El Compasivo
الرحمن Ar-RahmanVersículo (Español)
[55:76] [Los bienaventurados] estarán reclinados sobre cojines verdes y hermosas alfombras.
Tafsir de Al-Qurtubi
{RECLINADOS SOBRE RAFRAF VERDES Y ‘ABQARĪ HERMOSOS} (76)
Palabras del Altísimo:
«Reclinados sobre rafraf verdes».
El rafraf son los mahābis
[14602]
Dijo Ibn ‘Abbās:
el rafraf son los sobrantes de los lechos y las alfombras.
Y de él también:
el rafraf son los mahābis; se recuestan sobre sus sobrantes; y así lo dijo Qatāda.
Dijeron al-Ḥasan y al-Quraẓī:
son las alfombras.
Dijo Ibn ‘Uyayna:
son las zarābī.
Dijo Ibn Kaysān:
son los cojines; y así lo dijo también al-Ḥasan.
Dijo Abū ‘Ubayda:
es el borde de la prenda. Y al-Layth dijo: una clase de vestiduras verdes que se extienden.
Y se dijo:
los lechos elevados.
Y se dijo:
toda tela ancha, entre los árabes, es rafraf.
Dijo Ibn Muqbil:
Y ciertamente nosotros descendemos, y nuestras sandalias pisan *** restos caídos de diversas clases de rayṭ y rafraf
Y estas son opiniones cercanas entre sí.
En al-Ṣiḥāḥ:
el rafraf son vestiduras verdes de las que se hacen los mahābis; en singular, rafrafa.
Y dijo Sa‘īd b. Jubayr, e Ibn ‘Abbās también:
el rafraf son los jardines del Paraíso; y la etimología de rafraf procede de raffa-yariffu, cuando se eleva; y de ello la rafrafa del ave, por mover sus alas en el aire. Y quizá llamaron al avestruz rafrāf por eso; porque aletea con sus alas y luego corre. Y rafrafa el ave también cuando mueve sus alas alrededor de algo queriendo posarse sobre ello. Y rafraf es asimismo la rotura de la tienda y los lados de la coraza y lo que cuelga de ella; en singular, rafrafa.
Y en el relato sobre el fallecimiento del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—:
«levantó el rafraf y vimos su rostro como si fuera una hoja [ تُخَشْخِشُ ] [14603]»,
es decir, levantó el borde del pabellón.
Y se dijo:
el origen de rafraf viene de raffa la planta, yariffu, cuando se vuelve tierna y lozana; lo transmitió al-Tha‘labī.
Y dijo al-Qutbī:
se dice de una cosa, cuando abunda su agua por la gracia y la frescura hasta casi estremecerse: raffa-yariffu rafīfan; lo transmitió al-Harawī.
Y se ha dicho:
que el rafraf es algo que, cuando su dueño se asienta sobre ello, lo rafrafa y lo hace descender, como un columpio, a derecha e izquierda, elevándolo y bajándolo, deleitándose con ello en su intimidad; lo dijo al-Tirmidhī al-Ḥakīm en «Nawādir al-uṣūl». Y lo hemos mencionado en «al-Tadhkira».
Dijo al-Tirmidhī:
«El rafraf es de mayor rango que los lechos; por eso lo mencionó en las dos primeras: “reclinados sobre lechos cuyo forro es de brocado” [al-Raḥmān: 54]. Y aquí dijo: “reclinados sobre rafraf verdes”. El rafraf es algo que, cuando el walī se asienta sobre ello, lo rafrafa; es decir, lo hace volar así y así, adonde quiera, como un columpio. Y su origen es que rafrafa ante Dios —Poderoso y Majestuoso—. Se nos transmitió en el ḥadiz del Mi‘rāŷ que el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, cuando alcanzó la Sidrat al-Muntahā, le llegó el rafraf; lo tomó de la mano de Ŷibrīl y voló con él hasta el sitial del Trono. Y mencionó que dijo: “voló conmigo, bajándome y elevándome, hasta que me detuvo ante mi Señor”. Luego, cuando llegó el momento de partir, lo tomó y voló con él, bajando y elevando, precipitándolo, hasta entregarlo a Ŷibrīl —sobre él las oraciones de Dios y Su paz—; y Ŷibrīl lloraba y alzaba su voz con la alabanza. Así, el rafraf es un servidor de entre los servidores ante Dios —Altísimo—, con prerrogativas en el lugar de la cercanía y la proximidad; del mismo modo que al-Burāq es una montura que montan los profetas, especialmente destinada a ello en Su tierra. Este rafraf que Dios sometió para la gente de los dos jardines cercanos es su reclinatorio y su lecho: hace rafrafa al walī por las orillas de esos ríos y sus riberas, adonde quiera, hasta las tiendas de sus esposas, las buenas y hermosas».
