El Dominio
الملك Al-MulkVersículo (Español)
[67:22] ¿Quién está mejor encaminado: el que camina cabizbajo y tropezando o el que camina erguido por el sendero recto?
Tafsir de Al-Qurtubi
{أَفَمَن يَمۡشِي مُكِبًّا عَلَىٰ وَجۡهِهِۦٓ أَهۡدَىٰٓ أَمَّن يَمۡشِي سَوِيًّا عَلَىٰ صِرَٰطٖ مُّسۡتَقِيمٖ} (22)
Palabras del Altísimo:
«¿Acaso quien camina inclinado sobre su rostro está mejor guiado, o quien camina erguido sobre un camino recto?»
Dios —exaltado sea— pone un ejemplo del creyente y del incrédulo
[15200]«مُكِبًّا»
esto es: con la cabeza vuelta hacia abajo, sin mirar al frente, ni a su derecha ni a su izquierda; por ello no está a salvo de tropezar y caer de bruces. A diferencia de quien camina recto y equilibrado, mirando lo que tiene delante, y a su derecha y a su izquierda.
Dijo Ibn ʿAbbās:
Esto es en esta vida; y cabe que con ello se quiera decir el ciego que no acierta a dar con el camino y entonces se extravía a tientas
[15201], de modo que no cesa de caer sobre su rostro. Y que no es como el hombre recto, sano y vidente, que camina por un camino bien guiado.
Y dijo Qatāda:
Es el incrédulo: se ha inclinado sobre las desobediencias a Dios en esta vida, y Dios lo reunirá el Día de la Resurrección sobre su rostro.
Y dijeron Ibn ʿAbbās y al-Kalbī:
Con el que camina inclinado sobre su rostro se quiso decir Abū Ŷahl, y con el que camina erguido, el Enviado de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—. Y se dijo: Abū Bakr; y se dijo: Ḥamza; y se dijo: ʿAmmār ibn Yāsir; lo dijo ʿIkrima.
Y se dijo:
Es general respecto del incrédulo y del creyente; es decir, que el incrédulo no sabe si está sobre la verdad o sobre la falsedad. Esto es: ¿está mejor guiado este incrédulo, o el musulmán que camina erguido y equilibrado, ve el camino, y está
«sobre un camino recto»,
y éste es el islam.
Y se dice:
«أَكَبَّ» el hombre sobre su rostro, en aquello que no se transitiva con alif.
Pero si se transitiva, se dice:
«كَبَّهُ اللهُ لِوَجْهِهِ», sin alif.
[15200]
:Lo que está entre los dos corchetes cuadrados falta en S, H.
[15201]
:al-iʿtisāf: internarse en el desierto y atravesarlo sin propósito ni guía, sin buscar un destino ni un camino transitado.