María
مريم MaryamVersículo (Español)
[19:64] [Dice el ángel Gabriel:] "Los ángeles no descienden sino por orden de tu señor. Él conoce nuestro presente, pasado y futuro. Tu Señor nunca olvida.
Tafsir de At-Tabari
{Y no descendemos sino por orden de tu Señor. A Él pertenece lo que está delante de nosotros, lo que está detrás de nosotros y lo que hay entre ello. Y tu Señor no es olvidadizo} (64)
La exposición sobre la interpretación de la palabra del Altísimo:
{Y no descendemos sino por orden de tu Señor. A Él pertenece lo que está delante de nosotros, lo que está detrás de nosotros y lo que hay entre ello. Y tu Señor no es olvidadizo}.
Se ha mencionado que esta aleya descendió a causa de que el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— consideró tardanza por parte de Gabriel en traer la revelación; algunas de las transmisiones ya han sido mencionadas, y mencionaremos —si Dios quiere— el resto de lo que tengamos presente de lo que no hemos mencionado antes.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró ʿAbd Allāh,
dijo:
nos narró ʿAbd Allāh b. Abān al-ʿIjlī,
y Qabīṣa y Wakīʿ; y nos narró Sufyān b. Wakīʿ, dijo:
nos narró mi padre; todos, de ʿUmar b. Dharr,
dijo:
oí a mi padre mencionar, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās,
que Muḥammad dijo a Gabriel:
«¿Qué te impide visitarnos más de lo que nos visitas?»
Entonces descendió esta aleya: {Y no descendemos sino por orden de tu Señor. A Él pertenece lo que está delante de nosotros, lo que está detrás de nosotros y lo que hay entre ello. Y tu Señor no es olvidadizo}. Dijo: esta es la respuesta a Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—.
Me narró Muḥammad b. Maʿmar,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Malik b. ʿAmr,
dijo:
nos narró ʿUmar b. Dharr,
dijo:
me narró mi padre, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās,
que el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo a Gabriel:
«¿Qué te impide visitarnos más de lo que nos visitas?» Entonces descendió: {Y no descendemos sino por orden de tu Señor}.
Me narró Muḥammad b. Saʿd,
dijo:
me narró mi padre, dijo: me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: {Y no descendemos sino por orden de tu Señor...}
hasta {Y tu Señor no es olvidadizo}. Dijo:
Gabriel se demoró en venir al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—; el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— sintió por ello pesar y tristeza.
Entonces Gabriel vino a él y dijo:
«¡Oh Muḥammad! {Y no descendemos sino por orden de tu Señor. A Él pertenece lo que está delante de nosotros, lo que está detrás de nosotros y lo que hay entre ello. Y tu Señor no es olvidadizo}».
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Maʿmar, de Qatāda,
dijo:
Gabriel tardó en venir al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, y como que el Profeta lo consideró tardanza; cuando vino a él, Gabriel le dijo:
{Y no descendemos sino por orden de tu Señor...} la aleya.
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd,
de Qatāda, acerca de {Y no descendemos sino por orden de tu Señor. A Él pertenece lo que está delante de nosotros y lo que está detrás de nosotros}. Dijo:
Esto es dicho de Gabriel: Gabriel se demoró en parte de la revelación, y el Profeta de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
«No has venido hasta que he sentido añoranza por ti».
Entonces Gabriel le dijo: {Y no descendemos sino por orden de tu Señor. A Él pertenece lo que está delante de nosotros y lo que está detrás de nosotros}.
Me narró Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró ʿĪsā; y me narró al-Ḥārith,
dijo:
nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos narró Warqāʾ; todos, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
acerca de la palabra de Dios —Bendito y Altísimo—: {Y no descendemos sino por orden de tu Señor}. Dijo:
Es la palabra de los ángeles cuando Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz— les pidió auxilio, como lo que hay en «al-Ḍuḥā».
Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid,
dijo:
Gabriel tardó en venir a Muḥammad doce noches, y ellos decían: «ha sido abandonado».
Cuando vino a él, dijo:
«¡Oh Gabriel! Te has demorado conmigo hasta el punto de que los asociadores han llegado a pensar toda clase de pensamientos».
Entonces descendió: {Y no descendemos sino por orden de tu Señor. A Él pertenece lo que está delante de nosotros, lo que está detrás de nosotros y lo que hay entre ello. Y tu Señor no es olvidadizo}.
Se me transmitió de al-Ḥusayn,
dijo:
oí a Abū Muʿādh
decir:
nos narró ʿUbayd,
dijo:
oí a al-Ḍaḥḥāk decir, acerca de Su dicho: {Y no descendemos sino por orden de tu Señor}:
Se demoró en venir al Profeta de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— hasta que los asociadores hablaron de ello, y eso se hizo duro para el Profeta de Dios. Entonces Gabriel vino a él y dijo:
«Te ha sido duro que nos hayamos demorado en venir a ti, y los asociadores han hablado de ello; pero yo no soy sino siervo de Dios y Su mensajero: cuando Él me ordena algo, lo obedezco. {Y no descendemos sino por orden de tu Señor}», es decir: por la palabra de tu Señor.
