Al-Hijr
الحجر Al-HijrVersículo (Español)
[15:14] Y aunque les abriera una puerta en el cielo por la que pudieran ascender [y contemplar a los ángeles] no creerían.
Tafsir de At-Tabari
{Y si les abriéramos una puerta del cielo y permanecieran ascendiendo por ella} (14)
La disertación acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{Y si les abriéramos una puerta del cielo y permanecieran ascendiendo por ella * dirían: «No es sino que se nos han cerrado/velado las miradas; más bien somos un pueblo hechizado»}.
Los exegetas discreparon acerca de a quiénes se refiere Su dicho:
«y permanecieran ascendiendo por ella». Algunos dijeron: el sentido del discurso es: si abriéramos a estos que te dicen —¡oh Muhammad!—: «¿Por qué no nos traes a los ángeles, si eres de los veraces?», una puerta del cielo, y los ángeles siguieran ascendiendo por ella mientras ellos los ven a simple vista, dirían: «No es sino que se nos han cerrado/velado las miradas; más bien somos un pueblo hechizado».
Se menciona a quienes dijeron eso:
Me narró Muhammad ibn Sa‘d,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre, de Ibn ‘Abbās,
acerca de Su dicho:
{Y si les abriéramos una puerta del cielo y permanecieran ascendiendo por ella}, dice: si les abriéramos una puerta del cielo y los ángeles siguieran ascendiendo por ella,
dirían los idólatras:
«No es sino que se nos han arrebatado las miradas, y se nos ha confundido,
y no es sino que hemos sido hechizados»; y esa es su expresión:
«¿Por qué no nos traes a los ángeles, si eres de los veraces?».
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Sa‘īd, de Qatāda,
de Ibn ‘Abbās:
«y permanecieran ascendiendo por ella»: es decir, los ángeles seguirían ascendiendo por ella, viéndolos los hijos de Adán a simple vista; y dirían: «No es sino que se nos han cerrado/velado las miradas; más bien somos un pueblo hechizado».
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Husayn,
dijo:
me narró Hajjāj, de Ibn Jurayj,
acerca de Su dicho:
«¡Oh tú, a quien se le ha hecho descender el Recuerdo! En verdad, eres un loco. ¿Por qué no nos traes a los ángeles, si eres de los veraces?»,
dijo:
lo que hay entre eso y Su dicho: {Y si les abriéramos una puerta del cielo y permanecieran ascendiendo por ella}, dijo: vuelve a Su dicho: «¿Por qué no nos traes a los ángeles?», lo que hay entre ambos.
Dijo Ibn Jurayj:
Dijo Ibn ‘Abbās: los ángeles seguirían ascendiendo y ellos los mirarían,
y dirían: «No es sino que se nos han cerrado/velado las miradas».
Dijo:
Quraysh lo dice.
Nos narró Muhammad ibn ‘Abd al-A‘lā,
dijo:
nos narró Muhammad ibn Thawr, de Ma‘mar,
de Qatāda:
{Y si les abriéramos una puerta del cielo y permanecieran ascendiendo por ella}, dijo: dijo Ibn ‘Abbās: si Dios les abriera desde el cielo una puerta y los ángeles siguieran ascendiendo por ella,
dijo:
se moverían por ella yendo y viniendo; y dirían: «No es sino que se nos han cerrado/velado las miradas».
Se me informó de al-Husayn,
dijo:
oí a Abū Mu‘ādh decir: nos informó ‘Ubayd ibn Sulaymān,
dijo:
oí a al-Dahhāk decir acerca de Su dicho: {Y si les abriéramos una puerta del cielo y permanecieran ascendiendo por ella}: es decir, los ángeles; dice: si yo abriera a los asociadores una puerta del cielo y miraran a los ángeles ascender entre el cielo y la tierra,
dirían los asociadores:
«Somos un pueblo hechizado: hemos sido hechizados, y esto no es la verdad».
¿Acaso no ves que dijeron antes de esta aleya:
«¿Por qué no nos traes a los ángeles, si eres de los veraces?».
Me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró Ishāq,
dijo:
nos narró Hishām, de ‘Umar, de Nasr, de al-Dahhāk,
acerca de Su dicho:
{Y si les abriéramos una puerta del cielo y permanecieran ascendiendo por ella}, dijo: si yo abriera una puerta del cielo por la que los ángeles ascendieran entre el cielo y la tierra,
dirían los asociadores:
«Más bien somos un pueblo hechizado».
