22

La Peregrinación

الحج Al-Hajj
Aya 28

Versículo (Español)

[22:28] Para que sean testigos de todas las gracias [de la peregrinación y la casa de Dios], y recuerden el nombre de Dios en los días consabidos al sacrificar las reses del ganado que Él les ha proveído. Coman de ellas y den de comer al desvalido y al pobre.

Tafsir de Al-Qurtubi

{لِّيَشۡهَدُواْ مَنَٰفِعَ لَهُمۡ وَيَذۡكُرُواْ ٱسۡمَ ٱللَّهِ فِيٓ أَيَّامٖ مَّعۡلُومَٰتٍ عَلَىٰ مَا رَزَقَهُم مِّنۢ بَهِيمَةِ ٱلۡأَنۡعَٰمِۖ فَكُلُواْ مِنۡهَا وَأَطۡعِمُواْ ٱلۡبَآئِسَ ٱلۡفَقِيرَ} (28) En ella hay veintitrés cuestiones:

La primera.— Su dicho —Exaltado sea—: «li-yashhadū» esto es: proclamó la peregrinación: “vendrán a ti a pie y montados” para que sean testigos; es decir, para que asistan. Y el testimonio (al-shuhūd) es la presencia. «beneficios para ellos» esto es: los ritos, como ʿArafāt y al-Mashʿar al-Ḥarām. Y se dijo: el perdón. Y se dijo: el comercio. Y se dijo: es general; esto es, para que asistan a beneficios para ellos, es decir, a lo que complace a Dios —Exaltado sea— en los asuntos de este mundo y del Más Allá. Así lo dijo Mujāhid y ʿAṭāʾ, y lo prefirió Ibn al-ʿArabī, pues ello reúne todo: rito, comercio, perdón, y beneficio mundano y ultramundano. Y no hay discrepancia en que lo pretendido por Su dicho: «No hay culpa sobre vosotros en que busquéis favor de vuestro Señor» [11487][al-Baqara: 198] —es el comercio.

La segunda.— «y mencionen el nombre de Dios en días conocidos» Ya pasó en «al-Baqara» el tratamiento de los días conocidos y los contados [11488] Y lo pretendido por la mención del nombre de Dios es la mención de la basmala al degollar y al sacrificar; como que digas: “En el nombre de Dios, y Dios es el Más Grande. ¡Oh Dios!, de Ti y para Ti”. Y como que digas al degollar: «Ciertamente, mi oración y mi sacrificio» [11489][al-Anʿām: 162] la aleya. Y los incrédulos degollaban invocando los nombres de sus ídolos; así, el Señor aclaró que lo obligatorio es degollar en el nombre de Dios. Y ya pasó en «al-Anʿām».

La tercera.— Los sabios discreparon acerca del momento del degüello el día del Naḥr. Mālik —Dios tenga misericordia de él— dijo: después de la oración del imán y de su degüello, salvo que lo retrase con un retraso tal que se exceda, y entonces cae el seguirle. Abū Ḥanīfa consideró la finalización de la oración, sin el degüello. Al-Shāfiʿī: la entrada del tiempo de la oración y la medida de tiempo en que se estima que se pronuncian los dos sermones; así, consideró el tiempo y no la oración. Esta es la transmisión de al-Muzanī de él, y es la opinión de al-Ṭabarī. Y al-Rabīʿ transmitió de al-Buwayṭī, quien dijo: al-Shāfiʿī dijo: “Que nadie degüelle hasta que degüelle el imán, salvo que sea de quienes no degüellan; y cuando haya orado y concluido el sermón, se hace lícito el degüello”. Esto es como la opinión de Mālik. Aḥmad dijo: “Cuando el imán se retire, degüella”. Y es la opinión de Ibrāhīm. Y la más correcta de estas opiniones es la de Mālik; por el ḥadiz de Jābir b. ʿAbd Allāh, quien dijo: El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— nos dirigió la oración el día del Naḥr en Medina; entonces unos hombres se adelantaron y sacrificaron, pensando que el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— ya había sacrificado. Entonces el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— ordenó a quien hubiera sacrificado que repitiera con otro sacrificio, y que no sacrificaran hasta que sacrificara el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—. Lo transmitieron Muslim y al-Tirmidhī, y dijo: “Sobre este asunto hay (relatos) de Jābir, Jundub, Anas, ʿUwaymir b. Ashqar, Ibn ʿUmar y Abū Zayd al-Anṣārī. Y este ḥadiz es bueno y auténtico; y la práctica entre la gente de conocimiento es que no se ofrece sacrificio en las ciudades hasta que el imán ore”. Abū Ḥanīfa argumentó con el ḥadiz de al-Barāʾ, en el que dice: «Y quien degüelle después de la oración, su rito queda completo y ha alcanzado la sunna de los musulmanes». También lo transmitió Muslim. Así, vinculó el degüello a la oración y no mencionó el degüello (del imán); y el ḥadiz de Jābir lo restringe. Y asimismo el ḥadiz de al-Barāʾ también (lo restringe), pues dijo: El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «Lo primero con lo que comenzamos en este día nuestro es que oremos; luego regresamos y sacrificamos. Quien haga eso, habrá alcanzado nuestra sunna». (el ḥadiz). Y Abū ʿUmar b. ʿAbd al-Barr dijo: No conozco discrepancia entre los sabios en que quien degüella antes de la oración, siendo de la gente de la ciudad, no ha ofrecido sacrificio; por su dicho —sobre él la paz—: «Quien degüelle antes de la oración, esa es una oveja de carne».

