2

La Vaca

البقرة Al-Baqarah
Aya 213

Versículo (Español)

[2:213] La humanidad era una sola comunidad [y porque comenzaron a desviarse del monoteísmo y discrepar sobre la verdad], Dios envió a los Profetas con albricias y advertencias, y les reveló los Libros Sagrados con la Verdad para que juzgaran entre la gente acerca de lo que discrepaban. Pero [los que habían recibido los Libros Sagrados] no discreparon sino después de que les llegaron las pruebas evidentes, por envidia y rivalidad entre ellos. Dios guió con Su voluntad a los creyentes a la verdad respecto a lo que discrepaban quienes los precedieron. Dios guía a quien Le place por el sendero recto.

Tafsir de At-Tabari

{كَانَ ٱلنَّاسُ أُمَّةٗ وَٰحِدَةٗ فَبَعَثَ ٱللَّهُ ٱلنَّبِيِّـۧنَ مُبَشِّرِينَ وَمُنذِرِينَ وَأَنزَلَ مَعَهُمُ ٱلۡكِتَٰبَ بِٱلۡحَقِّ لِيَحۡكُمَ بَيۡنَ ٱلنَّاسِ فِيمَا ٱخۡتَلَفُواْ فِيهِۚ وَمَا ٱخۡتَلَفَ فِيهِ إِلَّا ٱلَّذِينَ أُوتُوهُ مِنۢ بَعۡدِ مَا جَآءَتۡهُمُ ٱلۡبَيِّنَٰتُ بَغۡيَۢا بَيۡنَهُمۡۖ فَهَدَى ٱللَّهُ ٱلَّذِينَ ءَامَنُواْ لِمَا ٱخۡتَلَفُواْ فِيهِ مِنَ ٱلۡحَقِّ بِإِذۡنِهِۦۗ وَٱللَّهُ يَهۡدِي مَن يَشَآءُ إِلَىٰ صِرَٰطٖ مُّسۡتَقِيمٍ} (213) القول في تأويل قوله تعالى :

{ كَانَ النّاسُ أُمّةً وَاحِدَةً فَبَعَثَ اللّهُ النّبِيّينَ مُبَشّرِينَ وَمُنذِرِينَ وَأَنزَلَ مَعَهُمُ الْكِتَابَ بِالْحَقّ لِيَحْكُمَ بَيْنَ النّاسِ فِيمَا اخْتَلَفُواْ فِيهِ وَمَا اخْتَلَفَ فِيهِ إِلاّ الّذِينَ أُوتُوهُ مِن بَعْدِ مَا جَآءَتْهُمُ الْبَيّنَاتُ بَغْياً بَيْنَهُمْ فَهَدَى اللّهُ الّذِينَ آمَنُواْ لِمَا اخْتَلَفُواْ فِيهِ مِنَ الْحَقّ بِإِذْنِهِ وَاللّهُ يَهْدِي مَن يَشَآءُ إِلَىَ صِرَاطٍ مّسْتَقِيمٍ }

Los exégetas discreparon acerca del significado de «la comunidad (umma)» en este pasaje, y acerca de quiénes son las gentes a las que Dios describió diciendo que eran una sola comunidad. Algunos dijeron: son quienes estuvieron entre Adán y Noé; fueron diez generaciones, todos ellos sobre una ley (šarīʿa) de la verdad, y luego discreparon. Se menciona a quienes dijeron eso:

Nos transmitió Muḥammad b. Baššār; dijo: nos transmitió Abū Dāwūd; dijo: nos transmitió Hammām b. Munabbih, de ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās, quien dijo: entre Noé y Adán hubo diez generaciones, todos sobre una ley de la verdad; luego discreparon, y Dios envió a los profetas como portadores de buenas nuevas y como advertidores. Dijo: y así está también en la recitación de ʿAbd Allāh: «La gente era una sola comunidad y discreparon».

Nos transmitió al-Ḥasan b. Yaḥyā; dijo: nos informó ʿAbd al-Razzāq; dijo: nos informó Maʿmar, de Qatāda, acerca de Su dicho: {La gente era una sola comunidad}. Dijo: estaban todos sobre la guía; luego discreparon, y {Dios envió a los profetas como portadores de buenas nuevas y como advertidores}. Y el primer profeta enviado fue Noé.

