Las Mujeres
النساء An-NisaVersículo (Español)
[4:5] No confíen a los [huérfanos menores de edad que sean] derrochadores los bienes materiales cuya administración Dios les ha confiado. Denles alimentación y vestimenta, y háblenles con cariño.
Tafsir de Al-Qurtubi
{Y no entreguéis a los insensatos vuestros bienes —que Dios ha hecho para vosotros como sustento—; y proveedles de ellos y vestidles, y decidles una palabra reconocida} (5)
فيه عشر مسائل :
الأولى :
Cuando Dios —Altísimo sea— ordenó entregar a los huérfanos sus bienes en Su dicho: «Y entregad a los huérfanos sus bienes», y hacer llegar las limosnas a las esposas, aclaró que al insensato y al no púber no es lícito entregarle su bien. Así, la aleya indica la afirmación del albacea (waṣī), del tutor (walī) y del garante (kafīl) para los huéranos. Los sabios han consensuado que la designación testamentaria a favor de un musulmán libre, digno de confianza y justo es válida. Discreparon respecto de la designación testamentaria a favor de una mujer libre: la mayoría de la gente de ciencia dijo: es válida. Aḥmad argumentó que ʿUmar —Dios esté complacido con él— designó a Ḥafṣa como albacea.
Se transmitió de ʿAṭāʾ b. Abī Rabāḥ que dijo acerca de un hombre que designó a su esposa como albacea: «La mujer no ha de ser albacea; y si lo hace, se traslada a un varón de su gente». Discreparon también respecto de la designación testamentaria a favor de un esclavo: lo prohibieron al-Šāfiʿī, Abū Ṯawr, Muḥammad y Yaʿqūb; y lo permitió Mālik [3969] y al-Awzāʿī e Ibn ʿAbd al-Ḥakam. Es la opinión de al-Najaʿī cuando designa a su esclavo como albacea. Ya se expuso lo relativo a esto en «al-Baqara» [3970] de manera completa.
الثانية :
Su dicho —Altísimo sea—: «los insensatos (al-sufahāʾ)». Ya se explicó en «al-Baqara» el significado lingüístico de la insensatez (safah) [3971] Los sabios discreparon sobre quiénes son esos insensatos.
Sālim al-Afṭas transmitió de Saʿīd b. Ǧubayr que dijo: «Son los huérfanos: no les entreguéis vuestros bienes». Al-Naḥḥās dijo: «Esto es de lo mejor que se ha dicho sobre la aleya».
Ismāʿīl b. Abī Ḫālid transmitió de Abū Mālik que dijo: «Son los hijos pequeños: no les deis vuestros bienes, no sea que los corrompan y quedéis sin nada».
Sufyān transmitió de Ḥumayd al-Aʿraǧ, de Muǧāhid, que dijo: «Son las mujeres». Al-Naḥḥās y otros dijeron: «Esta opinión no es correcta; los árabes dicen de las mujeres: سفائه o سفيهات, pues es lo más frecuente en el plural de فعيلة».
Y se dice: no entregues tu bien para una muḍāraba ni a un apoderado que no sabe comerciar.
Se transmitió de ʿUmar que dijo: «Quien no se instruya en jurisprudencia, que no comercie en nuestro mercado»; y eso es el dicho de Dios —Altísimo sea—: «Y no entreguéis a los insensatos vuestros bienes», es decir, a los ignorantes de las normas.
Y se dice: no lo entregues a los incrédulos; por ello los sabios reprobaron que el musulmán apodere a un dimmí para comprar y vender, o le entregue [3972] una muḍāraba.
Abū Mūsā al-Ašʿarī —Dios esté complacido con él— dijo: «Los insensatos aquí son todo aquel que merece ser puesto bajo interdicción (ḥaǧr)». Esto es abarcador.
