29

La Araña

العنكبوت Al-'Ankabut
Aya 59

Versículo (Español)

[29:59] que tuvieron paciencia y se encomendaron a su Señor!

Tafsir de Al-Qurtubi

{ٱلَّذِينَ صَبَرُواْ وَعَلَىٰ رَبِّهِمۡ يَتَوَكَّلُونَ} (59) Luego los describió con Su dicho: «quienes fueron pacientes y en su Señor se encomiendan». Abū ʿAmr, Yaʿqūb, al-Ǧaḥdarī, Ibn Isḥāq, Ibn Muḥayṣin, al-Aʿmaš, Ḥamza, al-Kisāʾī y Ḫalaf recitaron: «yā ʿibādī» con la yāʾ en sukūn; los demás la recitaron con fatḥa. «inna arḍī»: Ibn ʿĀmir la recitó con fatḥa, y los demás con sukūn. Y se transmitió que el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «Quien huya con su religión de una tierra a otra, aunque sea la medida de un palmo, se hará merecedor del Paraíso y será compañero de Muḥammad e Ibrāhīm» —la paz sea con ambos—. «Luego a Nosotros regresaréis». Al-Sulamī y Abū Bakr, de ʿĀṣim, recitaron: «yarǧiʿūn» con yāʾ, por Su dicho: «toda alma gustará la muerte». Y los demás recitaron con tāʾ, por Su dicho: «¡Oh siervos Míos que habéis creído!». Y algunos recitaron estos versos:

La muerte, en todo momento, nos reclama el sudario *** y nosotros, en desatención, de lo que se quiere de nosotros.

No te apoyes en el mundo y en su florido esplendor *** aunque se ciña, de sus vestiduras, la hermosura.

¿Dónde están los amados y los vecinos, qué fue de ellos? *** ¿Dónde aquellos que para ella eran morada?

La muerte les dio a beber una copa no pura *** y los tornó, bajo las capas del polvo, rehenes.

Su dicho —Exaltado sea—: «Ciertamente los alojaremos en el Paraíso en estancias elevadas». Ibn Masʿūd, al-Aʿmaš, Yaḥyà b. Waṯṯāb, Ḥamza y al-Kisāʾī recitaron: «lanuthwiyannahum», con thāʾ en lugar de bāʾ, de al-thawā, que es la permanencia; es decir: les daremos estancias en las que residan. Y Ruways, de Yaʿqūb, así como al-Ǧaḥdarī y al-Sulamī, recitaron: «layubawwiʾannahum», con yāʾ en lugar de nūn. Los demás: «lanubawwiʾannahum», es decir: ciertamente los haremos descender (los instalaremos). «ghurafan»: plural de ghurfa, que es la cámara alta prominente. En el Ṣaḥīḥ de Muslim, de Sahl [12421] b. Saʿd, se transmite que el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «En verdad, los moradores del Paraíso verán a los moradores de las estancias elevadas por encima de ellos como vosotros veis el astro resplandeciente que permanece en el horizonte, hacia oriente u occidente, por la diferencia de rango entre ellos». Dijeron: «¡Oh Mensajero de Dios! Esas son las moradas de los profetas; nadie más las alcanza». Dijo: «Sí, por Aquel en cuya mano está mi alma: hombres que creyeron en Dios y tuvieron por veraces a los enviados». Y al-Tirmiḏī transmitió, de ʿAlī —Dios esté complacido con él—, que dijo: Dijo el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—: «En el Paraíso hay estancias cuyas partes exteriores se ven desde sus interiores, y sus interiores desde sus exteriores». Entonces se levantó hacia él un beduino y dijo: «¿Para quién son, oh Mensajero de Dios?». Dijo: «Son para quien hace buena su palabra, da de comer, persevera en el ayuno y ora para Dios por la noche mientras la gente duerme». Y ya hemos ampliado la explicación de este sentido en el libro (al-Taḏkira). Y alabado sea Dios.

[12421] :Esta es la versión de Abū Saʿīd al-Ḫudrī, tal como en el Ṣaḥīḥ de Muslim.

Notas y Referencias

[12421] Esta es la versión de Abū Saʿīd al-Ḫudrī, tal como en el Ṣaḥīḥ de Muslim.