10

Jonás

يونس Yunus
Aya 99

Versículo (Español)

[10:99] Si tu Señor hubiera querido [imponérselos], todos los habitantes de la Tierra habrían creído. ¿Y tú piensas que puedes obligar a la gente a ser creyente?

Tafsir de At-Tabari

{Y si tu Señor hubiera querido, habrían creído quienes están en la tierra, todos ellos en conjunto. ¿Acaso vas tú a obligar a la gente hasta que sean creyentes?} (99) La exposición sobre la interpretación de la palabra del Altísimo: {Y si tu Señor hubiera querido, habrían creído quienes están en la tierra, todos ellos en conjunto. ¿Acaso vas tú a obligar a la gente hasta que sean creyentes?}

Dice —exaltada sea Su mención— a Su Profeta: Y si tu Señor —¡oh Muhammad!— hubiera querido, habrían creído en ti todos los que están en la tierra, en conjunto; y te habrían tenido por veraz en que eres, ciertamente, Mi Mensajero, y en que lo que les has traído y a lo que los llamas —la unicidad de Dios y la consagración exclusiva de la servidumbre a Él— es verdad. Pero Él no quiere eso, porque ya ha precedido, del decreto de Dios antes de enviarte como mensajero, que no creerán en ti ni te seguirán —teniéndote por veraz en lo que Dios te envió de guía y luz— sino aquellos para quienes la dicha fue ya antecedida en el Libro primero, antes de crear los cielos y la tierra y cuanto hay en ellos. Y estos que se maravillaron de la veracidad de Nuestra revelación a ti de este Corán, para que con él amonestes a quienes te ordené amonestar, son de aquellos respecto de quienes ya había precedido ante Mí, en el Libro anterior, que no creerían en ti.

Y en el sentido de lo que hemos dicho acerca de ello hablaron los exégetas. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró al-Muthannà, dijo: nos narró ‘Abd Allāh ibn Ṣāliḥ, dijo: me narró Mu‘āwiya, de ‘Alī, de Ibn ‘Abbās, sobre Su dicho: Y si tu Señor hubiera querido, habrían creído quienes están en la tierra, todos ellos en conjunto. Y no le es dado a un alma creer sino con el permiso de Dios, y cosas semejantes a esto hay en el Corán. En efecto, el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— solía afanarse en que toda la gente creyera y lo siguiera en la guía; y Dios le informó de que no creerá de su pueblo sino aquel para quien ya había precedido, de parte de Dios, la dicha en el Recuerdo primero; y no se extraviará sino aquel para quien ya había precedido, de parte de Dios, la desdicha en el Recuerdo primero.

Y si alguien dijera: ¿Cuál es el sentido de Su dicho: “habrían creído quienes están en la tierra, todos ellos en conjunto”? Pues “todos” indica “en conjunto”, y “en conjunto” indica “todos”; ¿cuál es, entonces, el sentido de repetirlo, cuando cada una de las dos expresiones hace innecesaria a la otra? Se dirá: Los arabistas han discrepado sobre ello. Algunos gramáticos de Basora dijeron: Se trajo la expresión «en conjunto» en este lugar como énfasis, tal como dijo: No toméis dos dioses, dos; pues en Su dicho «dos dioses» hay indicio de “dos”. Y otros dijeron: Se trajo la expresión «en conjunto» después de «todos ellos», porque «en conjunto» no se emplea sino como énfasis, mientras que «todos ellos» se emplea como énfasis y como nombre; por eso se trajo «en conjunto» después de «todos ellos». Dijo: Y si se dijera que las reunió para hacer saber que su significado es uno, sería admisible aquí. Dijo: Y asimismo: «dos dioses, dos»; el número entero se explica por él, de modo que se dice: “Vi a un grupo: cuatro”. Y no se trajo “dos” habiéndose bastado con el número, porque ellos dicen: “Tengo un dírham y dos dírhams”; y basta, en su decir, con: “Tengo un dírham: uno, y dos dírhams: dos”. Pero cuando dicen “dírhams” dicen “tres”, porque el plural se presta a confusión, mientras que el singular y el dual no se prestan a confusión. No se duplicó el “uno” ni la dualidad por incompatibilidad en el plural, porque es preciso que con cada “uno” haya un “uno”: pues “un dírham” indica el género del que procede, y “uno” indica todos los géneros; y asimismo “dos” indica todos los géneros, mientras que “dos dírhams” indican a sí mismos. Por eso se trajeron los números, porque es el fundamento.

Y Su dicho: ¿Acaso vas tú a obligar a la gente hasta que sean creyentes? Dice —glorificado sea— a Su Profeta Muhammad —que Dios le bendiga y le conceda paz—: ciertamente no te tendrá por veraz —¡oh Muhammad!— ni te seguirá ni asentirá a lo que has traído sino aquel a quien tu Señor quiera que te tenga por veraz; no por obligarlo tú, ni por tu afán en ello. ¿Acaso vas tú a obligar a la gente hasta que sean creyentes en ti, dándote por veraz en lo que les has traído de parte de tu Señor? Dice —glorificado sea—: Proclama, pues, lo que se te ordena, y apártate de los asociadores; y aquellos sobre quienes se ha hecho efectiva la palabra de tu Señor: que no creerán.

Notas y Referencias

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