La Reunión
الحشر Al-HashrVersículo (Español)
[59:5] [Oh, musulmanes, no sientan pesar,] porque tanto si talaban una palmera o la dejaban en pie, era con el permiso de Dios, con el fin de doblegar a los corruptos.
Tafsir de Al-Qurtubi
{LO QUE CORTASTEIS DE PALMERAS, O LO QUE DEJASTEIS EN PIE SOBRE SUS RAÍCES, FUE CON PERMISO DE ALLAH, Y PARA QUE ÉL AVERGONZARA A LOS TRANSGRESORES} (5)
فيه خمس مسائل :
La primera.-
Su dicho —Exaltado sea—:
{ ما قطعتم من لينة }
(«mā»)
está en posición de acusativo por
(«qaṭaʿtum»),
como si dijera: «¿qué cosa habéis cortado?». Y ello se debe a que el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, cuando descendió sobre las fortalezas de Banū al-Naḍīr —y es al-Buwayra—, tras haber ellos quebrantado el pacto al auxiliar a Quraysh contra él el día de Uḥud, ordenó cortar sus palmeras y quemarlas. Discreparon acerca de la cantidad de ello:
Qatāda y al-Ḍaḥḥāk dijeron: cortaron de sus palmeras y quemaron seis palmeras.
Y Muḥammad b. Isḥāq dijo: cortaron una palmera y quemaron una palmera; y ello fue con la aprobación del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— o por su orden, ya sea para debilitarlos con ello o por la amplitud del
[14817] terreno al cortarlas.
Eso les resultó penoso y dijeron —siendo judíos, gente del Libro—: «¡Oh Muḥammad! ¿No pretendes que eres un profeta que quiere la rectitud? ¿Acaso es de la rectitud cortar las palmeras y quemar los árboles? ¿Y has hallado en lo que Dios te ha revelado la licitud de la corrupción en la tierra?». Eso apenó al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—. Y los creyentes sintieron
[14818] una inquietud en su fuero interno hasta que discreparon:
unos dijeron: «No cortéis de lo que Dios nos ha concedido como botín».
y otros dijeron: «Cortad, para irritarlos con ello».
Entonces descendió la aleya confirmando a quien prohibía el corte y declarando lícito, sin pecado, a quien cortó; e informó de que su corte y su dejarlo fue con permiso de Dios.
Y su poeta, Sammāk el judío, dijo a propósito de ello:
¿Acaso no heredamos el Libro sabio *** en el tiempo de Moisés, sin desviarnos?
Y vosotros sois pastores de ovejas flacas *** en la llanura de Tihāma y al-Akhyaf.
Veis el pastoreo como gloria para vosotros *** en toda época, para vosotros gravosa.
¡Oh vosotros, los testigos!, deteneos *** de la injusticia y del lenguaje altivo.
Quizá las noches y el giro de las flores *** hagan prevalecer al justo ecuánime,
con la matanza de al-Naḍīr y su expulsión
[14819]*** y el tronchado de las palmeras, sin que se recoja fruto.
Le respondió Ḥassān b. Thābit:
Se echaron en falta
[14820] unas gentes que auxiliaron a Quraysh *** y no tienen en su ciudad quien los socorra.
A ellos se les dio el Libro y lo malograron *** y están ciegos ante la Torá, estériles.
Negasteis el Corán y rehusasteis
[14821]*** creer a quien anunció el amonestador.
Y fue cosa leve para los notables de Banū Lu’ayy *** un incendio en al-Buwayra, que se propaga.
Le respondió Abū Sufyān b. al-Ḥārith b. ʿAbd al-Muṭṭalib:
Que Dios perpetúe ese obrar
*** y que en sus contornos arda
[14822] el fuego abrasador.
Sabrás cuál de nosotros está en holgura *** y sabrás a cuál de nuestras dos tierras se llega.
Si las palmeras allí fueran monturas *** dirían: «No hay estancia para vosotros; marchaos».
