Las Alturas
الأعراف Al-A'rafVersículo (Español)
[7:180] A Dios pertenecen los nombres más sublimes, invócalo a través de ellos, y apártate de quienes los niegan. Serán castigados por lo que hicieron.
Tafsir de Al-Qurtubi
{وَلِلَّهِ ٱلۡأَسۡمَآءُ ٱلۡحُسۡنَىٰ فَٱدۡعُوهُ بِهَاۖ وَذَرُواْ ٱلَّذِينَ يُلۡحِدُونَ فِيٓ أَسۡمَـٰٓئِهِۦۚ سَيُجۡزَوۡنَ مَا كَانُواْ يَعۡمَلُونَ} (180)
En ella hay seis cuestiones:
La primera.—
Su dicho —Exaltado sea—:
«Y de Allah son los nombres más bellos; invocadlo, pues, por medio de ellos».
Ordena consagrar el culto con sinceridad a Allah y apartarse de los asociadores y de los desviados.
Dijo Muqātil y otros exegetas:
La aleya descendió acerca de un hombre de los musulmanes que decía en su oración:
¡Oh Raḥmān, oh Raḥīm!
Entonces dijo un hombre de los asociadores de La Meca:
¿Acaso no pretende Muḥammad y sus compañeros que adoran a un solo Señor? ¿Cómo es que éste invoca a dos señores?
Y Allah —Glorificado y Exaltado— hizo descender:
«Y de Allah son los nombres más bellos; invocadlo, pues, por medio de ellos».
La segunda.— En el libro de al-Tirmiḏī, en las Sunan de Ibn Māǧa y en otros, se transmite un ḥadiz de Abū Hurayra, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, en el que se establece que Allah tiene noventa y nueve nombres; en uno de ellos hay lo que no está en el otro. Ya hemos expuesto eso en (al-Kitāb al-Asnā fī Šarḥ Asmā’ Allāh al-Ḥusnā). Dijo Ibn ʿAṭiyya —y mencionó el ḥadiz de al-Tirmiḏī—: ese ḥadiz no es mutawātir, aunque Abū ʿĪsā haya dicho sobre él: «Este es un ḥadiz ġarīb; no lo conocemos sino por el ḥadiz de Ṣafwān b. Ṣāliḥ, y él es digno de confianza entre la gente del ḥadiz».
Lo que sí es mutawātir de él es su dicho —Dios le bendiga y le conceda paz—:
«Ciertamente Allah tiene noventa y nueve nombres, cien menos uno; quien los enumere (aḥṣāhā) entrará en el Paraíso».
Y el sentido de «aḥṣāhā» es: contarlos y memorizarlos. Y se ha dicho otra cosa distinta, que hemos aclarado en nuestro libro. Allí mencionamos también la autenticación del ḥadiz de al-Tirmiḏī, y mencionamos, de los nombres, aquello sobre lo que hay acuerdo y aquello sobre lo que hay discrepancia, según lo que hemos podido constatar en los libros de nuestros imames: más de doscientos nombres. Y antes de determinarlos, en la introducción del libro, mencionamos treinta y dos capítulos sobre lo relativo a sus normas; quien lo desee, puede consultarlo allí y en otros libros compuestos sobre este asunto. Y Allah es Quien concede el acierto en lo correcto[7489], no hay divinidad fuera de Él.
La tercera.— Los sabios de este capítulo discreparon acerca del nombre (al-ism) y lo nombrado (al-musammā); ya hemos mencionado lo que los sabios sostienen al respecto en «al-Kitāb al-Asnā».
Dijo Ibn al-Ḥaṣṣār:
En esta aleya se da que el nombre recae sobre lo nombrado y que recae sobre la denominación.
Pues su dicho: «Y de Allah» recae sobre lo nombrado; y su dicho: «los nombres», que es plural de nombre, recae sobre las denominaciones.
La corrección de lo que hemos dicho la indica su dicho: «invocadlo, pues, por medio de ellos»; la hā’ en su dicho «invocadlo» retorna a lo nombrado —Glorificado y Exaltado—, pues Él es el invocado; y la hā’ en su dicho «por medio de ellos» retorna a los nombres, y son las denominaciones por las que se invoca, no por otras. Esto es lo que exige la lengua de los árabes.
Y semejante a ello es el dicho del Enviado de Allah —Dios le bendiga y le conceda paz—:
«Tengo cinco nombres: yo soy Muḥammad y Aḥmad…», el ḥadiz. Ya ha precedido en «al-Baqara» algo de esto[7490]
Lo que sostiene la gente de la verdad es que el nombre es lo nombrado, o un atributo suyo relacionado con Él, y que es distinto de la denominación.
