7

Las Alturas

الأعراف Al-A'raf
Aya 20

Versículo (Español)

[7:20] Pero el demonio les susurró con el fin de que [desobedecieran a Dios y así] se les hiciera evidente lo que antes estaba oculto [de su desnudez] para ellos, diciéndoles: "Su Señor les prohibió acercarse a este árbol para que no se conviertan en ángeles o en seres inmortales".

Tafsir de Al-Qurtubi

{فَوَسۡوَسَ لَهُمَا ٱلشَّيۡطَٰنُ لِيُبۡدِيَ لَهُمَا مَا وُۥرِيَ عَنۡهُمَا مِن سَوۡءَٰتِهِمَا وَقَالَ مَا نَهَىٰكُمَا رَبُّكُمَا عَنۡ هَٰذِهِ ٱلشَّجَرَةِ إِلَّآ أَن تَكُونَا مَلَكَيۡنِ أَوۡ تَكُونَا مِنَ ٱلۡخَٰلِدِينَ} (20) Palabras del Altísimo: «Y el Demonio les susurró»; es decir, a ambos. Se ha dicho: dentro del Paraíso, introduciéndolo la serpiente; y se ha dicho: desde fuera, por el dominio[7045] que le fue concedido. Y el susurro (waswasa) es: el sonido oculto. Y el susurro es: el diálogo del alma consigo misma; se dice: «su alma le susurró» (waswasat) un susurro (waswasa) y un susurreo (waswās), (con la wāw en kasra). Y «al-waswās» (con la wāw en fatha) es un nombre, como «al-zalzāl». Y al murmullo del cazador, de los perros y a los sonidos de las alhajas se les dice: «waswās». Dijo al-A‘shà:

«Oyes en las alhajas un susurro cuando se vuelve *** como si un ‘ishraq zayil se auxiliara del viento»[7046]