¿Acaso no ves que dijeron: «¿Por qué no nos traes a los ángeles, si eres de los veraces?».
Y otros dijeron:
con ello se quiso decir a los hijos de Adán.
Y el sentido del discurso, según ellos, es:
si abriéramos a estos asociadores de tu pueblo —¡oh Muhammad!— una puerta del cielo y fueran ellos quienes permanecieran ascendiendo por ella, dirían: «No es sino que se nos han cerrado/velado las miradas».
Se menciona a quienes dijeron eso:
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Sa‘īd, de Qatāda,
acerca de Su dicho:
{Y si les abriéramos una puerta del cielo y permanecieran ascendiendo por ella}, dijo Qatāda:
Al-Hasan solía decir:
si esto se hiciera con los hijos de Adán y permanecieran ascendiendo por ella —es decir, yendo y viniendo—, dirían: «No es sino que se nos han cerrado/velado las miradas; más bien somos un pueblo hechizado».
En cuanto a Su dicho:
«ascienden», su sentido es: suben por ella y ascienden.
Se dice de ello:
‘araja ya‘ruju ‘urūjan, cuando alguien sube y asciende.
Y el singular de «ma‘ārij» es:
ma‘raj y mi‘rāj. De ello es el dicho de Kathīr:
«Hacia un linaje de ‘Awḍ nos condujo el hombre antes que él *** su padre, para él, en él, son escalas de ascenso, una escalera».
Y se ha transmitido:
‘arija ya‘rij, con kasra en la rā’ en el imperfecto.
Y Su dicho:
«dirían: “No es sino que se nos han cerrado/velado las miradas”», significa: dirían estos asociadores cuya descripción —Glorificado sea— ha expuesto: «Esto no es verdad; no es sino que se nos han cerrado/velado las miradas».
Los recitadores discreparon en la lectura de Su dicho:
«sukkirat». Los de Medina y de Irak recitaron: «sukkirat», con geminación de la kāf,
con el sentido de:
«fueron cubiertas y veladas»; así solía decir Abū ‘Amr ibn al-‘Alā’, según se me mencionó de él.
Y se mencionó de Mujāhid que solía recitar:
«dirían: no es sino que sukkirat».
Me lo narró al-Hārith,
dijo:
nos narró al-Qāsim,
dijo:
oí a al-Kisā’ī relatar de Hamza, de Shibl,
de Mujāhid que la recitó:
«sukkirat nuestras miradas»,
ligera.
Y Mujāhid, en su recitación de ese modo, se orientó a:
«nuestras miradas han sido retenidas de ver y mirar», a partir de «sukūr» del viento, esto es, su quietud y su calma.
Se dice de ello:
«sakarat el viento», cuando se aquieta y se calma.
Y se ha transmitido de Abū ‘Amr ibn al-‘Alā’ que solía decir:
es tomado de la embriaguez de la bebida,
y que su sentido es:
la embriaguez ha velado nuestras miradas.
En cuanto a los exegetas, discreparon en su interpretación.
Algunos dijeron:
el sentido de «sukkirat» es: «fueron cerradas».
Se menciona a quienes dijeron eso:
Me narró Muhammad ibn ‘Amr,
dijo:
nos narró Abū ‘Āsim,
dijo:
nos narró Warqā’; y nos narró al-Hasan ibn Muhammad,
dijo:
nos narró Shabāba, dijo: nos narró Warqā’; y me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró Abū Hudhayfa,
dijo:
nos narró Shibl; y me narró al-Muthannā,
dijo:
nos informó Ishāq,
dijo:
nos narró ‘Abd Allāh, de Warqā’ todos ellos, de Ibn Najīh, de Mujāhid,
acerca de Su dicho:
«sukkirat nuestras miradas», dijo: «fueron cerradas».
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Husayn,
dijo:
me narró Hajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid, lo mismo.
Nos narró al-Hasan ibn Muhammad,
dijo:
nos narró Hajjāj —es decir, Ibn Muhammad—, de Ibn Jurayj,
dijo:
me informó Ibn Kathīr, dijo: «fueron cerradas».
