2

La Vaca

البقرة Al-Baqarah
Aya 203

Versículo (Español)

[2:203] Recuerden a Dios los días determinados. Quien lo haga solo dos días no habrá incurrido en falta alguna, como tampoco quien permanezca más [hasta el tercero], siempre que tengan temor de Dios. Cumplan con lo que Dios les ha ordenado y sepan que serán congregados ante Él.

Tafsir de At-Tabari

{۞Y recordad a Allah en días contados. Quien se apresure en dos días, no hay pecado sobre él; y quien se retrase, no hay pecado sobre él, para quien tenga temor (de Allah). Y temed a Allah y sabed que a Él seréis congregados.} (203) القول في تأويل قوله تعالى : { Y recordad a Allah en días contados. Quien se apresure en dos días, no hay pecado sobre él; y quien se retrase, no hay pecado sobre él, para quien tenga temor (de Allah). Y temed a Allah y sabed que a Él seréis congregados. }

Esto significa —glorificado sea Su recuerdo—: Recordad a Allah mediante la unicidad (tawḥīd) y la magnificación en días enumerados; y son los días de la lapidación de los ǧamarāt. Ordenó a Sus siervos entonces pronunciar el takbīr tras las oraciones, y al lapidar, con cada piedrecilla de las que se arrojan a una de las ǧamarāt.

Y en el mismo sentido que hemos dicho se expresaron los exégetas. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró Yaʿqūb b. Ibrāhīm: dijo: nos narró Hušaym, de Abū Bišr, de Saʿīd b. Ǧubayr, de Ibn ʿAbbās acerca de Su dicho: {Y recordad a Allah en días contados} dijo: los días de at-tašrīq.

Y me narró Muḥammad b. Nāfiʿ al-Baṣrī, dijo: nos narró Ġundar, dijo: nos narró Šuʿba, de Hušaym, de Abū Bišr, de Saʿīd b. Ǧubayr, de Ibn ʿAbbās, lo mismo.

Y me narró Muḥammad b. Saʿd, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās acerca de Su dicho: {Y recordad a Allah en días contados}: esto es, los días contados son los días de at-tašrīq, y son tres días después del sacrificio.

Y me narró al-Muṯannā, dijo: nos narró Abū Ṣāliḥ, dijo: me narró Muʿāwiya b. Ṣāliḥ, de ʿAlī b. Abī Ṭalḥa, de Ibn ʿAbbās acerca de Su dicho: {Y recordad a Allah en días contados}: esto es, los días de at-tašrīq.

Y nos narró Muḥammad b. al-Muṯannā, dijo: nos narró Muḥammad b. Ǧaʿfar, dijo: nos narró Šuʿba, de Abū Bišr, de Saʿīd b. Ǧubayr, de Ibn ʿAbbās, lo mismo.

Y nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró Maḫlad, de Ibn Ǧurayǧ, de ʿAmr b. Dīnār, de Ibn ʿAbbās: lo oyó el día de aṣ-ṣadr decir, después de partir, pronunciando el takbīr en la mezquita e interpretando: {Y recordad a Allah en días contados}.

Nos narró ʿAlī b. Dāwūd, dijo: nos narró Abū Ṣāliḥ, dijo: me narró Muʿāwiya b. Ṣāliḥ, de ʿAlī b. Abī Ṭalḥa, de Ibn ʿAbbās: {Y recordad a Allah en días contados}: esto es, los días de at-tašrīq.

Y nos narró ʿAbd al-Ḥamīd b. Bayān as-Sukkarī, dijo: nos informó Isḥāq, de Šarīk, de Abū Isḥāq, de ʿAṭāʾ b. Abī Rabāḥ acerca del dicho de Allah —poderoso y majestuoso—: {Y recordad a Allah en días contados} dijo: son los días de at-tašrīq.

Nos narró Ibn Wakīʿ, dijo: me narró mi padre, de Ṭalḥa b. ʿAmr, de ʿAṭāʾ, lo mismo.

3Y me narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, de ʿĪsā, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid acerca del dicho de Allah —poderoso y majestuoso—: {Y recordad a Allah en días contados} dijo: los días de at-tašrīq en Minā.

3Nos narró Muḥammad b. Ḥumayd, dijo: nos narró Ḥakkām, de ʿAnbasa, de Layṯ, de Muǧāhid y ʿAṭāʾ, quienes dijeron: son los días de at-tašrīq.

Y nos narró Ibn Baššār, dijo: nos narró ʿAbd ar-Raḥmān, dijo: nos narró Sufyān, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid, lo mismo.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Ǧarīr, de Manṣūr, de Muǧāhid, lo mismo.

Nos narró Ibn Baššār, dijo: nos narró ʿAbd ar-Raḥmān, dijo: nos narró Sufyān, de Manṣūr, de Ibrāhīm, quien dijo: los días contados: los días de at-tašrīq.

