Hud
هود HudVersículo (Español)
[11:74] Pero cuando se disipó el temor de Abraham y le fue dada la albricia, habló en favor del pueblo de Lot.
Tafsir de At-Tabari
{Y cuando se hubo ido de Abraham el temor y le llegó la buena nueva, discutía con Nosotros acerca del pueblo de Lot} (74)
El dicho acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{Y cuando se hubo ido de Abraham el temor y le llegó la buena nueva, discutía con Nosotros acerca del pueblo de Lot}.
Dice —Exaltado sea Su recuerdo—:
Cuando se hubo ido de Abraham el miedo que había sentido en su interior por Nuestros enviados, al ver que sus manos no alcanzaban su comida, y se sintió seguro de que no pretendían en su fuero interno hacer mal a él ni a su familia, y le llegó la buena nueva de Isaac, se puso a discutir con Nosotros acerca del pueblo de Lot.
Y en el sentido de lo que hemos dicho sobre ello hablaron los intérpretes.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd, de Qatāda,
sobre Su dicho:
{Y cuando se hubo ido de Abraham el temor}: dice: se le fue el miedo; {y le llegó la buena nueva} de Isaac.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Salama,
de Ibn Isḥāq:
{Y cuando se hubo ido de Abraham el temor y le llegó la buena nueva} de Isaac —y Jacob, nacido del lomo de Isaac—, y se sintió seguro de aquello que temía, dijo:
{Alabado sea Dios, que me otorgó en la vejez a Ismael e Isaac; ciertamente mi Señor oye las súplicas}.
Y se ha dicho que el sentido de ello es:
«y le llegó la buena nueva de que no era a él a quien pretendían».
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Thawr, de Maʿmar,
de Qatāda:
{y le llegó la buena nueva}: dijo: cuando le informaron de que habían sido enviados al pueblo de Lot, y de que no era a él a quien pretendían.
Dijo:
nos narró Muḥammad b. Thawr,
dijo:
nos narró Maʿmar.
Y otros dijeron:
«se le dio la buena nueva de Isaac».
En cuanto a ar-rawʿ:
es el miedo.
Se dice de ello:
«rāʿanī kadhā yarūʿunī rawʿan»: cuando lo teme.
Y de ello es el dicho del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—:
«¿Qué harás ante el sobresalto del creyente?»
Y de ello es el verso de ʿAntara:
«Nada me sobresaltó sino la recua de su gente *** en medio de las moradas, paciendo el grano del jimjim»
con el sentido de:
«nada me espantó».
Y en el sentido de lo que hemos dicho sobre ello hablaron los intérpretes.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró ʿĪsā, de Ibn Abī Najīḥ,
de Mujāhid:
«ar-rawʿ»: el pavor.
Me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró Abū Ḥudhayfa,
dijo:
nos narró Shibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
dijo:
nos narró Isḥāq,
dijo:
nos narró ʿAbd Allāh, de Warqāʾ, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
acerca de Su dicho:
{Y cuando se hubo ido de Abraham el temor}: dijo: el pavor.
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Maʿmar,
de Qatāda:
{Y cuando se hubo ido de Abraham el temor}: dijo: el pavor.
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd,
de Qatāda:
{Y cuando se hubo ido de Abraham el temor}: dijo: se le fue el miedo.
Y Su dicho:
{discutía con Nosotros acerca del pueblo de Lot}: quiere decir: nos disputaba.
Como:
Me narró Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró ʿĪsā, de Ibn Abī Najīḥ,
de Mujāhid:
{discutía con Nosotros}: nos disputaba.
Me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró Abū Ḥudhayfa,
dijo:
nos narró Shibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid: lo mismo.
Y algunos de los arabistas de Basora pretendieron que el sentido de Su dicho {discutía con Nosotros} es «nos hablaba», y dijeron:
«porque Abraham no discute con Dios; más bien Le pregunta y Le solicita».
Esto, en el discurso, es ignorancia; pues Dios —Exaltado sea Su recuerdo— nos informó en Su Libro de que él discute acerca del pueblo de Lot.
