El Arrepentimiento
التوبة At-TawbahVersículo (Español)
[9:75] Entre ellos hay quienes hacen una promesa a Dios diciendo: "Si Dios nos agracia haremos caridades y seremos de los virtuosos".
Tafsir de Al-Qurtubi
{۞وَمِنۡهُم مَّنۡ عَٰهَدَ ٱللَّهَ لَئِنۡ ءَاتَىٰنَا مِن فَضۡلِهِۦ لَنَصَّدَّقَنَّ وَلَنَكُونَنَّ مِنَ ٱلصَّـٰلِحِينَ} (75)
En ella hay ocho cuestiones:
La primera.—
Su dicho —Exaltado sea—:
«Y entre ellos hay quien pactó con Dios».
Dijo Qatāda: Este es un hombre de los Anṣār que dijo: “Si Dios me provee de algo, ciertamente cumpliré en ello [8167] Su derecho y daré limosna”. Pero cuando Dios le concedió eso, hizo lo que se os ha relatado; así pues, guardaos de la mentira, pues conduce a la depravación. Y narró ʿAlī b. Yazīd [8168] de al-Qāsim, de Abū Umāma al-Bāhilī, que Ṯaʿlaba b. Ḥāṭib al-Anṣārī (y lo nombró) dijo al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—: “Ruega a Dios que me provea de riqueza”. Él —la paz sea con él— dijo: «¡Ay de ti, Ṯaʿlaba! Poco por lo que cumples su gratitud es mejor que mucho que no puedes soportar». Luego insistió por segunda vez, y el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «¿Acaso no te satisface ser como el Profeta de Dios? Si yo quisiera que las montañas marchasen conmigo en oro, marcharían». Dijo: “Por Aquel que te envió con la verdad: si ruegas a Dios y me provee de riqueza, daré a cada poseedor de derecho su derecho”. Entonces el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— rogó por él, y él adquirió ovejas, y crecieron como crecen los gusanos; la ciudad se le hizo estrecha, se apartó de ella y descendió a un valle de sus valles, hasta que empezó a rezar el ẓuhr y el ʿaṣr en congregación, y dejó lo demás. Luego crecieron y se multiplicaron hasta que dejó las oraciones salvo la del viernes; y siguieron creciendo hasta que dejó también el viernes. Entonces el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «¡Ay de Ṯaʿlaba!» tres veces. Luego descendió: «Toma de sus bienes una limosna» [La Exención (al-Tawba): 103]. Y envió —Dios le bendiga y le conceda paz— a dos hombres a recaudar la limosna, y les dijo: «Pasad por Ṯaʿlaba y por Fulano —un hombre de Banū Sulaym— y tomad sus limosnas». Fueron a Ṯaʿlaba y le leyeron la carta del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, y él dijo: “Esto no es sino la hermana [8169] de la yizya. Id hasta que terminéis y luego volved”. El ḥadiz… y es conocido.
Y se dijo: la causa de la riqueza de Ṯaʿlaba fue que heredó de un primo suyo. Lo dijo Ibn ʿAbd al-Barr: Se dijo que Ṯaʿlaba b. Ḥāṭib es aquel sobre quien descendió: «Y entre ellos hay quien pactó con Dios…» la aleya; pues impidió el zakāt. Dios sabe mejor.
Y lo que se ha transmitido acerca de quien presenció Badr se opone a Su dicho —Exaltado sea— en la aleya: «y les hizo seguir con hipocresía en sus corazones», la aleya.
Digo: Se mencionó de Ibn ʿAbbās, acerca de la causa del descenso de la aleya, que Ḥāṭib b. Abī Baltaʿa se retrasó en recibir su riqueza en al-Šām, y juró en una de las asambleas [8170] de los Anṣār: “Si eso llega a salvo, ciertamente daré limosna de ello y ciertamente mantendré con ello los lazos”. Pero cuando llegó a salvo, fue avaro con ello, y descendió.
