Las Mujeres
النساء An-NisaVersículo (Español)
[4:110] Quien obre mal o sea injusto consigo mismo, pero pida perdón a Dios, encontrará que Dios es Perdonador, Misericordioso.
Tafsir de Al-Qurtubi
{Y quien cometa un mal o se injusticie a sí mismo, y luego pida perdón a Dios, hallará a Dios Perdonador, Misericordioso} (110)
Dijo Ibn ‘Abbās:
Dios ofreció el arrepentimiento a los Banū Abīraq mediante esta aleya, es decir:
«Y quien cometa un mal»,
a saber: que robe;
«o se injusticie a sí mismo»,
a saber: que asocie (a Dios);
«y luego pida perdón a Dios»,
esto es, mediante el arrepentimiento, pues el pedir perdón con la lengua sin arrepentimiento no aprovecha; ya lo hemos expuesto en «Āl ‘Imrān» [4919]
Y dijo al-Ḍaḥḥāk:
La aleya descendió acerca del asunto de Waḥshī, el asesino de Ḥamza: asoció a Dios y mató a Ḥamza; luego acudió al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— y dijo: «Estoy arrepentido; ¿hay para mí arrepentimiento?». Entonces descendió: «Y quien cometa un mal o se injusticie a sí mismo», la aleya.
Y se dijo: lo pretendido por esta aleya es la generalidad y su alcance inclusivo para todas las criaturas.
Sufyān transmitió de Abū Isḥāq, de al-Aswad y ‘Alqama, que dijeron:
Dijo ‘Abd Allāh b. Mas‘ūd: «Quien recite estas dos aleyas de la sura “Las mujeres” y luego pida perdón, se le perdonará:
“Y quien cometa un mal o se injusticie a sí mismo, y luego pida perdón a Dios, hallará a Dios Perdonador, Misericordioso”.
“Y si, cuando se injusticiaron a sí mismos, hubieran acudido a ti y hubieran pedido perdón a Dios, y el Mensajero hubiera pedido perdón por ellos, habrían hallado a Dios Remisorio, Misericordioso” [Las mujeres: 64]».
Y se transmitió de ‘Alī —Dios esté complacido con él— que dijo:
«Cuando oía un ḥadīṯ del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, Dios me beneficiaba con él cuanto quería; y cuando lo oía de otro, le hacía jurar [4920]». Y me narró Abū Bakr —y Abū Bakr dijo verdad—: «No hay siervo que cometa un pecado, luego haga la ablución, rece dos rak‘as y pida perdón a Dios, sin que Dios le perdone». Luego recitó esta aleya: «Y quien cometa un mal o se injusticie a sí mismo, y luego pida perdón a Dios, hallará a Dios Perdonador, Misericordioso».