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La Vaca

البقرة Al-Baqarah
Aya 100

Versículo (Español)

[2:100] ¿No es cierto que cada vez que realizan un pacto, un grupo de ellos lo rompe? La mayoría de ellos no cree.

Tafsir de At-Tabari

{¿Acaso cada vez que contraen un pacto, un grupo de ellos lo arroja? Antes bien, la mayoría de ellos no creen} (100) القول في تأويل قوله تعالى :

{ ¿Acaso cada vez que contraen un pacto, un grupo de ellos lo arroja? Antes bien, la mayoría de ellos no creen }

Los especialistas en lengua árabe discreparon acerca del estatuto de la «wāw» que aparece en Su dicho: { ¿Acaso cada vez que contraen un pacto }. Algunos gramáticos de Basora dijeron: es una wāw que se emplea junto con las partículas interrogativas, y es como la «fā’» en Su dicho: { ¿Acaso cada vez que os llega un Mensajero con lo que no desean vuestras almas, os ensoberbecéis? }. Dijo: ambas son redundantes en este aspecto; y es como la «fā’» en la expresión: “¡Por Dios, ciertamente harás tal y tal!”, y como cuando dices a un hombre: “¿Acaso no te levantas?”, y si quieres, haces de la fā’ y de la wāw aquí una partícula de coordinación. Y algunos gramáticos de Kufa dijeron: es una partícula de coordinación a la que se le ha introducido la partícula interrogativa. Y lo correcto, a mi juicio, es decir que es una wāw de coordinación sobre la que se introdujo el alif de interrogación; como si —glorificado sea— hubiera dicho: { Y cuando tomamos vuestro pacto y alzamos sobre vosotros el Monte: “Tomad con firmeza lo que os hemos dado y escuchad”. Dijeron: “Oímos y desobedecimos”; ¿y acaso cada vez que contraen un pacto, un grupo de ellos lo arroja? }. Luego introdujo el alif de interrogación sobre «y cada vez que», y dijo: “Oímos y desobedecimos”; ¿y acaso cada vez que contraen un pacto, un grupo de ellos lo arroja? Y ya hemos aclarado anteriormente que no es lícito que en el Libro de Dios haya una letra sin significado; y eso hace innecesario repetir la explicación sobre la invalidez de la afirmación de quien pretendió que la wāw y la fā’ en “¿y acaso cada vez que…?” y “¿acaso cada vez que…?” son redundantes, sin significado.

En cuanto al pacto (al-ʿahd): es el compromiso solemne que los Hijos de Israel dieron a su Señor para obrar conforme a lo que hay en la Torá, una y otra vez; luego algunos de ellos lo quebrantaron una y otra vez. Así, —glorificado sea Su recuerdo— los reprendió por lo que procedió de ellos y con ello afrentó a sus descendientes, puesto que siguieron su senda en parte de aquello que —glorificado sea— les había tomado como obligación creer respecto al asunto de Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—, en virtud del pacto y del compromiso solemne; y descreyeron y negaron lo que hay en la Torá acerca de su descripción y sus atributos. Dijo —exaltado sea Su recuerdo—: ¿Acaso cada vez que los judíos de los Hijos de Israel pactaron con su Señor un pacto y lo afianzaron con un compromiso solemne, un grupo de ellos lo arrojó, abandonándolo y quebrantándolo? Como:

Nos contó Abū Kurayb, dijo: nos contó Yūnus b. Bukayr, dijo: nos contó Ibn Isḥāq, dijo: me contó Muḥammad b. Abī Muḥammad, liberto de Zayd b. Thābit, dijo: me contó Saʿīd b. Jubayr o ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās, dijo: Mālik b. al-Ṣayf dijo, cuando fue enviado el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— y les mencionó lo que se les había tomado como compromiso solemne y lo que Dios les había encomendado en ello: “¡Por Dios! No se nos pactó nada respecto a Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—, ni se nos tomó por él compromiso solemne alguno”. Entonces Dios —glorificado sea— hizo descender: { ¿Acaso cada vez que contraen un pacto, un grupo de ellos lo arroja? Antes bien, la mayoría de ellos no creen }.