Nos narró Ibn Baššār, dijo: nos narró Yaḥyā, de Sufyān, de Manṣūr, de Ibrāhīm, lo mismo.

Me narró Yaʿqūb, dijo: nos narró Ibn ʿUlayya, dijo: nos informó Yūnus, de al-Ḥasan, quien dijo: los días contados: los días después del sacrificio.

Y nos narró Ibn Baššār, dijo: nos narró Muḥammad b. Ǧaʿfar, dijo: nos narró Šuʿba, dijo: pregunté a Ismāʿīl b. Abī Ḫālid acerca de los días contados, y dijo: los días de at-tašrīq.

Nos narró Bišr b. Muʿāḏ, dijo: nos narró Yazīd b. Zurayʿ, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda acerca de Su dicho: {Y recordad a Allah en días contados}: solíamos transmitir que eran los días de at-tašrīq.

Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā, dijo: nos informó ʿAbd ar-Razzāq, dijo: nos informó Maʿmar, de Qatāda acerca de Su dicho: {Y recordad a Allah en días contados} dijo: son los días de at-tašrīq.

Y me narró Mūsā b. Hārūn, dijo: nos narró ʿAmr b. Ḥammād, dijo: nos narró Asbāṭ, de as-Suddī: En cuanto a los días contados: son los días de at-tašrīq.

Y se me narró de ʿAmmār, dijo: nos narró Ibn Abī Ǧaʿfar, de su padre, de ar-Rabīʿ, lo mismo.

Y me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, de Mālik, quien dijo: los días contados: tres días después del día del sacrificio.

Y se me narró de Ḥusayn b. al-Faraǧ, dijo: oí a Abū Muʿāḏ al-Faḍl b. Ḫālid, dijo: nos informó ʿUbayd b. Sulaymān, dijo: oí a aḍ-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho: {en días contados} dijo: los tres días de at-tašrīq.

Y me narró Ibn al-Barqī, dijo: nos narró ʿAmr b. Abī Salama, dijo: pregunté a Ibn Zayd acerca de los días contados y los días conocidos, y dijo: los días contados: los días de at-tašrīq; y los días conocidos: el día de ʿArafa, el día del sacrificio y los días de at-tašrīq.

Y solo dijimos que los días contados son los días de Minā y los días de la lapidación de los ǧamarāt por la convergencia de los relatos del Enviado de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—, según los cuales solía decir acerca de ellos: que son días del recuerdo de Allah —poderoso y majestuoso—. Mención de los relatos transmitidos sobre ello:

Me narraron Yaʿqūb b. Ibrāhīm y Ḫallād b. Aslam, dijeron: nos narró Hušaym, de ʿUmar b. Abī Salama, de su padre, de Abū Hurayra, que el Enviado de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: «Los días de at-tašrīq son días de alimento y de recuerdo».

Y nos narró Ḫallād, dijo: nos narró Rūḥ, dijo: nos narró Ṣāliḥ, dijo: me narró Ibn Šihāb, de Saʿīd b. al-Musayyib, de Abū Hurayra: que el Enviado de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— envió a ʿAbd Allāh b. Ḥuḏāfa a recorrer Minā proclamando: «No ayunéis estos días, pues son días de comer, beber y recordar a Allah —poderoso y majestuoso—».

Y nos narró Ḥumayd b. Masʿada, dijo: nos narró Bišr b. al-Mufaḍḍal; y me narró Yaʿqūb b. Ibrāhīm, dijo: nos narró Ibn ʿUlayya; ambos dijeron: nos narró Ḫālid, de Abū Qilāba, de Abū al-Malīḥ, de ʿĀʾiša: que el Enviado de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: «En verdad, estos días son días de comer, beber y recordar a Allah».

Y me narró Yaʿqūb, dijo: nos narró Hušaym, de Ibn Abī Laylā, de ʿAṭāʾ, de ʿĀʾiša, quien dijo: El Enviado de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— prohibió ayunar los días de at-tašrīq y dijo: «Son días de comer, beber y recordar a Allah».

Y me narró Yaʿqūb, dijo: me narró Hušaym, de ʿAbd al-Malik b. Abī Sulaymān, de ʿAmr b. Dīnār: que el Enviado de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— envió a Bišr b. Suḥaym, y este proclamó en los días de at-tašrīq: «En verdad, estos días son días de comer, beber y recordar a Allah».

Y me narró Yaʿqūb. Dijo: nos narró Hušaym, de Sufyān b. Ḥusayn, de az-Zuhrī, quien dijo: El Enviado de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— envió a ʿAbd Allāh b. Ḥuḏāfa b. Qays, y este proclamó en los días de at-tašrīq: «En verdad, estos días son días de comer, beber y recordar a Allah, salvo quien tenga un ayuno por una ofrenda (hady)».