Dijo Ibn al-ʿArabī al hablar de Su dicho —Exaltado sea—: «Y de Allah son los nombres más bellos»: sobre ello hay tres opiniones.
Dijo alguno de nuestros sabios:
En ello hay prueba de que el nombre es lo nombrado; pues si fuera distinto de Él, sería necesario que los nombres pertenecieran a otro distinto de Allah —Exaltado sea—.
La segunda:
Dijeron otros: lo que se pretende son las denominaciones, pues Él —Glorificado sea— es Uno y los nombres son plural.
Digo:
Ibn ʿAṭiyya mencionó en su tafsir que «los nombres» en la aleya significan «las denominaciones», por consenso de los intérpretes, y no es lícito otro sentido.
Y el qāḍī Abū Bakr dijo en el libro al-Tamhīd:
La interpretación del dicho del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—: «Allah tiene noventa y nueve nombres; quien los enumere entrará en el Paraíso», es: que Él tiene noventa y nueve denominaciones, sin discrepancia; y son expresiones que indican que Allah —Exaltado sea— está descrito con diversos atributos: de ellos, lo que Él merece por Sí mismo, y de ellos, lo que merece por un atributo relacionado con Él. Sus nombres que retornan a Su esencia son Él mismo; y lo que se relaciona con un atributo suyo son nombres suyos. Y de ellos hay atributos de Su esencia, y de ellos atributos de Sus actos.
Esta es la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—: «Y de Allah son los nombres más bellos; invocadlo, pues, por medio de ellos», es decir: las denominaciones más bellas.
La tercera:
Dijeron otros, entre ellos: «Y de Allah son los atributos».
La cuarta.— Allah —Glorificado sea— llamó a Sus nombres «los más bellos» porque son bellos para los oídos y los corazones, pues indican Su unicidad, Su generosidad, Su munificencia, Su misericordia y Su favor. «Al-ḥusnā» es un maṣdar usado como calificativo. Y es posible estimar «al-ḥusnā» como fuʿlā, femenino de «al-aḥsan», como «al-kubrā» es el femenino de «al-akbar», y el plural es «al-kubar» y «al-ḥusan».
Y según la primera interpretación, se singulariza tal como se singulariza el calificativo de lo que no razona, como dijo —Exaltado sea—:
«otros menesteres»[7491][Ṭā-Hā: 18]
y:
«¡Oh montañas, repetid con él!»[7492][Saba’: 10].
La quinta.—
Su dicho —Exaltado sea—: «invocadlo, pues, por medio de ellos», es decir: pedidle por Sus nombres; y se pide con cada nombre lo que le es propio. Dices:
¡Oh Misericordioso, ten misericordia de mí!; ¡oh Sabio, decreta para mí!; ¡oh Proveedor, provéeme!; ¡oh Guía, guíame!; ¡oh Aperturador, ábreme!; ¡oh Aceptador del arrepentimiento, acepta mi arrepentimiento!; así.
Y si invocas con un nombre general, dices:
¡oh Dueño, ten misericordia de mí!; ¡oh Poderoso, decreta para mí!; ¡oh Sutil, provéeme!
Y si invocas con el más general y supremo, y dices: «¡Oh Allah!», ello incluye todo nombre.
Y no digas: «¡oh Proveedor, guíame!», salvo que quieras decir: «¡oh Proveedor, provéeme del bien!».
Dijo Ibn al-ʿArabī:
Así ordena tu súplica y serás de los sinceros. Ya ha precedido en «al-Baqara»[7493] las condiciones de la súplica, y también en esta sura[7494] Y alabado sea Allah.
La sexta.— El qāḍī Abū Bakr b. al-ʿArabī incluyó varios nombres entre Sus nombres —Glorificado sea—, como: «Quien completa Su luz», «el Mejor de los herederos», «el Mejor de los que traman», «el Tercero de tres», «el Sexto de cinco», «el Bueno», «el Maestro», y cosas semejantes.
Dijo Ibn al-Ḥaṣṣār:
Y en ello siguió a Ibn Barǧān[7495], pues mencionó entre los nombres «el Limpio» y otras cosas que no han venido ni en el Libro ni en la Sunna.
Digo:
En cuanto a lo que mencionó de su dicho: «de lo que no ha venido ni en el Libro ni en la Sunna», ciertamente ha venido en Ṣaḥīḥ Muslim «al-ṭayyib» (el Bueno). Y al-Tirmiḏī transmitió «al-naẓīf» (el Limpio). Y se transmitió de Ibn ʿAbbās que el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— decía en su súplica: «Señor, ayúdame y no ayudes contra mí; auxíliame y no auxilies contra mí; trama para mí y no trames contra mí…», el ḥadiz.
Y dijo sobre él: ḥadiz ḥasan ṣaḥīḥ.
