Hud
هود HudVersículo (Español)
[11:17] ¿Acaso quien cree en el Corán y se basa en una prueba que proviene de Su Señor, que es recitada por un testigo de Dios, y que antes se encontraba mencionada en el Libro de Moisés [la Tora] que fue una guía y una misericordia, es comparable con aquellos aliados que no creen en el Corán? Ellos tendrán por morada el Infierno. No tengas dudas [de ello]. [El Corán] es la Verdad que dimana de tu Señor, aunque la mayoría de las personas no crean.
Tafsir de At-Tabari
{أَفَمَن كَانَ عَلَىٰ بَيِّنَةٖ مِّن رَّبِّهِۦ وَيَتۡلُوهُ شَاهِدٞ مِّنۡهُ وَمِن قَبۡلِهِۦ كِتَٰبُ مُوسَىٰٓ إِمَامٗا وَرَحۡمَةًۚ أُوْلَـٰٓئِكَ يُؤۡمِنُونَ بِهِۦۚ وَمَن يَكۡفُرۡ بِهِۦ مِنَ ٱلۡأَحۡزَابِ فَٱلنَّارُ مَوۡعِدُهُۥۚ فَلَا تَكُ فِي مِرۡيَةٖ مِّنۡهُۚ إِنَّهُ ٱلۡحَقُّ مِن رَّبِّكَ وَلَٰكِنَّ أَكۡثَرَ ٱلنَّاسِ لَا يُؤۡمِنُونَ} (17)
La exposición acerca de la interpretación de la palabra del Altísimo:
{أَفَمَن كَانَ عَلَىَ بَيّنَةٍ مّن رّبّهِ وَيَتْلُوهُ شَاهِدٌ مّنْهُ وَمِن قَبْلِهِ كِتَابُ مُوسَىَ إَمَاماً وَرَحْمَةً أُوْلََئِكَ يُؤْمِنُونَ بِهِ وَمَن يَكْفُرْ بِهِ مِنَ الأحْزَابِ فَالنّارُ مَوْعِدُهُ فَلاَ تَكُ فِي مِرْيَةٍ مّنْهُ إِنّهُ الْحَقّ مِن رّبّكَ وَلََكِنّ أَكْثَرَ النّاسِ لاَ يُؤْمِنُونَ}
Dice —exaltada sea Su mención—:
¿Acaso quien está sobre una prueba clara procedente de su Señor, a quien se le ha aclarado su religión y la ha comprendido, y le sigue un testigo de parte de Él?
Los exegetas discreparon acerca de la interpretación de ello.
Unos dijeron:
Con Su dicho: «¿Acaso quien está sobre una prueba clara procedente de su Señor?» se refiere a Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Muḥammad b. Ḫalaf; dijo: nos narró Ḥusayn b. Muḥammad; dijo: nos narró Šaybān, de Qatāda, de ʿUrwa, de Muḥammad b. al-Ḥanafiyya, quien dijo: Dije a mi padre: «Padre mío, ¿eres tú el que sigue en “y le sigue un testigo de parte de Él”?». Dijo: «No, por Dios, hijo mío; habría deseado ser yo ese; pero es su lengua».
Me narraron Yaʿqūb e Ibn Wakīʿ; dijeron: nos narró Ibn ʿUlayya, de Abū Raǧāʾ, de al-Ḥasan: «y le sigue un testigo de parte de Él», dijo: «su lengua».
Nos narró Ibn Baššār; dijo: nos narró Ibn Abī ʿAdī, de ʿAwf, de al-Ḥasan, acerca de Su dicho: «y le sigue un testigo de parte de Él», dijo: «su lengua».
Nos narró Muḥammad b. al-Muṯannā; dijo: nos narró al-Ḥakam b. ʿAbd Allāh Abū al-Nuʿmān al-ʿAǧlī; dijo: nos narró Šuʿba, de Abū Raǧāʾ, de al-Ḥasan, con el mismo sentido.