Ibn Ḫuwayz Mandād dijo: En cuanto a la interdicción del insensato, el insensato tiene estados: un estado en el que se le interdicta por su minoría de edad; otro por falta de razón, por locura u otra causa; y otro por su mala administración de su propio patrimonio. En cuanto al desmayado, Mālik consideró preferible que no se le interdicte por la rapidez con que desaparece lo que le afecta. La interdicción recae a veces sobre el derecho de la persona y a veces sobre el derecho de otro. En cuanto al interdicto respecto de sí mismo, son los que hemos mencionado. Y el interdicto respecto de otro: el esclavo, el endeudado, el enfermo respecto de los dos tercios, el insolvente, la mujer casada por el derecho del marido, y la virgen respecto de sí misma. En cuanto al menor y al loco, no hay discrepancia en interdictarlos. En cuanto al mayor, es porque no sabe mirar por sí mismo en su patrimonio y no se está a salvo de que destruya su bien sin motivo; se asemeja así al niño, y en ello hay discrepancia que vendrá. No hay diferencia entre que destruya su bien en desobediencias o en obras de acercamiento (qurab) o en lo lícito. Nuestros compañeros discreparon si destruye su bien en obras de acercamiento: unos lo interdictaron y otros no. En cuanto al esclavo, no hay discrepancia. Al endeudado se le retira lo que tiene en su mano para sus acreedores, por el consenso de los Compañeros; y ʿUmar hizo eso con Asayfiʿ Ǧuhayna [3973], lo mencionó Mālik en al-Muwaṭṭaʾ. Y la virgen, mientras permanezca en el aposento, está bajo interdicción, porque no sabe mirar por sí misma; hasta que se casa, la gente entra a verla, sale y se muestra su rostro, conoce los perjuicios de los beneficios.
En cuanto a la mujer casada, es porque el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le dé paz— dijo: «No es válido para una mujer, cuyo marido posee su vínculo, disponer de su patrimonio sino en un tercio».
Digo: en cuanto al ignorante de las normas, aunque no esté bajo interdicción por hacer crecer su patrimonio y por falta de administración [3974], no se le entrega el bien por su ignorancia de lo corrupto y lo válido de las compraventas y de lo lícito y lo ilícito en ellas. Y el dimmí es semejante en la ignorancia de las compraventas y por lo que se teme de su trato con usura y otras cosas. Y Dios sabe más.
Discreparon sobre el modo de atribuir el bien a los destinatarios del خطاب, siendo que es de los insensatos.
Se dijo: se lo atribuyó a ellos porque está en sus manos y ellos lo administran, y se les atribuyó por amplitud expresiva, como Su dicho —Altísimo sea—: «Saludaos a vosotros mismos» [3975][al-Nūr: 61], y Su dicho: «Mataos a vosotros mismos» [3976][al-Baqara: 54].
Y se dijo: se lo atribuyó a ellos porque es del género de sus bienes, pues los bienes fueron hechos comunes entre las criaturas, pasando de mano en mano y de propiedad en propiedad; es decir, son para ellos cuando los necesiten, como vuestros bienes con los que protegéis vuestro honor, os preserváis y se engrandece vuestra posición; y con ellos se sostiene vuestro asunto.
Y una segunda opinión, dicha por Abū Mūsā al-Ašʿarī, Ibn ʿAbbās, al-Ḥasan y Qatāda: «que lo pretendido son realmente los bienes de los destinatarios del خطاب».
Ibn ʿAbbās dijo: «No entregues tu bien —que es la causa de tu sustento— a tu esposa y a tu hijo, quedándote pobre, mirando hacia ellos y hacia lo que hay en sus manos; antes bien, sé tú quien gaste en ellos». Así, los insensatos, según esto, son las mujeres y los niños: los hijos pequeños del hombre y su esposa. Esto concuerda con la opinión de Muǧāhid y Abū Mālik sobre los insensatos.