Así, la interpretación de «umma», según esta opinión que hemos referido de Ibn ʿAbbās, es «la religión», como dijo al-Nābiġa al-Ḏubyānī:

«Jur é, y no dejé para ti duda alguna *** ¿y acaso peca el poseedor de una umma cuando es obediente?»

Es decir: el poseedor de una religión. Así, la interpretación de la aleya, conforme al sentido de lo que dicen estos, es: la gente era una comunidad reunida sobre una sola confesión (milla) y una sola religión; luego discreparon, y Dios envió a los profetas como portadores de buenas nuevas y como advertidores.

El origen de «umma» es «el grupo», que se reúne sobre una sola religión; luego basta con informar acerca de la «comunidad» en lugar de informar acerca de la religión, por cuanto ella la indica, como dijo —glorificado sea—: «Si Dios hubiera querido, os habría hecho una sola comunidad», queriendo con ello: gente de una sola religión y una sola confesión. De este modo, Ibn ʿAbbās orientó su interpretación de Su dicho: {La gente era una sola comunidad} a que la gente era gente de una sola religión hasta que discreparon.

Otros dijeron: más bien, la interpretación es que Adán estaba sobre la verdad como imán para su descendencia; y Dios envió profetas entre sus hijos. Y orientaron el sentido de «umma» a la obediencia a Dios, a la llamada a Su unicidad y al seguimiento de Su mandato, a partir del dicho de Dios —poderoso y majestuoso—: «Ciertamente, Abraham era una umma, devoto de Dios, inclinado a la verdad», es decir, con Su dicho «umma»: un imán en el bien, a quien se toma como modelo y a quien se sigue. Se menciona a quienes dijeron eso:

Me transmitió Muḥammad b. ʿAmr; dijo: nos transmitió Abū ʿĀṣim; dijo: nos transmitió ʿĪsā, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid: {La gente era una sola umma}. Dijo: Adán.

Nos transmitió Aḥmad b. Isḥāq; dijo: nos transmitió Abū Aḥmad; dijo: nos transmitió Sufyān, de Ibn Ǧurayǧ, de Muǧāhid, lo mismo.

Nos transmitió al-Qāsim; dijo: nos transmitió al-Ḥusayn; dijo: me transmitió Ḥaǧǧāǧ, de Ibn Ǧurayǧ, de Muǧāhid acerca de Su dicho: {La gente era una sola umma}. Dijo: Adán. Dijo: entre Adán y Noé hubo diez profetas; y Dios envió a los profetas como portadores de buenas nuevas y como advertidores. Dijo Muǧāhid: Adán era una umma él solo. Y como si quien sostuvo esta opinión hubiera considerado lícito denominar al individuo con el nombre del grupo, por la reunión, en aquel a quien llamó «umma», de las cualidades de bien que se hallan en el grupo disperso; como se dice: «Fulano es una umma él solo», es decir: ocupa el lugar de una umma. Y también es posible que lo llamara así porque es causa de la reunión de las gentes sobre aquello a lo que las llamó de las cualidades del bien. Así, cuando Adán —la plegaria de Dios sea sobre él— fue causa de la reunión de quienes se reunieron sobre su religión de entre sus hijos hasta el momento de su discrepancia, lo llamó por ello «umma».

Otros dijeron: el sentido es que la gente era una sola comunidad sobre una sola religión el día en que fue extraída la descendencia de Adán de su lomo y se les presentó a Adán. Se menciona a quienes dijeron eso:

Se me transmitió de ʿAmmār, de Ibn Abī Ǧaʿfar, de su padre, de al-Rabīʿ, acerca de Su dicho: {La gente era una sola umma}. Y de su padre, de al-Rabīʿ, de Abū al-ʿĀliya, de Ubayy b. Kaʿb, quien dijo: eran una sola umma cuando se les presentó a Adán; entonces los creó con la disposición natural (fiṭra) del islam y reconocieron Su señorío, y eran una sola umma, todos musulmanes. Luego discreparon después de Adán. Y Ubayy solía recitar: «La gente era una sola umma; luego discreparon, y Dios envió a los profetas como portadores de buenas nuevas y como advertidores» hasta «en aquello en lo que discreparon». Y ciertamente Dios no envió a los mensajeros ni hizo descender los libros sino en el momento de la discrepancia.

