El Arrepentimiento
التوبة At-TawbahVersículo (Español)
[9:111] Dios ha comprado a los creyentes, a cambio del Paraíso, sus vidas y sus bienes materiales que ofrecen por la causa de Dios hasta vencer o morir. Esta es una promesa verdadera que está mencionada en la Tora, el Evangelio y el Corán. ¿Quién es más fiel a su promesa que Dios? Bienaventurados sean por ofrecer [sus placeres mundanos] para comprar [los placeres de la otra vida]. Ese es el triunfo grandioso.
Tafsir de Al-Qurtubi
{۞إِنَّ ٱللَّهَ ٱشۡتَرَىٰ مِنَ ٱلۡمُؤۡمِنِينَ أَنفُسَهُمۡ وَأَمۡوَٰلَهُم بِأَنَّ لَهُمُ ٱلۡجَنَّةَۚ يُقَٰتِلُونَ فِي سَبِيلِ ٱللَّهِ فَيَقۡتُلُونَ وَيُقۡتَلُونَۖ وَعۡدًا عَلَيۡهِ حَقّٗا فِي ٱلتَّوۡرَىٰةِ وَٱلۡإِنجِيلِ وَٱلۡقُرۡءَانِۚ وَمَنۡ أَوۡفَىٰ بِعَهۡدِهِۦ مِنَ ٱللَّهِۚ فَٱسۡتَبۡشِرُواْ بِبَيۡعِكُمُ ٱلَّذِي بَايَعۡتُم بِهِۦۚ وَذَٰلِكَ هُوَ ٱلۡفَوۡزُ ٱلۡعَظِيمُ} (111)
En ella hay ocho cuestiones:
La primera.—
Su dicho —Exaltado sea—:
«Ciertamente, Dios ha comprado a los creyentes sus vidas».
Se ha dicho: esto es una representación figurada, como Su dicho —Exaltado sea—: «Esos son quienes compraron el extravío por la guía [8312]» [al-Baqara: 16].
Y la aleya descendió acerca de la segunda bay‘a, que es la bay‘a de al-‘Aqaba mayor; es aquella en la que los hombres de los Anṣār sobrepasaron los setenta, y el más joven de ellos era ‘Uqba ibn ‘Amr. Ello fue porque se reunieron con el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— junto a al-‘Aqaba, y ‘Abd Allāh ibn Rawāḥa dijo al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—: «Estipula para tu Señor y para ti mismo lo que quieras». Entonces el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «(Estipulo para mi Señor que Lo adoréis y no Le asociéis nada; y estipulo para mí mismo que me defendáis de aquello de lo que defendéis a vuestras propias vidas y a vuestros bienes)».
Dijeron: «Si hacemos eso, ¿qué habrá para nosotros?». Dijo: «(El Paraíso)». Dijeron: «¡Gananciosa es la transacción! No la rescindimos ni pedimos rescindirla». Entonces descendió: «Ciertamente, Dios ha comprado a los creyentes sus vidas y sus bienes, a cambio de que para ellos sea el Paraíso», la aleya.
Luego, después de ello, es general para todo combatiente en el camino de Dios, de la comunidad de Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—, hasta el Día de la Resurrección.
La segunda.— Esta aleya es prueba de la licitud de que el señor trate (en transacción) con su esclavo; aunque todo pertenece al señor, sin embargo, cuando lo ha hecho poseedor, trata con él respecto de aquello que le ha sido puesto en sus manos. Y es lícito entre el señor y su esclavo lo que no es lícito entre él y otro, porque su hacienda es suya y le es posible recuperarla.
La tercera.— El fundamento de la compra entre las criaturas es que compensen por aquello que salió de sus manos con lo que les sea más beneficioso, o con algo equivalente a lo que salió de ellos en utilidad. Así, Dios —Glorificado sea— compró a los siervos la consumición de sus vidas y de sus bienes en Su obediencia, y su destrucción en aquello que Le complace; y Él —Glorificado sea— les dio el Paraíso como compensación por ello, si hacen eso. Y es una compensación inmensa, que no se aproxima a lo compensado ni se mide con ello. Así lo hizo discurrir por la vía metafórica de lo que ellos conocen en la compraventa: por parte del siervo, la entrega de la vida y del bien; y por parte de Dios, la recompensa y el don. Por eso se llamó a esto «compra» [8313]
Y al-Ḥasan transmitió que dijo: el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «(Por encima de toda piedad hay piedad, hasta que el siervo entrega su sangre; y cuando hace eso, no hay piedad por encima de ello)».