الثالثة :
La aleya indica la licitud de interdictar al insensato, pues Dios —Poderoso y Majestuoso— lo ordenó en Su dicho: «Y no entreguéis a los insensatos vuestros bienes». Y dijo: «Y si quien tiene la obligación es insensato o débil...» [3977][al-Baqara: 282]. Así estableció la tutela sobre el insensato como la estableció sobre el débil. El sentido de «débil» remite al menor; y el sentido de «insensato» al mayor púber, porque la insensatez es un nombre de censura, y no se censura al ser humano por lo que no ha adquirido [3978]; y la pluma está levantada respecto del no púber, de modo que la censura y la carga quedan negadas para él. Lo dijo al-Ḫaṭṭābī.
الرابعة :
Los sabios discreparon sobre los actos del insensato antes de que se le interdicte.
Mālik y todos sus compañeros, excepto Ibn al-Qāsim, dijeron: todo lo que hace y ordena el insensato es válido hasta que el imām le golpee la mano (le imponga la interdicción). Es la opinión de al-Šāfiʿī y Abū Yūsuf.
Ibn al-Qāsim dijo: sus actos no son válidos aunque el imām no le haya impuesto la interdicción.
Aṣbaġ dijo: si la insensatez es manifiesta, sus actos se rechazan; y si no es manifiesta, no se rechazan sus actos hasta que el imām le interdicte.
Saḥnūn argumentó a favor de la opinión de Mālik diciendo: si los actos del insensato se rechazaran antes de la interdicción, el sultán no necesitaría interdictar a nadie. Y la prueba de Ibn al-Qāsim es lo que al-Buḫārī روایتó en el ḥadiz de Ǧābir: que un hombre manumitió a un esclavo sin tener otro bien aparte de él, y el Profeta —Dios le bendiga y le dé paz— lo revocó, sin que hubiera interdicción previa sobre él.
الخامسة :
Discreparon sobre la interdicción del mayor.
Mālik y la mayoría de los juristas dijeron: se le interdicta.
Abū Ḥanīfa dijo: no se interdicta a quien alcanza la pubertad siendo عقل, salvo que sea destructor de su patrimonio; si es así, se le impide que se le entregue el bien hasta que cumpla veinticinco años; cuando los cumple, se le entrega en todo caso, sea destructor o no, porque puede engendrar a los doce años, y luego nacerle un hijo a los seis meses, con lo que llega a ser abuelo y padre; y me avergüenzo de interdictar a quien puede ser abuelo.
Y se dijo de él: que durante el período de impedirle el bien, si alcanza la pubertad siendo destructor, su disposición es نافذة de manera absoluta; y solo se le impide la entrega del bien por cautela. Todo esto es débil en النظر y en el أثر.
Al-Dāraquṭnī روایتó: nos narró Muḥammad b. Aḥmad b. al-Ḥasan al-Ṣawwāf; nos informó Ḥāmid b. Šuʿayb; nos informó Šurayḥ b. Yūnus; nos informó Yaʿqūb b. Ibrāhīm —es Abū Yūsuf, el juez—; nos informó Hišām b. ʿUrwa, de su padre: que ʿAbd Allāh b. Ǧaʿfar vino a al-Zubayr y dijo: «He comprado tal y tal venta, y ʿAlī quiere venir al Príncipe de los Creyentes para pedirle que me interdiga por ello». Al-Zubayr dijo: «Yo soy tu socio en la venta». Entonces ʿAlī vino a ʿUṯmān y dijo: «El hijo de Ǧaʿfar ha comprado tal y tal venta; interdicta sobre él». Al-Zubayr dijo: «Yo soy su socio en la venta». Entonces ʿUṯmān dijo: «¿Cómo voy a interdictar a un hombre en una venta en la que al-Zubayr es su socio?».
Yaʿqūb dijo: «Yo adopto la interdicción y la considero; interdicto y anulo la venta y la compra del interdicto; y si compra o vende antes de la interdicción, valido su venta».
