Los Romanos
الروم Ar-RumVersículo (Español)
[30:31] Arrepiéntanse ante Dios, tengan temor [de Dios], cumplan con la oración y no sean de los que Le atribuyen divinidades [a Dios en la adoración],
Tafsir de Al-Qurtubi
{۞مُنِيبِينَ إِلَيۡهِ وَٱتَّقُوهُ وَأَقِيمُواْ ٱلصَّلَوٰةَ وَلَا تَكُونُواْ مِنَ ٱلۡمُشۡرِكِينَ} (31)
Palabras del Altísimo:
«mūnibīn hacia Él».
Se discrepó acerca de su significado.
Y se dijo:
volviendo a Él mediante el arrepentimiento y la sinceridad.
Y dijeron Yaḥyà ibn Salām y al-Farrā’:
volviéndose hacia Él.
Y dijo ʿAbd al-Raḥmān ibn Zayd:
obedeciéndole. Y se dijo: arrepentidos ante Él de los pecados
[12500],
y de ello es el dicho de Abū Qays ibn al-Aslat:
Si se arrepienten, ciertamente los Banū Sulaym *** y su gente, Hawāzin, ya han retornado
Y el sentido es uno: pues
«nāba, tāba, thāba y āba»
su significado es el retorno.
Dijo al-Māwardī:
Sobre el origen de la ināba hay dos opiniones: una de ellas: que su origen es el corte; y de ello se tomó el nombre del colmillo (al-nāb) porque corta; como si la ināba fuese el apartarse hacia Dios —Glorificado y Exaltado sea— mediante la obediencia.
La segunda:
su origen es el retorno, tomado
[12501] de nāba yanūbu cuando vuelve una vez tras otra; y de ello al-nawba, porque es el retorno a una costumbre.
Al-Jawharī:
«y anāba hacia Dios» significa: se volvió hacia Él y se arrepintió. Y al-nawba es una (unidad) de al-nūb;
dices:
«llegó tu turno (nawbatuka) y tu suplencia (niyābatuka)»; y ellos se turnan (yatanāwabūn) el turno entre sí en el agua y en otras cosas. Y está en acusativo por ser un ḥāl (circunstancial).
Dijo Muḥammad ibn Yazīd:
porque el sentido de:
«dirige tu rostro»
es: dirigid vuestros rostros, volviendo (mūnibīn).
Y dijo al-Farrā’:
el sentido es: dirige tu rostro, tú y quienes están contigo, volviendo (mūnibīn).
Y se dijo:
está en acusativo por corte (qaṭʿ), es decir: dirige tu rostro, tú y tu comunidad, los que vuelven hacia Él; porque el mandato dirigido a él es mandato para su comunidad; por eso es correcto que diga «mūnibīn hacia Él».
Y Dios —Altísimo sea— ha dicho:
«¡Oh Profeta! Cuando divorciéis a las mujeres»
[12502][al-Ṭalāq: 1].
«Y temedle»
es decir: temedle y cumplid lo que os ha ordenado.
«Y estableced la oración y no seáis de los asociadores»
explicó que la adoración no aprovecha sino con la sinceridad;
por eso dijo:
«y no seáis de los asociadores»
[12503] Y esto ya pasó explicado
«en al-Nisā’
[12504] y al-Kahf»
y en otros lugares.