Nos contó Ibn Ḥumayd, dijo: nos contó Salama, dijo: nos contó Muḥammad b. Isḥāq, dijo: me contó Muḥammad b. Abī Muḥammad, liberto de la familia de Zayd b. Thābit, de ʿIkrima, liberto de Ibn ʿAbbās, o de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās, algo semejante.

Dijo Abū Jaʿfar: En cuanto a “an-nabdh” (arrojar), su origen en el habla de los árabes es “echar, tirar”; por eso al expósito se le llama “manbūdh”, porque es arrojado, abandonado. Y de ahí se llamó “nabīdh” al nabīdh, porque son pasas o dátiles que se echan en un recipiente y luego se tratan con agua. Su origen es un participio pasivo que fue trasladado al patrón فعيل; es decir, que “nabīdh” en su origen es “manbūdh”, y luego se trasladó a فعيل, y se dijo “nabīdh”, como se dice “una palma teñida” y “una barba untada”, queriendo decir: teñida y untada. De ello se dice: “lo arrojé: lo arrojo, arrojándolo”, como dijo Abū al-Aswad ad-Duʾalī:

«Miraste su señal y lo arrojaste *** como arrojas una sandalia gastada de tus sandalias»

Así, el sentido de Su dicho —glorificado sea Su recuerdo—: “un grupo de ellos lo arrojó” es: un grupo de ellos lo echó, abandonándolo, rechazándolo y quebrantándolo. Como:

Nos contó Bishr b. Muʿādh, dijo: nos contó Yazīd, dijo: nos contó Saʿīd, de Qatāda: “un grupo de ellos lo arrojó”, dice: un grupo de ellos lo quebrantó.

Nos contó al-Qāsim, dijo: nos contó al-Ḥusayn, dijo: me contó Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, acerca de Su dicho: “un grupo de ellos lo arrojó”, dijo: no hubo en la tierra pacto alguno por el que se comprometieran sino que lo quebrantaron; pactan hoy y quebrantan mañana. Dijo: Y en la lectura de ʿAbd Allāh: «lo quebrantó un grupo de ellos». Y la hā’ en Su dicho: “lo arrojó” remite al pacto; y su sentido es: ¿Acaso cada vez que pactan un pacto, un grupo de ellos arroja ese pacto? Y “al-farīq” es la colectividad, sin singular de su misma forma, como “al-jaysh” (el ejército) y “ar-raht” (la partida), que no tienen singular de su misma forma. Y la hā’ y la mīm en Su dicho: “un grupo de ellos” remiten a los judíos de los Hijos de Israel.

En cuanto a Su dicho: “Antes bien, la mayoría de ellos no creen”, significa —glorificado sea—: antes bien, la mayoría de esos que cada vez que pactan con Dios un pacto y lo afianzan con un compromiso solemne, un grupo de ellos lo quebranta, no creen. Y ello admite dos interpretaciones:

La primera: que el discurso sea indicio de aumento y multiplicación en el número de los desmentidores que quebrantan el pacto de Dios, por encima del número del “grupo”; y entonces el sentido del discurso sería: ¿Acaso cada vez que los judíos de los Hijos de Israel pactaron con su Señor un pacto, un grupo de ellos lo quebrantó? No: no lo quebranta un grupo de ellos; sino que quienes lo quebrantan y por ello descreyen de Dios son la mayoría de ellos, no unos pocos. Este es uno de sus dos sentidos. Y el otro sentido: que signifique: ¿Acaso cada vez que los judíos pactaron con su Señor un pacto, un grupo de ellos arrojó ese pacto? No: no lo arroja un grupo de ellos, quebrantándolo, pese a creer que eso no les es lícito; sino que la mayoría de ellos no creen en Dios y en Sus mensajeros, ni en Su promesa y Su amenaza. Y ya hemos demostrado anteriormente en este libro nuestro el sentido de la fe (al-īmān) y que es la confirmación veraz.

Notas y Referencias

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