Yaʿqūb b. Ibrāhīm dijo: «Y Abū Ḥanīfa no interdicta ni adopta la interdicción».
La palabra de ʿUṯmān: «¿Cómo voy a interdictar a un hombre...?», es prueba de la licitud de interdictar al mayor. Pues ʿAbd Allāh b. Ǧaʿfar lo dio a luz su madre en tierra de Abisinia; fue el primer nacido que nació allí en el Islam; llegó con su padre al Profeta —Dios le bendiga y le dé paz— el año de Ḫaybar, oyó de él y memorizó de él. Y Ḫaybar fue en el año cinco de la Hégira. Esto refuta la palabra de Abū Ḥanīfa. Y vendrá su prueba, si Dios —Altísimo sea— quiere.
السادسة :
Su dicho —Altísimo sea—: «que Dios ha hecho para vosotros como sustento (qiyāman)», es decir, para vuestra subsistencia y la rectitud de vuestra religión. En «allatī» hay tres lenguas: allatī, y al-lat (con kasra en la tāʾ), y al-lat (con sukūn en ella). En su dual también hay tres lenguas: al-latān, y al-latā (suprimiendo la nūn), y al-latān (con geminación de la nūn). En cuanto al plural, sus lenguas vendrán en su lugar de esta sura, si Dios —Altísimo sea— quiere [3980]
Al-qiyām y al-qiwām: aquello que te sostiene, con un mismo sentido.
Se dice: fulano es el sostén (qiyām) de su familia y el sustentador (qiwām) de su casa, es quien mantiene su asunto, es decir, lo arregla. Y cuando se quebró la qāf de qiwām, بدلوا la wāw por yāʾ. La lectura de la gente de Medina es «qiyaman» sin alif.
Al-Kisāʾī y al-Farrāʾ dijeron: qiyaman y qiwāman significan qiyāman; y, según ellos, está en acusativo como maṣdar: es decir, «y no entreguéis a los insensatos vuestros bienes con los que se arreglan vuestros asuntos, para que se sostengan con ellos con un sostén».
Al-Aḫfaš dijo: el sentido es «establecida para vuestros asuntos», y va a que es un plural.
Los basríes dijeron: qiyaman es plural de qīma, como dīma y dīm; es decir, Dios la hizo «valor» de las cosas.
Abū ʿAlī consideró errónea esta opinión y dijo: es un maṣdar como qiyām y qiwām, y su أصل es qawm; pero se apartó en el retorno a la yāʾ, como se aparta su dicho: ǧiyād como plural de ǧawād y semejantes. Y qawman, qiwāman y qiyāman significan firmeza en la rectitud del estado y permanencia en ello. Al-Ḥasan y al-Naḫaʿī leyeron «allātī» جعل [3981] como plural de allatī; y la lectura de la عامة es «allatī» con la forma singular para el colectivo.
Al-Farrāʾ dijo: lo más frecuente en el habla de los árabes es: «las mujeres: al-lawātī; y los bienes: allatī». Y así también con otras cosas distintas de los bienes; lo mencionó al-Naḥḥās.
السابعة :
Su dicho —Altísimo sea—: «y proveedles de ellos y vestidles». Se dijo: su sentido es «haced para ellos en ello» o «imponed para ellos en ello». Esto es respecto de quien al hombre le incumbe su manutención y su vestido: su esposa y sus hijos pequeños. Esto fue prueba de la obligatoriedad de la manutención del hijo sobre el padre y de la esposa sobre el marido.
En al-Buḫārī, de Abū Hurayra —Dios esté complacido con él—, dijo: el Profeta —Dios le bendiga y le dé paz— dijo: «La mejor limosna es la que deja riqueza; y la mano superior es mejor que la mano inferior. Y empieza por aquellos a quienes mantienes: dice la mujer: o me alimentas o me divorcias; y dice el esclavo: aliméntame y empléame; y dice el hijo: aliméntame, ¿a quién me dejas?».
