La Prohibición
التحريم At-TahrimVersículo (Español)
[66:6] ¡Oh, creyentes! Protéjanse a sí mismos y a sus familias del Fuego [del Infierno], cuyo combustible serán los seres humanos y las piedras, y en el que habrá ángeles rigurosos y severos que no desobedecen a Dios en lo que Él les ordena, sino que ejecutan Sus órdenes.
Tafsir de Al-Qurtubi
{يَـٰٓأَيُّهَا ٱلَّذِينَ ءَامَنُواْ قُوٓاْ أَنفُسَكُمۡ وَأَهۡلِيكُمۡ نَارٗا وَقُودُهَا ٱلنَّاسُ وَٱلۡحِجَارَةُ عَلَيۡهَا مَلَـٰٓئِكَةٌ غِلَاظٞ شِدَادٞ لَّا يَعۡصُونَ ٱللَّهَ مَآ أَمَرَهُمۡ وَيَفۡعَلُونَ مَا يُؤۡمَرُونَ} (6)
Palabras del Altísimo:
«¡Oh vosotros que habéis creído! Protegeos a vosotros mismos y a vuestras familias de un Fuego».
En ello hay una sola cuestión: el mandato de que el ser humano se proteja a sí mismo y a su familia del Fuego.
Ad-Daḥḥāk dijo:
Su sentido es: protegeos a vosotros mismos; y en cuanto a vuestras familias, que se protejan ellas mismas del Fuego.
Y se transmitió de ʿAlī ibn Abī Ṭalḥa, de Ibn ʿAbbās:
Protegeos a vosotros mismos y ordenad a vuestras familias el recuerdo (de Dios) y la súplica, hasta que Dios los proteja por medio de vosotros.
Y ʿAlī —Dios esté complacido con él—, Qatāda y Muǧāhid dijeron:
Protegeos a vosotros mismos con vuestras obras, y protegeos a vuestras familias con vuestra exhortación.
Ibn al-ʿArabī:
Y esto es lo correcto, y es la comprensión jurídica que aporta la conjunción, la cual exige la participación entre el coordinado y el coordinante en el significado del verbo, como en su dicho:
Le di de comer heno y agua fresca
[15151]
Y como en su dicho:
Y vi a tu esposo en la refriega *** ceñido con espada y lanza
Así pues, al hombre le incumbe reformarse a sí mismo mediante la obediencia, y reformar a su familia como el pastor reforma a su rebaño.
Pues en el ḥadiz auténtico consta que el Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz— dijo:
(«Todos vosotros sois pastores y todos vosotros sois responsables de vuestro rebaño: el imām que está sobre la gente es pastor y es responsable de ellos; y el hombre es pastor sobre la gente de su casa y es responsable de ellos»).
Y a esto aludió al-Ḥasan en esta aleya con su dicho:
Les ordena y les prohíbe.
Y algunos sabios dijeron: cuando dijo: «Protegeos a vosotros mismos», entran en ello los hijos, porque el hijo es parte de él.
Del mismo modo que entraron en Su dicho —Altísimo sea—:
«y no hay culpa sobre vosotros en que comáis de vuestras casas [15152]»
[La Luz: 61].
Así, no fueron mencionados de manera independiente como se menciona al resto de los parientes. Por tanto, le enseña lo lícito y lo ilícito, lo aparta de las desobediencias y los pecados, y demás normas.
Y dijo —la paz sea con él—:
(«El derecho del hijo sobre el padre es que le ponga un buen nombre, le enseñe la escritura y lo case cuando alcance la madurez»).
Y dijo —la paz sea con él—:
(«Ningún padre ha otorgado a un hijo un don mejor que una buena educación»).
Y ʿAmr ibn Šuʿayb transmitió de su padre, de su abuelo, del Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz—:
(«Ordenad a vuestros hijos la oración a los siete años, y golpeadlos por ella a los diez, y separadlos en los lechos»).
Lo transmitió un grupo de los expertos en ḥadiz; y esta es la formulación de Abū Dāwūd.
Y también transmitió de Samura ibn Ǧundub, quien dijo:
El Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz— dijo:
(«Ordenad al niño la oración cuando alcance los siete años; y cuando alcance los diez, golpeadlo por ella»).
Asimismo, informa a su familia del tiempo de la oración, de la obligatoriedad del ayuno y de la obligatoriedad de romper el ayuno cuando sea obligatorio, basándose en ello en el avistamiento del creciente.
Y Muslim transmitió que el Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz—, cuando hacía el witr, decía:
(«Levántate y haz el witr, ¡oh ʿĀ’iša!»).
Y se transmitió que el Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz— dijo:
(«Que Dios tenga misericordia del hombre que se levanta por la noche y ora, y despierta a su familia; y si ella no se levanta, le rocía el rostro con agua. Que Dios tenga misericordia de la mujer que se levanta por la noche, ora y despierta a su esposo; y si él no se levanta, le rocía el rostro con agua»).