Luego discreparon los exégetas acerca de la interpretación de Su dicho: {A Él pertenece lo que está delante de nosotros y lo que está detrás de nosotros y lo que hay entre ello}. Unos dijeron: con Su dicho «lo que está delante de nosotros» se refiere a este mundo; con Su dicho «lo que está detrás de nosotros», al Más Allá; y con «lo que hay entre ello», al intervalo entre los dos toques de la trompeta.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Ḥakkām, de Abū Jaʿfar, de al-Rabīʿ: {A Él pertenece lo que está delante de nosotros}, es decir, este mundo; {y lo que está detrás de nosotros}, el Más Allá; {y lo que hay entre ello}, el intervalo entre los dos toques.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj, de Abū Jaʿfar, de al-Rabīʿ, de Abū al-ʿĀliya, que dijo: «lo que está delante de nosotros» es de este mundo; «lo que está detrás de nosotros», de los asuntos del Más Allá; y «lo que hay entre ello», lo que hay entre los dos toques.
Otros dijeron:
«Lo que está delante de nosotros» es el Más Allá; «lo que está detrás de nosotros», este mundo; y «lo que hay entre ello», lo que hay entre este mundo y el Más Allá.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Muḥammad b. Saʿd,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās: «delante de nosotros» es el Más Allá, y «detrás de nosotros» es de este mundo.
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd, de Qatāda: {A Él pertenece lo que está delante de nosotros} de los asuntos del Más Allá; {y lo que está detrás de nosotros} de los asuntos de este mundo; {y lo que hay entre ello}, lo que hay entre este mundo y el Más Allá; {y tu Señor no es olvidadizo}.
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Maʿmar, de Qatāda: {A Él pertenece lo que está delante de nosotros} del Más Allá; {y lo que está detrás de nosotros} de este mundo; {y lo que hay entre ello}, lo que hay entre los dos toques.
Se me transmitió de al-Ḥusayn,
dijo:
oí a Abū Muʿādh decir: nos informó ʿUbayd,
dijo:
oí a al-Ḍaḥḥāk decir, acerca de Su dicho: «lo que está delante de nosotros» es del Más Allá, y «lo que está detrás de nosotros» es de este mundo.
Y otros dijeron al respecto:
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj,
de Ibn Jurayj, acerca de «lo que está delante de nosotros», dijo:
lo que ha pasado antes de nosotros de este mundo; y «lo que está detrás de nosotros», lo que será después de nosotros de este mundo y del Más Allá; y «lo que hay entre ello», dijo: lo que hay entre lo que pasó antes de ellos y lo que será después de ellos.
Y algunos de los especialistas en lengua árabe de Basora lo interpretaban como: «A Él pertenece lo que está delante de nosotros» antes de que fuéramos creados; «y lo que está detrás de nosotros» después de la extinción; «y lo que hay entre ello», cuando existíamos.
Dijo Abū Jaʿfar:
La opinión más correcta en esto es la de quien dijo:
Su sentido es: «A Él pertenece lo que está delante de nosotros» de los asuntos del Más Allá, porque eso aún no ha llegado, aunque ha de llegar, y por ello está «delante» de ellos. Pues lo más frecuente en el uso de la gente, cuando dicen: «este asunto está delante de ti», es que con ello quieren decir lo que aún no ha llegado, aunque ha de llegar. Por eso dijimos: esa es la interpretación más correcta.
Y «lo que está detrás de nosotros» de los asuntos de este mundo: eso es lo que ya dejaron atrás y pasó, y quedó detrás de ellos por haberlo dejado atrás. Así también dicen los árabes de aquello que una persona ya ha sobrepasado y dejado atrás: que está detrás de él y a su espalda.
Y «lo que hay entre ello»: lo que hay entre lo que aún no ha pasado de los asuntos de este mundo y el Más Allá, porque eso es lo que se halla entre esos dos tiempos.
Y solo dijimos que esa es la interpretación más adecuada, porque es la aparente y predominante; y la interpretación del Corán se lleva a su sentido predominante, mientras no lo impida algo que deba aceptarse con sumisión.
Considera, pues, el sentido del discurso:
No nos tengas por tardíos, ¡oh Muḥammad!, por demorarnos en venir a ti; pues no descendemos del cielo a la tierra sino por orden de tu Señor, que nos ordena descender a ella. A Dios pertenece lo que acontece de los asuntos del Más Allá que aún no han venido, aunque han de venir; y lo que ya pasó, que dejamos atrás, de los asuntos de este mundo; y lo que hay entre nuestro tiempo presente y el establecimiento de la Hora. Todo ello está en Su mano: Él es su Dueño y quien lo dispone; nadie fuera de Él lo posee. No nos corresponde introducir asunto alguno en Su dominio sino por Su orden.
Y {tu Señor no es olvidadizo} quiere decir:
Tu Señor no es de los que olvidan, de modo que mi descenso a ti se retrase por haber olvidado de ti; antes bien, Él es Aquel a quien nada se le oculta ni en los cielos ni en la tierra —Bendito y Altísimo sea—, pero Él sabe mejor lo que dispone y decreta respecto de Su creación. Glorificado sea.
Y en el mismo sentido que hemos dicho hablaron los exégetas.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj,
de Mujāhid, acerca de {y tu Señor no es olvidadizo}. Dijo:
Tu Señor no te ha olvidado.
Notas y Referencias
(No se generaron)