La segunda.- La salida del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— hacia ellos fue en Rabīʿ al-Awwal, al comienzo del cuarto año de la Hégira. Se fortificaron contra él en las fortalezas, y ordenó cortar las palmeras y quemarlas; y entonces descendió la prohibición del vino.
ʿAbd Allāh b. Ubayy b. Salūl y quienes estaban con él de los hipócritas enviaron a Banū al-Naḍīr: «Estamos con vosotros; si se os combate, combatiremos con vosotros; y si se os expulsa, saldremos con vosotros». Se dejaron engañar por ello. Pero cuando llegó la realidad, los abandonaron y los entregaron; se rindieron, y pidieron al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— que cesara de derramar su sangre y que los desterrara, con la condición de que les perteneciera cuanto pudieran cargar los camellos de sus bienes, excepto las armas. Así cargaron y partieron hacia Jaybar; y algunos marcharon hacia al-Šām. Entre quienes marcharon a Jaybar estaban sus principales, como Ḥuyayy b. Ajṭab, Sallām b. Abī al-Ḥaqīq y Kināna b. al-Rabīʿ. Y Jaybar quedó sometida a ellos.
La tercera.- Está establecido en el Ṣaḥīḥ de Muslim y en otros, por Ibn ʿUmar, que el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— cortó las palmeras de Banū al-Naḍīr y las quemó.
Y sobre ello dice Ḥassān:
Y fue cosa leve para los notables de Banū Lu’ayy *** un incendio en al-Buwayra, que se propaga.
Y acerca de ello descendió:
«{ ما قطعتم من لينة }»
la aleya.
La gente discrepó sobre la demolición de la morada del enemigo, su quema y el corte de sus frutos, en dos opiniones:
La primera: que ello es lícito; así se dice en al-Mudawwana.
La segunda: que si los musulmanes saben que eso será para ellos, no lo harán; y si desesperan, lo harán. Lo dijo Mālik en al-Wāḍiḥa, y sobre ello discuten los compañeros de al-Šāfiʿī.
Ibn al-ʿArabī dijo: lo correcto es la primera. Pues el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— sabía que las palmeras de Banū al-Naḍīr serían para él, pero las cortó y quemó para que ello fuera escarmiento para ellos y debilitamiento en su ánimo hasta que salieran de allí. Y destruir parte del bien para la rectitud del resto es un interés lícito en la Ley, pretendido por la razón.
La cuarta.- Dijo al-Māwardī: en esta aleya hay una prueba de que todo muŷtahid acierta.
Y lo dijo al-Kiyā al-Ṭabarī, quien dijo: aunque el iŷtihād se aleja en algo semejante con la presencia del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— entre ellos; y no hay duda de que el Mensajero de Dios lo aprobó y guardó silencio, de modo que recibieron el dictamen únicamente de su ratificación.
Dijo Ibn al-ʿArabī: esto es falso; porque el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— estaba con ellos, y no hay iŷtihād con la presencia del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—. Más bien, ello indica el iŷtihād del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— en aquello sobre lo que no se le reveló, tomando del sentido general del daño a los incrédulos, y entrando en el permiso para todo lo que los conduzca al arrasamiento y la ruina; y eso es Su dicho —Exaltado sea—:
{ وليخزي الفاسقين }.
La quinta.- Se discrepó sobre qué es «al-līna», según diez opiniones:
La primera: todas las palmeras excepto la ʿaŷwa; lo dijeron al-Zuhrī, Mālik, Saʿīd b. Ŷubayr, ʿIkrima y al-Jalīl.
Y de Ibn ʿAbbās, Muŷāhid y al-Ḥasan: que es toda la palmera, sin exceptuar ʿaŷwa ni otra.
Y también de Ibn ʿAbbās: que es un tipo de palmera.
Y de al-Ṯawrī: que son las palmeras nobles.
Y de Abū ʿUbayda: que son todos los tipos de dátil salvo la ʿaŷwa y el barnī
[14823]
Y dijo Ŷaʿfar b. Muḥammad: que es la ʿaŷwa en particular. Y mencionó que al-ʿatīq y la ʿaŷwa estuvieron con Noé —sobre él la paz— en el arca.
