El Viaje Nocturno
الإسراء Al-IsraVersículo (Español)
[17:28] Pero si no puedes darles una ayuda, y esperas una misericordia de tu Señor, excúsate con amabilidad.
Tafsir de At-Tabari
{وَإِمَّا تُعۡرِضَنَّ عَنۡهُمُ ٱبۡتِغَآءَ رَحۡمَةٖ مِّن رَّبِّكَ تَرۡجُوهَا فَقُل لَّهُمۡ قَوۡلٗا مَّيۡسُورٗا} (28)
La disertación sobre la interpretación de Su dicho, Altísimo:
{ وَإِمّا تُعْرِضَنّ عَنْهُمُ ابْتِغَآءَ رَحْمَةٍ مّن رّبّكَ تَرْجُوهَا فَقُل لّهُمْ قَوْلاً مّيْسُوراً }
Dice —exaltada sea Su mención—:
Y si tú, Muhammad, apartas de ellos tu rostro —de aquellos a quienes te ordené que les dieras sus derechos cuando hallaras el medio para ello— cuando te pidan aquello para lo cual no encuentras medio,
por pudor ante ellos y por compasión hacia ellos, {ابْتِغاءَ رَحْمَةٍ مِنْ رَبّكَ} es decir:
a la espera de una provisión que aguardas de parte de tu Señor, y esperas que Dios te la facilite, entonces no los desesperes, sino diles una palabra fácil.
Dice:
antes bien, promételes una promesa hermosa,
diciendo:
«Dios proveerá y entonces os daré», y expresiones semejantes de habla suave, no áspera, tal como —glorificado sea— dijo: {وَأَمّا السّائِلَ فَلاَ تَنْهَرْ}. En el sentido de lo que hemos dicho se expresaron los intérpretes.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Muhammad b. Bashshār,
dijo:
nos narró ‘Abd al-Raḥmān, de Sufyān, de Manṣūr,
de Ibrāhīm: {وَإِمّا تُعْرِضَنّ عَنْهُمُ ابْتِغاءَ رَحْمَةٍ مِنْ رَبّكَ تَرْجُوها} dijo:
«a la espera de la provisión». {فَقُلْ لَهُمْ قَوْلاً مَيْسُورا} dijo: «con suavidad, prometiéndoles».
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de ‘Aṭā’ al-Jurāsānī,
de Ibn ‘Abbās: {ابْتِغاءَ رَحْمَةٍ مِنْ رَبّكَ} dijo:
«provisión». {أَهُمْ يَقْسِمُونَ رَحْمَةَ رَبّكَ نَحْنُ قَسَمْنا بَيْنَهُمْ مَعِيشَتَهُمْ}.
Nos narró ‘Imrān b. Mūsā,
dijo:
nos narró ‘Abd al-Wārith,
dijo:
nos narró ‘Umāra, de ‘Ikrima,
sobre Su dicho {وَإمّا تُعْرِضَنّ عَنْهُمُ ابْتِغاءَ رَحْمَةٍ مِنْ رَبّكَ تَرْجُوها} dijo:
«a la espera de una provisión de Dios que te llegue».
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de ‘Ikrima:
Su dicho {وَإمّا تُعْرِضَنّ عَنْهُمُ ابْتِغاءَ رَحْمَةٍ مِنْ رَبّكَ تَرْجُوها} dijo:
«si te piden y no hallan junto a ti lo que les des, (y) te apartas de ellos buscando una misericordia»,
dijo:
«una provisión que aguardas y esperas». {فَقُلْ لَهُمْ قَوْلاً مَيْسُورا} dijo: «promételes una buena promesa: si es así, cuando nos llegue eso, lo haremos; os daremos. Eso es la palabra fácil».
Dijo Ibn Jurayj,
dijo Mujāhid:
«si te piden y no tienes junto a ti lo que les des, y te apartas de ellos buscando una misericordia»,
dijo:
«una provisión que aguardas». {فَقُلْ لَهُمْ قَوْلاً ميْسُورا}.
Me narró Muḥammad b. ‘Amr,
dijo:
nos narró Abū ‘Āṣim,
dijo:
nos narró ‘Īsā. Y me narró al-Ḥārith,
dijo:
nos narró al-Ḥasan, dijo: nos narró Warqā’, todos ellos, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
sobre el dicho de Dios —poderoso y majestuoso— {ابْتِغاءَ رَحْمَةٍ مِنْ رَبّكَ} dijo:
«a la espera de la provisión de Dios».