La cuarta.— En cuanto a la gente del desierto y quien no tiene imán, es conocida la doctrina de Mālik [que] [11490] procura acertar el tiempo del degüello del imán, o del imán más cercano a él. Y Rabīʿa y ʿAṭāʾ dijeron acerca de quien no tiene imán: si degüella antes de la salida del sol, no le es válido; y le es válido si degüella después de ella. Y la gente de la opinión dijo: les es válido a partir del alba. Y es la opinión de Ibn al-Mubārak; al-Tirmidhī lo mencionó de él. Y se aferraron a Su dicho —Exaltado sea—: «y mencionen el nombre de Dios en días conocidos sobre lo que Él les ha provisto de las bestias del ganado»; así, atribuyó el sacrificio al día. Y si el día comienza con la salida del alba o con la salida del sol, son dos opiniones. Y no hay discrepancia en que no es válido degollar la ofrenda del sacrificio antes de la salida del alba del día del Naḥr.

La quinta.— Discreparon acerca de cuántos son los días del sacrificio. Mālik dijo: tres: el día del Naḥr y dos días después de él. Y así lo dijeron Abū Ḥanīfa, al-Thawrī y Aḥmad b. Ḥanbal. Y se transmitió eso de Abū Hurayra y de Anas b. Mālik sin discrepancia respecto de ambos. Al-Shāfiʿī dijo: cuatro: el día del Naḥr y tres después de él. Y así lo dijo al-Awzāʿī. Y se transmitió eso de ʿAlī —Dios esté complacido con él—, e Ibn ʿAbbās e Ibn ʿUmar —Dios esté complacido con ellos—; y también se transmitió de ellos algo como la opinión de Mālik y Aḥmad. Y se dijo: “es únicamente el día del Naḥr, que es el décimo de Dhū l-Ḥijja”; y se transmitió de Ibn Sīrīn. Y de Saʿīd b. Jubayr y Jābir b. Zayd que dijeron: el sacrificio en las ciudades es un solo día, y en Minā tres días. Y de al-Ḥasan al-Baṣrī hay al respecto tres transmisiones: una como dijo Mālik; la segunda como dijo al-Shāfiʿī; y la tercera: hasta el último día de Dhū l-Ḥijja; y cuando aparece el creciente de Muḥarram, ya no hay sacrificio.

Digo: es la opinión de Sulaymān b. Yasār y Abū Salama b. ʿAbd al-Raḥmān. Y transmitieron un ḥadiz mursal elevado (marfūʿ), que sacó al-Dāraquṭnī: “Los sacrificios hasta el creciente de Dhū l-Ḥijja”; y no es auténtico. Y nuestra prueba es Su dicho —Exaltado sea—: «en días conocidos» la aleya; y esto es un plural de escasez, pero lo cierto de ello son tres; y lo que va más allá de tres no es cierto, así que no se actúa conforme a ello. Abū ʿUmar b. ʿAbd al-Barr dijo: Los sabios han consensuado que el día del Naḥr es día de sacrificio; y han consensuado que no hay sacrificio tras la conclusión de Dhū l-Ḥijja. Y no me resulta válido en esto sino dos opiniones: una, la de Mālik y los kufíes; y la otra, la de al-Shāfiʿī y los sirios. Y estas dos opiniones están transmitidas de los Compañeros, de modo que no tiene sentido ocuparse de lo que las contradice; pues lo que las contradice no tiene fundamento en la sunna ni en la palabra de los Compañeros; y lo que se aparta de estas dos queda abandonado en favor de ellas. Y se transmitió de Qatāda una sexta opinión: que el sacrificio es el día del Naḥr y seis días después de él; y esto también queda fuera de la opinión de los Compañeros, así que no tiene sentido.

