derecho a retomarla mientras no concluya la ʿidda.
Dijo:
Y el tercero es Su dicho: {Y si la divorcia}, es decir, con el tercero, entonces no tiene retorno sobre ella hasta que contraiga matrimonio con un esposo distinto.
Nos narró Yaḥyā ibn Abī Ṭālib,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos informó Juwaybir, de al-Ḍaḥḥāk, con un sentido semejante.
Me narró Mūsā ibn Hārūn,
dijo:
nos narró ʿAmr,
dijo:
nos narró Asbāṭ,
de al-Suddī:
{Y si la divorcia} después de los dos repudios, entonces no le será lícita después hasta que contraiga matrimonio con un esposo distinto; y este es el tercero.
Otros dijeron:
Más bien, esta palabra indica lo que obliga el “dejarla ir con benevolencia” tras los dos repudios acerca de los cuales Dios —Exaltado sea Su recuerdo— dijo: {El divorcio es dos veces}.
Dijeron:
Dios —Exaltado sea Su recuerdo— no hizo sino aclarar con esta palabra el dictamen de Su dicho: {o dejarla ir con benevolencia}, e informó que, si el hombre deja ir a su mujer tras los dos repudios, esa mujer dejada ir no le será lícita sino después de [casarse con] un esposo.
Se menciona a quienes dijeron esto:
Me narró Muḥammad ibn ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim, de ʿĪsā, de Ibn Abī Najīḥ,
de Mujāhid:
{Y si la divorcia, no le será lícita después hasta que contraiga matrimonio con un esposo distinto}, dijo: vuelve a Su dicho: {retener con decoro o dejar ir con benevolencia}.
Me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró Abū Ḥudhayfa,
dijo:
nos narró Shibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, lo mismo.
Dijo Abū Jaʿfar:
Lo que dijo Mujāhid al respecto es, para nosotros, lo más correcto, por lo que hemos mencionado del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— en el relato que transmitimos de él: que dijo —o se le preguntó y se dijo—: “Esta es la palabra de Dios —Exaltado sea Su recuerdo—: {El divorcio es dos veces}; ¿dónde está, pues, la tercera?”.
Dijo:
«{Retener con decoro o dejar ir con benevolencia}».
Así informó —Dios le bendiga y le conceda paz— que la tercera no es sino Su dicho: {o dejarla ir con benevolencia}. Y puesto que el “dejarla ir con benevolencia” es la tercera, es sabido que Su dicho: {Y si la divorcia, no le será lícita después hasta que contraiga matrimonio con un esposo distinto} está apartado, en cuanto indicación, de ser el tercer repudio en sí mismo; y que no es sino una aclaración de lo que es lícito para quien la deja ir con benevolencia si deja ir a su esposa tras los dos repudios, y de lo que le es ilícito respecto de ella, y de la situación en la que le es permitido casarse con ella; e informa a Sus siervos de que, tras el “dejarla ir” como he descrito, no hay retorno del hombre sobre su mujer.
Si alguien dijera:
¿Cuál de los dos “matrimonios” quiso decir Dios con Su dicho: {no le será lícita después hasta que contraiga matrimonio con un esposo distinto}: el matrimonio que es coito, o el matrimonio que es contrato de casamiento?
Se dirá:
Ambos. Pues la mujer, si se casa con un hombre mediante un contrato de casamiento y el que la tomó en matrimonio no la ha poseído en ese matrimonio ni ha cohabitado con ella hasta que la divorcia, no se hace lícita para el primero. Y asimismo, si la posee un varón sin matrimonio, no se hace lícita para el primero, por consenso de toda la comunidad. Siendo esto así, es sabido que la interpretación de Su dicho: {no le será lícita después hasta que contraiga matrimonio con un esposo distinto} es: un matrimonio válido, y luego cohabitar con ella en él, y luego divorciarla.
Si dijera:
La mención del coito no se halla en el Libro de Dios —Exaltado sea Su recuerdo—; ¿cuál es la prueba de que su sentido es el que has dicho?