Me narró ʿAlī b. al-Ḥasan al-Azdī; dijo: nos narró al-Muʿāfī b. ʿImrān, de Qurra b. Ḫālid, de al-Ḥasan, con el mismo sentido.
Nos narró Bišr; dijo: nos narró Yazīd; dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, acerca de Su dicho: «¿Acaso quien está sobre una prueba clara procedente de su Señor?», y es Muḥammad: estaba sobre una prueba clara procedente de su Señor.
Nos narró Bišr; dijo: nos narró Yazīd; dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, de al-Ḥasan, acerca de Su dicho: «y le sigue un testigo de parte de Él», dijo: «su lengua».
Nos narró Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā; dijo: nos narró Muḥammad b. Ṯawr, de Maʿmar, de Qatāda: «y le sigue un testigo de parte de Él», dijo: «su lengua: ella es el testigo».
Nos narró Ibn Wakīʿ; dijo: nos narró Abū Usāma, de Šuʿba, de Abū Raǧāʾ, de al-Ḥasan, con el mismo sentido.
Nos narró Ibn Wakīʿ; dijo: nos narró Ġundar, de ʿAwf, de al-Ḥasan, con el mismo sentido.
Otros dijeron:
Con Su dicho: «y le sigue un testigo de parte de Él» se refiere a Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Muḥammad b. Baššār; dijo: nos narró Ibn Abī ʿAdī, de ʿAwf, de Sulaymān al-ʿAllāf, de al-Ḥusayn b. ʿAlī, acerca de Su dicho: «y le sigue un testigo de parte de Él», dijo: «el testigo es Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—».
Nos narró Ibn Wakīʿ; dijo: nos narró Ġundar, de ʿAwf; dijo: me transmitió Sulaymān al-ʿAllāf; dijo: me llegó que al-Ḥusayn b. ʿAlī dijo: «y le sigue un testigo de parte de Él», dijo: «Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—».
Dijo: nos narró Abū Usāma, de ʿAwf, de Sulaymān al-ʿAllāf; oyó a al-Ḥusayn b. ʿAlī decir acerca de «y le sigue un testigo de parte de Él»: «Muḥammad es el testigo de parte de Dios».
Me narró Yūnus b. ʿAbd al-Aʿlā; dijo: nos informó Ibn Wahb; dijo: dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho: «¿Acaso quien está sobre una prueba clara procedente de su Señor y le sigue un testigo de parte de Él?»: «El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— estaba sobre una prueba clara procedente de su Señor, y el Corán le sigue: un testigo de parte de Él también, de parte de Dios, de que es el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—».
Nos narró Ibn Wakīʿ; dijo: nos narró Ǧarīr, de Layṯ, de Muǧāhid: «¿Acaso quien está sobre una prueba clara procedente de su Señor?», dijo: «el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—».
Nos narró Ibn Wakīʿ; dijo: nos narró mi padre, de Naḍr b. ʿArabī, de ʿIkrima, con el mismo sentido.
Dijo: nos narró mi padre, de Sufyān, de Manṣūr, de Ibrāhīm, con el mismo sentido.
Nos narró al-Ḥāriṯ; dijo: nos narró Abū Ḫālid; oí a Sufyān decir: «¿Acaso quien está sobre una prueba clara procedente de su Señor?», dijo: «Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—».
Otros dijeron:
Es ʿAlī b. Abī Ṭālib.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Muḥammad b. ʿUmāra al-Asadī; dijo: nos narró Razīq b. Marzūq; dijo: nos narró Ṣabāḥ al-Farrāʾ, de Ǧābir, de ʿAbd Allāh b. Yaḥyā, quien dijo: Dijo ʿAlī —Dios esté complacido con él—: «No hay hombre de Qurayš sin que haya descendido acerca de él una aleya o dos». Entonces un hombre le dijo: «¿Y tú, sobre qué descendió acerca de ti?». Dijo ʿAlī: «¿Acaso no lees la aleya que descendió en Hūd: “y le sigue un testigo de parte de Él”?».