Y me narró Yaʿqūb, dijo: nos narró Ibn ʿUlayya, de Muḥammad b. Isḥāq, de Ḥakīm b. Ḥakīm, de Masʿūd b. al-Ḥakam az-Zuraqī, de su madre, quien dijo: Como si estuviera viendo a ʿAlī —que Allah esté complacido con él— sobre la mula blanca del Enviado de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— cuando se detuvo en el paso de al-Anṣār y decía: «Oh gente: no son días de ayuno; son, más bien, días de comer, beber y recordar».

Si alguien dijera: El Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—, cuando dijo en los días de Minā: «En verdad, son días de comer, beber y recordar a Allah», no informó a su comunidad de que esos fueran los “días contados” que Allah mencionó en Su Libro. ¿Qué impide que el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— pretendiera con su dicho “y recuerdo de Allah” los “días conocidos”? Se responde: No es lícito que pretendiera eso, porque Allah no imponía en los días conocidos, respecto de Su recuerdo en ellos, lo que impuso en los días contados. Más bien, el Altísimo describió los conocidos como días en los que se menciona el nombre de Allah sobre las reses del ganado, diciendo: {para que presencien beneficios para ellos y mencionen el nombre de Allah en días conocidos por lo que Él les ha provisto de las reses del ganado}. No impuso, pues, en los días conocidos un recuerdo como el que impuso en los días contados; antes bien, informó de que son días de Su recuerdo sobre las reses del ganado. Así, cuando —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo acerca de los días de at-tašrīq: «En verdad, son días de comer, beber y recordar a Allah», y emitió su expresión «y recuerdo de Allah» de manera absoluta, sin condición ni anexión, apartándola de que fuera el recuerdo sobre las reses del ganado, se supo que pretendía el recuerdo que Allah mencionó en Su Libro y que impuso a Sus siervos de manera absoluta, sin condición ni anexión a un significado, en los días contados. Y si hubiera querido con ello —que Allah le bendiga y le conceda paz— describir así los días conocidos, habría enlazado su dicho «y recuerdo» con que fuera el recuerdo de Allah sobre lo que Él les proveyó de las reses del ganado, tal como Allah lo describió; pero lo dejó absoluto con el nombre de “recuerdo”, sin enlazarlo a nada, como lo dejó absoluto —bendito y exaltado sea— con el nombre de “recuerdo”, cuando dijo: {Y recordad a Allah en días contados}. Esto constituye una de las pruebas más claras de que con ello pretendía lo que Allah mencionó en Su Libro e impuso en los días contados.

القول في تأويل قوله تعالى : {Quien se apresure en dos días, no hay pecado sobre él; y quien se retrase, no hay pecado sobre él, para quien tenga temor (de Allah).}

Los exégetas discreparon acerca de su interpretación. Unos dijeron: Su sentido es: quien se apresure en dos días de los días de at-tašrīq para partir el segundo día, no hay pecado sobre él por su partida y su apresuramiento en partir; y quien se retrase de partir el segundo día de los días de at-tašrīq hasta el tercer día, de modo que parta el tercer día, no hay pecado sobre él por su retraso. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Aḥmad, dijo: nos narró Abū Aḥmad az-Zubayrī, dijo: nos narró Hušaym, de ʿAṭāʾ, quien dijo: No hay pecado sobre él por apresurarse, ni hay pecado sobre él por retrasarse.

Nos narró Aḥmad, dijo: nos narró Abū Aḥmad, dijo: nos narró Hušaym, de ʿAwf, de al-Ḥasan, lo mismo.

Nos narró Aḥmad, dijo: nos narró Abū Aḥmad, dijo: nos narró Hušaym, de Muġīra, de ʿIkrima, lo mismo.

Me narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, de ʿĪsā, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid acerca de Su dicho: {Quien se apresure en dos días}: el día de la partida; {no hay pecado sobre él}: no hay reparo sobre él; {y quien se retrase, no hay pecado sobre él}.

Me narró Mūsā b. Hārūn, dijo: nos narró ʿAmr b. Ḥammād, dijo: nos narró Asbāṭ, de as-Suddī: En cuanto a quien se apresure en dos días, no hay pecado sobre él; es decir: quien parta en dos días, no hay culpa sobre él; y quien se retrase y parta el tercero, no hay culpa sobre él.

Nos narró Bišr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda acerca de Su dicho: {Quien se apresure en dos días}: es decir, quien se apresure en dos días —esto es, de los días de at-tašrīq— no hay pecado sobre él. Y a quien le alcance la noche en Minā el segundo día antes de partir, no hay partida para él hasta que el sol decline al día siguiente. {Y quien se retrase, no hay pecado sobre él}: es decir, quien se retrase hasta el tercer día de los días de at-tašrīq, no hay pecado sobre él.

Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā, dijo: nos informó ʿAbd ar-Razzāq, dijo: nos informó Maʿmar, de Qatāda acerca de Su dicho: {Quien se apresure en dos días, no hay pecado sobre él} dijo: Allah concedió licencia para que partieran en dos días de ellos si querían; y quien se retrase al tercer día, no hay pecado sobre él.

Me narró Muḥammad b. al-Muṯannā, dijo: nos narró Muḥammad b. Ǧaʿfar, dijo: nos narró Šuʿba, de Manṣūr, de Ibrāhīm, quien dijo acerca de esta aleya: {Quien se apresure en dos días, no hay pecado sobre él}: por su apresuramiento.

Y nos narró Hannād b. as-Sarī, dijo: nos narró Ibn Abī Zāʾida, dijo: nos narró Isrāʾīl, de Manṣūr, de Ibrāhīm, quien dijo: {no hay pecado sobre él}: no hay pecado sobre quien se apresure, ni hay pecado sobre quien se retrase.

Y nos narró Ibn Baššār, dijo: nos narró ʿAbd ar-Raḥmān, dijo: nos narró Isrāʾīl, de Manṣūr, de Ibrāhīm, quien dijo: Esto es sobre el apresuramiento.

Nos narró Aḥmad b. Isḥāq, dijo: nos narró Abū Aḥmad, dijo: nos narraron Šarīk e Isrāʾīl, de Zayd b. Ǧubayr, quien dijo: Oí a Ibn ʿUmar decir: se hizo lícita la partida en dos días para quien tenga temor (de Allah).

Y nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró Wakīʿ, de Ibn Abī Laylā, de al-Ḥakam, de Miqsim, de Ibn ʿAbbās: {Quien se apresure en dos días, no hay pecado sobre él} por su apresuramiento; {y quien se retrase, no hay pecado sobre él} por su retraso.

Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā, dijo: nos informó ʿAbd ar-Razzāq, dijo: nos informó Ibn Ǧurayǧ, dijo: Dije a ʿAṭāʾ: ¿puede el mequí partir en la primera partida? Dijo: sí. Dijo Allah —poderoso y majestuoso—: {Quien se apresure en dos días, no hay pecado sobre él}; es para toda la gente.

Nos narró Aḥmad, dijo: nos narró Abū Aḥmad, dijo: nos narró Sufyān, de Manṣūr, de Ibrāhīm: {Quien se apresure en dos días, no hay pecado sobre él} dijo: no hay pecado sobre él.

Nos narró al-Muṯannā, dijo: nos narró Abū Ṣāliḥ, dijo: me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās: {Quien se apresure en dos días} después del día del sacrificio, {no hay pecado sobre él}: es decir, quien parta de Minā en dos días después del sacrificio, no hay pecado sobre él; y quien se retrase, no hay pecado sobre él por su retraso; no hay reparo sobre él.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Ǧarīr, de Manṣūr, de Ibrāhīm: {Quien se apresure en dos días, no hay pecado sobre él} por su apresuramiento; {y quien se retrase, no hay pecado sobre él} por su retraso.

Otros dijeron: Más bien su sentido es: quien se apresure en dos días, le es perdonado, no hay pecado sobre él; y quien se retrase, igualmente. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Aḥmad b. Isḥāq, dijo: nos narró Abū Aḥmad, dijo: nos narró Isrāʾīl, de Ṯuwayr, de su padre, de ʿAbd Allāh: {Quien se apresure en dos días, no hay pecado sobre él; y quien se retrase, no hay pecado sobre él} dijo: no hay pecado sobre él.

Y nos narró Ibn Baššār, dijo: nos narró ʿAbd ar-Raḥmān, dijo: nos narró Sufyān, de Ḥammād, de Ibrāhīm, de ʿAbd Allāh: {Quien se apresure en dos días, no hay pecado sobre él}: es decir, le fue perdonado; {y quien se retrase, no hay pecado sobre él} dijo: le fue perdonado.

Nos narró Aḥmad b. Ḥāzim, dijo: nos narró Abū Nuʿaym, dijo: nos narró Misʿar, de Ḥammād, de Ibrāhīm, de ʿAbd Allāh: {Quien se apresure en dos días, no hay pecado sobre él}: es decir, le fue perdonado.

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró al-Muḥāribī; y nos narró Aḥmad b. Isḥāq, dijo: nos narró Abū Aḥmad, ambos, de Sufyān, de Ḥammād, de Ibrāhīm, de ʿAbd Allāh acerca de Su dicho: {Quien se apresure en dos días, no hay pecado sobre él; y quien se retrase, no hay pecado sobre él} dijo: ya le fue perdonado.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Ḥakkām, de Sufyān, de Ḥammād, de Ibrāhīm acerca de Su dicho: {Quien se apresure en dos días, no hay pecado sobre él; y quien se retrase, no hay pecado sobre él}: ya le fue perdonado.