Me transmitió Yūnus; dijo: nos informó Ibn Wahb; dijo: dijo Ibn Zayd acerca de Su dicho: {La gente era una sola umma}: cuando los sacó de la espalda de Adán, nunca fueron una sola umma salvo aquel día; y Dios envió a los profetas. Dijo: esto fue cuando las comunidades se dispersaron.

La interpretación de la aleya, según esta opinión, es análoga a la interpretación de quien sostuvo la opinión de Ibn ʿAbbās: que la gente estuvo sobre una sola religión entre Adán y Noé. Ya hemos expuesto allí su sentido, salvo que el tiempo en que la gente fue una sola umma difiere del tiempo que fijó Ibn ʿAbbās.

Otros dijeron, en contra de todo ello: el sentido de Su dicho {La gente era una sola umma} es: sobre una sola religión; y Dios envió a los profetas. Se menciona a quienes dijeron eso:

Me transmitió Muḥammad b. Saʿd; dijo: me transmitió mi padre; dijo: me transmitió mi tío; dijo: me transmitió mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās acerca de Su dicho: {La gente era una sola umma}, es decir: era una sola religión; y Dios envió a los profetas como portadores de buenas nuevas y como advertidores.

La interpretación más correcta de esta aleya es decir: Dios —poderoso y majestuoso— informó a Sus siervos de que la gente era una sola umma sobre una sola religión y una sola confesión. Como:

Me transmitió Mūsā b. Hārūn; dijo: nos transmitió ʿAmr b. Ḥammād; dijo: nos transmitió Asbāṭ, de al-Suddī: {La gente era una sola umma}, es decir: una sola religión, sobre la religión de Adán; luego discreparon, y Dios envió a los profetas como portadores de buenas nuevas y como advertidores.

Y la religión en la que estaban era la religión de la verdad, como dijo Ubayy b. Kaʿb, y como:

Me transmitió Mūsā b. Hārūn; dijo: nos transmitió ʿAmr b. Ḥammād; dijo: nos transmitió Asbāṭ, de al-Suddī, quien dijo: está en la recitación de Ibn Masʿūd: «discreparon de él», es decir, del islam.

Así, discreparon en su religión; y Dios, cuando discreparon en su religión, envió a los profetas como portadores de buenas nuevas y como advertidores, e hizo descender con ellos el Libro para que juzgara entre la gente en aquello en lo que discreparon, como misericordia de Él —glorificado sea Su recuerdo— para con Su creación y como excusa de parte Suya ante ellos.

Y es posible que ese tiempo en que fueron una sola umma fuera desde la época de Adán hasta la época de Noé —la paz sea sobre ambos—, como transmitió ʿIkrima de Ibn ʿAbbās, y como dijo Qatāda.

Y es posible que fuera cuando se presentó a Adán Su creación. Y es posible que fuera en otro tiempo distinto. No hay indicio en el Libro de Dios ni noticia por la que se establezca una prueba acerca de cuál de esos tiempos fue; por tanto, no es lícito que digamos sobre ello sino lo que Dios —poderoso y majestuoso— dijo: que la gente era una sola umma, y que Dios envió entre ellos, cuando discreparon, a los profetas y mensajeros. No nos perjudica ignorar el momento de ello, como tampoco nos beneficia conocerlo si el conocimiento de ello no es obediencia a Dios. Sin embargo, sea cual fuere, la indicación del Corán es clara en que aquellos de quienes Dios informó que eran una sola umma, lo eran únicamente sobre la fe y la religión de la verdad, no sobre la incredulidad en Dios ni la asociación con Él. Y ello porque Dios —poderoso y majestuoso— dijo en la sura en la que se menciona a Jonás: «La gente no era sino una sola umma; luego discreparon. Y de no ser por una palabra precedente de tu Señor, se habría juzgado entre ellos en aquello en lo que discrepan». Así, Él —glorificado sea Su recuerdo— amenazó por la discrepancia, no por la reunión, ni por el hecho de ser una sola umma. Si su reunión antes de la discrepancia hubiera sido sobre la incredulidad y luego la discrepancia hubiera ocurrido después, no habría sido sino por el paso de algunos de ellos a la fe. Y si así fuera, la promesa sería más acorde con Su sabiduría —glorificado sea— en ese estado que la amenaza, pues es el estado del retorno de algunos de ellos a Su obediencia. Y es imposible que amenace en el estado de arrepentimiento y retorno, y deje eso en el estado de reunión de todos sobre la incredulidad y la asociación.

