La Noticia
النبأ An-NabaVersículo (Español)
[78:23] que permanecerán en él eternamente.
Tafsir de Al-Qurtubi
{لَّـٰبِثِينَ فِيهَآ أَحۡقَابٗا} (23)
Palabras del Altísimo:
«Permaneciendo en ella por aḥqāb».
Es decir: permaneciendo en el Fuego mientras duren los aḥqāb; y estos no se interrumpen: cada vez que pasa un ḥuqb, llega otro ḥuqb.
Y ḥuqb, con dos ḍamma:
es el tiempo (ad-dahr), y aḥqāb son los tiempos.
Y ḥuqbah, con kasra:
es el año, y su plural es ḥuqb.
Dijo Mutammim b. Nuwayrah at-Tamīmī:
وكنَّا كنَدْمَانَيْ جَذِيمَةَ حِقْبَةً *** من الدَّهْرِ حتى قيلَ لنْ يَتَصَدَّعَا
فلما تفرقنا كأنِّي ومالكاً *** لطولِ اجتماعٍ لم نَبِتْ ليلةً مَعَا
Y ḥuqb, con ḍamma y sukūn:
ochenta años.
Y se dijo:
más que eso y menos, según se mencionará.
Y el plural:
aḥqāb. Y el sentido en la aleya, [ «permaneciendo» ] [15745] en ella por los aḥqāb de la Otra Vida, que no tienen fin; se omitió «de la Otra Vida» por indicarlo el contexto, pues en el discurso se menciona la Otra Vida. Es como cuando se dice: «los días de la Otra Vida», es decir, días tras días sin término. Solo indicaría una delimitación temporal si dijera: cinco aḥqāb o diez aḥqāb. Y algo semejante: se mencionaron los aḥqāb porque el ḥuqb era, para ellos, lo más remoto; así habló con aquello a lo que alcanzan sus imaginaciones y que conocen, y ello es una perífrasis de perpetuidad: es decir, permanecerán en ella para siempre.
Y se dijo:
se mencionaron los aḥqāb en lugar de los días porque los aḥqāb son más sobrecogedores en los corazones y más indicativos de eternidad. El sentido es cercano. Y esta eternidad es respecto de los asociadores. Y puede entenderse la aleya respecto de los pecadores que saldrán del Fuego tras aḥqāb.
Y se dijo:
los aḥqāb son el tiempo durante el cual beberán el agua hirviente (ḥamīm) y el gassāq; y cuando se consuman, tendrán otro tipo de castigo.
Por eso dijo:
«Permaneciendo en ella por aḥqāb. No gustarán en ella frescor ni bebida, salvo agua hirviente y gassāq».
Y «lābiṯīn» es un nombre de agente de labitha; y lo refuerza que su maṣdar es al-lubṯ (con sukūn), como aš-šurb. Y Ḥamzah y al-Kisā’ī leyeron «lubṯīn» sin alif, y es la elección de Abū Ḥātim y Abū ʿUbayd. Son dos variantes lingüísticas: se dice «rajul lābiṯ» y «lubṯ», como «ṭamiʿ» y «ṭāmiʿ», y «faruh» y «fārih».
Y se dice: «huwa lubṯ bi-makān kaḏā», es decir: el permanecer se ha convertido en su condición; así se asemeja a lo que es constitutivo en el ser humano, como «ḥaḏir» y «fariq», porque el patrón faʿil suele ser, en la mayoría de los casos, para lo que es innato en la cosa; y no es así el nombre de agente «lābiṯ».
Y ḥuqb:
ochenta años, según Ibn ʿUmar, Ibn Muḥayṣin y Abū Hurayrah; y el año es de trescientos sesenta días, y el día equivale a mil años de los días del mundo. Lo dijo Ibn ʿAbbās.
Y se transmitió de Ibn ʿUmar esto elevado (marfūʿ) al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—. Y dijo Abū Hurayrah:
y el año es de trescientos sesenta días, cada día como los días del mundo.
Y también de Ibn ʿUmar:
el ḥuqb: cuarenta años.
As-Suddī:
setenta años.
Y se dijo:
que es mil meses. Lo transmitió Abū Umāmah en forma marfūʿ.
Bašīr b. Kaʿb:
trescientos años.
Al-Ḥasan:
los aḥqāb, ninguno de vosotros sabe qué son; pero mencionaron que son cien ḥuqb, y cada ḥuqb de ellos es setenta mil años; y un día de ellos es como mil años de los que contáis. Y también de Abū Umāmah,
del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—:
(En verdad, un solo ḥuqb son treinta mil años).
Lo mencionó al-Mahdawī; y el primero, al-Māwardī.
Y dijo Quṭrub:
es el tiempo largo no delimitado.
Y dijo ʿUmar b. al-Jaṭṭāb —Dios esté complacido con él—: dijo el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—:
(Por Dios, no saldrá del Fuego quien haya entrado en él hasta que permanezca en él aḥqāb; el ḥuqb son unos ochenta y tantos años; y el año, trescientos sesenta días; cada día, mil años de los que contáis. Que ninguno de vosotros, pues, se confíe en que saldrá del Fuego).
Lo mencionó aṯ-Ṯaʿlabī.
Al-Quraẓī:
los aḥqāb: cuarenta y tres ḥuqb; cada ḥuqb, setenta otoños; cada otoño, setecientos años; cada año, trescientos sesenta días; cada día, mil años.
Digo:
estas opiniones son contradictorias; y la delimitación en la aleya para la eternidad necesita un texto revelado que cierre toda excusa, y eso no está firmemente establecido del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—. Más bien, el sentido —y Dios sabe más— es lo que mencionamos al principio: es decir, permaneciendo en ella por épocas y tiempos; cada vez que pasa una época, le sigue otra, y un tiempo le sigue a otro, así por toda la eternidad, sin interrupción.
Y dijo Ibn Kaysān:
el sentido de «permaneciendo en ella por aḥqāb» es: sin término final; como si dijera: para siempre.
Y dijeron Ibn Zayd y Muqātil:
que está abrogada por las palabras del Altísimo: «Gustad, pues, que no os aumentaremos sino en castigo», es decir: que el número se ha interrumpido y la eternidad se ha establecido.
Digo:
esto es remoto, porque es una información. Y el Altísimo ha dicho: «y no entrarán en el Jardín hasta que el camello pase por el ojo de la aguja» [al-Aʿrāf: 40], según lo ya expuesto
[15746] Esto es respecto de los incrédulos; en cuanto a los pecadores monoteístas, es correcto, y la abrogación se entiende en el sentido de especificación. Y Dios sabe más.
Y se dijo:
el sentido de «permaneciendo en ella por aḥqāb» es: en la tierra, pues ya se la mencionó antes; y el pronombre en «no gustarán en ella frescor ni bebida» se refiere a Ŷahannam.
Y se dijo:
el singular de aḥqāb es ḥuqb y ḥuqbah. Dijo:
فإن تَنْأَ عنها حِقبةً لا تُلاَقِهَا *** فأنتَ بما أحدَثْتَهُ بالمُجَربِ
Y dijo al-Kumayt
[15747]:
مَرَّ لها بعد حِقْبَةٍ حِقَبُ