Jonás
يونس YunusVersículo (Español)
[10:81] Y cuando arrojaron [sus bastones, poniendo un hechizo en los ojos de la gente], Moisés dijo: "Lo que hacen es hechicería y Dios la va a anular. Dios no permite que prosperen las obras de los que siembran la corrupción.
Tafsir de At-Tabari
{Y cuando arrojaron, dijo Moisés: «Lo que habéis traído es la magia. Ciertamente, Allah la anulará. Ciertamente, Allah no hace prosperar la obra de los corruptores»} (81)
La exposición sobre la interpretación de la palabra del Altísimo:
{ Y cuando arrojaron, dijo Moisés: «Lo que habéis traído es la magia. Ciertamente, Allah la anulará. Ciertamente, Allah no hace prosperar la obra de los corruptores» }
Dice —exaltado sea Su recuerdo—:
Cuando arrojaron aquello que iban a arrojar, Moisés les dijo: «Lo que habéis traído es la magia».
Los recitadores discreparon respecto a la lectura de ello. La mayoría de los recitadores del Hiyaz y de Irak lo recitaron: «mā ji’tum bihi al-siḥru» (lo que habéis traído es la magia), como enunciado informativo de Moisés acerca de aquello que trajeron los magos de Faraón: que era magia; como si el sentido del discurso, según su interpretación, fuera que Moisés dijo: «Lo que habéis traído, oh magos, es la magia».
Y lo recitó Muyāhid y algunos medinenses basríes: «mā ji’tum bihi āl-siḥru», en forma interrogativa de Moisés a los magos acerca de lo que habían traído: «¿Es magia o es otra cosa?»
Y la más correcta de las dos lecturas, a mi juicio, es la de quien lo recita en forma informativa y no interrogativa, porque Moisés —sobre él las oraciones de Allah y Su paz— no dudaba de que lo que habían traído los magos era magia sin realidad, como para necesitar preguntarles por ello, cuál era. Además, él —sobre él las oraciones de Allah— ya sabía acerca de los magos: Faraón no los había traído sino para que lo vencieran frente a la verdad que Allah le había concedido; por tanto, no se le ocultaba que ellos no le dirían la verdad al informar sobre lo que habían traído de falsedad, de modo que les preguntara o considerara lícito preguntarles por ello. Antes bien, él —sobre él las oraciones de Allah— les hizo saber que conocía la nulidad de lo que habían traído, por la verdad que le había sido dada, y que anularía su ardid con su seriedad. Y esto es más propio de la cualidad de un Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— que lo otro.
Y si alguien dijera: «¿Cuál es el sentido de la entrada del alif y lām en “al-siḥr” si el asunto es como has descrito, siendo así que sabes que el habla de los árabes, en un caso semejante, es que digan: “Lo que me trajo ‘Amr fue un dírham”, y “Lo que me dio tu hermano fue un dinar”; y apenas dicen: “Lo que me dio tu hermano fue el dírham”, y “Lo que me trajo ‘Amr fue el dinar”?»
Se le dirá: «Sí; del habla de los árabes es introducir el alif y lām en el predicado de “mā” y de “alladhī” cuando el predicado versa sobre algo consabido que el hablante y el destinatario ya conocen; más aún: cuando es así, no es lícito sino con alif y lām, porque entonces el predicado es acerca de una cosa determinada, conocida por ambas partes. En cambio, se expresa sin alif cuando el predicado versa sobre algo desconocido, no consabido, y no se pretende una cosa determinada; entonces no entra el alif y lām en el predicado. Y el enunciado de Moisés era un enunciado acerca de algo conocido para él y para los magos: pues ellos habían atribuido lo que Moisés les trajo de signos —que Allah había hecho como señal de su veracidad y de su profecía— a que era magia. Así, Moisés les dijo: “La magia con la que describisteis lo que os traje de signos, oh magos, es la que habéis traído vosotros, no la que os traje yo”. Luego les informó de que Allah la anularía.
Dijo: “Ciertamente, Allah la anulará”, es decir: la hará desaparecer. Y —exaltado sea Su recuerdo— la hizo desaparecer al hacer que el bastón de Moisés, al que había transformado en serpiente, se abatiera sobre ello y lo engullera, hasta que no quedó nada de ello.
“Ciertamente, Allah no hace prosperar la obra de los corruptores”, es decir: que no hace prosperar la obra de quien se esfuerza en la tierra de Allah con aquello que Él detesta y obra en ella con desobediencias.
Y se ha mencionado que, en la lectura de Ubayy ibn Ka‘b, es: «mā ataytum bihi siḥr»; y en la lectura de Ibn Mas‘ūd: «mā ji’tum bihi siḥr». Y eso es de lo que refuerza la lectura de quien recitó conforme a lo que hemos escogido en esta lectura.
Notas y Referencias
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