En cuanto a Su dicho: {Y Dios envió a los profetas como portadores de buenas nuevas y como advertidores}, significa que envió mensajeros que anuncian a quien obedece a Dios una inmensa recompensa y un noble retorno. Y con Su dicho {y como advertidores} significa: advierten a quien desobedece a Dios y descree en Él, de la severidad del castigo, del mal cómputo y de la permanencia eterna en el Fuego. Y {hizo descender con ellos el Libro con la verdad para que juzgue entre la gente en aquello en lo que discreparon} significa: para que el Libro —la Torá— juzgue entre la gente en aquello en lo que discreparon los discrepantes. Así, Él —glorificado sea— atribuyó el juicio al Libro, y que es él quien juzga entre la gente, no los profetas y enviados, puesto que quien de los profetas y enviados juzga, no juzga sino conforme a lo que le indica el Libro que Dios —poderoso y majestuoso— hizo descender. Así, el Libro, por su indicación de aquello cuya corrección atestigua su descripción, es juez entre la gente, aunque quien dirime la sentencia entre ellos sea otro.

القول في تأويل قوله تعالى : وَما اخْتَلَفَ فِيهِ إلاّ الّذِينَ أُوتُوهُ مِنْ بَعْدِ ما جاءَتْهُمُ البَيّناتُ بَغْيا بَيْنَهُمْ .

Con Su dicho —glorificado sea—: {Y no discreparon sobre él sino aquellos a quienes se les dio, después de que les llegaron las pruebas claras, por rebeldía entre ellos}, quiere decir: y no discreparon acerca del Libro que hizo descender —la Torá— sino aquellos a quienes se les dio; es decir, los judíos de los Hijos de Israel, quienes recibieron la Torá y el conocimiento de ella. Y el pronombre en «se les dio» vuelve al Libro que Dios hizo descender. {Después de que les llegaron las pruebas claras} significa: después de que les llegaron las pruebas y evidencias de Dios de que el Libro sobre el que discreparon y sobre sus normas procede de Dios, y de que es la verdad en la que no les es lícito discrepar ni obrar en contra de lo que contiene. Así, Él —poderoso y majestuoso— informó acerca de los judíos de los Hijos de Israel de que contravinieron el Libro, la Torá, y discreparon sobre él con conocimiento por su parte de lo que hacían, cometiendo deliberadamente la contravención contra Dios en aquello en lo que lo contravinieron de Su mandato y del juicio de Su Libro.

Luego informó —glorificado sea Su recuerdo— de que su deliberación en el pecado que cometieron y su incursión en la desobediencia que perpetraron al contravenir Su mandato, no fue sino por rebeldía entre ellos. «Rebeldía» (baġy) es un maṣdar del dicho: «Fulano cometió baġy contra fulano» cuando tiraniza y agrede, traspasando su límite. De ello se dijo de la herida cuando supura, y del mar cuando aumenta su agua y se desborda, y de la nube cuando cae sobre una tierra y la hace fértil: «baġā», todo ello con un solo sentido: su aumento y su traspasar el límite. Así, el sentido de Su dicho —glorificado sea—: {Y no discreparon sobre él sino aquellos a quienes se les dio, después de que les llegaron las pruebas claras, por rebeldía entre ellos} es de ese tipo. Dice: la discrepancia de estos discrepantes —los judíos de los Hijos de Israel— acerca de Mi Libro que hice descender con un profeta no fue por ignorancia de él; antes bien, su discrepancia sobre él y su contravención de su juicio, después de que la prueba se estableció contra ellos y les llegaron las evidencias de parte de Dios, fue por rebeldía entre ellos: búsqueda de preeminencia de unos sobre otros y humillación de unos a otros. Como:

Se me transmitió de ʿAmmār b. al-Ḥasan; dijo: nos transmitió Ibn Abī Ǧaʿfar, de su padre, de al-Rabīʿ, quien dijo: luego volvió a los Hijos de Israel en Su dicho: {Y no discreparon sobre él sino aquellos a quienes se les dio}, es decir: sino aquellos a quienes se les dio el Libro y el conocimiento. {Después de que les llegaron las pruebas claras, por rebeldía entre ellos} significa: por rebeldía por el mundo y por buscar su dominio, su oropel y su adorno: cuál de ellos tendría el poder y la majestad entre la gente. Así, unos cometieron rebeldía contra otros, y unos golpearon los cuellos de otros.

Luego los gramáticos discreparon acerca de la «min» en Su dicho: {después de que les llegaron las pruebas claras}: cuál es su régimen y su sentido, y cuál es el sentido coherente en Su dicho: {Y no discreparon sobre él sino aquellos a quienes se les dio, después de que les llegaron las pruebas claras, por rebeldía entre ellos}. Algunos dijeron: «min» pertenece a «aquellos a quienes se les dio el Libro», y lo que sigue es complemento de ello. Sin embargo, sostuvo que el sentido del discurso es: «Y no discreparon sobre él sino aquellos a quienes se les dio, por rebeldía entre ellos, después de que les llegaron las pruebas claras». Algunos lo reprobaron y dijeron: no hay sentido en lo que dijo ese hablante, ni en anteponer «rebeldía» antes de «min», porque si «min» es traída por «rebeldía», es un error que «rebeldía» la preceda, ya que «rebeldía» es un maṣdar, y el complemento del maṣdar no se antepone a él. Y el que lo reproba sostuvo que «aquellos» es una excepción, y que «después de que les llegaron las pruebas claras» es una excepción mediante otra excepción. Y que la interpretación del discurso es: «Y no discreparon sobre él sino aquellos a quienes se les dio; no discreparon sino por rebeldía; no discreparon sino después de que les llegaron las pruebas claras». Como si hubiera repetido el discurso a modo de énfasis. Esta segunda opinión es más cercana a la interpretación de la aleya, porque la gente no discrepó sino después de que la prueba se estableciera contra ellos y les llegaran las evidencias de parte de Dios; y asimismo no discreparon sino por rebeldía. Eso es más cercano a la interpretación de la aleya.

القول في تأويل قوله تعالى : فَهَدَى اللّهُ الّذِينَ آمَنُوا لَما اخْتَلَفُوا فِيهِ مِنَ الحَقّ بإذْنِهِ وَاللّهُ يَهْدِي مَنْ يَشاءُ إلى صِرَاطٍ مُسْتَقِيم .

Con Su dicho —glorificado sea—: {Y Dios guio}, significa: concedió el acierto a quienes creyeron —la gente de la fe en Dios y en Su Mensajero Muḥammad, la plegaria de Dios sea sobre él—, quienes lo confirmaron a él y a lo que trajo como procedente de Dios, respecto de aquello en lo que discreparon quienes recibieron el Libro. Y su discrepancia, en la que Dios los abandonó, y para la cual guio a quienes creyeron en Muḥammad —la plegaria de Dios sea sobre él—, concediéndoles acierto para alcanzarla, fue: el viernes; se extraviaron de él, pese a que les fue prescrito como nos fue prescrito a nosotros; y lo convirtieron en sábado. Entonces dijo —la plegaria de Dios sea sobre él—: «Nosotros somos los últimos, los primeros; solo que a ellos se les dio el Libro antes que a nosotros y a nosotros se nos dio después de ellos. Y este es el día sobre el que discreparon; Dios nos guio a él: para los judíos es mañana y para los cristianos pasado mañana».

