Los Hipócritas
المنافقون Al-MunafiqunVersículo (Español)
[63:10] Den en caridad parte de lo que les he provisto, antes de que la muerte les sobrevenga y [recién] entonces digan: "¡Señor mío! Concédeme un poco más de tiempo para poder hacer caridades y ser de los piadosos".
Tafsir de Al-Qurtubi
{وَأَنفِقُواْ مِن مَّا رَزَقۡنَٰكُم مِّن قَبۡلِ أَن يَأۡتِيَ أَحَدَكُمُ ٱلۡمَوۡتُ فَيَقُولَ رَبِّ لَوۡلَآ أَخَّرۡتَنِيٓ إِلَىٰٓ أَجَلٖ قَرِيبٖ فَأَصَّدَّقَ وَأَكُن مِّنَ ٱلصَّـٰلِحِينَ} (10)
En ella hay cuatro cuestiones:
La primera—
Su dicho —Exaltado sea—:
«Y gastad de aquello con que os hemos provisto antes de que a alguno de vosotros le llegue la muerte»
indica la obligatoriedad de apresurar el cumplimiento del pago del zakat, y no es lícito retrasarlo en absoluto. Y lo mismo ocurre con el resto de los actos de adoración cuando su tiempo queda determinado.
La segunda—
«Y entonces dirá: “¡Señor mío! Si tan solo me concedieras una prórroga hasta un plazo cercano, para que dé limosna y sea de los justos”»
Pidió el retorno a la vida mundanal para obrar rectamente.
Al-Tirmidhī transmitió de al-Ḍaḥḥāk b. Muzāḥim, de Ibn ʿAbbās, que dijo:
Quien posea bienes con los que podría alcanzar la peregrinación a la Casa de su Señor, o sobre los que le sea obligatorio el zakat y no lo cumpla, pedirá el retorno en el momento de la muerte.
Entonces un hombre dijo:
¡Ibn ʿAbbās, teme a Dios! Solo los incrédulos piden el retorno.
Él respondió:
Te recitaré sobre ello un Corán:
«¡Oh, vosotros que creéis! Que ni vuestros bienes ni vuestros hijos os distraigan del recuerdo de Dios; y quienes hagan eso, esos son los perdedores. Y gastad de aquello con que os hemos provisto antes de que a alguno de vosotros le llegue la muerte y entonces diga: “¡Señor mío! Si tan solo me concedieras una prórroga hasta un plazo cercano, para que dé limosna y sea de los justos”, hasta Su dicho: “Y Dios está bien informado de lo que hacéis”».
Dijo: ¿Qué hace obligatorio el zakat?
Respondió:
Cuando el patrimonio alcance
[15034] doscientos o más.
Dijo: ¿Y qué hace obligatoria la peregrinación?
Respondió:
La provisión y la montura.
Digo:
Lo mencionó al-Ḥalīmī, Abū ʿAbd Allāh al-Ḥusayn b. al-Ḥasan, en el libro (Minhāj al-Dīn), elevándolo (marfūʿ) y dijo: E Ibn ʿAbbās dijo: El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
«Quien tenga bienes con los que pueda alcanzar la peregrinación…»
el hadiz, y lo citó. Ya ha precedido en «Āl ʿImrān» su formulación
[15035]
La tercera—
Dijo Ibn al-ʿArabī:
Ibn ʿAbbās se atuvo a la generalidad de la aleya respecto del gasto obligatorio en particular, no del voluntario. En cuanto a su interpretación como zakat, es correcta en su totalidad, tanto en general como en la estimación de los doscientos. En cuanto a lo relativo a la peregrinación, en ello hay una dificultad;
pues, si decimos que el ḥaŷŷ es de cumplimiento diferido (ʿalā al-tarākhī), entonces sobre el pecado de quien muere antes de peregrinar hay discrepancia entre los sabios, y la aleya no se aplica a ello.
Y si decimos que el ḥaŷŷ es de cumplimiento inmediato (ʿalā al-fawr), entonces la aleya, en su generalidad, es correcta; porque a quien le fue obligatorio el ḥaŷŷ y no lo realizó le alcanzará de parte de Dios aquello por lo que deseará haber retornado para cumplir lo que dejó de los actos de adoración. En cuanto a estimar el asunto por la provisión y la montura, sobre ello hay una discrepancia conocida entre los sabios. Y las palabras de Ibn ʿAbbās no tienen cabida en ello; porque el retorno y la amenaza no entran en las cuestiones de iŷtihād ni en las controvertidas, sino que solo entran en lo acordado. Y lo correcto es que se refiere al gasto obligatorio, sea cual sea su destino, por consenso o por texto del Corán; porque, fuera de eso, no cabe la verificación de la amenaza.
La cuarta—
Su dicho —Exaltado sea—:
«lawlā»
es decir: «hallā» (“¿por qué no…?”), y así sería una interrogación.
Y se dijo: «lā» es expletiva, y entonces el discurso tiene el sentido del deseo.
«fa-aṣṣaddaqa»
va en acusativo por ser respuesta al deseo con la fāʾ.
«wa-akūna»
es coordinado con
«fa-aṣṣaddaqa»;
y esta es la lectura de Ibn ʿAmr, Ibn Muḥayṣin y Muŷāhid. Los demás leyeron
«wa-akun»
en yussivo, coordinándolo con la posición de la fāʾ;
porque su dicho:
«fa-aṣṣaddaqa»,
si no fuera por la fāʾ, estaría en yussivo; es decir: «aṣṣaddaq».
Y semejante a ello:
«A quien Dios extravía, no hay guía para él, y los deja…
[15036]» [al-Aʿrāf: 186] en la lectura de quien lo pone en yussivo.
Dijo Ibn ʿAbbās:
Esta aleya es la más dura para la gente del tawḥīd; porque nadie que tenga ante Dios un bien en la otra vida desea retornar al mundo o que se le conceda demora en él.
Digo:
Excepto el mártir, pues desea retornar para ser muerto, por lo que ve de la nobleza.
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