Se dirá:
La prueba de ello es el consenso de toda la comunidad en que ese es su sentido. Además,
Dios —Exaltado sea Su recuerdo— dijo: {Y si la divorcia, no le será lícita después hasta que contraiga matrimonio con un esposo distinto}. Si ella se casara con un esposo distinto inmediatamente tras el divorcio, antes de que concluyera su ʿidda, no cabe duda de que estaría casada con un matrimonio distinto del sentido por el cual Dios —Exaltado sea Su recuerdo— le permitió eso. Y aunque no se mencione la ʿidda junto a Su dicho: {no le será lícita después hasta que contraiga matrimonio con un esposo distinto}, ello queda indicado por Su dicho: {Y las divorciadas esperarán por sí mismas tres períodos}. Del mismo modo, Su dicho: {Y si la divorcia, no le será lícita después hasta que contraiga matrimonio con un esposo distinto}, aunque no vaya unido a él el recuerdo del coito, del contacto íntimo y de la consumación, ha indicado que ello es así por Su revelación al Mensajero —Dios le bendiga y le conceda paz— y por su aclaración de ello con su lengua a Sus siervos.
Mención de los relatos transmitidos al respecto del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—:
Me narraron ʿUbayd Allāh ibn Ismāʿīl al-Hubārī, Sufyān ibn Wakīʿ y Abū Hishām al-Rifāʿī,
dijeron:
nos narró Abū Muʿāwiya, de al-Aʿmash, de Ibrāhīm, de al-Aswad, de ʿĀʾisha,
dijo:
Se preguntó al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— acerca de un hombre que divorció de su mujer; ella se casó con otro hombre, y este entró con ella, luego la divorció antes de tener relaciones con ella. ¿Se hace lícita para su primer esposo?
El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
«No se hace lícita para su primer esposo hasta que el otro pruebe su dulzura y ella pruebe la dulzura de él».
Me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró Suwayd ibn Naṣr,
dijo:
nos informó Ibn al-Mubārak, de Hishām ibn ʿUrwa, de su padre, de ʿĀʾisha, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, con un sentido semejante.
Nos narró Sufyān ibn Wakīʿ,
dijo:
nos narró Ibn ʿUyayna, de al-Zuhrī, de ʿUrwa, de ʿĀʾisha,
dijo:
La oí decir: La mujer de Rifāʿa al-Quraẓī vino al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— y dijo:
“Yo estaba con Rifāʿa y me divorció, y mi divorcio quedó consumado; luego me casé con ʿAbd al-Raḥmān ibn al-Zubayr, y lo que él tiene no es sino como el fleco de una prenda”.
Él le dijo:
«¿Quieres volver con Rifāʿa? No, hasta que pruebes su dulzura y él pruebe tu dulzura».
Me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró Abū Ṣāliḥ,
dijo:
me narró al-Layth,
dijo:
me narró Yūnus, de Ibn Shihāb, de ʿUrwa, de ʿĀʾisha, con un sentido semejante.
Me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró ʿAbd Allāh ibn Ṣāliḥ,
dijo:
me narró al-Layth,
dijo:
me narró ʿAqīl, de Ibn Shihāb,
dijo:
me narró ʿUrwa ibn al-Zubayr:
que ʿĀʾisha, esposa del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, le informó que la mujer de Rifāʿa al-Quraẓī vino al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— y dijo:
“¡Oh Mensajero de Dios!”, y mencionó algo semejante.
Nos narró al-Ḥasan ibn Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Maʿmar, de al-Zuhrī, de ʿUrwa, de ʿĀʾisha:
que Rifāʿa al-Quraẓī divorció de su mujer, y su divorcio quedó consumado; luego, después, se casó con ella ʿAbd al-Raḥmān ibn al-Zubayr.
Ella vino al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— y dijo:
“¡Oh Profeta de Dios! Ella estaba con Rifāʿa y él la divorció con el último de tres repudios; luego me casé después con ʿAbd al-Raḥmān ibn al-Zubayr, y, por Dios, ¡oh Mensajero de Dios!, él no tiene sino como un fleco”.