Y nos narró Ibn al-Muṯannā, dijo: nos narró Muḥammad b. Ǧaʿfar, dijo: nos narró Šuʿba, de Ḥammād, de Ibrāhīm, de ʿAbd Allāh, quien dijo acerca de esta aleya: {Quien se apresure en dos días, no hay pecado sobre él; y quien se retrase, no hay pecado sobre él} dijo: libre de pecado.

Nos narró Ibn Baššār, dijo: nos narró ʿAbd ar-Raḥmān, dijo: nos narró Ḥammād b. Salama, de ʿAlī b. Zayd, de al-Ḥasan, de Ibn ʿUmar: {Quien se apresure en dos días, no hay pecado sobre él; y quien se retrase, no hay pecado sobre él} dijo: regresó con perdón.

Me narró Yaʿqūb, dijo: nos narró Ibn ʿUlayya, de Layṯ, de Muǧāhid acerca de Su dicho: {Quien se apresure en dos días, no hay pecado sobre él; y quien se retrase, no hay pecado sobre él} dijo: ya le fue perdonado.

Nos narró Aḥmad b. Isḥāq, dijo: nos narró Abū Aḥmad, dijo: nos narró Sufyān, de Ǧābir, de Abū ʿAbd Allāh, de Ibn ʿAbbās: {Quien se apresure en dos días, no hay pecado sobre él} dijo: ya le fue perdonado; ellos la interpretan con una interpretación distinta de la suya. Si la ʿumra expía los pecados que la acompañan, ¿cómo no el ḥaǧǧ?

Nos narró Aḥmad, dijo: nos narró Abū Aḥmad, dijo: nos narró Isrāʾīl, de Abū Ḥuṣayn, de Ibrāhīm y ʿĀmir: {Quien se apresure en dos días, no hay pecado sobre él; y quien se retrase, no hay pecado sobre él} dijeron: le fue perdonado.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥaǧǧāǧ, de Ibn Ǧurayǧ, dijo: me narró quien considero veraz, de Ibn Masʿūd acerca de Su dicho: {no hay pecado sobre él} dijo: salió de todo pecado; {y quien se retrase, no hay pecado sobre él} dijo: libre de todo pecado; y eso en el aṣ-ṣadr tras el ḥaǧǧ. Dijo Ibn Ǧurayǧ: Y oí a un hombre narrar de ʿAṭāʾ b. Abī Rabāḥ, de ʿAlī b. Abī Ṭālib —que Allah esté complacido con él— que dijo: {no hay pecado sobre él} dijo: le fue perdonado; y {quien se retrase, no hay pecado sobre él} dijo: le fue perdonado.

Me narró Aḥmad b. Ḥāzim, dijo: nos narró Abū Nuʿaym, dijo: nos narró Aswad b. Sawāda al-Qaṭṭān, dijo: oí a Muʿāwiya b. Qurra decir: sale de sus pecados.

Otros dijeron: El sentido de ello es: quien se apresure en dos días, no hay pecado sobre él; y quien se retrase, no hay pecado sobre él, respecto de lo que hay entre él y el año siguiente. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Aḥmad b. Isḥāq, dijo: nos narró Abū Aḥmad, dijo: nos narró Isḥāq b. Yaḥyā b. Ṭalḥa, dijo: pregunté a Muǧāhid acerca del dicho de Allah —poderoso y majestuoso—: {Quien se apresure en dos días, no hay pecado sobre él; y quien se retrase, no hay pecado sobre él}. Dijo: para quien está en el ḥaǧǧ: no hay pecado sobre él hasta el ḥaǧǧ del año siguiente.

Otros dijeron: Más bien su sentido es: no hay pecado sobre él si teme a Allah en lo que resta de su vida. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Aḥmad, dijo: nos narró Abū Aḥmad, dijo: nos narró Abū Ǧaʿfar ar-Rāzī, de ar-Rabīʿ b. Anas, de Abū al-ʿĀliya: {Quien se apresure en dos días, no hay pecado sobre él; y quien se retrase, no hay pecado sobre él} dijo: se fue todo su pecado si teme (a Allah) en lo que resta.

Se me narró de ʿAmmār, dijo: nos narró Ibn Abī Ǧaʿfar, de su padre, de al-Muġīra, de Ibrāhīm, lo mismo.

Y se me narró de ʿAmmār, dijo: nos narró Ibn Abī Ǧaʿfar, de su padre, de ar-Rabīʿ, de Abū al-ʿĀliya, lo mismo.

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: Dijo Ibn Zayd acerca de Su dicho: {Quien se apresure en dos días, no hay pecado sobre él; y quien se retrase, no hay pecado sobre él} dijo: “para quien tenga temor”, como condición.

