La Familia de Imran
آل عمران Ali 'ImranVersículo (Español)
[3:47] Dijo [María]: "¡Señor mío! ¿Cómo he de tener un hijo si no me ha tocado hombre?" Le respondió: "¡Así será! Dios crea lo que quiere. Cuando decide algo, solo dice: ¡Sea!, y es.
Tafsir de Al-Qurtubi
{قَالَتۡ رَبِّ أَنَّىٰ يَكُونُ لِي وَلَدٞ وَلَمۡ يَمۡسَسۡنِي بَشَرٞۖ قَالَ كَذَٰلِكِ ٱللَّهُ يَخۡلُقُ مَا يَشَآءُۚ إِذَا قَضَىٰٓ أَمۡرٗا فَإِنَّمَا يَقُولُ لَهُۥ كُن فَيَكُونُ} (47)
Palabras del Altísimo:
«Dijo: “¡Señor mío!”»
es decir: “¡Oh, mi Señor!”. Se dirigía a Gabriel —la paz sea con él—; pues, cuando se le apareció en forma humana, le dijo: “Yo no soy sino un enviado de tu Señor, para concederte un muchacho puro”. Y cuando oyó eso de sus palabras, preguntó por el modo de tener un hijo, diciendo: «¿Cómo he de tener un hijo si no me ha tocado varón alguno?», esto es, mediante matrimonio. En su sura: [3109]«y no he sido una ramera» [3110][María: 20]. Mencionó esto a modo de énfasis, porque su dicho «no me ha tocado varón alguno» abarca lo ilícito y lo lícito. Viene a decir: la costumbre vigente que Dios ha establecido en Su creación es que el hijo no se da sino por matrimonio o por fornicación.
Y se dijo: no consideró imposible nada de la capacidad de Dios —Exaltado sea—, sino que quiso saber cómo sería ese hijo: ¿vendría por medio de un esposo en el futuro o lo crearía Dios de manera originaria? Así, se transmitió que Gabriel —la paz sea con él—, cuando le dijo: «Así es: Dios crea lo que quiere», dijo: «Así ha dicho tu Señor: “Eso es para Mí fácil”» [María: 9]. Sopló en el escote de su cota y en su manga. Esto lo dijo Ibn Ŷurayŷ.
Dijo Ibn ‘Abbās: Gabriel tomó con su dedo el ruedo [3111] de su camisa y sopló en él, y quedó encinta en ese mismo instante de Jesús. Y se dijo otra cosa, según se expondrá en su sura, si Dios —Altísimo sea— quiere.
Y algunos dijeron: el soplo de Gabriel tuvo lugar en su matriz, y por ello concibió.
Y algunos dijeron: no es lícito que la creación proceda del soplo de Gabriel, pues entonces el hijo sería en parte de los ángeles y en parte de los humanos; sino que la causa de ello es que, cuando Dios —Altísimo sea— creó a Adán y tomó el pacto de su descendencia, puso parte del agua en los lomos de los padres y parte en los vientres de las madres; y cuando se reúnen las dos aguas, se convierten en un hijo. Y Dios —Altísimo sea— puso ambas aguas en María: una parte en su vientre y otra parte en su lomo; y Gabriel sopló en ella para excitar su deseo, pues la mujer, mientras no se le excita el deseo, no concibe. Y cuando su deseo se excitó por el soplo de Gabriel, el agua que estaba en su lomo cayó en su vientre, y se mezclaron las dos aguas, y por ello concibió.
Y eso es el dicho del Altísimo: «Cuando decreta un asunto», es decir, cuando quiere crear una criatura, «no hace sino decirle: “Sé”, y es».
Ya se ha expuesto anteriormente, en «La Vaca», el tratamiento de ello de manera completa [3112]
[3109]
[3110]
[3111]
[3112]