El Compasivo
الرحمن Ar-RahmanVersículo (Español)
[55:68] Habrá frutas, datileras y granadas.
Tafsir de Al-Qurtubi
{EN AMBOS HAY FRUTA, PALMERAS Y GRANADOS} (68)
En ello hay dos cuestiones:
La primera.—
Dijeron algunos sabios: el granado y la palmera no son de la fruta; porque una cosa no se coordina con sí misma, sino que se coordina con otra distinta; y esto es lo aparente del discurso.
Y dijo la mayoría: ambos son de la fruta; y sólo repitió la mención de la palmera y el granado por su excelencia y por el buen lugar que ocupan entre las frutas, como Su dicho —Exaltado sea—:
«Guardad las oraciones y la oración intermedia» [al-Baqara: 238] Y el dicho:
«Quien sea enemigo de Dios, de Sus ángeles, de Sus mensajeros, de Gabriel y de Miguel» [al-Baqara: 98] Y ya se ha mencionado anteriormente.
Y se dijo: sólo los repitió porque la palmera y el granado, para ellos en aquel tiempo, eran como el trigo para nosotros; pues la palmera era el sustento general de ellos, y el granado era como las frutas; por eso se multiplicaba su plantación entre ellos por su necesidad de ambos. Y las frutas, para ellos, eran de las variedades de frutos que les maravillaban. Así, mencionó la fruta y luego mencionó la palmera y el granado por su generalidad y abundancia entre ellos, desde Medina hasta La Meca y lo contiguo a ellas de la tierra del Yemen; por ello los sacó, en la mención, de entre las frutas, y singularizó a las frutas por sí mismas.
Y se dijo: se los singularizó en la mención porque la palmera, su fruto es fruta y alimento, y el granado es fruta y medicina; así, no quedaron consagrados únicamente al deleite frutal. Y de ello dijo Abū Ḥanīfa —Dios tenga misericordia de él—:
La segunda.— Si alguien jura no comer fruta y come granada o dátiles frescos, no incurre en perjurio. Le contradijeron sus dos compañeros y la gente.
Dijo Ibn ʿAbbās: la granada en el Paraíso es como el camello con albarda.
Y mencionó Ibn al-Mubārak, dijo: nos informó Sufyān, de Ḥammād, de Saʿīd ibn Jubayr, de Ibn ʿAbbās, que dijo: las palmeras del Paraíso, sus troncos son esmeralda verde; sus karnāfīn son oro rojo; sus palmas son vestidura para la gente del Paraíso: de ellas son sus prendas cortadas y sus túnicas; y su fruto es como las tinajas y los cubos, más blanco que la leche, más dulce que la miel, más blando que la mantequilla; no tiene hueso
[14593]
Dijo: y nos transmitió al-Masʿūdī, de ʿAmr ibn Murra, de Abū ʿUbayda, que dijo: las palmeras del Paraíso están cargadas desde su base hasta su copa; y su fruto es como las tinajas: cada vez que se arranca un fruto, vuelve en su lugar otro; y ciertamente su agua corre sin cauce; y el racimo mide doce codos.
Notas y Referencias
[14593] al-ʿajam, con vocalización (bi-t-taḥrīk): el hueso (la semilla).