Me narró Mūsā b. Hārūn, dijo: nos narró ʿAmr b. Ḥammād, dijo: nos narró Asbāṭ, de as-Suddī: {Quien se apresure en dos días, no hay pecado sobre él}: no hay culpa sobre él; y quien se retrase hasta el tercer día, no hay culpa sobre él, para quien tenga temor. E Ibn ʿAbbās solía decir: Desearía ser yo de aquellos a quienes alcanza el nombre de la piedad.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥaǧǧāǧ, dijo: Dijo Ibn Ǧurayǧ: en el muṣḥaf de ʿAbd Allāh está: “para quien tema a Allah”.

Me narró al-Muṯannā, dijo: nos narró ʿAbd Allāh, dijo: me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās: ({Quien se apresure en dos días, no hay pecado sobre él; y quien se retrase, no hay pecado sobre él}) no hay reparo sobre él; es decir: que tema las desobediencias a Allah —poderoso y majestuoso—.

Otros dijeron: Más bien el sentido es: quien se apresure en dos días de los días de at-tašrīq, no hay pecado sobre él, esto es, no hay reparo sobre él en apresurar la partida, si teme cazar hasta que concluya el tercer día; y quien se retrase hasta el tercer día y no parta, no hay reparo sobre él. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: nos narró Hušaym, dijo: nos informó Muḥammad b. Abī Ṣāliḥ: {para quien tenga temor} de alcanzar algo de caza hasta que transcurra el tercer día.

Me narró Muḥammad b. Saʿd, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās: ({Quien se apresure en dos días, no hay pecado sobre él}) y no le es lícito matar caza hasta que se vacíen los días de at-tašrīq.

Otros dijeron: Más bien el sentido es: quien se apresure en dos días de los días de at-tašrīq y parta, no hay pecado sobre él, esto es, le es perdonado; y quien se retrase y parta el tercer día, no hay pecado sobre él, esto es, le es perdonado, si teme (a Allah) en su ḥaǧǧ no incurrir en nada de lo que Allah le prohibió. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Bišr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda acerca de Su dicho: {para quien tenga temor} dijo: es decir, para quien tema (a Allah) en su ḥaǧǧ.

Dijo Qatāda: Se nos mencionó que Ibn Masʿūd solía decir: quien teme (a Allah) en su ḥaǧǧ, le es perdonado lo que precedió de su pecado, o lo que pasó de su pecado.

Y el más digno de estos dichos de ser correcto es el dicho de quien afirmó: La interpretación de ello es: quien se apresure en dos días de los tres días de Minā y parta el segundo día, no hay pecado sobre él, por cuanto Allah le descarga sus pecados, si ha temido a Allah en su ḥaǧǧ, evitando lo que Allah le ordenó evitar y realizando lo que Allah le ordenó realizar, obedeciéndole al cumplirlo conforme a lo que le impuso de Sus límites. Y quien se retrase hasta el tercero de ellos y no parta en la primera partida, sino que parta al día siguiente de la primera partida, no hay pecado sobre él, por cuanto Allah le expía lo pasado de sus pecados y delitos, si ha temido a Allah en su ḥaǧǧ cumpliendo Sus límites.

Solo dijimos que esa es la interpretación más preferible por la convergencia de los relatos del Enviado de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— de que dijo: «Quien peregrine a esta Casa y no cometa obscenidad ni perversidad, saldrá de sus pecados como el día en que su madre lo dio a luz». Y de que dijo —que Allah le bendiga y le conceda paz—: «Alternad entre el ḥaǧǧ y la ʿumra, pues ambos eliminan los pecados como el fuelle elimina la escoria del hierro, del oro y de la plata».

Nos narró ʿAbd Allāh b. Saʿīd al-Kindī, dijo: nos narró Abū Ḫālid al-Aḥmar, dijo: nos narró ʿAmr b. Qays, de ʿĀṣim, de Šaqīq, de ʿAbd Allāh, quien dijo: Dijo el Enviado de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—: «Alternad entre el ḥaǧǧ y la ʿumra, pues ambos eliminan la pobreza y los pecados como el fuelle elimina la escoria del hierro, del oro y de la plata; y para la peregrinación aceptada (al-ḥaǧǧ al-mabrūr) no hay recompensa menor que el Paraíso».

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró al-Ḥakam b. Bašīr, de ʿAmr b. Qays, de ʿĀṣim, de Zirr, de ʿAbd Allāh, del Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—, con un sentido semejante.

Nos narró —nos narró— al-Faḍl b. aṣ-Ṣabāḥ, dijo: nos narró Ibn ʿUyayna, de ʿĀṣim b. ʿUbayd Allāh, de ʿAbd Allāh b. ʿĀmir b. Rabīʿa, de su padre, de ʿUmar, elevándolo al Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—, quien dijo: «Alternad entre el ḥaǧǧ y la ʿumra, pues la continuidad entre ambos elimina la pobreza y los pecados como el fuelle elimina la escoria, o la escoria del hierro».

