Jonás
يونس YunusVersículo (Español)
[10:89] Dijo [Dios]: "El ruego que han hecho fue respondido. Sean rectos y no sigan el camino de los ignorantes".
Tafsir de At-Tabari
{Dijo: «Ciertamente, ha sido respondida vuestra súplica; manteneos, pues, firmes y no sigáis el camino de quienes no saben»} (89)
القول في تأويل قوله تعالى :
{ Dijo: «Ciertamente, ha sido respondida vuestra súplica; manteneos, pues, firmes y no sigáis el camino de quienes no saben» }
Esto es una noticia de parte de Dios acerca de Su respuesta a Moisés —la plegaria de Dios sobre él— y a Aarón, a su invocación contra Faraón, los notables de su pueblo y sus bienes.
Dice —glorificado sea Su elogio—:
Dijo Dios a ambos: «Ciertamente, ha sido respondida vuestra súplica» respecto de Faraón, su asamblea y sus bienes.
Y si alguien dijera:
¿Cómo se atribuyó la respuesta a dos, siendo que la invocación no fue sino de uno?
Se dirá:
Aunque el suplicante fuera uno, el segundo era creyente —y es Aarón—; por ello se atribuyó la respuesta a ambos, porque quien dice “amén” es suplicante. Así lo dijeron también los exégetas.
Mención de quienes dijeron eso:
Me contó Muhammad ibn Bashshār,
dijo:
nos narró ‘Abd al-Raḥmān,
dijo:
nos narró Sufyān, de Ibn Jurayj, de un hombre,
de ‘Ikrima, acerca de Su dicho:
«Ciertamente, ha sido respondida vuestra súplica», dijo: Moisés suplicaba y Aarón decía “amén”; y por eso es Su dicho:
«Ciertamente, ha sido respondida vuestra súplica».
Y algunos de los gramáticos han pretendido que los árabes se dirigen a uno con el tratamiento de dos,
y recitó a propósito:
«Entonces dije a mis dos compañeros: no os apresuréis *** en arrancar sus raíces, y cortad el ajenjo»
Nos narró Ibn Wakī‘,
dijo:
nos narró Zakariyyā ibn ‘Adī, de Ibn al-Mubārak, de Ismā‘īl ibn Abī Khālid,
de Abū Ṣāliḥ, dijo:
«Ciertamente, ha sido respondida vuestra súplica»: Moisés suplicó y Aarón dijo “amén”.
Nos narró Ibn Wakī‘,
dijo:
nos narraron mi padre y Zayd ibn Ḥubāb, de Mūsā ibn ‘Ubayda, de Muḥammad ibn Ka‘b,
dijo:
Moisés suplicó y Aarón dijo “amén”.
Dijo:
nos narró Abū Mu‘āwiya, de un shayj suyo, de Muḥammad ibn Ka‘b,
dijo:
Moisés suplicó y Aarón dijo “amén”.
Nos narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró Abū Nu‘aym, dijo: nos narró Abū Ja‘far, de al-Rabī‘, de Abū al-‘Āliya,
dijo:
«Ciertamente, ha sido respondida vuestra súplica»: Moisés suplicó y Aarón dijo “amén”.
Dijo:
nos narró Isḥāq,
dijo:
nos narraron ‘Abd al-Raḥmān ibn Sa‘d y ‘Abd Allāh ibn Abī Ja‘far, de Abū Ja‘far, de al-Rabī‘ ibn Anas,
dijo:
Moisés suplicó y Aarón dijo “amén”; y por eso es Su dicho:
«Ciertamente, ha sido respondida vuestra súplica».
Nos narró al-Ḥasan ibn Yaḥyā,
dijo:
nos informó ‘Abd al-Razzāq,
dijo:
nos informó al-Thawrī, de un hombre,
de ‘Ikrima, acerca de Su dicho:
Dijo: «Ciertamente, ha sido respondida vuestra súplica», dijo: Moisés suplicaba y Aarón decía “amén”; y por eso es Su dicho: «Ciertamente, ha sido respondida vuestra súplica».
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj,
dijo:
Dijo Ibn ‘Abbās: «Ciertamente, ha sido respondida vuestra súplica» a Moisés y Aarón.
Dijo Ibn Jurayj:
Dijo ‘Ikrima: Aarón dijo “amén” a la invocación de Moisés,
y entonces dijo Dios:
«Ciertamente, ha sido respondida vuestra súplica; manteneos, pues, firmes».
Me contó Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
Dijo Ibn Zayd: Aarón decía: “Amén”,
y entonces dijo Dios:
«Ciertamente, ha sido respondida vuestra súplica»; así, el decir “amén” fue una invocación, y pasó a ser copartícipe en ella.
En cuanto a Su dicho:
«manteneos, pues, firmes», es una orden de Dios —altísimo— a Moisés y Aarón de mantenerse rectos y firmes en Su mandato: llamar a Faraón y a su pueblo a responder al monoteísmo de Dios y a Su obediencia, hasta que les llegue el castigo de Dios del que les informó que les había respondido en ello.
Como:
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj,
dijo:
dijo Ibn Jurayj,
dijo Ibn ‘Abbās:
«manteneos, pues, firmes»: proseguid conforme a Mi mandato; eso es la rectitud.
Dijo Ibn Jurayj: dicen que Faraón permaneció, tras esta invocación, cuarenta años.
Y Su dicho:
«y no sigáis el camino de quienes no saben», quiere decir: no transitéis la senda de quienes ignoran la realidad de Mi promesa, y así os apresuréis respecto de Mi decreto; pues Mi promesa no tiene incumplimiento, y Mi amenaza descenderá sobre Faraón, y Mi castigo recaerá sobre él y sobre su pueblo.
Notas y Referencias
(No se generaron)