Las Mujeres
النساء An-NisaVersículo (Español)
[4:100] Quien emigre por la causa de Dios encontrará en la Tierra muchos lugares para refugiarse y también sustento. A quien emigre de su hogar por la causa de Dios y la de Su Mensajero, pero lo sorprenda la muerte [antes de llegar a su destino], sepa que Dios le garantiza Su recompensa. Dios es Absolvedor, Misericordioso.
Tafsir de Al-Qurtubi
{۞Y quien emigre por la causa de Allah hallará en la tierra muchos lugares de refugio y amplitud. Y quien salga de su casa emigrando hacia Allah y Su Mensajero, y luego le alcance la muerte, ciertamente su recompensa habrá recaído sobre Allah. Y Allah es Perdonador, Misericordioso} (100)
فيه خمس مسائل :
La primera:
Su dicho —Exaltado sea—:
"Y quien emigre por la causa de Allah hallará"
es una condición y su respuesta.
"en la tierra, un مُرَاغَمًا"
Se discrepó acerca de la interpretación de al-murāgham,
y Mujāhid dijo:
al-murāgham es el que se desplaza y se aparta.
E Ibn ʿAbbās, al-Ḍaḥḥāk, al-Rabīʿ y otros dijeron:
al-murāgham es el que se traslada y el que se marcha.
E Ibn Zayd dijo:
y al-murāgham es el emigrante; y lo dijo también Abū ʿUbayda.
Al-Naḥḥās dijo:
estas opiniones concuerdan en el sentido.
Así, al-murāgham es la partida y el traslado en estado de emigración;
y es el nombre del lugar en el que se realiza la murāghama;
y deriva de al-raghām.
Y se dice: “رغم أنف فلان”, esto es, “se le pegó la nariz al polvo”.
Y “راغمتُ a fulano” significa: lo abandoné y lo enemisté,
y no me importó que se le pegara la nariz al polvo.
Y se dijo:
solo se le llamó “emigrante” y “murāgham” porque el hombre, cuando abrazaba el Islam, se enemistaba con su gente y los abandonaba;
por eso se llamó a su salida “murāgham”,
y se llamó a su destino hacia el Profeta —Allah lo bendiga y le conceda paz— “hégira”.
Al-Suddī dijo:
al-murāgham es el que busca el sustento.
E Ibn al-Qāsim dijo:
Oí a Mālik decir: al-murāgham es irse por la tierra.
Todo esto es exégesis por el sentido, y todo ello es cercano, unas expresiones a otras;
pero, en cuanto a lo específico del vocablo, al-murāgham es el lugar de la murāghama, como hemos mencionado:
es que cada uno de los contendientes obliga a la nariz del otro (a humillarse) al vencerlo en lo que pretende;
como si los incrédulos de Quraysh hubieran obligado a las narices de los retenidos en La Meca;
de modo que, si alguno de ellos emigraba, habría obligado a las narices de Quraysh por quedar él en una protección frente a ellos;
y esa protección es el lugar de la murāghama.
Y de ello es el dicho de al-Nābigha.
Como un monte al que se busca amparo en sus flancos *** fuerte en el مُرَاغَم y en la huida.
La segunda:
Su dicho —Exaltado sea—:
"y amplitud"
es decir, en el sustento; así lo dijeron Ibn ʿAbbās, al-Rabīʿ y al-Ḍaḥḥāk.
Y Qatāda dijo:
el sentido es: amplitud desde el extravío hacia la guía, y desde la penuria hacia la riqueza.
Y Mālik dijo:
la amplitud es la amplitud de los territorios.
Esto es más acorde con la elocuencia de los árabes, pues por la amplitud de la tierra y la abundancia de refugios se da la amplitud en el sustento,
y la expansión del pecho para sus preocupaciones, su reflexión y otros aspectos de desahogo.
Y en un sentido semejante está el dicho del poeta:
Y yo, cuando un amigo pretendía cortarme, *** hallaba tras de mí un espacio amplio y dilatado.
Otro:
Tendría yo un amplio lugar de vaivén *** en la tierra, la de largo y ancho.
La tercera:
Mālik dijo: esta aleya indica que a nadie le es lícito permanecer en una tierra en la que se injuria a los piadosos predecesores y se obra en ella sin la verdad.
Y dijo:
al-murāgham es irse por la tierra, y la amplitud es la amplitud de los territorios, como se ha adelantado.
Y algunos sabios dedujeron también de esta aleya que el combatiente, si sale a la expedición y luego muere antes del combate, tiene derecho a su parte, aunque no haya presenciado la guerra;
lo transmitió Ibn Lahīʿa de Yazīd b. Abī Ḥabīb, de la gente de Medina.
Y se transmitió eso también de Ibn al-Mubārak.
La cuarta:
Su dicho —Exaltado sea—:
"Y quien salga de su casa emigrando hacia Allah y Su Mensajero"
ʿIkrima, liberto de Ibn ʿAbbās, dijo: busqué el nombre de este hombre durante catorce años hasta que lo hallé.