Le dijeron: «¡Abū Hurayra! ¿Oíste esto del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le dé paz—?». Dijo: «No; esto es de la sagacidad [3982] de Abū Hurayra».
Al-Muhallab dijo: la manutención de la familia y los dependientes es obligatoria por consenso, y este ḥadiz es prueba de ello.
الثامنة :
Ibn al-Munḏir dijo: discreparon sobre la manutención de quien alcanza la pubertad de entre los hijos, sin bienes ni oficio.
Un grupo dijo: corresponde al padre mantener a sus hijos varones hasta que tengan polución; y a las mujeres hasta que se casen y se consuma con ellas. Si la divorcia después de la consumación o muere dejándola viuda, no hay manutención para ella a cargo de su padre. Y si la divorcia antes de la consumación, está a su manutención.
التاسعة :
No hay manutención para el hijo del hijo a cargo del abuelo: esta es la opinión de Mālik.
Y un grupo dijo: mantiene a los hijos de sus hijos hasta que alcancen la polución y la menstruación; luego no hay manutención para él salvo que sean inválidos crónicos. En ello son iguales varones y mujeres mientras no tengan bienes; y en ello es igual su hijo o el hijo de su hijo, aunque desciendan, mientras no tengan un padre más cercano que él capaz de mantenerlos: esta es la opinión de al-Šāfiʿī.
Y un grupo hizo obligatoria la manutención para todos los niños y los adultos, varones y mujeres, si no tienen bienes con los que se basten sin la manutención del padre, según el ظاهر de su dicho —sobre él la paz— a Hind: «Toma lo que te baste a ti y a tu hijo, conforme a lo reconocido». Y en el ḥadiz de Abū Hurayra: «y dice el hijo: aliméntame, ¿a quién me dejas?», indica que solo lo dice quien no tiene capacidad para ganarse la vida ni para ejercer un oficio. Quien alcanza la edad de la polución no dice eso, porque ya ha llegado al límite de procurarse por sí mismo y de ganarse el sustento, como lo prueba Su dicho —Altísimo sea—: «hasta que alcancen la edad de casarse» [al-Nisāʾ: 6], la aleya; pues جعل el بلوغ del matrimonio como límite en ello.
Y en su dicho: «dice la mujer: o me alimentas o me divorcias», hay رد contra quien dijo: no se separa por insolvencia, y a la mujer le incumbe la paciencia, y la manutención queda como deuda en su responsabilidad por حكم del juez. Esta es la opinión de ʿAṭāʾ y al-Zuhrī.
A ello fueron los kufíes, aferrándose a Su dicho —Altísimo sea—: «Y si está en estrechez, entonces una espera hasta la holgura» [3984][al-Baqara: 280]. Dijeron: por tanto, es obligatorio esperar hasta que tenga holgura.
Y Su dicho —Altísimo sea—: «Y casad a los solteros de entre vosotros» [3985][al-Nūr: 32], la aleya. Dijeron: Dios —Altísimo sea— recomendó casar al pobre; no es lícito, pues, que la pobreza sea causa de separación, siendo que se recomienda impedirla respecto del matrimonio. No tienen prueba en esta aleya, según lo que vendrá aclarado en su lugar. Y el ḥadiz es un texto explícito en el punto de discrepancia.
Y se dijo: el خطاب es para el tutor del huérfano, para que gaste en él de su propio bien que está bajo su supervisión, conforme a lo ya expuesto sobre la discrepancia en la atribución del bien. Así, el albacea gasta en el huérfano según la medida de su patrimonio y su estado: si es pequeño y su patrimonio es grande, le toma nodriza y cuidadoras y le amplía la manutención; si es mayor, le asigna ropa suave, comida apetecible y servicio; si es inferior a ذلك, entonces según su medida; y si es inferior a ذلك, entonces comida y vestido ásperos según la necesidad. Y si [3987] el huérfano es pobre y no tiene bienes, corresponde al imām hacerse cargo de él desde el Bayt al-Māl; si el imām no lo hace, entonces eso es obligatorio para los musulmanes, el más cercano a él y luego el más cercano. Y su madre es la más cercana a él: le es obligatorio amamantarlo y hacerse cargo de él; y no reclama contra él ni contra nadie.