Otros dijeron:
Es Ǧibrīl.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Bišr; dijo: nos narró Yazīd; dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, de ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās: «y le sigue un testigo de parte de Él»: él solía decir: «Ǧibrīl».
Nos narraron Abū Kurayb e Ibn Wakīʿ; dijeron: nos narró Ibn Idrīs, de al-Ḥasan b. ʿUbayd Allāh, de Ibrāhīm: «y le sigue un testigo de parte de Él», dijo: «Ǧibrīl».
Y Abū Kurayb nos lo narró otra vez con su cadena de transmisión, de Ibrāhīm, y dijo: «Dicen: ʿAlī; pero no es sino Ǧibrīl».
Nos narraron Abū Kurayb e Ibn Wakīʿ; dijeron: nos narró Ibn Idrīs, de Layṯ, de Muǧāhid, quien dijo: «Es Ǧibrīl: recitó la Torá, el Evangelio y el Corán, y es el testigo de parte de Dios».
Nos narró Ibn Bāšir; dijo: nos narró ʿAbd al-Raḥmān; dijo: nos narró Sufyān. Y nos narró Muḥammad b. ʿAbd Allāh al-Muḫramī; dijo: nos narró Ǧaʿfar b. ʿAwn; dijo: nos narró Sufyān. Y nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā; dijo: nos informó ʿAbd al-Razzāq; dijo: nos informó al-Ṯawrī. Y me narró al-Muṯannā; dijo: nos narró Abū Nuʿaym; dijo: nos narró Sufyān, de Manṣūr, de Ibrāhīm: «y le sigue un testigo de parte de Él», dijo: «Ǧibrīl».
Nos narró Muḥammad b. al-Muṯannā; dijo: nos narró Muḥammad b. Ǧaʿfar; dijo: nos narró Šuʿba, de Manṣūr, de Ibrāhīm, con el mismo sentido.
Dijo: nos narró Sahl b. Yūsuf; dijo: nos narró Šuʿba, de Manṣūr, de Ibrāhīm, con el mismo sentido.
Nos narró Ibn Wakīʿ; dijo: nos narró Ǧarīr, de Manṣūr, de Ibrāhīm, con el mismo sentido.
Dijo: nos narró Ǧarīr, de Layṯ, de Muǧāhid, quien dijo: «Ǧibrīl».
Dijo: nos narró ʿAbd Allāh, de Isrāʾīl, de al-Suddī, de Abū Ṣāliḥ: «y le sigue un testigo de parte de Él», dijo: «Ǧibrīl».
Dijo: nos narró Abū Muʿāwiya, de Ǧuwaybir, de al-Ḍaḥḥāk: «y le sigue un testigo de parte de Él», dijo: «Ǧibrīl».
Se me narró de al-Ḥusayn b. al-Faraǧ; dijo: oí a Abū Muʿāḏ; dijo: nos informó ʿUbayd b. Sulaymān; dijo: oí a al-Ḍaḥḥāk decir, acerca de Su dicho: «¿Acaso quien está sobre una prueba clara procedente de su Señor?», es decir, Muḥammad: está sobre una prueba clara procedente de Dios; y «y le sigue un testigo de parte de Él»: Ǧibrīl, testigo de parte de Dios, que recita a Muḥammad aquello con lo que fue enviado.
Nos narró Ibn Wakīʿ; dijo: nos narró mi padre, de Abū Ǧaʿfar, de al-Rabīʿ, de Abū al-ʿĀliya, quien dijo: «Es Ǧibrīl».
Dijo: nos narró mi padre, de Naḍr b. ʿArabī, de ʿIkrima, quien dijo: «Es Ǧibrīl».
Dijo: nos narró mi padre, de Sufyān, de Manṣūr, de Ibrāhīm, quien dijo: «Ǧibrīl».