Nos transmitió eso Aḥmad b. Ḥumayd; dijo: nos transmitió Salama, de Ibn Isḥāq, de ʿIyāḍ b. Dīnār al-Layṯī, quien dijo: oí a Abū Hurayra decir: dijo Abū al-Qāsim —la plegaria de Dios sea sobre él—. Y mencionó el ḥadiz.

Nos transmitió al-Ḥasan b. Yaḥyā; dijo: nos informó ʿAbd al-Razzāq; dijo: nos informó Maʿmar, de al-Aʿmaš, de Abū Ṣāliḥ, de Abū Hurayra: {Y Dios guio a quienes creyeron a aquello en lo que discreparon de la verdad, con Su permiso}. Dijo: dijo el Profeta —la plegaria de Dios sea sobre él—: «Nosotros somos los últimos, los primeros el Día de la Resurrección; somos los primeros de la gente en entrar en el Paraíso. Solo que a ellos se les dio el Libro antes que a nosotros y a nosotros se nos dio después de ellos. Así, Dios nos guio a aquello en lo que discreparon de la verdad, con Su permiso. Este es el día al que Dios nos guio, y la gente nos sigue en él: mañana para los judíos y pasado mañana para los cristianos».

Y entre aquello en lo que también discreparon está lo que dijo Ibn Zayd, a saber:

Me lo transmitió Yūnus b. ʿAbd al-Aʿlā; dijo: nos informó Ibn Wahb; dijo: dijo Ibn Zayd acerca de Su dicho: {Y Dios guio a quienes creyeron} al islam. Y discreparon acerca de la oración: unos oran hacia el oriente y otros oran hacia Bayt al-Maqdis; y Él nos guio hacia la qibla. Y discreparon acerca del ayuno: unos ayunan parte del día y otros parte de la noche, y Dios nos guio a ello. Y discreparon acerca del día del viernes: los judíos tomaron el sábado y los cristianos tomaron el domingo, y Dios nos guio a él. Y discreparon acerca de Abraham: los judíos dijeron «era judío» y los cristianos dijeron «era cristiano», y Dios lo declaró inocente de ello, y lo hizo inclinado a la verdad, musulmán; y no fue de los asociadores, contra lo que pretenden de él los idólatras. Y discreparon acerca de Jesús: los judíos lo hicieron objeto de calumnia, y los cristianos lo hicieron un señor; y Dios nos guio a la verdad acerca de él. Esto es lo que dijo —glorificado sea—: {Y Dios guio a quienes creyeron a aquello en lo que discreparon de la verdad, con Su permiso}.

Dijo: así, la guía de Dios —glorificado sea Su recuerdo— a quienes creyeron en Muḥammad y en lo que trajo, respecto de aquello en lo que discreparon estas facciones de los Hijos de Israel que recibieron el Libro, de la verdad, con Su permiso, fue que les concedió acierto para alcanzar aquello de la verdad en lo que estaban quienes precedieron a los discrepantes, cuya cualidad describió Dios en esta aleya cuando eran una sola umma. Y esa es la religión de Abraham, el inclinado a la verdad, el musulmán, el íntimo amigo del Misericordioso. Así, por ello llegaron a ser una comunidad de justo medio, como su Señor los describió, para que fueran testigos sobre la gente. Como:

Se me transmitió de ʿAmmār b. al-Ḥasan; dijo: nos transmitió ʿAbd Allāh b. Abī Ǧaʿfar, de su padre, de al-Rabīʿ: {Y Dios guio a quienes creyeron a aquello en lo que discreparon}. Dios los guio, en el momento de la discrepancia, a que permanecieran en lo que trajeron los mensajeros antes de la discrepancia: permanecieron en la sinceridad exclusiva para Dios, adorándolo a Él solo sin asociado, en el establecimiento de la oración y en la entrega del azaque. Así, permanecieron en el primer asunto que existía antes de la discrepancia y se apartaron de la discrepancia. Por ello fueron testigos sobre la gente el Día de la Resurrección: fueron testigos sobre el pueblo de Noé, el pueblo de Hūd, el pueblo de Ṣāliḥ, el pueblo de Šuʿayb y la familia de Faraón, de que sus mensajeros les transmitieron, y de que ellos desmintieron a sus mensajeros. Y está en la recitación de Ubayy b. Kaʿb: «para que sean testigos sobre la gente el Día de la Resurrección; y Dios guía a quien quiere a un camino recto». Y Abū al-ʿĀliya solía decir acerca de esta aleya: «la salida de las dudas, los extravíos y las tribulaciones».