Digo: Y Ṯaʿlaba es badrí, anṣārí, y de aquellos a quienes Dios y Su Mensajero atestiguaron la fe, según vendrá la aclaración al comienzo de al-Mumtaḥana [8171]; por tanto, lo narrado sobre él no es correcto.
Dijo Abū ʿUmar: Quizá no sea correcto el dicho de quien afirmó acerca de Ṯaʿlaba que él es el que impidió el zakāt y sobre quien descendió la aleya; y Dios sabe mejor.
Y dijo al-Ḍaḥḥāk: La aleya descendió acerca de hombres de los hipócritas: Nabatl b. al-Ḥāriṯ, Ŷadd b. Qays y Muʿtab b. Qušayr.
Digo: Esto es más verosímil respecto al descenso de la aleya sobre ellos; salvo que Su dicho: «y les hizo seguir con hipocresía» indica que quien pactó con Dios no era hipócrita antes, a menos que el sentido sea: “les aumentó hipocresía, en la que permanecieron firmes hasta la muerte”, y esto es Su dicho —Exaltado sea—: «hasta el día en que se encuentren con Él», según vendrá.
La segunda.—
Dijeron nuestros sabios: Cuando Dios —Exaltado sea— dijo: «Y entre ellos hay quien pactó con Dios», cabe que pactara con Dios con su lengua sin creerlo con su corazón; y cabe que pactara con ambos y luego le alcanzara un mal final, pues las obras dependen de sus desenlaces y los días de sus consecuencias. Y «man» está en nominativo por ser inicio, y el predicado está en el sintagma preposicional. La expresión de juramento aparece en el ḥadiz y no en el sentido aparente del Corán como juramento, sino como mero vínculo y compromiso; sin embargo, en el significado está en forma de juramento, pues la lām lo indica. Y se ha traído con dos lām: la primera para el juramento y la segunda lām de respuesta; y ambas son para el énfasis.
Y algunos dijeron: ambas son lām del juramento; pero lo primero es más evidente. Y Dios sabe mejor.
La tercera.—
El pacto, el divorcio y todo dictamen que el individuo asume por sí mismo y no requiere de otro: en ello le es vinculante lo que se impone por su intención, aunque no lo pronuncie. Así lo dijeron nuestros sabios.
Y al-Šāfiʿī y Abū Ḥanīfa dijeron: a nadie le es vinculante un dictamen sino después de pronunciarlo; y esta es la otra opinión de nuestros sabios.
Ibn al-ʿArabī: La prueba de la corrección de lo que hemos sostenido es lo que narró Ašhab de Mālik, cuando fue preguntado: “Si un hombre tiene la intención de divorcio en su corazón y no lo pronuncia con su lengua”, dijo: “Le es vinculante”, del mismo modo que uno puede ser creyente con su corazón y descreído con su corazón.
Dijo Ibn al-ʿArabī: Este es un fundamento admirable; y su formulación precisa es decir: un contrato en el que el individuo no necesita de otro para obligarse, queda concluido sobre él por la intención. Su origen es la fe y la incredulidad.
Digo: La prueba de la segunda opinión es lo que narró Muslim de Abū Hurayra: dijo el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—: «Ciertamente Dios ha pasado por alto para mi comunidad lo que sus almas se dicen a sí mismas, mientras no lo hagan o no lo pronuncien». Lo narró al-Tirmiḏī y dijo: ḥadiz حسن صحيح; y la práctica entre la gente de conocimiento es conforme a esto: si se habla a sí mismo del divorcio, no es nada hasta que lo pronuncie.
Dijo Abū ʿUmar: Quien concibe en su corazón el divorcio y su lengua no lo pronuncia, no es nada. Esto es lo más conocido de Mālik. Y se ha narrado de él que el divorcio le es vinculante si lo tuvo por intención en su corazón, como se descree con el corazón aunque la lengua no lo pronuncie. Pero lo primero es más correcto según la consideración y la vía del relato, por el dicho del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—: «Dios ha pasado por alto para mi comunidad lo que sus almas les susurran, mientras no lo pronuncie una lengua o lo ejecute una mano».