La sexta.— Discreparon acerca de si las noches del sacrificio entran junto con los días, de modo que sea lícito degollar en ellas, o no. Se transmitió de Mālik, en la opinión conocida, que no entran, por lo que no es lícito degollar de noche. Y sobre ello está la mayoría de sus compañeros y los compañeros de la opinión; por Su dicho —Exaltado sea—: «y mencionen el nombre de Dios en días»; mencionó los días, y la mención de los días es indicio de que el degüello de noche no es lícito. Y Abū Ḥanīfa, al-Shāfiʿī, Aḥmad, Isḥāq y Abū Thawr dijeron: las noches entran en los días, y es válido degollar en ellas. Y se transmitió de Mālik y de Ashhab algo semejante; y Ashhab distingue entre el hady y la uḍḥiya: permitió el hady de noche y no permitió la uḍḥiya de noche.

La séptima.— Su dicho —Exaltado sea—: «sobre lo que Él les ha provisto» esto es: sobre el degüello de lo que Él les ha provisto. «de las bestias del ganado» Y el ganado aquí son camellos, vacas y ovejas. Y “las bestias del ganado” son el ganado; es como decir: “la oración del alba” y “la mezquita aljama”.

La octava.— Su dicho —Exaltado sea—: «comed de ella» es una orden cuyo sentido, para la mayoría, es recomendación. Y se considera recomendable que el hombre coma de su ofrenda (hady) y de su sacrificio (uḍḥiya), y que dé en limosna la mayor parte, admitiendo —no obstante— la posibilidad de darlo todo en limosna y de comerlo todo. Y un grupo se apartó (de la mayoría) e hizo obligatorio comer y dar de comer, por el sentido aparente de la aleya [11491] Y por su dicho —sobre él la paz—: «Comed, almacenad y dad en limosna». Al-Kiyā dijo: Su dicho —Exaltado sea—: «comed de ella y dad de comer» indica que no es lícito venderlo todo ni darlo todo en limosna.

La novena.— De las sangres de las expiaciones no comen sus dueños. Y es conocida la doctrina de Mālik —Dios tenga misericordia de él— de que no se come de tres: la compensación por la caza, el voto para los pobres, y la expiación por el daño; y se come de lo demás cuando alcanza su lugar (de inmolación), sea obligatorio o voluntario. Y un grupo de los salaf y los juristas de las ciudades estuvieron de acuerdo con ello.

Si come de aquello de lo que se le prohibió, ¿debe indemnizar el valor de lo que comió o debe indemnizar con una ofrenda completa? Son dos opiniones en nuestra escuela; y por la primera opinó Ibn al-Mājishūn. Ibn al-ʿArabī dijo: y eso es lo correcto: no le incumbe nada más que ello. Y asimismo, si vota una ofrenda para los pobres, y come de ella después de que haya alcanzado su lugar, no indemniza sino lo que comió —en contra de la Mudawwana—, porque el sacrificio ya se ha realizado, y la transgresión es únicamente respecto de la carne; así, indemniza la medida de aquello en lo que transgredió.

[11487] :Véase t. 2, p. 413. [11488] :Véase t. 3, p. 1. [11489] :Véase t. 7, p. 152 y p. 72 en adelante. [11490] :De كـ. [11491] :En ب, و, ج y ك: por el sentido aparente de la orden.

Notas y Referencias

[11487] Véase t. 2, p. 413.

[11488] Véase t. 3, p. 1.

[11489] Véase t. 7, p. 152 y p. 72 en adelante.

[11490] De كـ.

[11491] En ب, و, ج y ك: por el sentido aparente de la orden.