Y al-ʿatīq: el macho. Y la ʿaŷwa era el origen de todas las hembras; por eso a los judíos les resultó penoso cortarla. Lo transmitió al-Māwardī.
Y se dijo: es una variedad de palmera cuyo dátil se llama «al-lawān»; su dátil es el mejor de los dátiles, de intenso amarilleo; se ve su hueso desde fuera y el molar se hunde en él; una palmera de ella les es más querida que un waṣīf
[14824]
Y se dijo: es la palmera cercana a la tierra. Y al-Ajfaš recitó:
Me afligió la paloma cuando cantó *** por la separación de los amados desde lo alto de una līna.
Y se dijo: al-līna es el hijuelo (fasīla), porque es más blando que la palmera.
Y de ello es el dicho del poeta:
Plantaron su līn en el cauce de un manantial *** luego cercaron las palmeras con los matorrales
[14825]
Y se dijo: al-līna son todos los árboles, por su blandura con la vida.
Dijo Ḏū al-Rumma:
El batir de las plumas remeras cae sobre una līna *** el rocío de su noche en sus plumas se ondula.
Y la décima opinión: que es el daqal; lo dijo al-Aṣmaʿī.
Dijo: y la gente de Medina dice: «las mesas no se hinchan hasta que se hallan los alwān», queriendo decir el daqal.
Dijo Ibn al-ʿArabī: lo correcto es lo que dijeron al-Zuhrī y Mālik por dos razones: una, que ambos conocen mejor su tierra y sus árboles.
La segunda: que la etimología lo respalda y los lingüistas lo confirman: pues «al-līna» su patrón es «lūna», y se debilitó según sus principios hasta devenir «līna»; es «lawn». Y cuando entra la hāʾ, se quiebra su primera letra, como «bark al-ṣadr» (con bāʾ abierta) y «birkah» (con bāʾ quebrada) por causa de la hāʾ. Y se dijo: «līna» su origen es «liwna», y se cambió la wāw por yāʾ por la kasra de lo que la precede. El plural de «līna» es «līn».
Y se dijo: «liyān».
Dijo Imruʾ al-Qays describiendo el cuello de su caballo:
Y una cerviz como la altura del liyān *** en la que el extraviado encendió la fiebre.
Y dijo al-Ajfaš: sólo se llamó «līna» por derivación de «al-lawn», no de «al-līn».
Al-Mahdawī: se discrepó sobre su derivación; se dijo: es de «al-lawn» y su origen es «lūna».
Y se dijo: su origen es «līna» de «lāna yalīnu». Y leyó ʿAbd Allāh:
{ ما قطعتم من لينة ولا تركتم قوماء على أصولها }
es decir, en pie sobre su tronco. Y leyó al-Aʿmaš:
{ ما قطعتم من لينة أو تركتموها قُوَّمًا على أصولها }
el sentido: no la cortasteis. Y se leyó:
{ قوماء على أُصُلها }.
Y en ello hay dos posibilidades:
una: que sea plural de «aṣl», como «rahn» y «ruhn».
la segunda: que se haya bastado con la ḍamma en lugar de la wāw. Y se leyó:
{ قائما على أصوله }
atendiendo al término literal de «mā».
{ فبإذن الله }
es decir, por Su orden.
{ وليخزي الفاسقين }
es decir, para humillar con ello a los judíos incrédulos, por medio de Él, de Su Profeta y de Sus Libros.
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Notas y Referencias
[14817] En ḥ, هـ: «o por amplitud».
[14818] En ḥ, s, هـ: «los musulmanes».
[14819] En la Sīra de Ibn Hišām: «y sus aliados».
[14820] En la Sīra de Ibn Hišām: «se comprometieron mutuamente».
[14821] En la Sīra: «vinisteis».
[14822] En la Sīra: «en sus extremos».
[14823] (al-barnī, con fatḥa y luego sukūn): una variedad de dátil rojo con matiz amarillento, de mucha corteza, dulce al paladar.
[14824] Al-waṣīf: el sirviente, sea muchacho o muchacha.
[14825] En ḥ, s, هـ: «con las vainas».