Me narró Muḥammad b. Saʿd; dijo: me narró mi padre; dijo: me narró mi tío; dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: «¿Acaso quien está sobre una prueba clara procedente de su Señor?», es decir, Muḥammad está sobre una prueba clara procedente de su Señor; y «y le sigue un testigo de parte de Él»: es Ǧibrīl, testigo de parte de Dios por aquello que recita del Libro de Dios que fue hecho descender sobre Muḥammad. Dijo: y se dice: «y le sigue un testigo de parte de Él», es decir: lo preserva el ángel que está con él.
Me narró al-Muṯannā; dijo: nos narró Abū al-Nuʿmān ʿĀrim; dijo: nos narró Ḥammād b. Zayd, de Ayyūb, quien dijo: Muǧāhid solía decir acerca de Su dicho: «¿Acaso quien está sobre una prueba clara procedente de su Señor?»: «es decir, Muḥammad»; y «y le sigue un testigo de parte de Él», dijo: «Ǧibrīl».
Otros dijeron:
Es un ángel que lo preserva. Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Muḥammad b. ʿAmr; dijo: nos narró Abū ʿĀṣim; dijo: nos narró ʿĪsā, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid: «y le sigue un testigo de parte de Él», dijo: «con él hay un guardián de parte de Dios: un ángel».
Nos narró Ibn Wakīʿ; dijo: nos narró Yazīd b. Hārūn y Suwayd b. ʿAmr, de Ḥammād b. Salama, de Ayyūb, de Muǧāhid: «y le sigue un testigo de parte de Él», dijo: «un ángel que lo preserva».
Dijo: nos narró Muḥammad b. Bakr, de Ibn Ǧurayǧ, de quien oyó a Muǧāhid: «y le sigue un testigo de parte de Él», dijo: «el ángel».
Me narró al-Muṯannā; dijo: nos narró Abū Ḥuḏayfa; dijo: nos narró Šibl, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid: «y le sigue un testigo de parte de Él»: le sigue un guardián de parte de Dios, un ángel.
Me narró al-Muṯannā; dijo: nos narró al-Ḥaǧǧāǧ b. al-Minhal; dijo: nos narró Ḥammād, de Ayyūb, de Muǧāhid: «y le sigue un testigo de parte de Él», dijo: «el ángel lo preserva». «يَتْلُونَهُ حَقّ تِلاوَتَهِ», dijo: «lo siguen con el seguimiento debido».
Nos narró al-Qāsim; dijo: nos narró al-Ḥusayn; dijo: me narró Ḥaǧǧāǧ, de Ibn Ǧurayǧ, de Muǧāhid: «y le sigue un testigo de parte de Él», dijo: «un guardián de parte de Dios: un ángel».
Y la más acertada de estas opiniones que hemos mencionado respecto de la interpretación de Su dicho: «y le sigue un testigo de parte de Él» es la de quien dijo: «es Ǧibrīl», por la indicación de Su dicho: «y antes de él, el Libro de Moisés, como guía y misericordia», sobre la corrección de ello. Y ello es porque el Profeta de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— no recitó, antes del Corán, el Libro de Moisés; de modo que eso sería una prueba de la corrección de la opinión de quien dijo que con ello se quiso decir la lengua de Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—, o el propio Muḥammad, o ʿAlī, según la opinión de quien dijo que se quiso decir ʿAlī. Y no se sabe que nadie haya recitado eso antes del Corán ni lo haya traído, de entre aquellos que los exegetas mencionaron como pretendidos por Su dicho: «y le sigue un testigo de parte de Él», salvo Ǧibrīl —la paz sea con él—.
Y si alguien dijera:
«Si esa es tu prueba de que el aludido es Ǧibrīl, entonces debería ser obligatoria la lectura en acusativo en Su dicho: “y antes de él, el Libro de Moisés”, porque el sentido del discurso, según lo que has interpretado, debería ser: “y recita el Corán un testigo de parte de Dios, y antes del Corán, el Libro de Moisés”».
Se dirá:
Los lectores de las ciudades han acordado recitarlo en nominativo, y no es lícito a nadie contradecirlos; y si la lectura hubiera llegado en acusativo, habría sido una lectura correcta y un sentido correcto.
