La Familia de Imran
آل عمران Ali 'ImranVersículo (Español)
[3:80] Tampoco les ordenaría que tomen como dioses a los ángeles y a los Profetas. ¿Acaso iba a ordenarles que fueran incrédulos siendo ustedes creyentes monoteístas?
Tafsir de Al-Qurtubi
{وَلَا يَأۡمُرَكُمۡ أَن تَتَّخِذُواْ ٱلۡمَلَـٰٓئِكَةَ وَٱلنَّبِيِّـۧنَ أَرۡبَابًاۚ أَيَأۡمُرُكُم بِٱلۡكُفۡرِ بَعۡدَ إِذۡ أَنتُم مُّسۡلِمُونَ} (80)
Ibn ʿĀmir, ʿĀṣim y Ḥamza leyeron con acusativo, como coordinación a «أَن يُؤۡتِيَهُ».
Y lo refuerza que los judíos dijeron al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—: «¿Quieres que te tomemos, oh Muḥammad, como señor (rabb)?». Entonces Dios —Altísimo sea— dijo: «No es propio de un ser humano que Dios le conceda el Libro, el juicio y la profecía —hasta Su dicho—: “y no os ordena”». En ello hay un pronombre que remite al “ser humano”; es decir: “y no os ordena el ser humano”, esto es, ʿĪsā y ʿUzayr.
Los demás leyeron con nominativo, a modo de inicio independiente y como ruptura respecto del discurso anterior; y en ello el pronombre remite al Nombre de Dios —Poderoso y Majestuoso—; es decir: “y no os ordena Dios que toméis…”. Y refuerza esta lectura que en el muṣḥaf de ʿAbd Allāh figura: «وَلَن يَأۡمُرَكُمۡ»; esto indica el inicio independiente, y el pronombre también remite a Dios —Poderoso y Majestuoso—. Lo mencionó Makki, y lo sostuvieron Sībawayh y al-Zajjāj.
Ibn Jurayj y un grupo dijeron: “y no os ordena Muḥammad —sobre él la paz—”. Esta es la lectura de Abū ʿAmr, al-Kisāʾī y la gente de los Dos Santuarios.
«أَن تَتَّخِذُواْ»: es decir, “que toméis”, esto es, “por el hecho de que toméis a los ángeles y a los profetas como señores”. Esto se halla entre los cristianos: engrandecen a los profetas y a los ángeles hasta hacerlos para sí señores.
«¿Acaso os ordena la incredulidad después de que sois musulmanes?»: a modo de reprobación y extrañeza. Así, Dios —Altísimo sea— prohibió a los profetas que tomen a la gente como siervos que se divinicen para ellos; pero impuso a las criaturas el deber de respetar su inviolabilidad.
Y está establecido del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— que dijo: «Que ninguno de vosotros diga: “mi esclavo” y “mi esclava”; que diga: “mi muchacho” y “mi muchacha”; y que ninguno de vosotros diga: “mi señor (rabb)”, sino que diga: “mi amo (sayyid)”».
Y en la Revelación: «“Recuérdame ante tu señor”» [Yūsuf: 42]. Y allí vendrá la exposición de este sentido, si Dios —Altísimo sea— quiere.
Notas y Referencias
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