Luego dijo:
«y ‘abqarī hermosos».
El ‘abqarī son tejidos labrados que se extienden; y si el Creador de los labrados dice que son hermosos, ¿qué pensarás de esos ‘abāqir?.
Y leyó ‘Uthmān —Dios esté complacido con él—, al-Ŷaḥdarī, al-Ḥasan y otros:
«reclinados sobre rafārif», en plural, sin declinación; y asimismo:
«y ‘abāqirī hermosos»,
plural de rafraf y ‘abqarī. Y «rafraf» es un nombre colectivo, y «‘abqarī» es un singular que indica el colectivo, atribuido a ‘Abqar.
Y se ha dicho:
que el singular de rafraf y de ‘abqarī es rafrafa y ‘abqariyya; y rafārif y ‘abāqir son el plural del plural.
Y el ‘abqarī son las ṭanāfis, las gruesas de ellas; dijo al-Farrā’.
Y se dijo:
las zarābī; de Ibn ‘Abbās y otros.
Al-Ḥasan:
son las alfombras.
Muŷāhid:
el brocado.
Al-Qutbī:
toda tela y toda cosa, entre los árabes, es ‘abqarī.
Dijo Abū ‘Ubayd:
es atribuido a una tierra en la que se hace el brocado; por ello se atribuye a ella todo brocado bien tejido.
Dijo Dhū al-Rumma:
hasta que, como si a los prados del terreno áspero los hubiera vestido *** un recubrimiento y acolchado de brocado de ‘Abqar
Y se dice:
‘Abqar es una aldea en la región del Yemen, donde se tejen alfombras labradas.
Y dijo Ibn al-Anbārī:
que el origen es que ‘Abqar es una aldea habitada por los genios; a ella se atribuye todo lo sobresaliente y magnífico.
Y dijo al-Jalīl:
todo lo magnífico, precioso, excelente y noble, de hombres y mujeres y otros, entre los árabes, es ‘abqarī.
Y de ello la palabra del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— acerca de ‘Umar —Dios esté complacido con él—:
«no vi entre la gente a un ‘abqarī que desgarrase como él desgarra».
Y dijo Abū ‘Amr b. al-‘Alā’, cuando fue preguntado por su dicho —Dios le bendiga y le conceda paz—:
«no vi a un ‘abqarī que desgarrase como él desgarra»,
dijo: el jefe de un pueblo y su notable.
Dijo Zuhayr:
con caballos sobre los que hay una hueste ‘abqariyya *** dignos, un día, de alcanzar y de encumbrarse
Y dijo al-Ŷawharī:
‘abqarī es un lugar del que los árabes pretenden que pertenece a la tierra de los genios.
Dijo Labīd:
ancianos y jóvenes como la hueste de ‘Abqar
[14604]
Luego atribuyeron a ello toda cosa de la que se maravillaban por su destreza, la calidad de su hechura y su fuerza, y dijeron: ‘abqarī; y es singular y plural.
Y en el ḥadiz:
«solía postrarse sobre un ‘abqarī»,
y son estas alfombras con tintes y labrados; hasta dijeron: “injusticia ‘abqarī”, y “este es el ‘abqarī de su gente” para el hombre fuerte.
Y en el ḥadiz:
«no vi a un ‘abqarī que desgarrase como él desgarra».
Luego Dios les habló con lo que ellos conocían y dijo:
«y ‘abqarī hermosos».
Y algunos lo leyeron:
«‘abāqirī»,
y es un error; porque lo atribuido (al-mansūb) no se pluraliza conservando su forma de atribución.
Dijo Quṭrub:
no es atribuido, sino que es como kursī/kārāsī y bujtī/bujātī. Y Abū Bakr transmitió que el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— recitó:
«reclinados sobre rafārif verdes y ‘abāqir hermosos»;
lo mencionó al-Tha‘labī.
Y la ḍamma en la ḍād de «juḍr» es rara.
Notas y Referencias
[14602] Mahābis: plural de maḥbas, como maq‘ad; una tela que se coloca sobre el lomo del lecho para dormir sobre ella. Y en L: los asientos; y ambos sentidos son correctos, como en la lengua.
[14603] Adición tomada de los libros de lengua.
[14604] Primer hemistiquio del verso: *Y de los que rescataron, de sus hermanos y de sus hijos*.