55

El Compasivo

الرحمن Ar-Rahman
Aya 22

Versículo (Español)

[55:22] De ambas se extraen perlas y corales.

Tafsir de Al-Qurtubi

{يَخۡرُجُ مِنۡهُمَا ٱللُّؤۡلُؤُ وَٱلۡمَرۡجَانُ} (22) Palabras del Altísimo: «Salen de ambos la perla y el coral». Es decir: os salen del agua la perla y el coral [14534], del mismo modo que de la tierra salen el grano, la paja y la albahaca. Nafi‘ y Abū ‘Amr recitaron «yujraju» con ḍamma en la yā’ y fatḥa en la rā’, en voz pasiva. Los demás: «yajruju» con fatḥa en la yā’ y ḍamma en la rā’, considerando que la perla es el sujeto agente. Y dijo: «de ambos», cuando en realidad sale del salado, no del dulce; porque los árabes reúnen los dos géneros y luego informan acerca de uno de ellos, como en la palabra del Altísimo: «¡Oh asamblea de los genios y de los hombres! ¿Acaso no vinieron a vosotros mensajeros de entre vosotros? [14535]» [Al-An‘ām: 130] Y, en realidad, los mensajeros son de los hombres, no de los genios; así lo dijo al-Kalbī y otros. Dijo az-Zajjāj: Dios los mencionó a ambos; de modo que, si de uno de ellos sale algo, entonces ha salido de ambos. Y ello es como la palabra del Altísimo: «¿Acaso no veis cómo Dios creó siete cielos en capas e hizo la luna en ellos como luz? [14536]» [Nūḥ: 15] Y la luna está en el cielo de este mundo; pero se mencionó de manera general a los siete, como si lo que está en uno de ellos estuviera en ellos. Dijo Abū ‘Alī al-Fārisī: esto pertenece al capítulo de la elisión del término regido (ḥadhf al-muḍāf), es decir: «de uno de ellos», como en Su dicho: «[¿Por qué no fue revelado] a un hombre grande de una de las dos ciudades? [14537]» [Az-Zujruf: 31] es decir: de una de las dos ciudades. Dijo al-Ajfaš Sa‘īd: un grupo sostuvo que la perla sale del agua dulce. Y se dijo: son dos mares; de uno de ellos sale la perla y del otro el coral. Ibn ‘Abbās: son los dos mares del cielo y de la tierra. Cuando el agua del cielo cae en la concha del mar, se coagula como perla, y así resulta que sale de ambos; y esto lo dijo aṭ-Ṭabarī. Dijo aṯ-Ṯa‘labī: y ciertamente se me mencionó que había un hueso de dátil en el interior de una concha; una gota alcanzó parte del hueso y no alcanzó otra parte: allí donde la gota alcanzó del hueso hubo una perla, y el resto quedó como hueso. Y se dijo: el dulce y el salado pueden encontrarse; entonces el dulce es como la fecundación para el salado, y se atribuyó a ambos, como se atribuye el hijo al varón y a la hembra aunque lo dé a luz la hembra; por eso se dijo: la perla no sale sino de un lugar donde se encuentran el dulce y el salado. Y se dijo: el coral son los huesos de la perla y sus mayores; así lo dijeron ‘Alī e Ibn ‘Abbās —Dios esté complacido con ambos—, y la perla son sus menores. Y de ambos también, a la inversa: que la perla son las perlas mayores y el coral sus menores; y esto lo dijeron aḍ-Ḍaḥḥāk y Qatāda. Y dijo Ibn Mas‘ūd y Abū Mālik: el coral es la abalorio rojo.

[14534] :Lo que está entre corchetes se ha omitido en Z, L. [14535] :Véase t. 7, p. 85. [14536] :Véase t. 18, p. 304. [14537] :Véase t. 16, p. 82.

Notas y Referencias

[14534] Lo que está entre corchetes se ha omitido en Z, L.

[14535] Véase t. 7, p. 85.

[14536] Véase t. 18, p. 304.

[14537] Véase t. 16, p. 82.