26

Los Poetas

الشعراء Ash-Shu'ara
Aya 67

Versículo (Español)

[26:67] En esto hay un signo, aunque la mayoría de ellos no eran creyentes.

Tafsir de Al-Qurtubi

{EN VERDAD, EN ESO HAY SIN DUDA UN SIGNO; Y LA MAYORÍA DE ELLOS NO ERAN CREYENTES} (67) «En verdad, en eso hay sin duda un signo» es decir, una señal del poder de Dios —Exaltado sea—. «Y la mayoría de ellos no eran creyentes» porque, de la gente de Faraón, no creyó sino el creyente de la familia de Faraón —cuyo nombre era Ḥizqīl—, y su hija Āsiya, la esposa de Faraón, y Maryam, hija de Dhā Mūsà, la anciana que indicó el lugar de la tumba de José el veraz —sobre él la paz—. Y ello fue que Moisés —sobre él la paz—, cuando salió de Egipto con los Hijos de Israel, la luna se oscureció para ellos; y dijo a su pueblo: ¿Qué es esto? Sus sabios dijeron: Ciertamente, cuando a José —sobre él la paz— le llegó la muerte, nos tomó un compromiso solemne ante Dios de que no saldríamos de Egipto hasta trasladar con nosotros sus huesos. Dijo Moisés: ¿Y quién de vosotros conoce su tumba? Dijeron: No la conoce sino una anciana de los Hijos de Israel. Entonces mandó a por ella. Y dijo: Indícame la tumba de José. Ella dijo: No, por Dios, no lo haré hasta que me concedas mi condición. Dijo: ¿Y cuál es tu condición? Dijo: Mi condición es estar contigo en el Paraíso. Eso le resultó pesado. Y se le dijo: Concédele su condición. Entonces ella les indicó el lugar; cavaron y extrajeron sus huesos; y cuando los cargaron, he aquí que el camino se volvió como la luz del día, según una transmisión. Entonces Dios le reveló que se la concediera, y lo hizo. Luego ella los llevó hasta una laguna, y les dijo: Agotad esta agua. La agotaron y extrajeron los huesos de José —sobre él la paz—; y se les hizo manifiesto el camino como la luz del día. Ya se ha mencionado anteriormente en «José» [12209] Y Abū Burda narró, de Abū Mūsà, que el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— descendió donde un beduino, y este lo honró. Entonces el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: (¿Tu necesidad?) Él dijo: una camella que ensille, y unas cabras que ordeñe. Entonces el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: (¿Por qué fuiste incapaz de ser como la anciana de los Hijos de Israel?) Sus compañeros dijeron: ¿y quién es la anciana de los Hijos de Israel? Y les mencionó el caso de esta anciana que impuso como condición a Moisés estar con él en el Paraíso.

[12209] :Véase t. 9, p. 270, primera o segunda edición.

Notas y Referencias

[12209] Véase t. 9, p. 270, primera o segunda edición.