El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— sonrió, luego le dijo:
«Quizá quieres volver con Rifāʿa. No, hasta que pruebes su dulzura y él pruebe tu dulzura».
Dijo: Abū Bakr estaba sentado junto al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, y Khālid ibn Saʿīd ibn al-ʿĀṣ estaba a la puerta de la estancia, sin que se le hubiera dado permiso. Entonces Khālid se puso a llamar a Abū Bakr diciendo:
“¡Oh Abū Bakr! ¿No reprendes a esta por lo que dice en voz alta ante el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—?”.
Nos narró Muḥammad ibn Yazīd al-Awdī,
dijo:
nos narró Yaḥyā ibn Salīm, de ʿUbayd Allāh, de al-Qāsim,
de ʿĀʾisha:
que el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
«No, hasta que pruebe de su dulzura lo que probó el primero».
Nos narró Muḥammad ibn ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos narró Muʿtamar ibn Sulaymān,
dijo:
oí a ʿUbayd Allāh,
dijo:
oí a al-Qāsim relatar de ʿĀʾisha,
dijo:
Ella dijo: El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
«No, hasta que pruebe de su dulzura lo que probó su compañero».
Nos narró Ibn al-Muthannā,
dijo:
nos narró Yaḥyā, de ʿUbayd Allāh,
dijo:
nos narró al-Qāsim, de ʿĀʾisha:
que un hombre divorció de su mujer tres veces; ella se casó con un esposo, y este la divorció antes de tocarla.
Se preguntó al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—:
¿Se hace lícita para el primero?
Dijo:
«No, hasta que pruebe su dulzura como la probó el primero».
Nos narró Sufyān ibn Wakīʿ,
dijo:
nos narró Mūsā ibn ʿĪsā al-Laythī, de Zāʾida, de ʿAlī ibn Zayd, de Umm Muḥammad, de ʿĀʾisha, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—,
dijo:
«Cuando el hombre divorcia de su mujer tres veces, no le es lícita hasta que contraiga matrimonio con un esposo distinto, y cada uno de los dos pruebe la dulzura del otro».
Me narró al-ʿAbbās ibn Abī Ṭālib,
dijo:
nos informó Saʿīd ibn Ḥafṣ al-Ṭalḥī,
dijo:
nos informó Shaybān, de Yaḥyā, de Abū al-Ḥārith al-Ghifārī, de Abū Hurayra, del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—,
dijo:
«hasta que pruebe su dulzura».
Me narró ʿUbayd ibn Ādam ibn Abī Iyās al-ʿAsqalānī,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
nos narró Shaybān,
dijo:
nos narró Yaḥyā ibn Abī Kathīr, de Abū al-Ḥārith al-Ghifārī, de Abū Hurayra,
dijo:
El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo acerca de la mujer a la que su esposo divorcia tres veces; luego ella se casa con otro, y este la divorcia antes de entrar con ella, y el primero quiere retomarla:
Dijo:
«No, hasta que pruebe su dulzura».
Me narró Muḥammad ibn Ibrāhīm al-Anmāṭī,
dijo:
nos narró Hishām ibn ʿAbd al-Malik,
dijo:
nos narró Muḥammad ibn Dīnār,
dijo:
nos narró Yaḥyā ibn Yazīd al-Hanāʾī, de Anas ibn Mālik, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— acerca de un hombre que divorció de su mujer tres veces; luego otro se casó con ella y la divorció antes de entrar con ella: ¿vuelve al primer esposo?
Dijo:
«No, hasta que pruebe su dulzura y ella pruebe la dulzura de él».
Me narraron Yaʿqūb ibn Ibrāhīm y Yaʿqūb ibn Māhān,
dijeron:
nos narró Hushaym,
dijo:
nos informó Yaḥyā ibn Abī Isḥāq, de Sulaymān ibn Yasār,
de ʿUbayd Allāh ibn al-ʿAbbās:
que al-Ghumayṣāʾ o al-Rumayṣāʾ vino al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— quejándose de su esposo, y afirmaba que él no llegaba a ella.