Así, el dicho de quien dice: «Abraham no discute», dando a entender con ello que el dicho de quienes interpretaron {discutía con Nosotros} como «nos disputaba» implica que Abraham disputaba con su Señor, es ignorancia en el discurso.
Su discusión fue, en realidad, con los enviados, a modo de argumentación contra ellos.
Y el sentido de ello es:
«y le llegó la buena nueva, y discutía con Nuestros enviados»; pero, al conocerse por el contexto lo que se quería decir, se omitió la mención de «los enviados».
Y su discusión con ellos fue como:
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Yaʿqūb al-Qummī,
dijo:
nos narró Jaʿfar,
de Saʿīd:
{discutía con Nosotros acerca del pueblo de Lot}: dijo: cuando llegó Gabriel y quienes estaban con él, dijeron a Abraham:
{Ciertamente vamos a destruir a la gente de esta ciudad; en verdad sus gentes han sido injustas}.
Él les dijo:
«¿Vais a destruir una ciudad en la que hay cuatrocientos creyentes?»
Dijeron:
«No».
Dijo:
«¿Y vais a destruir una ciudad en la que hay trescientos creyentes?»
Dijeron:
«No».
Dijo:
«¿Y vais a destruir una ciudad en la que hay doscientos creyentes?»
Dijeron:
«No».
Dijo:
«¿Y vais a destruir una ciudad en la que hay cuarenta creyentes?»
Dijeron:
«No».
Dijo:
«¿Y vais a destruir una ciudad en la que hay catorce creyentes?»
Dijeron:
«No».
Y Abraham los contaba como catorce incluyendo a la esposa de Lot; entonces guardó silencio respecto de ellos y su alma se tranquilizó.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró al-Ḥamānī, de al-Aʿmash, de al-Minhāl, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās,
dijo:
El ángel dijo a Abraham:
«Si en ella hay cinco que oren, se les levantará el castigo».
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd, de Qatāda,
sobre Su dicho:
{discutía con Nosotros acerca del pueblo de Lot}.
Se nos ha mencionado que su discusión con ellos fue que les dijo:
«¿Qué os parece si en ella hay cincuenta creyentes: vais a castigarla vosotros?»
Dijeron:
«No».
Hasta que eso llegó a diez.
Dijo:
«¿Qué os parece si en ella hay diez: vais a castigarlos vosotros?»
Dijeron:
«No».
Y eran tres aldeas en las que había, de multitud y número, lo que Dios quiso.
Nos narró Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Thawr, de Maʿmar,
de Qatāda:
{discutía con Nosotros acerca del pueblo de Lot}: dijo: nos ha llegado que entonces les dijo:
«¿Qué os parece si en ella hay cincuenta musulmanes?»
Dijeron:
«Si en ella hay cincuenta, no los castigaremos».
Dijo:
«¿Cuarenta?»
Dijeron:
«Y cuarenta».
Dijo:
«¿Treinta?»
Dijeron:
«Treinta».
Hasta que llegó a diez.
Dijeron:
«Y si entre ellos hay diez».
Dijo:
«¡Qué pueblo es ese en el que no hay diez, en los que haya bien!».
Dijo Ibn ʿAbd al-Aʿlā,
dijo Muḥammad b. Thawr:
dijo Maʿmar:
Nos ha llegado que en la aldea de Lot había cuatro mil mil personas, o lo que Dios quiso de ello.
Me narró Mūsā b. Hārūn,
dijo:
nos narró ʿAmr b. Ḥammād,
dijo:
nos narró Asbāṭ,
de as-Suddī:
{Y cuando se hubo ido de Abraham el temor y le llegó la buena nueva}.
Dijo:
{¿Cuál es vuestro asunto, oh enviados?}.
Dijeron:
«Hemos sido enviados al pueblo de Lot».
Y discutió con ellos acerca del pueblo de Lot.
Dijo:
«¿Qué os parece si en ella hay cien musulmanes: los destruiréis?»
Dijeron:
«No».
Y no dejó de rebajar hasta llegar a diez musulmanes.
Entonces dijeron:
«No los castigaremos si entre ellos hay diez musulmanes».
