El Compasivo
الرحمن Ar-RahmanVersículo (Español)
[55:56] Habrá en ellos mujeres de mirar recatado, que no fueron tocadas antes por ningún ser humano ni tampoco un yinn.
Tafsir de Al-Qurtubi
{فِيهِنَّ قَٰصِرَٰتُ ٱلطَّرۡفِ لَمۡ يَطۡمِثۡهُنَّ إِنسٞ قَبۡلَهُمۡ وَلَا جَآنّٞ} (56)
Hay en ello tres cuestiones:
La primera.—
Su dicho —Exaltado sea—:
«En ellas hay recatadas en la mirada».
Se dijo: en los dos jardines mencionados.
Dijo az-Zajjāj:
Solo dijo: «en ellas», y no dijo «en ambos», porque quiso decir los dos jardines y lo que se ha preparado para sus moradores de deleite.
Y se dijo: «en ellas» se remite a los lechos cuyas forraduras son de brocado; es decir, en estos lechos (hay)
«recatadas en la mirada»;
esto es, mujeres recatadas en la mirada: han restringido sus ojos a sus esposos y no miran a otros. Ya se trató en «aṣ-Ṣāffāt [14581]».
Y se singularizó «la mirada» pese a la anexión al plural, porque está en el sentido del nombre de acción (maṣdar): de «tarafat ʿaynuhu taṭrifu ṭarfan»; luego se llamó así al ojo, y así vale para el singular y el plural,
como cuando dicen: «gente justa» (qawm ʿadl) y «ayuno» (ṣawm).
La segunda:
Su dicho —Exaltado sea—:
«No las desfloró antes de ellos humano alguno ni genio»;
es decir, nadie las alcanzó mediante coito antes de estos sus esposos.
Dijo al-Farrāʾ: el ṭamṯ es la desfloración, y es el matrimonio con sangrado; «ṭamaṯahā yaṭmaṯuhā wa-yaṭmiṯuhā ṭamṯan» cuando la desflora.
De ello se dijo: «mujer ṭāmiṯ», esto es, menstruante.
Y otros distintos de al-Farrāʾ discrepan de él en esto y dicen: «ṭamaṯahā» significa «la montó», de cualquier modo que sea. Sin embargo, la opinión de al-Farrāʾ es más conocida y más célebre.
Y al-Kisāʾī leyó: «lam yaṭmuṯhunna» con ḍamma en la mīm.
Se dice: «ṭamiṯat al-marʾa taṭmuṯu» (con ḍamm) cuando menstrúa. Y «ṭamiṯat» (con kasr) es una variante lingüística; así, ella es «ṭāmiṯ».
Y dijo al-Farazdaq:
«وَقَعْنَ [14582] hacia mí: no fueron desfloradas antes de mí,
y están más sanas que los huevos del avestruz».
Y se dijo: «lam yaṭmaṯhunna»: no las tocó.
Dijo Abū ʿAmr: el ṭamṯ es el toque; y eso se da en toda cosa que se toca. Y se dice del pastizal: «nadie tocó ese pastizal antes que nosotros»; y «no tocó a esta camella cuerda (ḥabl)», es decir, no la tocó atadura.
Y dijo al-Mubarrad: es decir, no las sometió humano alguno antes de ellos ni genio; y el ṭamṯ es el sometimiento.
Y al-Ḥasan leyó: «jāʾn» con hamza.
La tercera.— En esta aleya hay prueba de que los genios copulan como los humanos, y entran en el Paraíso y habrá para ellos en él genias.
Dijo Ḍamra: los creyentes de entre ellos tienen esposas de las huríes; así, las humanas son para los humanos, y las genias para los genios.
Y se dijo: es decir, ningún genio desfloró lo que Dios otorgó a los creyentes de entre los genios en el Paraíso —de las huríes—; y ningún humano desfloró lo que Dios otorgó a los creyentes de entre los humanos en el Paraíso —de las huríes humanas—. Y ello porque los genios no montan a las hijas de Adán en la vida mundana. Lo mencionó al-Qušayrī.
Digo: ya se trató en «an-Naml [14583]» la opinión sobre esto, y también en «al-Isrāʾ [14584]», y que es posible que monten a las hijas de Adán.
Y dijo Muǧāhid: cuando el hombre copula y no menciona (el Nombre), el genio se enrosca sobre su miembro y copula con él; y eso es Su dicho —Exaltado sea—: «No las desfloró antes de ellos humano alguno ni genio».
Y ello porque Dios —Bendito y Exaltado sea— describió a las huríes diciendo que no las desfloró antes de ellos humano alguno ni genio. Te hace saber que a las mujeres adámicas puede desflorarlas el genio, y que las huríes están libres de este defecto y han sido purificadas de él. Y el ṭamṯ es el coito.
Lo mencionó completo al-Tirmiḏī al-Ḥakīm; y lo mencionaron también al-Mahdawī, aṯ-Ṯaʿlabī y otros. Y Dios sabe más.
[14581]
:véase t. 15, p. 80.
[14582]
:en B: «دفعن».
[14583]
:véase t. 13, p. 211.
[14584]
:véase t. 10, p. 289.