Y si dijera:
«Entonces, ¿cuál es el fundamento de su nominativo, si el Libro es como afirmas en la interpretación?».
Se dirá:
El fundamento de su nominativo es que iniciaron la información acerca de la venida del Libro de Moisés antes de nuestro Libro hecho descender sobre Muḥammad, y lo pusieron en nominativo con «min» en «antes de él»; y la lectura es así. Y el sentido que he mencionado —que Ǧibrīl lo recitó antes del Corán y que eso es lo pretendido por su significado—, aunque la información sea reanudada como he descrito, basta con la indicación del discurso hacia su sentido.
En cuanto a Su dicho: «como guía», está en acusativo por dislocación respecto de «el Libro de Moisés»; y Su dicho «y misericordia» está coordinado con «la guía», como si se dijera: «y antes de él, el Libro de Moisés, como guía para los Hijos de Israel —por la que se guían—, y misericordia de parte de Dios, que Él recitó a Moisés».
Como:
Nos narró Ibn Wakīʿ; dijo: nos narró mi padre, de su padre, de Manṣūr, de Ibrāhīm, acerca de Su dicho: «y antes de él, el Libro de Moisés», dijo: «antes de él, trajo el Libro a Moisés».
En el discurso hay una elipsis cuya mención se ha omitido por bastar la indicación de lo mencionado para lo omitido; y es:
«¿Acaso quien está sobre una prueba clara procedente de su Señor, y le sigue un testigo de parte de Él, y antes de él el Libro de Moisés como guía y misericordia, es como quien está en el extravío, vacilante, sin hallar rectitud, sin distinguir lo verdadero de lo falso, y no busca con su obra sino la vida mundanal y su adorno?».
Y esto es semejante a Su dicho:
«¿Acaso quien es devoto en las horas de la noche, postrado y en pie, temiendo la Otra Vida y esperando la misericordia de su Señor...? Di: ¿son iguales los que saben y los que no saben?».
Y la prueba de la realidad de lo que hemos dicho al respecto es que ello viene a continuación de Su dicho: «Quien desee la vida mundanal...» ... la aleya; luego se dijo: «¿Es esto mejor o quien está sobre una prueba clara procedente de su Señor?».
Y los árabes hacen eso con frecuencia cuando en lo que mencionan hay indicación de lo que pretenden en aquello que han omitido; como el dicho del poeta:
«Juro: si algo nos hubiera llegado por su mensajero *** que no fueras tú, pero no hallamos para ti defensa».
Y Su dicho: «Esos creen en él», significa: estos que he mencionado creen y lo reconocen, aunque estos idólatras lo nieguen, los que dicen: «Muḥammad lo ha inventado».
La exposición acerca de la interpretación de la palabra del Altísimo:
«Y quien lo niegue, de entre las facciones, el Fuego será su cita. No estés, pues, en duda acerca de ello: ciertamente, es la verdad procedente de tu Señor, pero la mayoría de la gente no cree».
Dice —exaltada sea Su mención—:
Y quien niegue este Corán, rechazando que proviene de parte de Dios, de entre las facciones —esto es, los que se agrupan según sus credos—, el Fuego será su cita: ciertamente, llegará a él en la Otra Vida por su desmentido.
Dios dice a Su Profeta Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—:
«No estés, pues, en duda acerca de ello», es decir: no estés en duda de que la cita de quien niega el Corán, de entre las facciones, es el Fuego, y de que este Corán que te hemos hecho descender proviene de parte de Dios.
Luego —glorificado sea— reanudó la información acerca del Corán y dijo:
Ciertamente, este Corán que te hemos hecho descender, ¡oh Muḥammad!, es la verdad procedente de tu Señor, sin duda en ello; pero la mayoría de la gente no cree que sea así.
Y si alguien dijera:
«¿Acaso el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— estaba en duda de que el Corán proviene de parte de Dios y de que es verdad, para que se le dijera: “No estés en duda acerca de ello”?».
