El Altísimo
الأعلى Al-A'laVersículo (Español)
[87:19] en las revelaciones recibidas por Abraham y Moisés.
Tafsir de Al-Qurtubi
{Las Escrituras de Abraham y de Moisés} (19)
«Las Escrituras de Abraham y de Moisés»
Es decir, los libros revelados a ambos. Y no se pretende que estas mismas expresiones, en su literalidad, estuvieran en aquellas Escrituras; más bien es según el sentido, esto es: que el significado de estas palabras se halla consignado en aquellas Escrituras.
Al-Āŷurrī transmitió, en un hadiz de Abū Ḏarr, que dijo:
Dije: ¡Oh Mensajero de Dios!, ¿cómo eran las Escrituras de Abraham?
Dijo:
Eran todas ellas sentencias ejemplares: «¡Oh rey dominante, probado y engreído! No te he enviado para que amontones el mundo, unas partes sobre otras; sino que te he enviado para que apartes de Mí la súplica del oprimido, pues Yo no la rechazo, aunque proceda de la boca de un incrédulo».
Y en ellas había sentencias ejemplares:
Y al hombre sensato le corresponde tener tres
[15983] horas: una hora en la que conversa en secreto con su Señor; una hora en la que se pide cuentas a sí mismo, reflexionando en lo que
[15984] Dios —Glorioso y Exaltado sea— ha obrado para con él; y una hora en la que se aísla para su necesidad de comida y bebida.
Y al hombre sensato no le incumbe emprender viaje sino por tres motivos: provisión para el retorno (a la Otra Vida), reparación para el sustento, y deleite en algo no prohibido. Y al hombre sensato le corresponde ser perspicaz respecto de su tiempo, volcarse en su asunto y guardar su lengua. Y quien cuente sus palabras como parte de sus obras, hablará poco, salvo en aquello que le concierne.
Dijo:
Dije: ¡Oh Mensajero de Dios!, ¿cómo eran las Escrituras de Moisés?
Dijo:
Eran todas ellas admoniciones: «Me asombra quien tiene certeza de la muerte: ¿cómo se alegra? Y me asombra quien tiene certeza del decreto: ¿cómo se afana? Y me asombra quien ve el mundo y sus vicisitudes con su gente: ¿cómo se tranquiliza en él? Y me asombra quien tiene certeza del ajuste de cuentas mañana y, aun así, no obra».
Dijo:
Dije: ¡Oh Mensajero de Dios!, ¿tenemos en nuestras manos algo de lo que estaba en manos de Abraham y de Moisés, de lo que Dios te ha revelado?
Dijo:
Sí. Lee, oh Abū Ḏarr:
«Ciertamente, triunfa quien se purifica. Y menciona el nombre de su Señor y ora. Pero vosotros preferís la vida mundanal, mientras que la Otra Vida es mejor y más perdurable. En verdad, esto está en las Escrituras primeras: las Escrituras de Abraham y de Moisés».
Y mencionó el hadiz.
[15983]
:adición de Al-Durr al-Manṯūr.
[15984]
:en Al-Durr al-Manṯūr: «se pide cuentas a sí mismo, y reflexiona en lo que ha obrado…».