Nos narró Ibn Bashshār,
dijo:
nos narró Yaḥyā,
dijo:
nos narró Sufyān, de al-A‘mash, de Abī al-Ḍuḥā,
de ‘Ubayda, sobre Su dicho {ابْتِغاءَ رَحْمَةٍ مِنْ رَبّكَ تَرْجُوها} dijo:
«buscando la provisión».
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Ḥakkām, de ‘Amr, de ‘Aṭā’,
de Sa‘īd: {وَإمّا تُعْرِضَنّ عَنْهُمُ ابْتِغاءَ رَحْمَةٍ مِنْ رَبّكَ تَرْجُوها} dijo:
«es decir, una provisión que aguardas». {فَقُلْ لَهُمْ قَوْلاً مَيْسُورا} es decir: «conveniente (ma‘rūfan)».
Nos narró Muḥammad b. ‘Abd al-A‘lā,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Thawr, de Ma‘mar,
de Qatāda: {فَقُلْ لَهُمْ قَوْلاً مَيْسُورا} dijo:
«promételes bien».
Y al-Ḥasan dijo:
«diles una palabra suave y fácil».
Se me narró de al-Ḥusayn b. al-Faraj,
dijo:
oí a Abū Mu‘ādh decir: nos narró ‘Ubayd b. Sulaymān,
dijo:
oí a al-Ḍaḥḥāk decir,
sobre Su dicho {وَإمّا تُعْرِضَنّ عَنْهُم} dice:
«no hallamos nada que darles». {ابْتِغاءَ رَحْمَةٍ مِنْ رَبّكَ} dice: «a la espera de la provisión de tu Señor». Fue revelada acerca de quienes, de entre los pobres, solían pedir al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—.
Nos narró Muḥammad b. al-Muthannā,
dijo:
me narró Ḥarmī b. ‘Umāra,
dijo:
nos narró Shu‘ba,
dijo:
me narró ‘Umāra,
de ‘Ikrima, sobre el dicho de Dios {فَقُلْ لَهُمْ قَوْلاً مَيْسُورا} dijo:
«la benevolencia (al-rifq)».
E Ibn Zayd solía decir al respecto lo siguiente:
Me lo narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
Ibn Zayd dijo,
sobre Su dicho:
{وَإمّا تُعْرِضَنّ عَنْهُم} —de aquellos respecto de quienes te dimos instrucción— {ابْتِغاءَ رَحْمَةٍ مِنْ رَبّكَ تَرْجوها} cuando temes que, si les das, se fortalezcan con ello para desobedecer a Dios —poderoso y majestuoso— y se ayuden con ello en tal desobediencia, y consideras que impedirles es mejor;
si entonces te piden, {فَقُلْ لَهُمْ قَوْلاً مَيْسُورا} —una palabra hermosa—:
«Que Dios te provea; que Dios te bendiga».
Este dicho que hemos transmitido de Ibn Zayd, pese a su discrepancia con las palabras de los intérpretes acerca de la interpretación de esta aleya, es de sentido remoto respecto de lo que indica su apariencia. Ello es así porque Dios —ensalzado sea— dijo a Su Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—: {وَإمّا تُعْرِضَنّ عَنْهُمُ ابْتِغاءَ رَحْمَةٍ مِنْ رَبّكَ تَرْجُوها} y le ordenó que dijera, cuando su apartarse de la gente mencionada fuese por la espera de una misericordia de parte de Él que aguarda de su Señor, {قَوْلاً مَيْسُورا}; y ese apartarse es buscando la misericordia.
No puede sino ser una de dos cosas:
o bien que sea un apartarse suyo buscando una misericordia de Dios que espera para sí mismo; y entonces el sentido del discurso es como lo hemos dicho, y como lo dijeron los intérpretes cuyas palabras hemos mencionado, en contra de lo que él dijo; o bien que sea un apartarse suyo buscando una misericordia de Dios que espera para los mendigos, a quienes —según su pretensión— se ordenó al Profeta de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— negar lo que pidieron por temor a que lo gastaran en desobediencias a Dios. Pero es sabido que el desagrado de Dios respecto de quien no es de fiar en cuanto a desviar lo que se le da como gasto para fortalecerse con ello en la desobediencia a Dios, es más temible que la esperanza de Su misericordia para él. Y ello porque la misericordia de Dios sólo se espera para la gente de Su obediencia, no para la gente de Su desobediencia; salvo que pretendiera orientar esto a que al Profeta de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— se le ordenó negarles lo que pidieron para que se volvieran de las desobediencias a Dios y se arrepintieran por el hecho de negarles lo que pidieron. Entonces sería un aspecto que la interpretación de la aleya podría admitir, aunque sea contrario a lo dicho por los intérpretes.
Notas y Referencias
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