Y de ello es su dicho —Dios lo bendiga y le conceda paz—:
(«Despertad a las moradoras de las estancias»).
Y esto entra en la generalidad de Su dicho —Altísimo sea—:
«Y cooperad en la virtud y el temor de Dios [15153]»
[La Mesa: 2].
Al-Qušayrī mencionó que ʿUmar —Dios esté complacido con él— dijo cuando descendió esta aleya:
¡Mensajero de Dios! Nos protegemos a nosotros mismos; pero ¿qué hay de nuestras familias?
Entonces dijo:
(«Les prohibís aquello que Dios os ha prohibido y les ordenáis aquello que Dios ha ordenado»).
Y Muqātil dijo:
Eso es un deber para él respecto de sí mismo, de su hijo, de su familia, de sus esclavos varones y de sus esclavas.
Al-Kiyā dijo:
Así pues, nos incumbe enseñar a nuestros hijos y a nuestra familia la religión y el bien, y aquello de la buena educación de lo que no se puede prescindir.
Y esto es Su dicho —Altísimo sea—:
«Y ordena a tu familia la oración y persevera en ella [15154]»
[Ṭā-Hā: 132].
Y semejante a Su dicho —Altísimo sea— al Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz—:
«Y advierte a tus parientes más cercanos [15155]»
[Los Poetas: 214].
Y en el ḥadiz:
(«Ordenadles la oración cuando sean hijos de siete años»).
Palabras del Altísimo:
«Su combustible son los hombres y las piedras».
«Ya ha precedido en la sura “La Vaca” el comentario al respecto [15156]».
«Sobre él hay ángeles, severos, duros».
Esto es: los ángeles zabāniya, de corazones ásperos; no tienen misericordia cuando se les pide misericordia. Fueron creados de la ira, y se les hizo amar el castigo de las criaturas como se hizo amar a los hijos de Adán comer y beber.
«Duros»:
es decir, de cuerpos robustos.
Y se dijo: ásperos en las palabras, duros en los actos.
Y se dijo: ásperos al apresar a la gente del Fuego, duros con ellos.
Se dice: fulano es duro con fulano, es decir, fuerte contra él, lo castiga con diversas clases de tormento.
Y se dijo: con «severos» quiso decir la corpulencia de sus cuerpos, y con «duros», la fuerza.
Ibn ʿAbbās dijo:
Entre los dos hombros de uno de ellos hay una marcha de un año; y la fuerza de uno de ellos es que golpea con la maza y, con ese golpe, empuja a setenta mil personas hasta el fondo del Infierno.
E Ibn Wahb mencionó, diciendo:
Y nos transmitió ʿAbd ar-Raḥmān ibn Zayd, quien dijo: el Mensajero de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz— dijo acerca de los guardianes del Infierno:
(«Entre los dos hombros de uno de ellos hay como entre el oriente y el occidente»).
Palabras del Altísimo:
«No desobedecen a Dios en lo que Él les ordena»:
es decir, no Le contradicen en Su orden, ni por aumento ni por disminución.
«Y hacen lo que se les ordena»:
es decir, en su tiempo: no lo retrasan ni lo adelantan.
Y se dijo: es decir, su deleite está en cumplir la orden de Dios, del mismo modo que el gozo de la gente del Paraíso está en permanecer en el Paraíso; lo mencionó alguno de los muʿtazilíes.
Y, según ellos, es imposible el “cómo” mañana.
Y no se oculta la creencia de la gente de la Verdad: que Dios impone al siervo obligaciones hoy y mañana; y no se niega la imposición de obligaciones respecto de los ángeles.
Y a Dios le corresponde hacer lo que quiera.
[15151]
: rajaẓ célebre cuyo autor no se conoce. Su continuación es:
*hasta que dispersó el lagrimeo de sus ojos*
Véase el libro Al-Inṣāf, Šarḥ aš-Šawāhid, t. 6, p. 95.
[15152]
: véase t. 12, p. 314.
[15153]
: véase t. 6, p. 46.
[15154]
: véase t. 11, p. 263.
[15155]
: véase t. 13, p. 143.
[15156]
: véase t. 1, p. 235.
Notas y Referencias
[15151] [15151] : rajaẓ célebre cuyo autor no se conoce. Su continuación es: *hasta que dispersó el lagrimeo de sus ojos* Véase el libro Al-Inṣāf, Šarḥ aš-Šawāhid, t. 6, p. 95.
[15152] Véase t. 12, p. 314.
[15153] Véase t. 6, p. 46.
[15154] Véase t. 11, p. 263.
[15155] Véase t. 13, p. 143.
[15156] Véase t. 1, p. 235.