Ya se expuso en al-Baqara, en Su dicho: «Y las madres amamantarán a sus hijos» [3988][al-Baqara: 233].
العاشرة :
Su dicho —Altísimo sea—: «y decidles una palabra reconocida». Pretendió suavizar el خطاب y la promesa hermosa. Se discrepó sobre «la palabra reconocida».
Se dijo: su sentido es que supliquéis por ellos: «Que Dios os bendiga, os proteja y os haga bien; yo estoy velando por ti; y esta cautela revierte en tu beneficio».
Y se dijo: su sentido es que les prometáis una promesa buena; es decir: «si mostráis rectitud, os entregaremos vuestros bienes».
Y el padre dice a su hijo: «Mi bien acabará siendo para ti; y tú, si Dios quiere, serás su dueño cuando poseas [3989] tu rectitud y conozcas tu modo de disponer».
[3969]
:سقط من ط.
[3970]
:راجع ج 2 ص 257 وما بعدها.
[3971]
:راجع ج 1 ص 205.
[3972]
:في ز: يدفعه.
[3973]
:راجع مادة سفع في القاموس والتاج.
[3974]
:في ط: تبذيره.
[3975]
:راجع ج 12 ص 318.
[3976]
:راجع ج 1 ص 400.
[3977]
:راجع ج 3 ص 385.
[3978]
:من ز.
[3979]
:من ز.
[3980]
:راجع ص 82 من هذا الجزء.
[3981]
:من ب و ج و هـ و ي و ط.
[3982]
:في العسقلاني على البخاري: أي من حاصله إشارة إلى أنه من استنباطه مما فهم من الحديث المرفوع مع الواقع. ويروى: من كيسى. ج 9 ص 440.
[3983]
:في ز: وفي حديث أبي هريرة.
[3984]
:راجع ج 3 ص 371.
[3985]
:راجع 12 ص 239.
[3986]
:في ج: فحسن.
[3987]
:في ب: ولو.
[3988]
:راجع ج 3 ص 160، 161.
[3989]
:في ط و ج وب و ز: إذا ملكتم رشدكم وعرفتم تصرفكم.
Notas y Referencias
[3969] Omitido en Ṭ.
[3970] Véase t. 2, p. 257 y ss.
[3971] Véase t. 1, p. 205.
[3972] En Z: «se lo entrega».
[3973] Véase la entrada s-f-ʿ en al-Qāmūs y al-Tāǧ.
[3974] En Ṭ: «su derroche».
[3975] Véase t. 12, p. 318.
[3976] Véase t. 1, p. 400.
[3977] Véase t. 3, p. 385.
[3978] De Z.
[3979] De Z.
[3980] Véase p. 82 de este tomo.
[3981] De B, Ǧ, H, Y y Ṭ.
[3982] En al-ʿAsqalānī sobre al-Buḫārī: es decir, en suma, una indicación de que procede de su deducción a partir de lo que entendió del ḥadiz elevado (marfūʿ) junto con la realidad. También se transmite: «de mi bolsa (kaysī)». T. 9, p. 440.
[3983] En Z: «Y en el ḥadiz de Abū Hurayra».
[3984] Véase t. 3, p. 371.
[3985] Véase t. 12, p. 239.
[3986] En Ǧ: «pues bueno».
[3987] En B: «aunque».
[3988] Véase t. 3, pp. 160-161.
[3989] En Ṭ, Ǧ, B y Z: «cuando poseáis vuestra rectitud y conozcáis vuestro modo de disponer».