Los Profetas
الأنبياء Al-AnbiyaVersículo (Español)
[21:98] Ustedes y cuanto adoran en vez de Dios serán combustible para el fuego del Infierno al que ingresarán.
Tafsir de Al-Qurtubi
{Ciertamente, vosotros y lo que adoráis en lugar de Allah seréis combustible de Gehena; vosotros entraréis en ella.} (98)
En él hay cuatro cuestiones:
La primera.—
Su dicho, Altísimo sea:
«Ciertamente, vosotros y lo que adoráis».
Dijo Ibn ‘Abbās: ¡Una aleya sobre la que la gente no me pregunta! No sé si la conocieron y no preguntaron por ella, o si la ignoraron
[11369] y por eso no preguntan acerca de ella.
Se dijo: ¿Y cuál es?
Dijo: «Ciertamente, vosotros y lo que adoráis en lugar de Allah seréis combustible de Gehena; vosotros entraréis en ella».
Cuando fue revelada, pesó sobre los incrédulos de Quraysh, y dijeron: Ha insultado a nuestros dioses; y acudieron a Ibn al-Ziba‘rā
[11370] y se lo comunicaron.
Él dijo: Si hubiera estado presente, le habría replicado.
Dijeron: ¿Y qué le habrías dicho?
Dijo: Le habría dicho: Este es el Mesías: los judíos lo adoran; y adoran a ‘Uzayr. ¿Acaso ambos son combustible de Gehena?
Entonces Quraysh se maravilló de sus palabras y vieron que Muḥammad había sido refutado; y Allah, Altísimo sea, hizo descender:
«Ciertamente, aquellos para quienes de Nuestra parte precedió la más bella promesa, esos serán alejados de ella»
[Los Profetas: 101].
Y acerca de ello fue revelado:
«Y cuando se puso como ejemplo al hijo de María»
[El Ornamento: 57],
es decir, Ibn al-Ziba‘rā;
«he aquí que tu pueblo, por ello, se alborota»
[El Ornamento: 57],
con kasra en la ṣād, es decir, claman a gritos; y ya vendrá
[11371]
La segunda.— Esta aleya es fundamento de la afirmación del sentido general (‘umūm) y de que este tiene fórmulas específicas; en contra de quien dijo: no tiene una fórmula establecida para indicar tal sentido; y ello es falso por lo que indica esta aleya y otras. Pues he aquí que ‘Abd Allāh b. al-Ziba‘rā comprendió, en su época de ignorancia, que «mā» abarca a todo lo que es adorado; y Quraysh estuvo de acuerdo con ello, siendo ellos árabes elocuentes y lenguas de gran retórica. Y si no fuera para el sentido general, no sería correcto exceptuar de ello; y se ha constatado tal excepción: por tanto, es para el sentido general, y esto es claro.
La tercera.— La lectura de la mayoría es con la letra no enfática (ḥā’), es decir: ciertamente vosotros, oh grupo de incrédulos, y los ídolos que adoráis en lugar de Allah, sois el combustible de Gehena.
Dijo Ibn ‘Abbās; dijeron Muǧāhid, ‘Ikrima y Qatāda: su leña.
Y leyó ‘Alī b. Abī Ṭālib y ‘Ā’iša —Allah esté complacido con ambos—: «ḥaṭamat ǧahannam», con ṭā’.
Y leyó Ibn ‘Abbās: «ḥaḍab», con ḍād enfática.
Dijo al-Farrā’: quiere decir «ḥaṣab».
Dijo: y se nos ha mencionado que «al-ḥaḍab», en la lengua de la gente del Yemen, es la leña; y todo con lo que avivas el fuego y lo enciendes es ḥaḍab; lo mencionó al-Ǧawharī. Y el que enciende es muḥḍib.
Y dijo Abū ‘Ubayda, acerca de Su dicho, Altísimo sea: «combustible de Gehena»: todo lo que arrojas al fuego, con ello lo has «ḥaṣabado».
Y se desprende de esta aleya que las gentes de los incrédulos y lo que adoran de ídolos son leña para Gehena.
Y análoga a esta aleya es Su dicho, Altísimo sea:
«Guardaos, pues, del Fuego cuyo combustible son los hombres y las piedras»
[La Vaca: 24].
Y se dijo: lo que se pretende con «las piedras» son piedras de azufre, según lo ya expuesto en «La Vaca»
[11372]; y que el Fuego no será para los ídolos un tormento ni un castigo, pues no cometieron pecado; sino que será tormento para quien los adoró: primero, por la aflicción; luego serán reunidos en el Fuego, y su fuego será más intenso que todo fuego; y después serán castigados con ello.
Y se dijo: serán calentados y se les adherirán, como incremento en su castigo.
Y se dijo: solo fueron puestos en el Fuego como reproche por su adoración.
La cuarta.—
Su dicho, Altísimo sea: «vosotros entraréis en ella», es decir, en ella ingresaréis. Y el discurso se dirige a los asociadores, adoradores de ídolos; es decir: entraréis en ella junto con los ídolos.
Y es posible decir: el discurso se dirige a los ídolos y a sus adoradores; porque los ídolos, aunque sean objetos inertes, puede informarse de ellos con pronombres propios de los seres humanos.
Y dijeron los sabios: no entra en esto ni ‘Īsā, ni ‘Uzayr, ni los ángeles —las plegarias de Allah sean sobre ellos—, porque «mā» es para lo no humano. Si hubiera querido eso, habría dicho: «man».
Dijo al-Zaǧǧāǧ: y porque los interpelados por esta aleya son los asociadores de La Meca, y no otros.
[11369]
[11370]
[11371]
[11372]