Y «al-waswās» es: un nombre del Demonio. Dijo Dios, Altísimo: «del mal del susurrador, el que se retrae[7047]» [Los hombres: 4]. «para mostrarles»; es decir, para hacerles ver. Y la lām es la lām del desenlace (lām al-‘āqiba), como en Su dicho: «para que les fuera enemigo y aflicción[7048]» [El relato: 8]. Y se ha dicho: es la lām de «para que» (kay). «lo que se les había ocultado»; es decir, se les había velado y cubierto. Y fuera del Corán es admisible «ūrī», como «uqittat». «de sus vergüenzas»; esto es, de sus partes pudendas[7049] Y se llamó «vergüenza» (‘awra) al sexo porque su manifestación aflige a su dueño. Y esto indica la fealdad de descubrirlas. Se dijo: en verdad, sus vergüenzas se les hicieron patentes a ellos, no a otros; sobre ambos había una luz[7050] por la cual no se veían sus pudendas, y la luz se desvaneció. Y se dijo: (había) una vestidura, y se deshizo en jirones[7051]; y Dios sabe más. «salvo que seáis dos ángeles». «an» está en posición de acusativo, con el sentido de: «salvo por aversión a que…»; y se suprimió el término regente. Esta es la opinión de los basríes. Y los kufíes dicen: «para que no seáis». Y se ha dicho: es decir, «salvo para que no seáis dos ángeles que conocen el bien y el mal». Y se ha dicho: Adán ambicionó la inmortalidad, porque supo que los ángeles no mueren hasta el Día de la Resurrección. Dijo al-Naḥḥās: Dios —poderoso y majestuoso— ha expuesto la excelencia de los ángeles sobre todas las criaturas en más de un lugar del Corán; entre ellos está este, a saber: «salvo que seáis dos ángeles». Y entre ellos: «y no digo que yo sea un ángel[7052]» [Hūd: 31]. Y entre ellos: «ni los ángeles allegados[7053]» [Las mujeres: 172]. Y dijo al-Ḥasan: Dios dio preferencia a los ángeles por las formas, las alas y la dignidad. Y otro dijo: Él —glorificado y exaltado— les dio preferencia por la obediencia y el abandono de la desobediencia; por eso la preferencia se da en todo. Y dijo Ibn Fūrak: No hay prueba en esta aleya, porque cabe que se quiera decir: «dos reyes», en el sentido de que no tengan apetito por la comida. Y la elección de Ibn ‘Abbās, al-Zajjāj y muchos sabios es la preferencia de los creyentes sobre los ángeles; y ya se trató en «La vaca»[7054] Y dijo al-Kalbī: fueron preferidos sobre todas las criaturas, salvo un grupo de ángeles: Ŷibrīl, Mīkā’īl, Isrāfīl y el Ángel de la Muerte; porque ellos están entre los enviados de Dios. Y cada grupo se aferró a los sentidos aparentes de la Ley; y la excelencia está en la mano de Dios. E Ibn ‘Abbās leyó «malikayn» (con kasra en la lām), y es la lectura de Yaḥyà ibn Abī Kaṯīr[7055] y al-Ḍaḥḥāk. Y Abū ‘Amr ibn al-‘Alā’ reprobó la kasra de la lām y dijo: Antes de Adán —la paz y las bendiciones sean con él— no había rey, para que llegaran a ser dos reyes. Dijo al-Naḥḥās: En esta lectura es admisible la sukūn de la lām; y no es admisible en la primera lectura por la ligereza de la fatha. Dijo Ibn ‘Abbās: El maldito se les acercó por el lado de la realeza; por eso dijo: «¿He de indicaros el árbol de la inmortalidad y un reino que no se marchita?[7056]» [Ṭā-Hā: 120]. Y Abū ‘Ubayd pretendió que el argumento de Yaḥyà ibn Abī Kaṯīr, por Su dicho: «y un reino que no se marchita», es una prueba evidente; pero la gente está en dejarla, y por eso la dejamos. Dijo al-Naḥḥās: «salvo que seáis dos reyes» es una lectura irregular (šāḏḏa). Y se objetó a Abū ‘Ubayd estas palabras, considerándolas un error manifiesto. ¿Acaso es admisible que Adán —sobre él la paz— imaginara que alcanzaría algo más que la realeza del Paraíso, siendo esta la meta de los aspirantes? Antes bien, el sentido de «y un reino que no se marchita» es la permanencia en el reino del Paraíso y la inmortalidad en él.

[7045] :En ŷ: «por la demonicidad». [7046] :Al-‘ishraq (como zīraŷ): árbol de aproximadamente un codo; tiene granos pequeños que, cuando se secan, suenan al pasar el viento. [7047] :Véase t. 20, p. 261. [7048] :Véase t. 13, p. 252. [7049] :De ŷ, k y ى. [7050] :«al-nūr» (con la nūn en fatha): el resplandor. [7051] :«tahāfat»: se desmoronó, se cayó. [7052] :Véase t. 9, p. 25. [7053] :Véase t. 6, p. 26. [7054] :Véase t. 1, p. 289. [7055] :De ب, ع y ز. [7056] :Véase t. 11, p. 254.

Notas y Referencias

[7045] En ŷ: «por la demonicidad».

[7046] Al-‘ishraq (como zīraŷ): árbol de aproximadamente un codo; tiene granos pequeños que, cuando se secan, suenan al pasar el viento.

[7047] Véase t. 20, p. 261.

[7048] Véase t. 13, p. 252.

[7049] De ŷ, k y ى.

[7050] «al-nūr» (con la nūn en fatha): el resplandor.

[7051] «tahāfat»: se desmoronó, se cayó.

[7052] Véase t. 9, p. 25.

[7053] Véase t. 6, p. 26.

[7054] Véase t. 1, p. 289.

[7055] De ب, ع y ز.

[7056] Véase t. 11, p. 254.