15

Al-Hijr

الحجر Al-Hijr
Aya 42

Versículo (Español)

[15:42] No tendrás poder alguno sobre Mis siervos, salvo los que se extravíen siguiéndote".

Tafsir de At-Tabari

{Ciertamente, Mis siervos: no tienes sobre ellos autoridad alguna, salvo quien te siga de entre los extraviados} (42) Y Su dicho: «Ciertamente, Mis siervos: no tienes sobre ellos autoridad alguna, salvo quien te siga de entre los extraviados», dice —exaltado sea Su recuerdo—: En verdad, Mis siervos: no tienes sobre ellos prueba alguna, salvo quien te siga en aquello a lo que lo llamaste de extravío, de entre quienes se extraviaron y perecieron.

Me narró al-Muthannà, dijo: nos narró Suwayd, dijo: nos informó Ibn al-Mubārak, de ʿUbayd Allāh ibn Mawhab, quien dijo: nos narró Yazīd ibn Qusayṭ, dijo: Los profetas tenían oratorios fuera de sus aldeas; y cuando el profeta quería pedir a su Señor que le hiciera conocer algo, salía a su oratorio, rezaba lo que Dios le había prescrito y luego preguntaba lo que se le antojaba. Y he aquí que, mientras un profeta estaba en su oratorio, vino el enemigo de Dios hasta sentarse entre él y la qibla. Entonces el profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «Me refugio en Dios del demonio lapidado». Dijo el enemigo de Dios: ¿Ves aquel del que buscas refugio? Pues es él. Entonces el profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «Me refugio en Dios del demonio lapidado». Y repitió eso tres veces. Dijo el enemigo de Dios: Infórmame: ¿con qué cosa te salvas de mí? Dijo el profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—: «Más bien infórmame tú: ¿con qué cosa vences al hijo de Adán?» dos veces. Y cada uno de los dos se aferró al otro. Entonces el profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «Ciertamente, Dios —exaltado sea Su recuerdo— dice: “Ciertamente, Mis siervos: no tienes sobre ellos autoridad alguna, salvo quien te siga de entre los extraviados”». Dijo el enemigo de Dios: Esto lo he oído antes de que nacieras. Dijo el profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—: «Dice Dios —exaltado sea Su recuerdo—: “Y si el demonio te incita con una incitación, busca refugio en Dios; ciertamente Él es Oyente, Conocedor”. Y, por Dios, jamás te he percibido en absoluto sin buscar refugio en Dios de ti». Entonces dijo el enemigo de Dios: Has dicho verdad: con esto te salvas de mí. Dijo el profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—: «Así pues, infórmame: ¿con qué cosa vences al hijo de Adán?» Dijo: Lo atrapo en el momento de la ira y en el momento de la pasión.

Notas y Referencias

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