Dijo:
No pasó sino poco tiempo hasta que vino su esposo, y afirmó que ella mentía, pero que quería volver con su primer esposo.
El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
«No es para ti hasta que un hombre distinto de él pruebe tu dulzura».
Nos narró Muḥammad ibn Bashshār,
dijo:
nos narró Muḥammad ibn Jaʿfar,
dijo:
nos narró Shuʿba, de ʿAlqama ibn Marthad, de Sālim ibn Razīn al-Aḥmarī, de Sālim ibn ʿAbd Allāh, de Saʿīd ibn al-Musayyib, de Ibn ʿUmar, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— acerca de un hombre que se casa con una mujer y la divorcia antes de entrar con ella en absoluto; luego ella se casa con otro esposo, y este la divorcia antes de entrar con ella: ¿vuelve al primero?
Dijo:
«No, hasta que pruebe su dulzura y él pruebe la dulzura de ella».
Nos narró Ibn Bashshār,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Raḥmān,
dijo:
nos narró Sufyān, de ʿAlqama ibn Marthad, de Razīn al-Aḥmarī, de Ibn ʿUmar, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—:
que se le preguntó acerca del hombre que divorcia de su mujer tres veces; luego un hombre se casa con ella, cierra la puerta y la divorcia antes de entrar con ella: ¿vuelve al otro esposo?
Dijo:
«No, hasta que pruebe su dulzura».
Nos narró Ibn Bashshār,
dijo:
nos narró Abū Aḥmad,
dijo:
nos narró Sufyān, de ʿAlqama ibn Marthad, de Sulaymān ibn Razīn, de Ibn ʿUmar:
que preguntó al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— mientras él pronunciaba el sermón acerca de un hombre que divorció de su mujer; luego ella se casó después, y luego la divorció o murió dejándola: ¿se casa con ella el primero?
Dijo:
«No, hasta que pruebe su dulzura».
القول في تأويل قوله تعالى :
{Y si la divorcia, no hay culpa sobre ambos en que vuelvan el uno al otro, si creen que mantendrán los límites de Dios}.
Quiere decir —Exaltado sea Su recuerdo— con Su dicho: {Y si la divorcia}: si el esposo que la tomó en matrimonio después de su separación definitiva del primero la divorcia —a esa mujer que quedó separada de su esposo por el último de los tres repudios—, después de que el segundo, que la divorcia, la haya tomado en matrimonio,
{no hay culpa sobre ambos}, es decir —Exaltado sea Su recuerdo—:
no hay reparo para la mujer a la que este segundo divorcia, tras su separación definitiva del primero y después de que él se haya casado con ella, ni para el primer esposo —a quien ella se había hecho ilícita por su separación definitiva de él con el último de los repudios—, en que vuelvan el uno al otro mediante un nuevo matrimonio.
Como:
Me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró ʿAbd Allāh ibn Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Muʿāwiya ibn Ṣāliḥ,
de ʿAlī ibn Abī Ṭalḥa, de Ibn ʿAbbās:
{Y si la divorcia, no hay culpa sobre ambos en que vuelvan el uno al otro, si creen que mantendrán los límites de Dios}, dijo: si ella se casa después del primero, y el otro entra con ella, entonces no hay reparo para el primero en casarse con ella si el otro la divorcia o muere dejándola; pues se le ha hecho lícita.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró Hishām,
dijo:
nos informó Juwaybir, de al-Ḍaḥḥāk,
dijo:
Si la divorcia una o dos veces, tiene derecho a retomarla mientras no concluya la ʿidda.