Así pues, es lícito que se diga: «¡Oh Mejor de los que traman, trama para mí y no trames contra mí!». Y Allah sabe más. Ya hemos mencionado «al-ṭayyib» y «al-naẓīf» en nuestro libro, y otras cosas cuya mención ha venido en los relatos, de los piadosos predecesores, y lo que es lícito que se nombre con ello y se invoque, y lo que es lícito que se nombre con ello pero no se invoque, y lo que no es lícito que se nombre con ello ni se invoque, conforme a lo que mencionó el shayj Abū al-Ḥasan al-Ašʿarī. Allí se te aclarará eso, si Allah —Exaltado sea— quiere.
Su dicho —Exaltado sea—:
{ وذروا الذين يلحدون في أسمائه سيجزون ما كانوا يعملون }
En ello hay dos cuestiones:
La primera.—
Su dicho —Exaltado sea—: «yulḥidūn». El ilḥād es la desviación y el abandono del recto propósito. Se dice: «fulano hizo ilḥād en la religión», y «hizo ilḥād» cuando se desvió. De ello procede «al-laḥd» en la tumba, porque está en su lado. Y se recitó «yalḥadūn»: son dos variantes lingüísticas. Y el ilḥād se da de tres maneras:
La primera:
por alteración en ellos, como hicieron los asociadores: los desviaron de lo que son y con ellos nombraron a sus ídolos; derivaron al-Lāt de «Allāh», al-ʿUzzā de «al-ʿAzīz», y Manāt de «al-Mannān». Lo dijeron Ibn ʿAbbās y Qatāda.
La segunda:
por aumento en ellos.
La tercera:
por disminución de ellos; como hacen los ignorantes que inventan súplicas en las que llaman a Allah —Exaltado sea— con otros nombres distintos de Sus nombres, y mencionan de Sus actos lo que no se menciona; y otras cosas que no Le convienen.
Dijo Ibn al-ʿArabī:
«Guardaos, pues, de ello; y que ninguno de vosotros invoque sino con lo que hay en el Libro de Allah y en los cinco libros: al-Buḫārī, Muslim, al-Tirmiḏī, Abū Dāwūd y al-Nasā’ī. Estos son los libros sobre los que gira el Islam; y en ellos ha entrado lo que hay en al-Muwaṭṭa’, que es el fundamento de las compilaciones. Dejad lo demás; y que ninguno de vosotros diga: “yo elijo tal y tal súplica”, pues Allah ya eligió para él y envió con ello a la creación a Su Enviado —Dios le bendiga y le conceda paz—».
La segunda.— El sentido del aumento en los nombres es el tašbīh (asimilación), y el de la disminución es el taʿṭīl (negación). Pues los asimilacionistas Lo describieron con lo que Él no autorizó, y los negacionistas Le despojaron de lo con lo que Se describió.
Por eso dijo la gente de la verdad:
Ciertamente nuestra religión es un camino entre dos caminos: ni asimilación ni negación.
Y se preguntó al shayj Abū al-Ḥasan al-Būšanǧī acerca del tawḥīd, y dijo:
Afirmar una Esencia no semejante a las esencias, y no despojada de los atributos.
Y se ha dicho acerca de Su dicho —Exaltado sea—: «y dejad a quienes se desvían» que significa: dejadlos, no disputéis con ellos ni os enfrentéis a ellos. Según esto, la aleya estaría abrogada por el combate. Lo dijo Ibn Zayd.
Y se dijo:
Su sentido es la amenaza, como Su dicho —Exaltado sea—:
«Déjame con quien he creado solo»[7496][al-Muddaṯṯir: 11]
y Su dicho:
«Déjalos comer y disfrutar»[7497][al-Ḥiǧr: 3].
Y esto es lo aparente de la aleya, por Su dicho —Exaltado sea—:
«Se les retribuirá por lo que solían hacer».
Y Allah sabe más.
Notas y Referencias
[7489] De ǧ, w y k.
[7490] Véase la segunda cuestión, t. 1, p. 281.
[7491] Véase t. 11, p. 185.
[7492] Véase t. 4, p. 264.
[7493] Véase t. 2, p. 308.
[7494] Véase p. 223 de este tomo.
[7495] Barǧān (con bā’ con fatḥa y con la rā’ con šadda): es ʿAbd al-Salām b. ʿAbd al-Raḥmān b. Abī al-Raḥḥāl Muḥammad b. ʿAbd al-Raḥmān, Abū al-Ḥakam al-Laḫmī, el africano, luego el sevillano, el sufí, exegeta. Murió en Marrakech el año 536 (según Ṭabaqāt al-Mufassirīn).
[7496] Véase t. 19, p. 69.
[7497] Véase t. 10, p. 2.