101

La Calamidad

القارعة Al-Qari'ah
Aya 9

Versículo (Español)

[101:9] su morada estará en el abismo.

Tafsir de At-Tabari

{فَأُمُّهُۥ هَاوِيَةٞ} (9) Y Su dicho: { وَأمّا مَنْ خَفّتْ مَوَازِينُهُ فأُمّهُ هاوِيَةٌ } Dice: En cuanto a aquel cuyo peso de buenas obras se haya aligerado, su morada y su residencia será la Hāwiya, en la que caerá de cabeza en el Infierno. Y en el sentido de lo que hemos dicho acerca de ello hablaron los expertos en interpretación. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Bishr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda: { وَأمّا مَنْ خَفّتْ مَوَازِينُهُ فأُمّهُ هاويَةٌ } Y es el Fuego: es su morada.

Nos narró Ibn ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos narró Ibn Thawr, de Maʿmar, de Qatāda: { فَأُمّهُ هاوِيَةٌ } Dijo: su destino es hacia el Fuego; él es la Hāwiya. Dijo Qatāda: Es una palabra árabe: cuando un hombre caía en un asunto grave, decía: «cayó su madre».

Nos narró Ibn ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos narró Ibn Thawr, de Maʿmar, de al-Ashʿath b. ʿAbd Allāh al-Aʿmā, dijo: cuando muere el creyente, su espíritu va a los espíritus de los creyentes, y dicen: «dad reposo a vuestro hermano, pues estaba en la angustia del mundo». Dijo: y le preguntan: «¿qué hizo fulano?» y él dice: «murió; ¿acaso no os ha llegado?» y dicen: «se lo llevaron a su madre, la Hāwiya».

Me narró Ismāʿīl b. Sayf al-ʿIjlī, dijo: nos narró ʿAlī b. Mushir, dijo: nos narró Ismāʿīl, de Abū Ṣāliḥ, acerca de Su dicho: { فَأُمّهُ هاوِيَةٌ } Dijo: caerán en el Fuego sobre sus cabezas.

Nos narró Ibn Sayf, dijo: nos narró Muḥammad b. Sawwār, de Saʿīd, de Qatāda: { فَأُمّهُ هاوِيَةٌ } Dijo: cae en el Fuego sobre su cabeza.

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho: { فَأُمّهُ هاوِيَةٌ } Dijo: la Hāwiya: el Fuego; es su madre y su morada a la que regresa y en la que se refugia. Y recitó: { وَمأوَاهُمُ النّارُ }

Me narró Muḥammad b. Saʿd, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās: { فَأُمّهُ هاوِيَةٌ } Y es semejante a ello; y sólo se hizo del Fuego su madre porque se convirtió en su morada, del mismo modo que la mujer acoge a su hijo; así, al no tener él otra morada fuera de ella, se la puso en la condición de una madre para él.

Notas y Referencias

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