Me transmitió Mūsā b. Hārūn; dijo: nos transmitió ʿAmr b. Ḥammād; dijo: nos transmitió Asbāṭ, de al-Suddī: {Y Dios guio a quienes creyeron a aquello en lo que discreparon}, es decir: los incrédulos discreparon sobre ello, y Dios guio a quienes creyeron hacia la verdad de ello. Y está en la recitación de Ibn Masʿūd: «Y Dios guio a quienes creyeron a aquello en lo que discreparon de él», es decir, del islam.

En cuanto a Su dicho: {con Su permiso}, significa —glorificado sea—: con Su conocimiento de aquello a lo que los guio. Ya hemos expuesto el sentido de «permiso» cuando viene con el significado de «conocimiento» en otro lugar, de modo que ello hace innecesario repetirlo aquí.

Y en cuanto a Su dicho: {Y Dios guía a quien quiere a un camino recto}, significa: Dios endereza a quien quiere de Su creación y lo orienta al camino recto, sobre la verdad en la que no hay desviación, como guio a quienes creyeron en Muḥammad —la plegaria de Dios sea sobre él— cuando discreparon quienes recibieron el Libro por rebeldía entre ellos, y los enderezó para alcanzar la verdad y lo correcto en ello.

En esta aleya hay una evidencia clara de la veracidad de lo que dijo la gente de la verdad: que toda gracia sobre los siervos, en su religión o en su mundo, procede de Dios —poderoso y majestuoso—.

Si alguien nos dijera: ¿cuál es el sentido de Su dicho: {Y Dios guio a quienes creyeron a aquello en lo que discreparon}? ¿Los guio a la verdad o los guio a la discrepancia? Si los guio a la discrepancia, entonces los extravió; y si los guio a la verdad, ¿cómo se dijo: {Y Dios guio a quienes creyeron a aquello en lo que discreparon}? Se responde: eso no es conforme a la manera a la que has ido; antes bien, su sentido es: Dios guio a quienes creyeron hacia la verdad en aquello en lo que discreparon, del Libro de Dios, quienes lo recibieron. Así, algunos de ellos descreyeron al alterarlo, y algunos permanecieron firmes en la verdad y lo correcto en él —y ellos son la gente de la Torá que la alteró—. Entonces Dios guio hacia la verdad, de aquello que ellos cambiaron y tergiversaron, a quienes creyeron de la comunidad de Muḥammad —la plegaria de Dios sea sobre él—.

Dijo Abū Ǧaʿfar: si lo que hemos dicho resultara problemático para alguien distraído y dijera: ¿cómo es posible que sea como has dicho, si «min» en el Libro de Dios está en «la verdad», y la lām en Su dicho {a aquello en lo que discreparon} —y tú trasladas la lām a «la verdad» y «min» a «la discrepancia» en la interpretación que adoptas, haciéndolo invertido—? Se responde: eso existe en el habla de los árabes y es de uso extendido; y Dios —bendito y exaltado— no les habló sino en su propia lengua. De ello es el dicho del poeta:

«Era obligación lo que dices, como *** era el adulterio obligación de la lapidación»

Y en realidad la lapidación es obligación del adulterio. Y como dijo otro:

«Ciertamente, Sirāǧ es noble: su gloria *** con él se deleita el ojo cuando lo hace brillar»

Y en realidad es la lámpara la que deleita al ojo, no el ojo con una lámpara.

Y algunos dijeron: el sentido de Su dicho {Y Dios guio a quienes creyeron a aquello en lo que discreparon de la verdad} es que la gente de los libros anteriores discrepó: unos descreyeron del libro de otros, siendo todos de parte de Dios; y Dios guio a la gente de la fe en Muḥammad a creer en todos ellos. Esa es una opinión; pero la primera de las dos es más correcta, porque Dios solo informó de su discrepancia acerca de un solo Libro.

Notas y Referencias

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