86

El Astro Nocturno

الطارق At-Tariq
Aya 4

Versículo (Español)

[86:4] Todo ser humano tiene designado un ángel protector que registra sus obras.

Tafsir de Al-Qurtubi

{إِن كُلُّ نَفۡسٖ لَّمَّا عَلَيۡهَا حَافِظٞ} (4) Dijo Qatāda: Guardianes que velan por ti: guardan tu sustento, tus obras y tu plazo de vida. Y de él también se transmitió que dijo: Su acompañante (qarīn) guarda para él su obra: sea bien o mal. Y esta es la respuesta del juramento. Y se dijo: la respuesta es: «Ciertamente, Él es capaz de devolverlo», según lo dicho por al-Tirmidhī: Muḥammad ibn ʿAlī. Y «inna»: es aligerada de la enfática (mujafafa min al-thaqīla), y «mā»: es confirmativa; es decir: ciertamente, toda alma tiene sobre sí un guardián. Y se dijo: el sentido es: no hay alma sino que sobre ella hay un guardián: la preserva de las calamidades, hasta entregarla al decreto. Dijo al-Farrāʾ: el guardián es de parte de Dios: la preserva hasta entregarla a los decretos; y así lo dijo al-Kalbī. Y dijo Abū Umāma: Dijo el Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz—: [ Se han encargado del creyente ciento sesenta ángeles que lo defienden de aquello que no ha sido decretado contra él; de ello, respecto de la vista, siete ángeles lo defienden, como se defiende de una escudilla de miel a las moscas. Y si el siervo fuese dejado a sí mismo por un abrir y cerrar de ojos, los demonios lo arrebatarían ] . Y la lectura de Ibn ʿĀmir, ʿĀṣim y Ḥamza es «lammā» con geminación de la mīm, es decir: no hay alma sino que sobre ella hay un guardián; y es lengua de Hudhayl: dice uno de ellos: «Te conjuro: ¡lammā te levantaste!». Los demás la leen sin geminación, considerándola un añadido confirmativo, como ya mencionamos. Y el análogo de esta aleya es la palabra del Altísimo: «Tiene (ángeles) sucesivos por delante y por detrás que lo guardan por orden de Dios» [15924][al-Raʿd: 11], conforme a lo ya expuesto. Y se dijo: el guardián es Dios —glorificado sea—, pues de no ser por Su preservación de ella, no permanecería. Y se dijo: el guardián sobre él es su intelecto, que lo guía hacia sus intereses y lo refrena de sus perjuicios.

Digo: el intelecto y otros son medios; pero el Guardián, en verdad, es Dios —poderoso y majestuoso—. Dijo Dios —poderoso y majestuoso—: «Pues Dios es el mejor Guardián [15925]» [Yūsuf: 65]; y dijo: «Di: ¿quién os protege de noche y de día contra el Misericordioso [15926]?» [al-Anbiyāʾ: 52]. Y otros semejantes.

[15924] :Véase t. 9, p. 291. [15925] :Aleya 65 de la sura Yūsuf. [15926] :Aleya 52 de la sura al-Anbiyāʾ.

Notas y Referencias

[15924] Véase t. 9, p. 291.

[15925] Aleya 65 de la sura Yūsuf.

[15926] Aleya 52 de la sura al-Anbiyāʾ.