Nos narró Ibrāhīm b. Saʿd, dijo: nos narró Saʿīd b. ʿAbd al-Ḥamīd, dijo: nos narró Ibn Abī az-Zinād, de Mūsā b. ʿUqba, de Ṣāliḥ, el liberto de at-Tawʾama, de Ibn ʿAbbās, quien dijo: Dijo el Enviado de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—: «Cuando concluyas tu ḥaǧǧ, eres como el día en que tu madre te dio a luz».

Y otros relatos semejantes, cuya mención completa alargaría el libro, indican que quien realiza el ḥaǧǧ y lo cumple conforme a sus límites según lo que Allah ordenó, sale de sus pecados, como dijo —glorificado sea—: {no hay pecado sobre él, para quien tenga temor} de Allah en su ḥaǧǧ. En ello hay, de las palabras del Enviado de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—, lo que esclarece que el sentido de Su dicho —poderoso y majestuoso—: {no hay pecado sobre él} es que sale de sus pecados, se le descargan sus faltas, se le perdonan sus delitos. Y no tiene sentido el dicho de quien interpretó Su dicho: {no hay pecado sobre él} como “no hay reparo sobre él” en partir el segundo día, ni “no hay reparo sobre él” en permanecer hasta el tercero; porque el reparo solo se retira del agente respecto de aquello en lo que, de no realizar una acción, incurriría en reparo, y se le concede licencia para realizarla retirándole el reparo por realizarla; o respecto de aquello que debía realizar, y se le concede licencia para dejarlo retirándole el reparo por dejarlo. En cambio, aquello que el agente debe realizar, no hay sentido en retirar el reparo por hacerlo, si lo hace y su obligación es hacerlo, pues es imposible que quien cumple una obligación esté en reparo por cumplirla, de modo que sea válido decir: “te hemos retirado en ello el reparo”.

Y siendo ello así, y no quedando el peregrino —según quien interpreta {no hay pecado sobre él} como “no hay reparo sobre él” o “no hay culpa sobre él”— sino entre que su obligación sea partir el segundo día de los días de at-tašrīq y se le retire el reparo por permanecer, o que su obligación sea permanecer hasta el tercer día y se le retire el reparo por partir el segundo día: si su obligación el segundo día de los días de at-tašrīq fuera permanecer hasta el tercero, y se le retirara el reparo por partir el segundo día —y ese es el apresuramiento del que se dijo: {Quien se apresure en dos días, no hay pecado sobre él}—, entonces no tendría sentido, según la interpretación de quien lo interpretó así, decir: {no hay pecado sobre él} “no hay culpa sobre él”, y {y quien se retrase, no hay pecado sobre él}; porque quien se retrasa hasta el tercer día no es sino alguien que se retrasa respecto de cumplir una obligación que le incumbía, dejando de aceptar la licencia de partir. No hay, pues, sentido en decir: “no hay reparo sobre ti por permanecer cumpliendo lo obligatorio para ti”, por lo que ya describimos. O bien, si su obligación el segundo día fuera partir, y se le concediera licencia para permanecer hasta el tercero, no tendría sentido decir: “no hay reparo sobre ti por apresurarte a partir”, siendo esa tu obligación y debiendo hacerla, por la razón ya expuesta. Asimismo, no tiene sentido el dicho de quien afirmó que su sentido es: {Quien se apresure en dos días, no hay pecado sobre él} “no hay reparo sobre él por esa partida”, si teme matar caza hasta que concluya el tercer día; porque si esa fuera una interpretación aceptable para quien la sostiene, en Su dicho {y quien se retrase, no hay pecado sobre él} habría lo que invalida su pretensión: pues no hay discrepancia en la comunidad en que la caza para el peregrino, tras su partida de Minā el tercer día, es lícita. ¿Por qué razón, entonces, se le retiraría el reparo en Su dicho {y quien se retrase, no hay pecado sobre él} si se retrasa hasta el tercer día y luego parte? Esto, junto con el consenso de la prueba (al-ḥuǧǧa) de que el consagrado (muḥrim), cuando ha lapidado, sacrificado, rasurado y circunvalado la Casa, se le hace lícito todo salvo las mujeres; y con la explicitud del relato transmitido del Enviado de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— en ese sentido, el cual:

nos lo narró Hannād b. as-Sarī al-Ḥanẓalī, dijo: nos narró ʿAbd ar-Raḥīm b. Sulaymān, de Ḥaǧǧāǧ, de Abū Bakr b. Muḥammad b. ʿAmr b. Ḥazm, de ʿAmra, quien dijo: Pregunté a ʿĀʾiša, Madre de los Creyentes —que Allah esté complacido con ella—: ¿cuándo se hace lícito al consagrado? Dijo: Dijo el Enviado de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—: «Cuando lapidéis, sacrifiquéis y os rasuréis, se os hace lícito todo salvo las mujeres». Dijo: Y az-Zuhrī mencionó de ʿAmra, de ʿĀʾiša, del Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—, lo mismo.

