85

Las Constelaciones

البروج Al-Buruj
Aya 22

Versículo (Español)

[85:22] que está registrado en la Tabla Protegida.

Tafsir de Al-Qurtubi

{فِي لَوۡحٖ مَّحۡفُوظِۭ} (22) «En una Tabla preservada». Es decir: escrito en una Tabla; y está preservada, junto a Dios —Exaltado sea—, de que los demonios puedan alcanzarla. Y se dijo: es la Madre del Libro, de la cual fue copiado el Corán y los Libros. Y ad-Daḥḥāk transmitió de Ibn ʿAbbās, quien dijo: «La Tabla es de un jacinto rojo; su parte superior está atada al Trono y su parte inferior reposa en el regazo de un ángel llamado Māṭrīyūn [15915]; su escritura es luz y su cálamo es luz. Dios —Poderoso y Majestuoso— la contempla cada día con trescientas sesenta miradas; no hay una sola mirada sin que Él haga lo que quiere: eleva a un vil y abate a un noble; enriquece a un pobre y empobrece a un rico; da vida y da muerte; y hace lo que quiere. No hay divinidad sino Él». Y Anas ibn Mālik y Muǧāhid dijeron: ciertamente, la Tabla preservada que Dios —Exaltado sea— mencionó está en la frente de Isrāfīl. Y Muqātil dijo: la Tabla preservada está a la derecha del Trono. Y se dijo: la Tabla preservada es aquella en la que están las clases de las criaturas y de la creación, y la exposición de sus asuntos; y es la Madre del Libro. E Ibn ʿAbbās dijo: lo primero que Dios —Exaltado sea— escribió en la Tabla preservada fue: «Ciertamente, Yo soy Dios; no hay divinidad sino Yo. Muḥammad es Mi Mensajero. A quien se someta a Mi decreto, tenga paciencia ante Mi prueba y agradezca Mis mercedes, lo inscribiré como veraz (ṣiddīq) y lo resucitaré con los veraces. Y quien no se someta a Mi decreto, ni tenga paciencia ante Mi prueba, ni agradezca Mis mercedes, que tome una divinidad fuera de Mí». Y al-Ḥaǧǧāǧ escribió a Muḥammad ibn al-Ḥanafiyya —Dios esté complacido con él— amenazándolo; y Ibn al-Ḥanafiyya le respondió por escrito: «Me ha llegado que Dios —Exaltado sea— tiene cada día trescientas sesenta miradas en la Tabla preservada: da poder y humilla, prueba y regocija, y hace lo que quiere. Quizá una de esas miradas te ocupe contigo mismo, y te ocupes de ella y no tengas tiempo libre». Y algunos exégetas dijeron: la Tabla es algo que se muestra (yalūḥ) a los ángeles, y ellos la leen.

E Ibn as-Sumayqiʿ y Abū Ḥaywa leyeron «Corán glorioso» en construcción de iḍāfa, es decir: el Corán de un Señor glorioso. Y Nāfiʿ leyó «en una Tabla preservada» con nominativo, como calificativo del Corán; es decir: antes bien, es un Corán glorioso, preservado en una Tabla. Los demás (con genitivo), como calificativo de la Tabla. Y los lectores están de acuerdo en abrir la lām de «lawḥ», salvo lo que se transmitió de Yaḥyà ibn Yaʿmur: que él recitaba «lūḥ» con ḍamma en la lām, es decir: que reluce (yalūḥ), y es de luz, elevación y nobleza. Az-Zamaḫšarī dijo: y al-lawḥ es el aire; es decir, el espacio por encima del séptimo cielo en el que está la Tabla. Y en aṣ-Ṣiḥāḥ: «lāḥa» una cosa «yalūḥu» «lawḥan», es decir: destellar, vislumbrar. «Lāḥahu» el viaje: lo cambió. Y «lāḥa» «lawḥan» y «lawāḥan»: tuvo sed; y at-Tāǧ es semejante. Y al-lawḥ: el omóplato, y todo hueso ancho. Y al-lawḥ: aquello en lo que se escribe. Y al-lawḥ (con ḍamma): el aire entre el cielo y la tierra. Y alabado sea Dios.

[15915] :En Rūḥ al-Muʿāfà: «Sāṭarbūn».

Notas y Referencias

[15915] En Rūḥ al-Muʿāfà: «Sāṭarbūn».