Luego dijeron:
«¡Oh Abraham! Apártate de esto: no hay en ella sino una sola casa de creyentes: Lot y su familia».
Y es el dicho de Dios —Exaltado sea Su recuerdo—:
{discutía con Nosotros acerca del pueblo de Lot}.
Entonces dijeron los ángeles:
{¡Oh Abraham! Apártate de esto: ya ha llegado la orden de tu Señor, y ciertamente les llegará un castigo no rechazable}.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Salama,
de Ibn Isḥāq, que dijo:
{Y cuando se hubo ido de Abraham el temor y le llegó la buena nueva}: es decir, Abraham discutió en favor del pueblo de Lot para apartar de ellos el castigo.
Dijo:
Los de la Torá afirman que la discusión de Abraham con ellos, cuando discutió acerca del pueblo de Lot para apartar de ellos el castigo, consistió únicamente en que dijo a los enviados, en lo que les hablaba:
«¿Qué os parece si entre ellos hay cien creyentes: los destruiréis?»
Dijeron:
«No».
Dijo:
«¿Y si fueran noventa?»
Dijeron:
«No».
Dijo:
«¿Y si fueran ochenta?»
Dijeron:
«No».
Dijo:
«¿Y si fueran setenta?»
Dijeron:
«No».
Dijo:
«¿Y si fueran sesenta?»
Dijeron:
«No».
Dijo:
«¿Y si fueran cincuenta?»
Dijeron:
«No».
Dijo:
«¿Y si hubiera un solo hombre musulmán?»
Dijeron:
«No».
Dijo:
Y cuando no mencionaron a Abraham que en ella hubiera un solo creyente, dijo:
«Ciertamente en ella está Lot: por él se apartará de ellos el castigo».
Dijeron:
{Nosotros sabemos mejor quién hay en ella: ciertamente lo salvaremos a él y a su familia, excepto a su esposa, que fue de los rezagados}.
Dijeron:
«¡Oh Abraham! Apártate de esto: ya ha llegado la orden de tu Señor, y ciertamente les llegará un castigo no rechazable».
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj,
dijo:
Dijo Ibn Jurayj:
Abraham dijo:
«¿Los destruiréis si encontráis en ella cien creyentes, luego noventa?» hasta que descendió a cinco.
Dijo:
Y en la aldea de Lot había cuatro mil mil.
Nos narró Muḥammad b. ʿAwf,
dijo:
nos narró Abū al-Mughīra,
dijo:
nos narró Ṣafwān,
dijo:
nos narraron Abū al-Muthannā y Muslim Abū al-Ḥubayl al-Ashjaʿī; ambos dijeron:
{Cuando se hubo ido de Abraham el temor...} hasta el final de la aleya.
Abraham dijo:
«¿Castigas a un mundo de Tus mundos, siendo muchos, entre los cuales hay cien hombres?»
Dijo:
«No, por Mi poder; ni cincuenta».
Dijo:
«¿Y cuarenta? ¿Y treinta?» hasta que llegó a cinco.
Dijo:
«No, por Mi poder: no los castigaré aunque entre ellos haya cinco que Me adoren».
Dijo Dios —Poderoso y Majestuoso—:
{Y no hallamos en ella sino una sola casa de musulmanes}, es decir, Lot y sus dos hijas.
Dijo:
Entonces les sobrevino el castigo.
Dijo Dios —Poderoso y Majestuoso—:
{Y dejamos en ella un signo para quienes temen el castigo doloroso}.
Y dijo:
{Y cuando se hubo ido de Abraham el temor y le llegó la buena nueva, discutía con Nosotros acerca del pueblo de Lot}.
Y los árabes apenas admiten «lammā», cuando le sigue un verbo en pasado, sino con otro pasado.
Dicen:
«Cuando él se levantó, yo me levanté»;
y apenas dicen:
«Cuando él se levantó, yo me levanto».
Pero puede admitirse en aquello del verbo que tiene prolongación, como la discusión, la disputa y el combate.
Así dicen en ello:
«Cuando lo encontré, lo combato», con el sentido de:
«me puse a combatirlo».
Notas y Referencias
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