Dijo:
Y el tercero es Su dicho: {Y si la divorcia}, es decir, el tercero: entonces no tiene retorno sobre ella hasta que contraiga matrimonio con un esposo distinto y este entre con ella. Si este último la divorcia después de haber entrado con ella, entonces {no hay culpa sobre ambos en que vuelvan el uno al otro}, es decir, el primero, {si creen que mantendrán los límites de Dios}.
En cuanto a Su dicho: {si creen que mantendrán los límites de Dios}, su sentido es: si esperan, con alguna expectativa, mantener los límites de Dios.
Y el que ambos mantengan los límites de Dios es: obrar conforme a ellos.
Y los límites de Dios son: lo que Él les ordenó, lo que impuso a cada uno de ellos respecto del otro, y lo que obligó a cada uno de ellos, por causa del matrimonio que hay entre ambos. Ya hemos explicado el sentido de “límites” y el sentido de “mantenerlos” de un modo que hace innecesario repetirlo en este lugar.
Mujāhid solía decir, en la interpretación de Su dicho: {si creen que mantendrán los límites de Dios}, lo siguiente:
Me lo narró Muḥammad ibn ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim, de ʿĪsā, de Ibn Abī Najīḥ,
de Mujāhid, acerca de Su dicho:
{si creen que mantendrán los límites de Dios}: si creen que su matrimonio no es con engaño.
Me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró Abū Ḥudhayfa,
dijo:
nos narró Shibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, lo mismo.
Algunos exégetas orientaron Su dicho {si creen} a que significa: “si están ciertos”. Eso no tiene fundamento, porque nadie sabe lo que ha de acontecer sino Dios —Exaltado sea Su recuerdo—. Siendo esto así, ¿con qué sentido el hombre y la mujer podrían estar ciertos de que, si vuelven el uno al otro, mantendrán los límites de Dios?
Más bien, el sentido de ello es como dijo —Exaltado sea Su recuerdo—: {si creen} en el sentido de “si lo anhelan y lo esperan”.
Y el «que» (أن) en Su dicho {que mantendrán} está en posición de acusativo por «creen» (ظنّا). Y el «que» (أن) en {en que vuelvan} algunos gramáticos árabes lo pusieron en posición de acusativo por la pérdida de la preposición, porque el sentido del discurso es: “no hay culpa sobre ambos en que vuelvan”; y al omitirse «en» (في), que era la que lo regía en genitivo, pasó a acusativo, como si dijera: “no hay culpa sobre ambos: su vuelta”.
Y algunos decían: su lugar es genitivo, aunque no esté con su preposición, pues, aunque esté omitida, su lugar es conocido.
القول في تأويل قوله تعالى :
{Y esos son los límites de Dios; Él los aclara a un pueblo que sabe}.
Quiere decir —Exaltado sea Su recuerdo— con Su dicho: {Y esos son los límites de Dios}: estos asuntos que Él ha aclarado a Sus siervos acerca del divorcio, la vuelta, la compensación, la ʿidda, el juramento de abstinencia (īlāʾ) y otras cosas de las que les aclara en estas aleyas: son los límites de Dios, es decir, los hitos y delimitaciones de lo lícito y lo ilícito, de la obediencia y la desobediencia.
{Él los aclara}: los detalla, los distingue y les da a conocer sus normas a un pueblo que las conoce cuando Dios se las aclara; así reconocen que proceden de Dios, creen en ellas y obran conforme al conocimiento que Dios ha depositado en ellos, a diferencia de aquellos sobre cuyos corazones Dios ha puesto sello y sobre quienes ha decretado que no creerán en ellas ni afirmarán que proceden de Dios: ellos ignoran que vienen de Dios y que son una revelación de un Sabio, Digno de alabanza. Por eso especificó con la aclaración al pueblo que sabe, y no a los que ignoran, pues de quienes ignoran que proceden de Él, ya había hecho desesperar a Su Profeta Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz— de que muchos de ellos las creyeran, aunque se las aclarara como argumento contra ellos y como obligación de obrar conforme a ellas. Solo las sacó de ser “aclaración para ellos” por su abandono del reconocimiento y la afirmación de ello.
Notas y Referencias
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