Se me informó de al-Husayn,
dijo:
oí a Abū Mu‘ādh decir: nos informó ‘Ubayd,
dijo:
oí a al-Dahhāk decir,
acerca de Su dicho:
«sukkirat nuestras miradas», es decir: «fueron cerradas».
Como si Mujāhid, en su dicho y su interpretación, hubiera ido con el sentido de:
«fueron cerradas»,
a que significa:
se les impidió mirar; del mismo modo que se «sakkara» el agua y se le impide correr al retenerla en un lugar mediante el dique con el que se la «sakkara».
Y otros dijeron:
el sentido de «sukirat» es: «fueron arrebatadas».
Se menciona a quienes dijeron eso:
Nos narró Muhammad ibn ‘Abd al-A‘lā,
dijo:
nos narró Muhammad ibn Thawr, de Ma‘mar, de Qatāda,
de Ibn ‘Abbās:
«dirían: no es sino que sukkirat nuestras miradas», es decir: «se nos han arrebatado las miradas».
Me narró Muhammad ibn Sa‘d,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre,
de Ibn ‘Abbās:
«No es sino que se nos han arrebatado las miradas, y se nos ha confundido, y no es sino que hemos sido hechizados».
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Husayn,
dijo:
nos narró Abū Sufyān, de Ma‘mar,
de Qatāda:
«dirían: no es sino que sukkirat nuestras miradas», es decir: «nuestras miradas han sido hechizadas», es decir: «se nos han arrebatado las miradas».
Me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró Ishāq,
dijo:
nos narró ‘Abd al-Rahmān ibn Abī Hammād,
dijo:
nos narró Shaybān, de Qatāda,
dijo:
quien recita «sukkirat» con geminación: quiere decir «fueron cerradas». Y quien recita
«sukirat»,
ligera, entonces quiere decir «fueron hechizadas».
Como si estos orientaran el sentido de Su dicho «sukkirat» a que sus miradas fueron hechizadas, y se les confundió lo que ven,
de modo que no distinguen entre lo correcto de lo que ven y lo demás; como en el dicho de los árabes:
«se le sukkira a fulano su parecer», cuando se le confunde su parecer en lo que pretende y no sabe lo acertado de lo otro.
Y cuando se decide por el parecer, dicen:
«se le fue el taskīr».
Y otros dijeron:
es tomado de la embriaguez,
y su sentido es:
se nos ha nublado la vista y no vemos,
como hace la embriaguez con quien la padece: cuando se le da vueltas y su vista se le nubla como por vahídos, y no ve.
Se menciona a quienes dijeron eso:
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd,
acerca de Su dicho:
«no es sino que sukkirat nuestras miradas»,
dijo: «se embriagaron», como el ebrio que no razona.
Y otros dijeron:
el sentido de ello es: «se cegaron».
Se menciona a quienes dijeron eso:
Nos narró al-Hasan ibn Muhammad,
dijo:
nos narró ‘Abd al-Wahhāb ibn ‘Atā’,
de al-Kalbī:
«sukkirat», dijo: «se cegaron».
Y la más correcta de estas opiniones, a mi juicio, es la de quien dijo:
el sentido es: «se nos han arrebatado las miradas y han sido hechizadas», de modo que no ven la cosa tal como es; y se ha ido el filo de nuestra visión y se ha apagado su luz; como se dice de algo caliente cuando se le va su hervor y se calma el filo de su calor:
«ya ha sakara, yaskuru».
Dijo al-Muthannā ibn Jandal al-Tahawī:
«Llegó el invierno y se apiñó la alondra *** y la víbora se ocultó, cuando solía mostrarse
*** y el ojo del calor abrasador comenzó a taskuru ***»
es decir: se aquieta, se va y se apaga.
Y dijo Dhū al-Rumma:
«Antes de que se resquebraje el alba y del temprano partir *** y su vadear la noche cuando yaskuru»
quiere decir:
cuando se aquieta su hervor.
Y se mencionó de Qays que dice:
«sakarat el viento, yaskuru sukūran»,
con el sentido de:
se aquietó. Y si eso es auténtico de ella, entonces el sentido de «sukirat» y «sukkirat», con lectura ligera y con geminación, es cercano;
pero la recitación que no considero lícito abandonar en el Corán es:
«sukkirat», con geminación, por el consenso de la prueba entre los recitadores sobre ella; y no es lícito apartarse de aquello sobre lo que ha venido unánime.
Notas y Referencias
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