La cuarta.—
Si se trata de un voto (naḏr), cumplir el voto es obligatorio sin discrepancia, y abandonarlo es desobediencia. Y si se trata de un juramento, cumplir el juramento no es obligatorio por consenso. Con todo, el sentido aquí es que, si el hombre era pobre, no le incumbía la obligación del zakāt; pidió entonces a Dios riqueza en la que le incumbiera el zakāt y con la que cumpliera lo que se le había impuesto como obligación. Pero cuando Dios le concedió lo que quiso de ello, dejó lo que se había comprometido, de aquello que le incumbía en el fundamento de la religión aunque no se hubiera comprometido; pero el hecho de buscar riqueza para cumplir los derechos fue lo que lo precipitó, pues la pidió a Dios —Exaltado sea— sin intención sincera, o con intención, pero le precedió el decreto inicial escrito para él en el que había desdicha. Nos refugiamos en Dios de ello.
Digo: Y de este sentido es su dicho —la paz sea con él—: «Cuando alguno de vosotros desee, que mire qué desea, pues no sabe qué se le ha escrito en el oculto de Dios —Poderoso y Majestuoso— respecto de su deseo», es decir, respecto de su desenlace. Cuántos deseos por los que uno es probado o se vuelve tiránico, y resultan causa de perdición en esta vida y en la otra; porque los asuntos mundanos son ambiguos: sus consecuencias son peligrosas y sus daños, temibles. En cuanto a desear los asuntos de la religión y de la otra vida, desearlos es de loable desenlace, y se exhorta a ello y se recomienda.
La quinta.—
Su dicho —Exaltado sea—: «Si nos concede de Su favor, ciertamente daremos limosna», es prueba de que quien dice: “Si poseo tal y tal, será limosna”, le es vinculante. Y así lo sostuvo Abū Ḥanīfa.
Y al-Šāfiʿī dijo: no le es vinculante. La discrepancia en el divorcio es semejante; y asimismo en la manumisión.
Y Aḥmad b. Ḥanbal dijo: le es vinculante en la manumisión y no le es vinculante en el divorcio; porque la manumisión es un acto de acercamiento (qurba) y se establece como deuda en la responsabilidad por el voto, a diferencia del divorcio, pues es una disposición sobre un objeto determinado, y no se establece como deuda en la responsabilidad.
Al-Šāfiʿī argumentó con lo que narraron Abū Dāwūd, al-Tirmiḏī y otros, de ʿAmr b. Šuʿayb, de su padre, de su abuelo, que dijo: el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «No hay voto para el hijo de Adán respecto de lo que no posee, ni hay divorcio para él respecto de lo que no posee». Es la formulación de al-Tirmiḏī.
Y dijo: En este capítulo hay, de ʿAlī, Muʿāḏ, Ŷābir, Ibn ʿAbbās y ʿĀ’iša… El ḥadiz de ʿAbd Allāh b. ʿAmr es ḥadiz حسن, y es lo mejor que se ha narrado en este capítulo. Y es la opinión de la mayoría de la gente de conocimiento, de los compañeros del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— y de otros.
Ibn al-ʿArabī: Los compañeros de al-Šāfiʿī enumeraron en este capítulo muchos ḥadices, de los cuales no se ha autenticado nada, de modo que no se puede apoyar en ellos; y no queda sino el sentido aparente de la aleya.
Notas y Referencias
[8167] En ʿ: «de ello», y en هـ: «el derecho de Dios».
[8168] Así en ب, ج, ʿ y ك; y en ا: «Zayd», y ambos narraron de al-Qāsim.
[8169] En ʿ: «Esto no es sino yizya — esto no es sino la hermana de la yizya». Y en ج: «la hermanita de la yizya».
[8170] En ج y ʿ: «dos asambleas».
[8171] Se observa que lo que el autor mencionará al comienzo de la sura al-Mumtaḥana es, en realidad, Ḥāṭib b. Abī Baltaʿa, no Ṯaʿlaba b. Ḥāṭib.