En estas palabras de ʿIkrima hay prueba de la nobleza de esta ciencia antiguamente, y de que cuidarla es bueno y conocerla es un mérito;
y algo semejante es el dicho de Ibn ʿAbbās:
permanecí años queriendo preguntar a ʿUmar acerca de las dos mujeres que se confabularon contra el Mensajero de Allah —Allah lo bendiga y le conceda paz—, y nada me lo impedía sino el respeto reverencial que le tenía.
Lo que mencionó ʿIkrima es Ḍamra b. al-ʿAyṣ, o al-ʿAyṣ b. Ḍamra b. Zanbāʿ; lo narró al-Ṭabarī de Saʿīd b. Jubayr.
Y se dice también de él:
Ḍumayra.
Y se dice:
Jundaʿ b. Ḍamra, de Banū Layth; era de los oprimidos en La Meca y estaba enfermo.
Cuando oyó lo que Allah reveló sobre la hégira, dijo:
“Sacadme”.
Le prepararon un lecho, luego lo pusieron sobre él y lo sacaron, y murió en el camino, en al-Tanʿīm
[4825] Entonces Allah reveló acerca de él:
"Y quien salga de su casa emigrando"
la aleya.
Y Abū ʿUmar mencionó que se ha dicho acerca de él:
Khālid b. Ḥizām b. Khuwaylid, sobrino de Jadiya;
y que emigró a la tierra de Abisinia y una serpiente lo mordió en el camino, y murió antes de llegar a la tierra de Abisinia;
y la aleya descendió acerca de él; y Allah sabe más.
Y Abū al-Faraj al-Jawzī transmitió que era Ḥabīb b. Ḍamra.
Y se dijo:
Ḍamra b. Jundub al-Ḍumrī, según al-Suddī.
Y se transmitió de ʿIkrima que era Jundub b. Ḍamra al-Jundaʿī.
Y se transmitió de Ibn Jābir
[4826] que era Ḍamra b. Bughayḍ, de Banū Layth.
Y al-Mahdawī transmitió que era Ḍamra b. Ḍamra b. Nuʿaym.
Y se dijo:
Ḍamra b. Khuzaʿa; y Allah sabe más.
Y Maʿmar narró de Qatāda, quien dijo:
cuando descendió:
"Ciertamente, a quienes los ángeles toman (en la muerte) siendo injustos consigo mismos"
la aleya,
un hombre de los musulmanes, estando enfermo, dijo:
“¡Por Allah, no tengo excusa! Conozco bien el camino y tengo medios; así que llevadme”.
Lo llevaron, y la muerte lo alcanzó en el camino.
Entonces los compañeros del Profeta —Allah lo bendiga y le conceda paz— dijeron:
“Si hubiera llegado hasta nosotros, su recompensa se habría completado; pero ha muerto en al-Tanʿīm”.
Sus hijos acudieron al Profeta —Allah lo bendiga y le conceda paz— y le informaron del relato, y descendió esta aleya:
"Y quien salga de su casa emigrando"
la aleya.
Y su nombre era Ḍamra b. Jundub,
y se dice:
Jundub b. Ḍamra, como se ha adelantado.
"Y Allah es Perdonador"
por lo que hubo en él de asociacionismo.
"Misericordioso"
cuando aceptó su arrepentimiento.
La quinta:
Ibn al-ʿArabī dijo: los sabios —Allah tenga misericordia de ellos— dividieron el irse por la tierra en dos partes: huida y búsqueda.
La primera se divide en seis clases:
La primera: la hégira, que es salir de la morada de la guerra hacia la morada del Islam; fue obligatoria en los días del Profeta —Allah lo bendiga y le conceda paz—.
Y esta hégira permanece obligatoria hasta el Día de la Resurrección.
La que se interrumpió con la conquista es el dirigirse al Profeta —Allah lo bendiga y le conceda paz— allí donde estuviera
[4827]; pues si permanece en la morada de la guerra, desobedece, y su situación difiere según los casos.
La segunda:
salir de la tierra de la innovación.
Ibn al-Qāsim dijo:
Oí a Mālik decir: no es lícito para nadie residir en una tierra en la que se injuria a los piadosos predecesores.
Ibn al-ʿArabī dijo:
esto es correcto, pues si no puedes cambiar lo reprobable, apártate de ello.
Dijo Allah —Exaltado sea—:
"Y cuando veas a quienes se entregan a hablar vanamente de Nuestros signos, apártate de ellos"
hasta Su dicho:
"los injustos"
[4828][al-Anʿām: 68].
La tercera:
salir de una tierra en la que ha predominado lo ilícito, pues buscar lo lícito es obligación para todo musulmán.
La cuarta:
huir de la agresión al cuerpo; esto es un favor de Allah, en el que concedió dispensa.
Si teme por sí mismo, Allah le ha permitido salir de allí y huir con su propia persona para librarla de ese peligro.
El primero en hacerlo fue Ibrāhīm —la paz sea con él—,
pues cuando temió de su pueblo dijo:
"Ciertamente, yo emigro hacia mi Señor"
[4829][al-ʿAnkabūt: 26],
y dijo:
"Ciertamente, me voy hacia mi Señor; Él me guiará"
[4830][al-Ṣāffāt: 99].
