Hud
هود HudVersículo (Español)
[11:5] Ellos [los hipócritas] pretenden disimular su aversión y creen poder esconderse de Dios. Aunque se cubran con sus ropas, Él sabe bien lo que esconden y lo que manifiestan, pues conoce lo que encierran los pechos.
Tafsir de At-Tabari
{¡Mirad! En verdad, ellos pliegan sus pechos para ocultarse de Él. ¡Mirad! Cuando se cubren con sus vestidos, Él sabe lo que esconden y lo que manifiestan. Ciertamente, Él es Conocedor de lo que encierran los pechos} (5)
El dicho acerca de la interpretación de Su palabra —Exaltado sea—:
{¡Mirad! En verdad, ellos pliegan sus pechos para ocultarse de Él. ¡Mirad! Cuando se cubren con sus vestidos, Él sabe lo que esconden y lo que manifiestan. Ciertamente, Él es Conocedor de lo que encierran los pechos}.
Los recitadores discreparon respecto a la lectura de Su palabra:
{¡Mirad! En verdad, ellos pliegan sus pechos}. La recitó la generalidad de las ciudades: {¡Mirad! En verdad, ellos pliegan sus pechos}, conforme al patrón «hacen» derivado de «plegué», y «los pechos» está en acusativo.
Asimismo discreparon los recitadores en su interpretación.
Unos dijeron:
Eso fue una acción de algunos hipócritas: cuando pasaba junto al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, se cubría el rostro y encorvaba la espalda.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos transmitió Muḥammad b. al-Muṯannā, dijo: nos transmitió Ibn Abī ʿAdī, de Šuʿba, de Ḥuṣayn, de ʿAbd Allāh b. Šaddād, acerca de Su palabra: {¡Mirad! En verdad, ellos pliegan sus pechos para ocultarse de Él. ¡Mirad! Cuando se cubren con sus vestidos}, dijo: uno de ellos, cuando pasaba junto al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, se ponía su vestido sobre el rostro y encorvaba la espalda.
Nos transmitió al-Qāsim, dijo: nos transmitió al-Ḥusayn, dijo: nos transmitió Hušaym, dijo: nos informó Ḥuṣayn, de ʿAbd Allāh b. Šaddād b. al-Hād, acerca de Su palabra: {¡Mirad! En verdad, ellos pliegan sus pechos para ocultarse de Él}, dijo: del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—. Dijo: los hipócritas, cuando pasaban junto a él, uno de ellos encogía su pecho y bajaba la cabeza; y dijo Dios: {¡Mirad! En verdad, ellos pliegan sus pechos...} la aleya.
Me transmitió al-Muṯannā, dijo: nos transmitió ʿAmr b. ʿAwn, dijo: nos transmitió Hušaym, de Ḥuṣayn, dijo: oí a ʿAbd Allāh b. Šaddād decir, acerca de Su palabra: {pliegan sus pechos}, dijo: uno de ellos, cuando pasaba junto al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, encogía su pecho y se cubría con su vestido para que el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— no lo viera.
Otros dijeron:
Más bien hacían eso por ignorancia de Dios y por pensar que a Dios se le ocultaba lo que sus pechos albergaban cuando hacían eso.
Mención de quienes dijeron eso:
Me transmitió Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos transmitió Abū ʿĀṣim, dijo: nos transmitió ʿĪsā, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid: {pliegan sus pechos}, dijo: queja y duda respecto a la verdad, para ocultarse de Dios si pudieran.
Me transmitió al-Muṯannā, dijo: nos transmitió Abū Ḥuḏayfa, dijo: nos transmitió Šibl, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid: {pliegan sus pechos}: duda y vacilación respecto a la verdad. {para ocultarse de Él}, dijo: de Dios, si pudieran.
Nos transmitió Ibn Wakīʿ, dijo: nos transmitió Ibn Numayr, de Warqāʾ, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid: {pliegan sus pechos}, dijo: se estrechan por la duda.
Nos transmitió al-Muṯannā, dijo: nos transmitió Isḥāq, dijo: nos transmitió ʿAbd Allāh, de Warqāʾ, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid: {pliegan sus pechos}, dijo: se estrechan por duda y vacilación respecto a la verdad. Dijo: {para ocultarse de Él}, dijo: de Dios, si pudieran.
Nos transmitió al-Qāsim, dijo: nos transmitió al-Ḥusayn, dijo: Ḥaǧǧāǧ nos refirió, de Ibn Ǧurayǧ, de Muǧāhid, algo semejante.
Nos transmitió Muḥammad b. Baššār, dijo: nos transmitió Hawḏa, dijo: nos transmitió ʿAwf, de al-Ḥasan, acerca de Su palabra: {¡Mirad! En verdad, ellos pliegan sus pechos para ocultarse de Él. ¡Mirad! Cuando se cubren con sus vestidos}, dijo: por su ignorancia acerca de Él. Dijo Dios: {¡Mirad! Cuando se cubren con sus vestidos}, en la oscuridad de la noche, en el interior de sus casas, {Él sabe} en esa hora {lo que esconden y lo que manifiestan}. {Ciertamente, Él es Conocedor de lo que encierran los pechos}.