En cuanto a quien interpretó que ello significa: “no hay pecado sobre él hasta el año siguiente”, no hay sentido para delimitar eso con un tiempo y eximir al peregrino del pecado en un año futuro, sin sus pecados pasados; porque Allah —glorificado sea— no restringió eso, en el ظاهر del تنزيل, a la negación del pecado de un tiempo futuro, ni en la lengua del Enviado —sobre él la oración y la paz—. Antes bien, la indicación del ظاهر del تنزيل muestra que quien se apresura en dos días y quien se retrasa: no hay pecado sobre cada uno de ellos en su estado en el que se halla, y no en otros estados. Y el relato del Enviado de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— explicita que, al concluir su ḥaǧǧ conforme a lo ordenado, sale de sus pecados como el día en que su madre lo dio a luz. En ello hay, por la indicación del ظاهر del تنزيل y por la expresión explícita del Enviado de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—, una prueba clara de la invalidez del dicho de quien afirmó: El sentido de Su dicho {no hay pecado sobre él} es: “no hay pecado sobre él desde el momento de concluir su ḥaǧǧ hasta el año siguiente”.

Si alguien nos dijera: ¿Qué es lo que trae la lām en Su dicho {para quien tenga temor} y cuál es su sentido? Se responde: Lo que la trae es el sentido de Su dicho {no hay pecado sobre él}, porque en Su dicho {no hay pecado sobre él} está el sentido de: “le hemos descargado sus pecados y expiado sus faltas”. Así, en ello está el sentido de: “Hemos hecho la expiación de los pecados para quien teme a Allah en su ḥaǧǧ”, y se omitió la mención de “hemos hecho la expiación de los pecados” por bastar la indicación de Su dicho {no hay pecado sobre él}.

Y algunos gramáticos de Baṣra han pretendido que es como si, al mencionar esta licencia, hubiera informado de un asunto, y dijo: {para quien tenga temor}: es decir, esto es para quien tenga temor. Y algunos de ellos rechazaron eso de su dicho, y pretendieron que el atributo necesariamente ha de tener algo a lo que se vincule, pues no se sostiene por sí mismo; sino que, según lo que pretendió, es la conexión de una “palabra” omitida. Así, el sentido del discurso, según él, sería: “dijimos”: {y quien se retrase, no hay pecado sobre él, para quien tenga temor}, y Su dicho {y quien se retrase, no hay pecado sobre él} ocupa el lugar de la “palabra”.

Y algunos arabistas pretendieron que el lugar de retirar el pecado está en el apresurado, pero se puso en el retrasado —que es quien cumplió y no acortó—, como se puso sobre quien acorta; como se dice en el habla: Si das limosna en secreto, es bueno; y si la manifiestas, es bueno. Y ambos son distintos, porque quien da limosna públicamente, si no pretende ostentación, es bueno, aunque el secreto sea mejor. Y en la descripción de ambos estados como “buenos” no hay descripción de uno de ellos con pecado. Pero Allah —poderoso y majestuoso— informó acerca de quienes parten negando el pecado a ambos; y es imposible que niegue de ambos sino aquello cuya omisión conllevaría pecado, según la interpretación de quienes sostienen esa opinión. Y en el consenso de todos de que, si ambos dejaran la partida y permanecieran en Minā, no serían pecadores, hay lo que indica la invalidez de la interpretación de quien hemos referido con ese dicho. Y también dijo: Hay en ello otra posibilidad: el sentido de prohibir a ambos grupos que uno de ellos impute pecado al otro; como si pretendiera con Su dicho {no hay pecado sobre él} que el apresurado no diga al retrasado: “eres pecador”, ni el retrasado al apresurado: “eres pecador”; con el sentido de: que ninguno de los dos impute pecado al otro. Esto también es una interpretación contraria al dicho de todos los exégetas, y basta con ello como testimonio de su error.

القول في تأويل قوله تعالى : {Temed a Allah y sabed que a Él seréis congregados.}

Con ello quiere decir —glorificado sea—: Temed a Allah, oh creyentes, en lo que os ha impuesto de Sus obligaciones: temedle en descuidarlas y en ser negligentes con ellas; y en lo que os ha prohibido en vuestro ḥaǧǧ y vuestros ritos, no lo cometáis ni lo hagáis; y en lo que os ha encargado en vuestro iḥrām para vuestro ḥaǧǧ, no seáis remisos en cumplirlo y llevarlo a cabo. Y sabed que a Él seréis congregados: Él os retribuirá por vuestras obras; al bienhechor de vosotros por su bien, y al malhechor por su mal; y a cada alma de vosotros se le dará plenamente lo que haya obrado, y no seréis tratados con injusticia.

Notas y Referencias

(No se generaron)