Y dijo, informando acerca de Mūsā:
"Entonces salió de ella temeroso, vigilante"
[4831][al-Qaṣaṣ: 21].
La quinta:
temer la enfermedad en tierras malsanas y salir de ellas hacia una tierra saludable.
El Profeta —Allah lo bendiga y le conceda paz— permitió a los pastores, cuando la ciudad de Medina les resultó malsana, que salieran al pastizal y permanecieran allí hasta sanar.
Pero se exceptúa de ello salir huyendo de la peste: Allah —Glorificado sea— lo prohibió mediante el hadiz auténtico de Su Profeta —Allah lo bendiga y le conceda paz—; ya se ha adelantado su explicación en
"al-Baqara"
[4832]
Con todo, nuestros sabios dijeron:
es reprobable.
La sexta:
huir por temor a la agresión contra los bienes, pues la inviolabilidad del bien del musulmán es como la inviolabilidad de su sangre; y la de la familia es semejante, e incluso más firme.
En cuanto a la parte de la búsqueda, se divide en dos: búsqueda de religión y búsqueda de mundo.
En cuanto a la búsqueda de religión, se multiplica según la multiplicidad de sus tipos hasta nueve clases:
La primera: el viaje de la consideración.
Dijo Allah —Exaltado sea—:
"¿Acaso no han recorrido la tierra para que vean cómo fue el final de quienes les precedieron?"
[4833][al-Rūm: 9], y es mucho.
Y se dice:
que Dhū al-Qarnayn solo recorrió la tierra
[4834] para ver sus maravillas.
Y se dijo:
para hacer prevalecer en ella la verdad.
La segunda:
3 el viaje de la peregrinación. Y el primero, aunque es recomendable, este es obligatorio.
La tercera:
el viaje del yihad, y tiene sus normas.
La cuarta:
el viaje del sustento: puede resultarle difícil a un hombre su sustento permaneciendo (en un lugar), y sale a buscarlo sin excederse.
Sea por caza, por recoger leña o por segar hierba, es obligatorio para él.
La quinta:
el viaje del comercio y de la ganancia excedente al sustento básico; eso es lícito por el favor de Allah —Glorificado sea—.
Dijo Allah —Exaltado sea—:
"No hay falta en vosotros en que busquéis un favor de vuestro Señor"
[4835][al-Baqara: 198], es decir, el comercio.
Y es una gracia de Allah con la que favoreció en el viaje de la peregrinación; ¿cómo no, si se realiza por separado?
La sexta:
en busca del conocimiento, y es conocido.
La séptima:
dirigirse a lugares (benditos).
Dijo el Profeta —Allah lo bendiga y le conceda paz—:
( No se emprende viaje sino hacia tres mezquitas ).
La octava:
las fronteras para establecerse en ribāṭ en ellas y aumentar su presencia para defenderlas.
La novena:
visitar a los hermanos por Allah —Altísimo sea—.
Dijo el Mensajero de Allah —Allah lo bendiga y le conceda paz—:
( Un hombre visitó a un hermano suyo en una aldea, y Allah le apostó un ángel en su camino
[4836], y le dijo: “¿Adónde vas?”.
Dijo: “Quiero ir a un hermano mío en esta aldea”.
Dijo: “¿Tienes sobre él algún favor que estés cuidando
[4837]?”.
Dijo: “No, sino que lo amo por Allah —Poderoso y Majestuoso—”.
Dijo: “Yo soy el mensajero de Allah para ti: Allah te ha amado como tú lo amaste por Él” ).
Lo narró Muslim y otros.
Notas y Referencias
[4825] Al-Tanʿīm: lugar cercano a La Meca, en el ḥill, conocido por la mezquita de ʿĀʾisha. Desde allí entra en iḥrām para la ʿumra quien la realiza.
[4826] Así en Ibn ʿAṭiyya y en los manuscritos base, salvo que en جف: “Jābir”. Quizá Ibn Jābir sea ʿAbd al-Raḥmān b. Jābir b. ʿAtīk al-Anṣārī o su hermano Muḥammad.
[4827] Así en los manuscritos base. Y lo que está en Ibn al-ʿArabī: «حيث كان أسلم في دار الحرب وجب عليه الخروج إلى دار الإسلام».
[4828] Véase t. 7, p. 12.
[4829] Véase t. 11, p. 64, y p. 229, y p. 287.
[4830] Véase t. 15, p. 97.
[4831] Véase t. 11, p. 64, y p. 229, y p. 287.
[4832] Véase t. 3, p. 230.
[4833] Véase t. 14, p. 9.
[4834] El añadido es de Ibn al-ʿArabī.
[4835] Véase t. 2, p. 413.
[4836] «Arṣadahu»: lo hizo sentarse para acecharlo. Y «al-madrāja» (con mīm y rāʾ en fatḥa): el camino.
[4837] «Rababtu al-amr»: lo arreglé y lo consolidé.