Nos transmitió Ibn Wakīʿ, dijo: nos transmitió mi padre, de Sufyān, de Manṣūr, de Abū Razīn: {¡Mirad! En verdad, ellos pliegan sus pechos para ocultarse de Él. ¡Mirad! Cuando se cubren con sus vestidos}, dijo: uno de ellos encorvaba la espalda y se cubría con su vestido.
Otros dijeron:
En realidad hacían eso para no oír la palabra de Dios —Exaltado sea—.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos transmitió Bišr, dijo: nos transmitió Yazīd, dijo: nos transmitió Saʿīd, de Qatāda: {¡Mirad! En verdad, ellos pliegan sus pechos...} la aleya, dijo: encogían sus pechos para no oír el Libro de Dios. Dijo —Exaltado sea—: {¡Mirad! Cuando se cubren con sus vestidos, Él sabe lo que esconden y lo que manifiestan}. Y eso es lo más oculto que puede estar el hijo de Adán: cuando encoge su pecho, se cubre con su vestido y guarda su preocupación en su interior; pues a Dios no se le oculta eso.
Nos transmitió Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos transmitió Muḥammad b. Ṯawr, de Maʿmar, de Qatāda: {se cubren con sus vestidos}, dijo: lo más oculto que puede estar el ser humano es cuando esconde algo en su interior y se cubre con su vestido; eso es lo más oculto que puede estar. Y Dios observa lo que hay en sus almas; y Dios sabe lo que esconden y lo que manifiestan.
Otros dijeron:
Esto no es sino una información de Dios a Su Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— acerca de los hipócritas que le ocultaban enemistad y odio, y le mostraban amor y afecto, y que estaban con él y sobre su religión.
Dice —glorificado sea—:
¡Mirad! Ellos pliegan sus pechos sobre la incredulidad para ocultarse de Dios. Luego —glorificado sea— informó que no se le ocultan ni sus secretos ni lo que hacen público.
Otros dijeron:
Hacían eso cuando unos de ellos se confidenciaban con otros.
Mención de quienes dijeron eso:
Me transmitió Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd, acerca de Su palabra: {¡Mirad! En verdad, ellos pliegan sus pechos para ocultarse de Él}, dijo: esto es cuando unos de ellos se confidencian con otros. Y recitó: {¡Mirad! Cuando se cubren con sus vestidos...} la aleya.
Y se transmitió de Ibn ʿAbbās que él lo recitaba así:
«¡Mirad! En verdad, se pliegan (taṯnawnī) sus pechos», conforme al patrón: «taḥlawlī la dátil»: tafʿawʿil.
Nos transmitió Ibn Wakīʿ, dijo: nos transmitió Abū Usāma, de Ibn Ǧurayǧ, de Ibn Abī Mulayka, dijo: oí a Ibn ʿAbbās recitar: «¡Mirad! En verdad, se pliegan (taṯnawnī) sus pechos». Dijo: no se acercaban a las mujeres ni iban a hacer sus necesidades sino habiéndose cubierto con sus vestidos, por repugnancia a exponer sus partes pudendas hacia el cielo.
Nos transmitió al-Qāsim, dijo: nos transmitió al-Ḥusayn, dijo: Ḥaǧǧāǧ nos refirió, de Ibn Ǧurayǧ, dijo: oí a Muḥammad b. ʿAbbād b. Ǧaʿfar decir: oí a Ibn ʿAbbās recitarla: «¡Mirad! En verdad, se pliegan (taṯnawnī) sus pechos». Dijo: le pregunté por ello, y dijo: había gente que se avergonzaba de hacer sus necesidades y quedar expuestos hacia el cielo, y de tener relaciones y quedar expuestos hacia el cielo.
Y se transmitió de Ibn ʿAbbās, en la interpretación de eso, otra opinión, que es la siguiente:
Nos lo transmitió Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos transmitió Muḥammad b. Ṯawr, de Maʿmar, dijo: se me informó de ʿIkrima que Ibn ʿAbbās recitó: «¡Mirad! En verdad, se pliegan (taṯnawnī) sus pechos». Y dijo Ibn ʿAbbās: «se pliegan (taṯnawnī) sus pechos»: la duda acerca de Dios y la comisión de malas acciones. {Se cubren con sus vestidos}: se ensoberbece, o se oculta de Dios, y Dios lo ve. {Él sabe lo que esconden y lo que manifiestan}.