Y dijo el poeta, en el sentido de [8314] la piedad:
La generosidad con el agua es generosidad en la que hay nobleza*** y la generosidad con la vida es el extremo límite de la generosidad
Y al-Aṣma‘ī recitó de Ja‘far al-Ṣādiq —Dios esté complacido con él—:
¿Regateo con mi alma preciosa a su Señor*** cuando no tiene, entre todas las criaturas, precio alguno?
Con ella se compran los Jardines, si yo la vendo*** por algo distinto de ella; en verdad, eso sería pérdida
Si mi alma se va por un mundo que obtuve*** mi alma se habrá ido, y el precio se habrá ido
Dijo al-Ḥasan: Y pasó un beduino junto al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— mientras recitaba esta aleya: «Ciertamente, Dios ha comprado a los creyentes sus vidas», y dijo: «¿Palabras de quién son estas?». Dijo: «(Palabras de Dios)». Dijo: «¡Por Dios, una venta gananciosa! No la rescindimos ni pedimos rescindirla». Luego salió a la expedición y murió mártir.
La cuarta.— Dijeron los sabios: así como compró a los creyentes adultos responsables, asimismo compró a los niños: les hizo padecer dolor y les hizo enfermar, por el interés que hay en ello y por la amonestación que contiene para los adultos; pues no se hallan en nada más rectos y con menos corrupción que cuando contemplan el dolor de los niños, y por la recompensa que obtienen los padres tutores por la aflicción que les alcanza y por lo que se les vincula de crianza y tutela. Luego, Él —Poderoso y Majestuoso— compensa a esos niños con una compensación cuando retornan a Él. Y el análogo de esto en lo visible es que tú contratas al jornalero para que construya y transporte tierra; en todo ello hay para él dolor y perjuicio, pero eso es lícito por el interés que hay en su trabajo y por la paga que le llega.
La quinta.— Su dicho —Exaltado sea—: «Combaten en el camino de Dios», es una aclaración de por qué y contra qué se combate; y ya ha precedido.
«Y matan y son matados».
Al-Nakha‘ī, al-A‘mash, Ḥamza, al-Kisā’ī y Jalaf leyeron con anteposición del objeto al sujeto; y de ello es el dicho de Imru’ al-Qays:
Si nos matáis, os mataremos...
Es decir: si matáis a algunos de nosotros, algunos de nosotros os matarán.
Y los demás leyeron con anteposición del sujeto al objeto.
La sexta.— Su dicho —Exaltado sea—: «Promesa, que recae sobre Él como verdad, en la Torá, el Evangelio y el Corán», es una información de Dios —Exaltado sea— de que esto estaba en esos Libros, y de que la yihād y la resistencia a los enemigos tienen su origen desde el tiempo de Moisés —la paz sea con él—.
Y «promesa» y «verdad» son dos maṣdar (nombres de acción) enfáticos.
La séptima.— Su dicho —Exaltado sea—: «¿Y quién es más fiel a su pacto que Dios?», es decir: nadie es más fiel a su pacto que Dios. Y ello incluye el cumplimiento de la promesa y de la amenaza; pero no incluye el cumplimiento por parte del Creador de todo (lo amenazado): en cuanto a Su promesa, es para todos; en cuanto a Su amenaza, es particular para algunos pecadores, y para algunos pecados, y en algunas circunstancias. Ya ha precedido este sentido de manera exhaustiva [8315]
La octava.— Su dicho —Exaltado sea—: «Alegraos, pues, por vuestra venta con la que habéis pactado», es decir: manifestad el gozo por ello. Y la buena nueva (al-bishāra) es la manifestación del gozo en la piel del rostro. Ya ha precedido [8316]
Dijo al-Ḥasan: ¡Por Dios!, no hay sobre la tierra creyente alguno que no entre en esta bay‘a.
«Y ese es el triunfo inmenso», es decir, la obtención del Paraíso y la permanencia eterna en él.
[8312]: Véase t. 1, p. 21.
[8313]: De ب y ج y ز y ع y ك y هـ y ى.
[8314]: De ع.
[8315]: Véase t. 5, p. 333 y ss.
[8316]: Véase t. 1, p. 238.