Se dirá:
Esto es semejante a Su dicho: «Y si estás en duda acerca de lo que te hemos hecho descender...», y ya lo hemos aclarado allí.
Y en el mismo sentido que hemos dicho hablaron los exegetas.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Muḥammad b. Baššār; dijo: nos narró ʿAbd al-Wahhāb; dijo: nos narró Ayyūb; dijo: se me informó que Saʿīd b. Ǧubayr dijo: «No me llegó un ḥadiz del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— en su sentido correcto sin que hallara su confirmación en el Libro de Dios —exaltado sea—, hasta que dijo: “No oye hablar de mí nadie de esta comunidad, ni judío ni cristiano, y luego no cree en aquello con lo que fui enviado, sino que entra en el Fuego”». Dijo Saʿīd: «Entonces dije: ¿dónde está esto en el Libro de Dios?», hasta que llegué a esta aleya: «y antes de él, el Libro de Moisés como guía y misericordia; esos creen en él; y quien lo niegue, de entre las facciones, el Fuego será su cita». Dijo: «de la gente de todas las religiones».
Nos narraron Muḥammad b. ʿAbd Allāh al-Muḫramī e Ibn Wakīʿ; dijeron: nos narró Ǧaʿfar b. ʿAwn; dijo: nos narró Sufyān, de Ayyūb, de Saʿīd b. Ǧubayr, acerca de Su dicho: «y quien lo niegue, de entre las facciones», dijo: «de todas las religiones».
Me narraron Yaʿqūb e Ibn Wakīʿ; dijeron: nos narró Ibn ʿUlayya; dijo: nos narró Ayyūb, de Saʿīd b. Ǧubayr, quien dijo: «Yo no oía un ḥadiz del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— en su sentido correcto sin que hallara su confirmación —o dijo: su verificación— en el Corán. Me llegó que el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: “No oye hablar de mí nadie de esta comunidad, ni judío ni cristiano, y luego no cree en aquello con lo que fui enviado, sino que entra en el Fuego”. Y me puse a decir: ¿dónde está su confirmación? Hasta que llegué a esto: “¿Acaso quien está sobre una prueba clara procedente de su Señor...”, hasta Su dicho: “el Fuego será su cita”». Dijo: «las facciones: todas las religiones».
Nos narró Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā; dijo: nos narró Muḥammad b. Ṯawr, de Maʿmar; dijo: me transmitió Ayyūb, de Saʿīd b. Ǧubayr, quien dijo: Dijo el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—: «No hay nadie que oiga hablar de mí, de esta comunidad, ni judío ni cristiano, y no crea en mí, sino que entra en el Fuego». Y me puse a decir: ¿dónde está su confirmación en el Libro de Dios? Dijo: y rara vez oí un ḥadiz del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— sin que hallara para él confirmación en el Corán, hasta que hallé estas aleyas: «y quien lo niegue, de entre las facciones, el Fuego será su cita»: «todas las religiones».
Dijo: nos narró Muḥammad b. Ṯawr, de Maʿmar, de Qatāda: «y quien lo niegue, de entre las facciones, el Fuego será su cita», dijo: «los incrédulos son facciones: todos están sobre la incredulidad».
Nos narró Bišr; dijo: nos narró Yazīd; dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, acerca de Su dicho: «y de entre las facciones hay quien niega parte de él», es decir, quien niega parte de él, y ellos son los judíos y los cristianos. Dijo: nos ha llegado que el Profeta de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— solía decir: «No oye hablar de mí nadie de esta comunidad, ni judío ni cristiano, y luego muere antes de creer en mí, sino que entra en el Fuego».
Me narró al-Muṯannā; dijo: nos narró Yūsuf b. ʿAdī al-Naḍrī; dijo: nos informó Ibn al-Mubārak, de Šuʿba, de Abū Bišr, de Saʿīd b. Ǧubayr, de Abū Mūsā al-Ašʿarī: que el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «Quien oiga hablar de mí, de mi comunidad, o judío o cristiano, y no crea en mí, no entrará en el Paraíso».
Notas y Referencias
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