Nos transmitió al-Ḥasan b. Yaḥyā, dijo: nos informó ʿAbd al-Razzāq, dijo: nos informó Maʿmar, de un hombre, de ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās, que él recitó: «¡Mirad! En verdad, se pliegan (taṯnawnī) sus pechos». Dijo ʿIkrima: «se pliegan (taṯnawnī) sus pechos», dijo: la duda acerca de Dios y la comisión de malas acciones; entonces se cubre con sus vestidos y se oculta de Dios, y Dios sabe lo que esconden y lo que manifiestan.
Y lo correcto, en cuanto a la lectura, según nosotros, es lo que siguen los recitadores de las ciudades, a saber:
{¡Mirad! En verdad, ellos pliegan sus pechos}, conforme al patrón «hacen»; y «los pechos» está en acusativo con el sentido de: encogen sus pechos y los ocultan.
Como:
Me transmitió al-Muṯannā, dijo: nos transmitió ʿAbd Allāh b. Ṣāliḥ, dijo: Muʿāwiya nos refirió, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su palabra: {pliegan sus pechos}, dijo: es decir, ocultan.
Me transmitió Muḥammad b. Saʿd, dijo: mi padre nos refirió, dijo: mi tío nos refirió, dijo: mi padre nos refirió, de su padre, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su palabra: {¡Mirad! En verdad, ellos pliegan sus pechos}, dijo: esconden lo que hay en sus corazones. {¡Mirad! Cuando se cubren con sus vestidos, Él sabe lo que hicieron de noche y de día}.
Se me transmitió de al-Ḥusayn b. al-Faraǧ, dijo: oí a Abū Muʿāḏ decir: nos transmitió ʿUbayd, dijo: oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su palabra: {¡Mirad! En verdad, ellos pliegan sus pechos}, dijo: «se pliegan (taṯnawnī) sus pechos».
Esta interpretación que interpretó al-Ḍaḥḥāk sigue la orientación de la lectura de Ibn ʿAbbās, salvo que lo que se nos transmitió así mencionó la lectura en la transmisión. Y puesto que la lectura que hemos mencionado es la más correcta de las dos lecturas, por el consenso de la prueba entre los recitadores sobre ella, entonces la interpretación más adecuada para interpretar eso es la interpretación de quien dijo:
Que ellos hacían eso por ignorancia de Dios, pensando que se le ocultaba lo que sus almas albergaban o lo que se confidenciaban entre sí.
Y dijimos que esa es la interpretación más adecuada de la aleya porque Su palabra: {para ocultarse de Él} tiene el sentido de: para ocultarse de Dios; y que el pronombre en Su palabra {de Él} retorna al Nombre de Dios, y no ha precedido mención de Muḥammad para que se haga retornar a su mención —Dios le bendiga y le conceda paz—, estando ello en el contexto de la información acerca de Dios. Siendo así, es más adecuado que sea de la mención de Dios. Y si se confirma que es así, se sabe que no se decían a sí mismos que se ocultaban de Dios sino por su ignorancia acerca de Él. Así, cuando —glorificado sea— les informó que no se le ocultan ni el secreto de sus asuntos ni lo que hacen público, en cualquier estado en que estuvieran —se cubrieran con vestidos o se mostraran con telas—, dijo:
{¡Mirad! Cuando se cubren con sus vestidos}, es decir: se cubren con sus vestidos, se tapan con ellos y se los ponen. Se dice de ello: «se cubrió con su vestido» y «se cubrió con él». Dijo Dios: {y se cubrieron con sus vestidos}. Y dijo al-Jansāʾ:
«Pastoreo las estrellas sin que se me haya impuesto pastorearlas *** y a veces me cubro con el sobrante de mis andrajos».
{Él sabe lo que esconden}: dice —glorificado sea—: sabe lo que estos ignorantes de su Señor esconden, quienes suponen que a Dios se le oculta lo que sus pechos han albergado cuando los encogen sobre lo que hay en ellos y los pliegan, y lo que se confidencian entre sí y lo ocultan; y {lo que manifiestan}: para Él es igual lo secreto y lo público de Sus siervos. {Ciertamente, Él es Conocedor de lo que encierran los pechos}: dice —Exaltado sea—: ciertamente Dios posee conocimiento de todo lo que los pechos de Sus criaturas han ocultado: fe e incredulidad, verdad y falsedad, bien y mal, y de lo que guardan en su interior de aquello que aún no han cometido.
Como:
Me transmitió al-Muṯannā, dijo: nos transmitió ʿAbd Allāh b. Ṣāliḥ, dijo: Muʿāwiya nos refirió, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās: {¡Mirad! Cuando se cubren con sus vestidos}, dijo: se cubren la cabeza.
Dijo Abū Ǧaʿfar: guardaos, pues, de que vuestro Señor os descubra mientras ocultáis en vuestros pechos la duda acerca de algo de Su unicidad, o de Su mandato o Su prohibición, o acerca de aquello que os impuso creer y afirmar, y perezcáis por sostener tal creencia.
Notas y Referencias
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